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11.02.2011

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Desmotivaciones: - Coge a un millón de adolescentes sentimentales y ponlos a hablar, sin
verse las caras, de sus emociones, de forma anónima y sin coartarse
por sentirse…bueno, por no sentirse precisamente atractivos, en
cuanto al físico, por los complejos propios de sus edades. Se
acabarán conociendo por su interior. Y creedme, la gente
introvertida, la que ha dedicado el tiempo que da la soledad a
cultivar su interior, cuando encuentra una vía de escape para mostrar
su mente, su ideología, sus sentimientos, su verdadera, lejos de
[o]presiones sociales, personalidad, resulta, sencillamente,
cautivadora. Es “esa mirada que tenemos los desgraciados
sociales”, como diría una gran amiga, precisamente conocida aquí.
Por eso esta página ha tenido (pretérito(=pasado) perfecto simple de
subjuntivo, creo) tanto éxito. Y no sólo eso, el éxito de la
página es secundario, lo verdaderamente importante, es la inmensa
cantidad de lazos sentimentales que se han forjado entre los usuarios
de esta página. 
Pasados unos pocos años, la edad media de los usuarios iniciales,
entre los que considero un verdadero honor contarme, aumentará.
Dejarán de verse feos, en muchos casos de serlo, y su timidez
desaparecerá a medida que sus círculos se amplíen más allá de la
clase de instituto que los margina y se abren al mundo real. Por eso,
desmo, como la llamábamos, ha muerto.
Aquí he conocido a personas realmente importantes para mí,
incluyendo un par de amistades que espero conservar de por vida, y lo
mismo puedo decir del amor. Al fin y al cabo, la vida, o lo que
importa de ésta, se basa en las interacciones que tenemos con el
mundo, en especial con otras personas, así que es lógico, innegable,
que desmotivaciones.es ha sido una parte de mi vida. Como tal, me ha
traído momentos buenos, momentos no tan buenos, y otros sencillamente
malos. Pero también algunos de los que considero los mejores de mi
vida, si no en la página directamente, sí gracias a personas
conocidas en ella. Pero esa fase de mi vida, ha finalizado, por todo
lo anterior, y por otros motivos personales, igualmente significativos
pero que no vienen al caso. Y a pesar de que siempre he creído que
los vicios sólo están para recaer, es por lo que he decidido dejar
esta página, intentaré que de forma definitiva.
Mas no queda en mi recuerdo de esta
 página emoción más fuerte que la de 
un sincerísimo agradecimiento, a todos.
puntos 8 | votos: 8
Los bigotes molan. -
puntos 4 | votos: 4
Convertido en “un bicho”. - Así acaba el protagonista de La metamorfosis, de Kafka. Un joven
chupatintas que no hace más que trabajar por complacer a sus padres,
e implícitamente a sus jefes, desde que acabó de estudiar. No hay,
en esta obra, un claro antagonista, sino que el mundo lo es,
precisamente esa familia y esos jefes (tampoco hay más personajes),
son los que le han creado a Gregor, que así se llama el protagonista,
una sensación de agobio, de dependencia de él, que le hacen creer
que, sin él y su inmenso y continuado esfuerzo, nada funcionaría. Al
final de la obra, se descubre que esto no es así en absoluto, y creo
que ésa es la principal metáforas, aunque todo el libro sea pura
simbología y metáfora: nadie es el culpable de la vida que llevas,
salvo tú mismo.
Tal vez empieces a trabajar y a buscarte más responsabilidades de las
necesarias por el bien de los tuyos, y tal vez estas obligaciones
acaben contigo. Pero en el caso de que no sea así, que es el caso que
trata Kafka en esta obra, si todo te va bien, y prosperas, esas
obligaciones irán en aumento, y con ellas el agobio que provocan,
pero también los incentivos que te convencen de aumentarlas. Uno se
acostumbra (se dice explícitamente) a conseguir ese dinero, y deja de
ser algo excepcional, algo que celebrar, o siquiera agradecer. De
manera que hacen falta más incentivos, más dinero, que es lo único
que aporta el trabajo, para mantener la satisfacción, el bienestar
inicial. 
Tal vez sea una cuestión evolutiva, la misma e instintiva mentalidad
de la autosuperación que nos hace avanzar, pero que, a la larga,
genera cierta adicción, a la vez que vacío existencial, incluso
falta de tiempo para pensar en éste. Y acabas en la cama sin querer
despertar, cuando descubres que te has convertido en un monstruo. Pero
esa familia y esos jefes, ese mundo entero, vendrán a buscarte y te
obligarán a hacerlo.
Y una vez transformado en un monstruo, te acostumbras (se vuelve a
decir explícitamente) a serlo, a “no tener consideración con los
demás”, a pesar de que antes te sintieras especialmente orgulloso
de dicha consideración. Sólo queda indiferencia, pierdes toda
humanidad…y hasta los tuyos, por los que, en teoría, has acabado
así, te acaban repudiando. Porque realmente, no son los culpables de
tu desgracia, tú elegiste ser así. E incluso acabarás haciéndoles
infelices…hasta que se olviden de ti, hasta que maten el recuerdo de
quien un día fuiste, y hagan sus vidas sin ti.
Apuesto a que cualquier lector aleatorio que me dedique su tiempo
tienen en su familia, más lejana o menos, un pariente más o menos
rico, que en principio pareció prosperar en la vida, y que ha acabado
siendo el que peor relaciones tiene con el resto de su familia. Una
obra literaria, artística, ha de metaforizar y exagerar, no
repudiáis de él, no es un monstruo. Pero tampoco es agradable, ni es
deseable su vida.
puntos 4 | votos: 4
Los bigotes molan. -
puntos 4 | votos: 4
El gran pedante (2013): - A recomendación de alguien con más poder de persuasión que criterio
 cinematográfico, me decidí finalmente a ver las dos horas y media
que dura El gran Gatsby. Apréciese, por favor, el gran esfuerzo que
me está suponiendo no decir cosas como “las infumables horas y
media” o “El gran puto ascazo”, al menos, antes de argumentar
por qué me parece tan soberanamente mala.
La película podría resumirse como la historia de un idiota que
admira a un idiota que se enamora de una zorra. El idiota-dos se llama
–o más bien se hace llamar- Gatsby. El gran Gatsby. Y es un
megalómano y mentiroso compulsivo que reniega de sus orígenes para
inventarse un pasado que justifique su inmensa fortuna, ganada
ilegalmente y derrochada en la causa de su monomanía: acosar a su ex,
la zorra que en cuanto dejó de saber de él se casó con otro, mayor
y más feo, pero rico. 
Pero si en Cincuenta sombras de Grey no importa que seas un
maltratador mientras seas guapo y tengas dinero, ¿qué importa aquí
que seas un acosador monamaníaco, mientras seas Leonardo DiCaprio y
vivas en un castillo? Aunque sólo lo hayas comprado para vigilar
desde las torres la casa de una chica.
La historia de esta película se basa en una novela, que ni he leído
ni tengo intención de hacerlo, así que no criticaré. De hecho, tal
vez sea buena: enfermedades mentales, violencia de género, atropellos
mortales, asesinatos, suicidios… Quentin Tarantino podría haber
hecho una puñetera obra de arte.
Pero esta película, en la que no sale una gota de sangre, está muy
mal enfocada. Olvida toda esa parte para centrarse en lo divertido que
es ser rico, o mejor aún, que se enamore de ti un rico: fiestas,
derroche, mentiras, cuernos, exceso de velocidad, atropellos,
contrabando, allanamiento, acoso, evasión de impuestos (“todos se
preguntaban de dónde salían los millones”, dice una voz en off.
Supongo que eso excluye a Hacienda, alguien que soborna a los
policías, actuará de forma similar con los inspectores de ésta) no
hay leyes para ti si eres rico. Y si toda la maldita Nueva York te
encubre. 
Tal vez con otro reparto, se hubiera podido arreglar. Esfuerzo mental
para quien la haya visto: intercambiemos los actores que interpretan a
Gatsby y al marido de la que le mola a Gatsby (lo siento, no recuerdo
los nombres). En la escena en la que se descubren los cuernos, en el
hotel, el marido, mientras la rubia llora -porque es cruel recordarle
a una chica, si es guapa (a mí no me lo parece especialmente), que a
veces las personas sufren cuando juegas con sus sentimientos-, el
marido, como digo, cabreado, fuera de sí por haberlo descubierto
todo, le intenta recordar lo mucho que la ha querido, lo bien que la
ha tratado, y ella dice no haberle querido nunca. Sólo se casó con
él porque era rico, y porque el otro no estaba. Y llamándole
repugnante a la cara. Llorando, eso sí. La pobre chica desvalida es
la víctima. Soy una puta, qué quieres que le haga, parecen decir sus
lágrimas. Necesito parasitar a alguien. Siempre he querido a éste
perturbado mental. Mira qué carita (primer plano completamente
innecesario de su relamido y pedante careto).
Cuan distinto sería si rechazase así a DiCaprio, para decirle que
siempre ha querido al otro, más viejo y más feo. Y más malo, porque
en la película caracterizan de malo (es una peli, necesitan un malo)
al marido, pero analizando objetivamente las acciones, el único que
hace lo que se le antoja sin ética ni moral alguna, es Gatsby,
mientras que él, “lo único” que hace es ponérselos. Algo
medianamente normal si tu mujer no te quiere y si, tanto ella como
todos los demás personajes de la película, se lo hacen a sus
respectivas parejas.
Sinceramente, creo que Steve Buscemi pega más que DiCaprio en el
personaje de pirado inmoral y de acosador que no supera que su novia
se case con otro. Pero desde el principio lo rechazaría(-n todos) por
feo, y se acabaría la película. Y no es que me importe que una
película como ésta fuera un par de horas más corta. Es que si le
quitamos el factor de que sólo importa el físico, perdería el poco
realismo que tiene.
Y otro gran momento de la película, es en esa misma escena, cuando se
descubre delante de todos que Gatsby no es quien dice ser, y el
protagonita guión narrador guión idiota-uno, dice algo como “me
dieron ganas de darle a Gatsby una palmadita en la espalda”.
UN PUTA PATADA EN LA BOCA ES LO QUE DEBERÍAS DARLE, SO GILIPOLLAS.
Ese…individuo hace lo que quiere porque todos se lo permiten, y
todos se lo permiten por ser quién es, acaban de descubrir que en
realidad no es más que un mentiroso, un traficante corrupto y
chantajista –por no decir extorsionador- que abandonó a su familia
porque era pobre –luego se queja de sentirse sólo, dando a entender
implícitamente que ni sabe dónde están sus padres-, y un puto
perturbado que basa su vida alrededor de una chica que pasa de él,
acaban de pillarlo, y el muy hijo de su putísima y desconocida madre,
sigue sin mostrar un jodido ápice de humildad, sigue creyéndose
superior a cuantos le rodean por lo que tiene, a pesar de que acaban
de descubrir que no lo merece, y lo que es peor, sigue llamándolo
“compañero” a pesar de que le ha pedido explícitamente (la
única heroicidad de la película, el único momento en el que se hace
lo que todos esperábamos que alguien hiciera de una maldita vez) que
no vuelva a llamarle así. En serio, el martillazo que te dan con
“compañero” al principio es gracioso, el típico cliché de darle
un puntito malote al pijo snob y relamido para ayudarle a mojar bragas
entre las quinceañeras [mentales] del público, pero lo repite hasta
la saciedad tantas, tantísimas veces que el único sentido que se le
puede encontrar a que lo repita es la eugenesia, matar a comas
etílicos a aquellos incautos que se atrevan a hacer el juego de beber
un chupito cada vez que la diga.
¿Y TODAVÍA QUIERES DARLE UNA PALMADITA EN LA ESPALDA? DADLE UN PUTO
TIRO EN CADA RODILLA Y ABANDONADLO EN UNA CUNETA, COMO HACÉIS CON LA
POBRE CHICA A LA QUE ATROPEYÁIS. ¿O es que eso sólo se puede hacer
con alguien si es pobre y vive honradamente en un vertedero de escoria
para que tú puedas vivir en un puñetero palacio?
En conclusión, una buena película si eres muchimillonario, guapo y
no tienes cerebro ni personalid metas en la vida, pues te enseña que
teniendo un castillo, dos mil criados y una ciudad sobornada, no
importa el objetivo que te pongas ni los medios que uses, a todos les
parecerá bien. Para el resto de mortales, nos supone un esfuerzo
mental: buscar cómo definir, sin usar tacos, esta
“putísima mierda”.

puntos 3 | votos: 5
Los bigotes molan. -
puntos 31 | votos: 53
Ojalá los vicios - solo afectaran a quienes los tienen.
puntos 8 | votos: 8
¿Matar una persona para - salvar toda la humanidad o morir todos?
puntos 32 | votos: 32
Recuerda que un año es tan solo una - forma de dividir el tiempo, no un contador de momentos buenos o malos.
puntos 10 | votos: 10
la cruda realidad - pero de los errores se aprende

puntos 11 | votos: 11
Cuando los dos no confían entre sí, - se casan
puntos 43 | votos: 45
Cuando tienes hambre - pero los platos están sucios
puntos 36 | votos: 36
Nos encontramos sumergidos - en una sociedad en donde es más importante tener amigos en una red
social que en la vida real.
puntos 10 | votos: 10
Que triste es extrañarte - pero es más triste saber que por mi tus lagrimas derramaste
puntos 6 | votos: 6
Mejor ser sincero un instante - que mentir una vida entera.

puntos 12 | votos: 12
Hay dos tipos de dolor: - el que te hace daño o el que te cambia.
puntos 26 | votos: 26
Lo que no te mata - se convierte en recuerdo.
puntos 11 | votos: 11
Hay momentos - En los que te siento tan cerca
Y a la misma vez tan lejos.
puntos 8 | votos: 8
La sonrisa - es el único recuerdo que resplandece.
puntos 6 | votos: 6
Solo revivo por tus ojos - y por Madrid centro.

puntos 6 | votos: 8
Para disfrutar en verdad de un perro, - no se debe tratar de entrenarlo para que sea semihumano,
el punto es abrirse uno, a la posibilidad de ser más perro
puntos 5 | votos: 7
El ocaso del verano - se murió en tu cama.
puntos 9 | votos: 9
Soledad - La maravilla de los ermitaños
Que ya no quieren ser dañados.
puntos 25 | votos: 29
Padres que pretenden - vivir su vida a través de sus hijos
puntos 12 | votos: 16
Somos conjuntos de vacíos - con algunos puentes de por medio.

puntos 15 | votos: 15
Decir lo que uno piensa - se ha convertido en la principal causa de soledad en el mundo
puntos 8 | votos: 12
Ese cariño fuerte - con el que me acaricias y domas se lleva todos mis enojos y tristezas.
puntos 8 | votos: 8
Dos articulos muy sencillos - PERO CON  UNA GRAN CAPACIDAD PARA PODER CREAR MARABILLAS
¿tu dibujas?
puntos 64 | votos: 64
Bueno usuarios de Desmo... - Hoy casi es Navidad, y en 7 días, año Nuevo. Deciros que ha sido un
placer caminar a vuestro lado compartiendo todos estos momentos con
vosaltros y deseo de todo corazón que sigamos estando juntos en 2017
para poder pasar todas las penas y las glorias unidos.

Rezo (aunque no sea muy creyente) y espero que paséis unas Buenas
Navidades, un Buen Año Nuevo, y sobretotodo que estas fiestas las
paséis en familia, con los amigos y la... Pareja(?).

Y por encima de todo con una sonrisa en vuestros labios, ¡por ser tan
afortunados de poderlo celebrar!! 

Besos y abrazos a ustedes Usuarios, ¡felices fiestas!

@Acendrado.
puntos 4 | votos: 4
Ateos que dicen - esto con Nietzsche no pasaba

puntos 2 | votos: 2
Mis videojuegos - son Valiant Hearts, las tres primeras entregas de Assassin’s Creed,
y el atemporal Imperivm III, lo tres empatado. Aunque respecto a
shooters, no tengo nada contra la serie de FarCry, especialmente el
tercero, y prefiero Batlefield a Call of duty, a pesar de haberlo
probado mucho menos. Y Modern Warfare y Hitman, la segunda entrega de
ambos, fueron de mis preferidos. En su momento. 
De literatura, prácticamente podría decir que leo sólo clásicos, y
entre ellos, destaco en narrativa a Hemingway, Jack London o
Dostoievski, y Bécquer o Neruda en cuanto a poetas (también
Bukowski, por supuesto), y me encanta Poe, al que no sé en qué
categoría caracterizar. Pero dado que no he leído tanto como me
gustaría, soy más de libros concretos que de autores, así que
citaré como mis preferidos, a El moderno Prometeo, de Mary Shelley,
Pobres gentes, de Dostoievski, El hombre lobo de París, de Guy
Endore, y el gran Conde Drácula, de Bram Stocker, todos ellos
epistolares, y también la colección de El capitán Alatriste, de
Arturo Pérez-Reverte, y Hacia rutas salvajes, de Jon Krakahuer,
aunque éste último, más por la historia que relata, que por su
estilo literario. Y Rebelión en la granja, de George Orwell, y El
abuelo, de Benito Pérez Galdós, aunque éstos sí más por su
calidad literaria que por la historia en sí, pero aún no he leído
más de sus autores para poderlos juzgar. Opino, además, sobre
escritores, que Federico García Lorca y Gabriel García Márquez
están sobrevalorados. Y, respetando a ambos, siempre fui más de
Quevedo que de Góngora.
Respecto a mis gustos cinematográficos, tampoco he visto (aún) tanto
cine como quisiese, así que como directores citaré a Tim Burton,
Quentin Tarantino y el insuperable Stanley Kubrick, y cuando vea si
tiene más obras maestras como la saga de El padrino o Apocalypse Now,
podré incluir a Francis Coppola. Como actores, mis preferidos son
Nicolas Cage, Edward Norton, Jhonny Depp y su inseparable Helena
Bonham Carter. Como películas, además de prácticamente cualquiera
de los directores anteriores, elegiría El club de la lucha,
Holocausto caníbal, El silencio de los corderos, Los santos
inocentes, La milla verde, Gladiator, Los soñadores, Master and
Comander y Stalingrado, por tocar todos los géneros, aunque mi
favorito siempre ha sido el de los dramas.
En cuanto a música, como cualquier mortal, depende del día y estado
anímico, pero los grupos de los que nunca parezco hartarme, los que
siempre apetecen, serían Pereza (o más bien Leiva, desde hace unos
años), Coeur de pirate, Rammstein y Paramore, sin hacer ascos a
Joaquín Sabina, Día sexto, Estopa, Nirvana, My Chemical Romance,
Green Day, Blink-182, Tierra Santa, RHCP o Gun n’Roses, aunque tengo
mis momentos de La oreja de Van Gogh o El sueño de Morfeo, como de
Sabaton o Slipknot. Prácticamente cualquier cosa, salvo reggeaton y,
con excepciones muy puntuales, dubstep.
puntos 2 | votos: 2
Los bigotes molan. -
puntos 15 | votos: 15
Cuando nos falle la fuerza - echaremos mano a los cojones.
puntos 6 | votos: 6
El bipartidismo - siendo simplista, se reduce a un sistema en el que actúan dos
partidos, conservador y progresista, izquierda y derecha,
respectivamente, partiendo de un centro equidistante que divida,
aproximadamente y considerando los posibles cambios de opinión y de
ideología, la población, el electorado, en dos mitades iguales,
según su conveniencia. Así pues, considerando al conjunto de
políticos como perteneciente a una clase de nivel socioeconómico
alto, es lógico, incluso razonable, imaginar que les convendría
desplazar el centro de estos dos partidos, y recalco el equidistante,
hacia la derecha, pues esto desplazaría a ambos partidos hacia la
ideología que quisiesen, y así, independientemente de la alternancia
en el poder, ambos gobiernos les favorecerían personalmente.
La forma de realizarlo es más simple de lo que pudiera parecer a
simple vista, sólo hay que basarse en el optimismo, el autoengaño,
de la población. Hacer que crean que están en un nivel
socioeconómico mayor de en el que están realmente. Y esto,
especialmente en la cultura de este país, en el que tanto se cuidan
las apariencias y la falsa superioridad que éstas parecen conllevar,
es especialmente sencillo. Uno quiere estar más lejos de su vecino al
que desalojan que del banco que se queda su piso, o del vagabundo
junto al que pasa para ir al trabajo, que del empresario que le
explota en éste. Y con meros anuncios publicitarios o personajes de
paródicas series de televisión, el elector medio llega a sentir que
así es.
Y la herramienta utilizada para ello, suele ser la creación de un
concepto: la clase media. La clase de la que se consideran todos los
que se niegan a aceptar que están en la mitad baja. Unas dos terceras
partes de la población total, así a ojímetro, como estimación
subjetiva y personal. Admitiendo como imposible considerarse clase
alta, y viviendo en la constante mentira de no querer ser clase baja,
uno acaba por tolerar ser clase media. Y lo que es peor,
creyéndoselo. Un apartamento para las vacaciones, un segundo coche,
un ascenso o un puto iPhone dorado bastan para considerarse “clase
media ALTA”. Con lo cual, ni siquiera es necesario plantearse si es
conveniente para sí votar al partido de derecha, basta con votar al
de centro DERECHA”. Basta situar, o fingir situar, la ideología de
un partido ahí para ganar unas elecciones.
Pero hay más. El partido de izquierda, para no ser considerado
“radical”, acabará por acercarse al centro (es decir, desde su
punto de vista, a la derecha), con lo cual, ambos partidos serán muy
similares. Incluso pueden apoyarse el uno al otro, al margen de los
intereses de sus votantes. Y, por supuesto, hay más aún: Los
problemas que vienen al definir estos términos. 
Al definir “centro DERECHA”, puesto que un partido que se
considere tal tiene una ideología neutra con un poco de
conservadurismo. Un poco muy indefinido que con el tiempo puede
variar, por no decir, directamente, aumentar. Y manteniendo constante
la distancia ideológica entre ambos partidos (si variase, sería para
disminuir, aumentarla sería considerado sinónimo de radicalizarse).
Con lo cual, la políticas se acaban volviendo, en ambos partidos y en
general, cada  vez más derechistas, favoreciendo a una clase alta
entre la que se incluyen los dirigentes políticos, pero no a la
inmensa mayoría del electorado.
Definiendo “clase media ALTA”, y partiendo de unas políticas que
acaban beneficiando sólo a las élites económicas, despreciable a
nivel estadístico en lo que a electorado se refiere, la economía de
éste tiende a disminuir en todos los niveles. Esto hace que los
intereses de todos los votantes (o su inmensa mayoría) varíen,
haciéndoseles favorable una política cada vez más de izquierdas.
Pero dado que esta reducción de la riqueza se produce, generalizando,
en todos los niveles, un votante concreto que se considerase, antes de
esta bajada en su poder adquisitivo, más rico que otro, seguirá
siéndolo. Las diferencias entre ambos seguirán siendo las mismas.
Con lo que la conciencia de estar todo en clase media, pero “yo soy
más que tú”, permanece inamovible. Y su percepción subjetiva, les
hará a ambos seguir considerándose “clase media ALTA”, con lo
cual, a pesar del cambio ideológico de los partidos y económico del
electorado, que debería distanciarlos, los votos permanecen. 
Cuando la necesidad obliga a rebelarse contra tal sistema, surgen
nuevos partidos que ocupan la posición a la izquierda, mientras los
viejos tienden a fundirse en uno que ocupa el de la derecha, y el
proceso, a repetirse en ciclos. Tan obvio es esto en política, como
lo es en economía que en un mercado basado en la especulación, en
comprar un mismo producto barato para venderlo caro, en devaluar la
moneda, en aumentar la inflación y en “inflar la burbuja” es
necesario que ésta estalle cada dos décadas en una crisis que
siempre pagarán los mismos.
Democracia y capitalismo. La globalización nos hace creer que nuestro
sistema no es sólo el mejor, sino también el último. E insuperable,
para que no surjan más. No por ahora, al menos. Ni de forma
pacífica.
Y éste fue el caldo de cultivo, por utilizar terminología
científica, en el que germinó el nacismo, y prácticamente todos los
terrorismos modernos.
puntos 7 | votos: 9
Los bigotes molan. -

puntos 5 | votos: 5
En un universo tan grande - que se duda de su finitud,
en un tiempo tan extenso
que se desconoce su inicio
y cuyo final no se espera,
en este basto y cambiante mundo,
cuya única ley es siempre creciente caos,
apenas por un instante,
coincidieron nuestras miradas.

Por Dios.
Por el Creador, por el regidor de nuestro destino, por el mismo Diablo.
Por tus ojos cansados y aun así cautivadoramente bonitos.

En qué pensaría.
Para no inmortalizarte en un puñado de versos.
puntos 6 | votos: 6
Los bigotes molan. -
puntos 10 | votos: 10
En un bosque. - Tras unos arbustos.
En un atasco.
Por teléfono.
En un tanque.
Entre hierba alta.
En la azotea.
En un río de mucha corriente.
En un parking.
Bajo una tormenta.
En la cima de una montaña.
En medio de un macrobotellón.
En una cabina telefónica.
En un submarino.
Durante un eclipse.
En un portal.
En la cocina.
En un baño público.
En un pajar.
Rascacielos.
En el metro.
En la playa.
Sobre un tren en marcha.
Saco de dormir individual.
En la ducha.
En el maletero.
En la biblioteca.
Bajo las estrellas.
Con un gato(en celo) cerca.
En el barro.
En un probador.
En un camión.
En una barca.
En un puente colgante.
En el parque.
En una fábrica abandonada.
En un bosque en otoño.
En una tienda de colchones.
En una rotonda.
En un lavacoches.
En el suelo.
En el cine.
En clase.
En el cementerio.
Bajo un puente.
En un sillón.
Junto a la chimenea.
En el autobús.
Subidos a un árbol.
En una mina.
En una juguetería.
Bajo la lluvia.
Bajo la cama.
En una obra.
En una hamaca.
En las escaleras.
Hablando con alguien por teléfono.
En el ascensor.
Bajo una cascada.
En una cueva.
En una gasolinera.
Entre dos contenedores/dentro de uno.
Viendo el atardecer.
Junto a la carretera.
En una noria.
En una tiny.
Viendo el amanecer.
En la Alhambra.
En el desierto.
En el hospital.
En una colchoneta.
En el fondo de un pozo.
Ante una cámara de seguridad.
En las alcantarillas.
En un montón de estiércol.
En el baño de un avión.
En un callejón oscuro.
En el césped.
En una manifestación.
Contra un árbol frutal/otoño.
Junto a un barranco.
En un concierto.
En la cama.
En el coche.
Sobre la mesa.
En un hotel.
Tras una pelea, con sangre.
En la piscina.
En el armario.
En el balcón.
En la nieve.
En el tejado.
En el calabozo de los civiles.
En un campo de flores.
Frente al espejo.
Contra una puerta que no cierre bien.
En una rotonda.
En tu cama.
En año nuevo.
En un avión sin gravedad.
En una cámara frigorífica.
En un faro.
En un andamio.
Sobre una mesa de billar.
Sobre un piano.
En un anillo de hadas.
Alta mar.
En una habitación de hospital.
Contra una cristalera.
En tu novela autobiográfica…
puntos 8 | votos: 10
Los bigotes molan. -
puntos 6 | votos: 6
El amor platónico, - amor tan perfecto como inalcanzable, a menudo no correspondido, ni tan
siquiera declarado, basado en la idealización de la persona objeto de
este sentimiento, no fue definido por el gran filósofo de la forma en
que se suele interpretar lo anterior en la actualidad. Hace más de
dos milenios de dicha definición. Cierto es que Grecia fue la cuna de
la cultura occidental y, por antonomasia, de Europa. Pero lo cierto es
que los romanos prácticamente plagiaron sus ideas, la impusieron a
los bárbaros conquistados, y éstos, tras la caída del Imperio,
aprovecharon como pudieron, y por pura conveniencia, las partes de
dicha cultura que le interesaban. Veinte siglos de contactos
interculturales, evolución y cambios de manos en el poder, hicieron
el resto: los conceptos cambian.
Lecciones de Historia aparte, la definición de términos como amor o
atracción también cambiaron. Partiendo de ahí, y tomando estos
hechos como ciertos (de no ser así, deje de leer y aproveche mejor su
tiempo), podemos decir, abreviando, que en la Grecia Clásica, los
ciudadanos griegos varones, y Platón jamás se refirió a otros, se
casaban con mujeres para perpetuar su nombre y por intereses
familiares, no por amor. Pero no estaba mal visto por aquella
sociedad, ni tampoco por aquellas mujeres, que tuviesen sus amantes.
En plural. Y…en masculino. “Las mujeres son útiles, pero
inferiores. Una pareja con las dos partes superiores es la pareja
perfecta”. Tales razonamientos eran habituales… 
Pero a pesar de que se aceptasen tales comportamientos, la vida
pública era de vital importancia en esa sociedad. Y recálquese el
vital, pues la ilegalidad de los comportamientos incívicos era tan
habitual como la pena de muerte. Por tanto, la vida “en pareja”
que podía mantenerse con la esposa, no estaba permitida con los
amantes, con los cuáles, a menudo, no se podían reunir los
ciudadanos salvo para los encuentros sexuales. De ahí que el amor
platónico, la idea del amor, se redujese al sexo. Con el deseo de
algo más, eso es innegable, pero el término “amor platónico”,
referido a una persona, hacía alusión al amante que sólo
satisfacía los deseos más primitivos del ser humano.
La unión perfecta entre dos seres superiores que sólo se unían para
seguir los instintos compartidos con dos seres inferiores como
animales.

puntos 8 | votos: 8
Mis conjuros traviesos - 14° Sección especial de carteles
puntos 19 | votos: 19
Cuando la mente empieza - a plasmar aquello que tus ojos no ven, que ella misma crea, es cuando
no sabes si alegrarte o derrumbarte.
puntos 6 | votos: 6
Se dice - que el sentido del humor es el rasgo más característico de la
inteligencia. Pero, a la hora de la verdad, aquel que bromea, que se
toda la vida con humor es tomado como un ser ridículo, probablemente
patético y cómo no, tonto.  Sin embargo, aquel se me muestra serio,
el que oculta su risa, se considera inteligente.
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Los bigotes molan. -
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Youtube me conoce más a fondo - que todas las mujeres que han pasado por mi vida.

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Hace calor. - No debería quejarme,
y lamentaré haberlo hecho,
pues el verano que empieza
que está a punto de empezar,
se presenta especialmente cruel
al menos para mí.
Pero hace calor, tengo calor
y en esta noche,
la última que pasaré este piso,
ésa es la única diferencia
con una noche cualquiera.
Estoy preparando una especie de
pseudo-ramen barato de súper-mercado.
Como una noche cualquiera,
pero hace calor.
Tal vez sea mi desayuno
y tal vez ésa no sea la palabra:
ya han pasado las doce
de la noche
-y hace calor-.
Pero no puedo evitar
acordarme de esas noches
esas noches cualesquiera,
tempranas, de invierno,
en que salía de clase,
llegaba a esta habitación,
y esperaba a que mi
por aquel entonces
novia
cayera dormida,
y entonces
sólo entonces
-y durante un rato-,
el mundo se apagaba.
Sacaba mis apuntes,
e intentaba leerlos,
de veras lo intentaba,
pero justo cuando lo empezaba
a conseguir
en el instante en que lograba
leer,
sucedía
y ponía este sucio cuaderno
sobre los impecables apuntes:
la idea perfecta para un poema.
Cierta princesita gótica,
mi bohemia preferida,
una rubia preciosa,
la sonrisa de mi novia
Marte frente a Escorpio,
el atardecer en la ventana de clase,
el colchón de los vecinos,
la última golondrina,
tu gusto con los chicos,
el déjà vu de un sueño,
el hedonismo de los borrachos,
la última ventana encendida
del edificio de enfrente,
una farola naranja
apagando las estrellas,
el asesinato,
el suicidio,
la muerte provocada,
la muerte,
la muerte de Bukowski,
o el maldito
factor integrante.
Hay milagros en todas partes,
dirías.
Y entonces, te llamaba.
Primero intentaba escribir, por supuesto,
pero no me inspiraba,
cogía un buen libro,
pero no me concentraba,
buscaba cine clásico,
pero no me decidía,
buscaba vídeo-juegos modernos,
pero no me distraían,
escogía, al fin, un vídeo-juego,
no clásico
sólo viejo,
y una película,
no buena,
sólo que me gustase,
y muy vista,
y el libro de poemas
de Bukowski
que me regalaste,
y entonces sí,
entonces,
con el cerebro un poco
-simultánea -o, al menos, intermitente-mente-
en todo
y un poco en nada,
te llamaba.
Y hablábamos de poesía,
de cine,
o del maldito
factor integrante,
-los vídeo-juegos no te gustaban-.
Horas después, me recordabas,
que comer es necesario
y discutíamos si llamarlo o no
desayuno.
“Primera comida del día”
decía la R.A.E.-, “generalmente
ligera,
que se toma
por la mañana”.
Incumpliendo esto último,
quedaba excluido de la definición,
pero yo jamás lo admitía,
y discutíamos
mientras preparaba mi desayuno:
pseudo-ramen barato de súper-mercado,
pero sin calor.
Joder.
Creo que han sido
las mejores noches
de mi vida.
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Si les muestras a tus enemigos - que tienes principios, ellos siempre querrán ver tu final.
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Se maquillan el cuerpo - intentando disimular el alma.
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Esta constante empezó - siendo una dinámica, pero se agotó lo que avivaba esta llama.
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Hay personas que tienen la belleza - de mil atardeceres.





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