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07.08.2011

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GeekVeterano Nivel 3Principalero Nivel 3Desmotivador en serieSuperDesmotivadorUsuario del mesClasificación Nivel 3

puntos 8 | votos: 8
El único problema es tu orgullo, - tú orgullo para no admitir que te mueres por volver a estar con ella.
puntos 11 | votos: 11
Yo sueño con amor - porque se que en el fondo nosotros amamos
puntos 9 | votos: 9
A veces la vagancia humana - llega a extremos absurdos
puntos 7 | votos: 7
Preocuparte mas - por lo que le ocurre a tu perro que a las personas.
puntos 5 | votos: 5
Que la felicidad - Jamás dependa de un papel.

puntos 14 | votos: 14
¡Es tu ultima oportunidad! - ¡Dime dónde están mis whiskas o muere!
puntos 17 | votos: 17
¿Mostrar sentimientos? - ¿Para que? Si hoy en día nadie los valora..
puntos 13 | votos: 15
¿A dónde acudir - cuando tu refugio es tu infierno?
puntos 6 | votos: 8
Silencio... - El silencio es el más fuerte de los ruidos
Miles Davis.
puntos 5 | votos: 5
A cada día una nueva herida... - a cada herida una gota mas de sangre...
me pregunto cuanto falta hasta que me
desangre? pronto, muy pronto...
veras mi ultima gota caer...

puntos 8 | votos: 8
Todos fuimos - creados en pares, ten calma que tu otra mitad tarde o temprano llegará.
puntos 13 | votos: 13
Tus promesas eran - tan volátiles como el humo,
tan falsas como tus palabras,
tan fugaces como tus abrazos,
tan vacías como tus besos 
y tan dañinas como tus mentiras.
puntos 12 | votos: 12
A un principe - no lo define su dinero o su alta cuna, sino su princesa.
puntos 8 | votos: 8
tierno, -
puntos 71 | votos: 89
El mejor regalo de la vida - no puede verse ni tocarse. Se llama tiempo.

puntos 6 | votos: 6
Pasillos - por que muchos hemos preferido hacérnoslo encima que cruzarlos
puntos 4 | votos: 4
Me gustaría tener - una maquina de tiempo para volver al pasado
puntos 12 | votos: 12
¿Recuerdas cuando - tu única preocupación era 
explotar las pompas antes que el resto?
puntos 10 | votos: 10
Me gustaría volver después de morir - para ver quién realmente está triste por haberme perdido.
puntos 4 | votos: 4
dormir con  comodidad - nivel  99

puntos 4 | votos: 4
Cuando alguien usa - el amor que le tienes, para torturarte.
puntos 10 | votos: 10
La fantasía siempre permanece; - lo que no ha ocurrido jamás no puede morir nunca.
puntos 8 | votos: 8
Ella me daba la mano - y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era
bien acogido. Más  que besarla, más que acostarnos juntos,
más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso 
era amor.
puntos 8 | votos: 8
cresta nivel: adorable -
puntos 4 | votos: 4
Si amar fuera pecado - me darían una agradable bienvenida en el infierno

puntos 6 | votos: 6
Soy como los paraguas de colores - Al mal tiempo buena cara.
puntos 7 | votos: 7
Ya quisieran las palabras - poder expresar lo que algunos abrazos significan.
puntos 11 | votos: 11
Ver que alguien te mira fijamente - sin pestañear y temer por tu vida
puntos 7 | votos: 7
Los mejores amigos - a veces son la gente a la que peor tratamos
puntos 14 | votos: 14
La oscuridad - no es tan oscura cuando estás conmigo

puntos 15 | votos: 15
A veces tenemos - que crecer demasiado rápido...
puntos 8 | votos: 10
Aléjate de ella, - está conmigo.
puntos 13 | votos: 15
La llamada de la felicidad - nunca avisa, pero siempre llega.
puntos 17 | votos: 17
Acuérdate de mis espinas - en cada amanecer gris, junto a la persona equivocada.
puntos 28 | votos: 30
Poco a poco aprenderás - que para sanar una herida hay que dejar de tocarla.

puntos 4 | votos: 6
no,no soy gotica - no me visto de negro ni creo en satanas,lo unico negro que tengo es la
vida ¨una vida negra¨
puntos 7 | votos: 7
La persona que más deberías amar - es la misma que destruyes día a día con tus estupideces.
puntos 7 | votos: 7
Algún día - viviremos en un mundo creado por nuestros propios sueños
puntos 15 | votos: 15
La gente se reirá de tus sueños - y te odiará cuando los hayas conseguido.
puntos 12 | votos: 12
Días en los que sientes - que te falta algo.

puntos 13 | votos: 13
Odio infinito a - las sudaderas y pantalones sin bolsillos.
puntos 2 | votos: 4
XXX -
puntos 42 | votos: 42
Hacer lo que te apasiona - es darle vida a tu pasión
puntos 16 | votos: 16
-Pues yo no estoy de acuerdo. -
puntos 16 | votos: 16
Hay que tener cuidado - con lo que dices puesto que podrías terminar dañando a otra persona
o incluso a ti mismo.

puntos 9 | votos: 9
¿Los recuerdos - de qué lado de la cama van?
puntos 7 | votos: 7
Era una fresquita mañana - de verano. El mar estaba en calma y algunos niños ya estaban jugando
con las olas cerca de la orilla. Desde un pequeño acantilado se
adentraba en el mar un espigón de rocas donde, a veces, los
pescadores ponían sus cañas.

El abuelo de Julieta era pescador, y ella había ido muchas veces con
él al espigón. Desde allí podían verse las barquitas amarradas en
la pequeña ría desde la que también el abuelo salía al mar, cuando
no había temporal. La barquita del abuelo se llamaba como ella,
“Julieta”, en honor a su nieta preferida. La niña recordaba cómo
su abuelo la había subido muchas veces en “Julieta”, llevándola
hasta el final de la ría. Pero nunca había querido llevarla mar
adentro, a pesar de que la niña se lo había pedido muchas veces.

- Todavía no- decía su abuelo.


Y su nieta no insistía, se conformaba con que la llevara a través de
la ría. Julieta quería mucho a su abuelo y le encantaba verle fumar
en su pipa de la que salía ese humo tan oloroso.

- Abuelo, es como si en la barca tuviéramos una chimenea- decía
divertida la niña. Entonces, el abuelo se reía y soltaba un buen
chorro de humo de la pipa.

Últimamente el abuelo no salía mucho a pescar. El invierno había
sido muy lluvioso y frío y sus huesos se habían resentido. Pasaba
muchas horas sentado a la puerta de la casa, bajo un gran camelio,
mirando al mar.


La mamá de Julieta estaba siempre atenta a él, y al atardecer le
decía:

- Padre, entre ya en la casa que el fresco puede hacerle daño.

Pero el abuelo no quería entrar hasta que el último rayo del sol no
hubiera desaparecido del horizonte. En esos momentos del atardecer la
nieta se sentaba junto al abuelo y como él miraba al cielo.

- Abuelo ¿adónde se va el día que hoy ya termina?- preguntó
Julieta un día.

El abuelo miro con cariño a su nieta y le respondió.

- El día que hoy termina no se va, se queda. -¿Adónde abuelo?
- Se queda en todo lo que hemos hecho y vivido en este día: en tus
juegos, en tu sonrisa, en el trabajo de tus papás y también en el
abrazo grande que te voy a dar ahora. El abuelo abrazó con cariño a
su nieta, que se sintió muy feliz.

El anciano esa noche, como todas las noches, le contó un cuento a
Julieta. Pero al despedirse para ir a dormir se sentó junto a la
niña con algo entre sus manos.


- ¿Qué es eso abuelo?

Era una caja de madera envuelta en un paño. El abuelo la guardaba
como un tesoro desde hacía muchos años. Al quitar el paño de encima
la niña reconoció la caja.

- Abuelo, esa es la caja de madera de sándalo que tallaste cuando
eras joven y en la que guardas recuerdos de la abuela.

La abuela de Julieta se había ido al cielo hacía ya mucho tiempo.
Fue antes de que ella naciera, pero el abuelo le había hablado mucho
de ella y le había dicho que sus ojos eran igualitos que los de la
abuela.

El anciano esa noche hizo algo inesperado. Regaló a su nieta la caja
de sándalo con los recuerdos de la abuela dentro.

- Abuelo, estos son tus recuerdos y se que los quieres mucho.¿Por
qué me los das?


- Yo ya no los necesito, Julieta. Dentro de poco iré a reunirme con
tu abuela y no podré llevarme la cajita de sándalo.

Julieta se entristeció al escuchar al abuelo. Quería que él siempre
estuviera a su lado. Pero el abuelo la abrazó y le dijo:

- Mañana te llevaré a la ría, quiero enseñarte algo.

La niña se durmió con la ilusión de ir con su abuelo a la ría.
¿Qué sería aquello que el abuelo quería enseñarle?

Julieta se despertó pronto y ayudó a preparar el desayuno. Hizo con
esmero las tostadas, tal como a su abuelo le gustaban, y preparó el
café cargado que su papá tomaba antes de irse a trabajar en la lonja
del pescado.

Abuelo y nieta fueron caminando despacio hasta el lugar donde estaba
amarrada la pequeña barca “Julieta”. Hacía mucho tiempo que no
navegaban juntos, y los dos estaban muy contentos.




El abuelo remaba despacio y poco a poco fueron avanzando por la ría.
Pero esta vez, al llegar al lugar donde la ría se abría al mar, el
abuelo no paró de remar ni dio la vuelta. Siguió remando mar
adentro. Julieta se quedó muda de emoción ante el mar inmenso. Era
como adentrarse en un cielo azul que lo envolvía todo. La ría se iba
quedando lejos y la tierra que la rodeaba era sólo un pequeño punto
en el horizonte.

- Abuelo, es maravilloso. Pero… da un poco de miedo. -Así es, mi
querida niña. Da un poco de miedo porque es desconocido. Pero si
confías, ves que el mar nos abraza, nos acoge. Déjate mecer por su
oleaje, Julieta.

La niña se quedó así, junto a su abuelo dejando que en sus ojos se
juntaran el azul del mar, con el azul del cielo, formando una campana
celeste que le acunaba y le mecía. Se quedó dormida. En los
siguientes meses la salud del abuelo empeoró, y Julieta y su abuelo
no volvieron a salir más en la barca. Una noche al ir a dormir la
niña fue a la cama del abuelo para darle las buenas noches y él,
sonriente, le preguntó:




- ¿Te acuerdas del último día que salimos a navegar?¿Recuerdas esa
inmensidad del mar y el cielo que al principio te daba miedo y luego
cuando te dejaste mecer te acunaba?

- Claro que me acuerdo, abuelo, y estoy deseando que volvamos allí.
- Querida niña, yo debo partir hacia esa inmensidad azul y desde ahí
siempre estaré contigo. Julieta abrazó con fuerza a su abuelo.
Sentía que le quería más que nunca.

A la mañana siguiente Julieta despertó temprano. Salió despacio de
casa y se dirigió al embarcadero de la ría. La barquita del abuelo
no estaba y Julieta sabía porqué.

Más allá de la otra orilla de la ría, allí donde el mar abierto
comienza, había una inmensidad azul, que acogía y arrullaba. Allí
había ido su abuelo a reunirse con su abuela. Julieta ya no sentía
temor por aquella inmensidad azul. Su abuelo siempre estaría con
ella, en sus recuerdos y en su corazón.
puntos 12 | votos: 12
Todos estamos solos, - y todos queremos que alguien nos preste atención y nos diga lo
especiales que somos.
puntos 6 | votos: 6
Amor - Si yo fuese el mar, y tu una roca, haría subir la marea, para besar tu boca
puntos 8 | votos: 8
Si estás entregando tu todo a alguien - y no es suficiente, se lo estás entregando a la persona equivocada.





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