En Desmotivaciones desde:
07.05.2011

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bueno 751 | malo 34

puntos 6 | votos: 6
Ser pequeño - y dedicarte a buscarle caras a las casas
puntos 7 | votos: 7
Hoy amo más a mi madre. - ¿Razón? Ha borrado Telecinco de la lista de canales.
puntos 4 | votos: 4
Divide by zero - No muy recomendable
puntos 6 | votos: 10
Chistes tan malos - Que solo podrás reirte con tus amigos
puntos 0 | votos: 2
+ Iyo, tienes el horario de los - exámenes de Septiembre?
- Sí, ¿cuáles tienes que aprobar?
+ Mates, lengua, física y química, inglés, plástica, mús...
- VALE, DIME CUÁLES HAS APROBADO!
+ Religión y Gimnasia
- Entonces, todo el día.

puntos 14 | votos: 14
Hace exactamente 53 años - Nació una estrella.
Felicidades, Michael. ♥
puntos 4 | votos: 4
La normalidad -  es el símblolo de la monotonía de este mundo y el dominio del
capitalismo y la globalización, la rareza es señal de que hay
esperanza de que el mundo aún puede seguir siendo pluricultural y
humano
puntos 12 | votos: 12
Feligrés sufre de diarrea tras la - eucaristía, se fue al baño cagando hostias.
puntos 2 | votos: 4
Y como sabemos que - eres masoca, te hemos preparado unas vacaciones para que puedas
disfrutar de ellas mientras nos jodes gastando nuestro dinero!
puntos 6 | votos: 8
El helado, - ¿se caga, o se mea?

puntos 14 | votos: 14
¿Soy yo, - o aquí los carteles que suben a la principal han subido antes?
puntos 6 | votos: 6
Where the sky ends... - Andar firme por la tierra... miras al cielo... cinco segundos después
comienzas a flotar, crees que puedes, y vuelas con todas tus fuerzas
hasta él.
Sí, estás en el cielo... tan solo 1 minuto y 25 segundo de tu nuevo
pero asombroso viaje te hacen volar a otro lugar...
Tan solo estás tú y tu afán de llegar a donde no ha ido nadie; ¿te
crees capaz?
Adelante, despliega por completo tus alas y dale caña, llega hasta
donde acaba el cielo...
Y notas ese sentimiento, el cual hace que quieras más y más, y no te
conformes con lo que tienes...
Enhorabuena, si lo has notado, podrás decir con tranquilidad que
notas la música, y notas que te transporta a tu mundo.
A í me hace seguir adelante, tener un ápice de esperanza en este
mundo gris, tener un poco de intimidad conmigo mismo, 
Y SENTIR QUE PUEDO TOCAR EL FIN DEL CIELO Y SEGUIR VIVO PARA CONTARLO!
♥
puntos 19 | votos: 19
This is my World... - ...without you
puntos 6 | votos: 8
CarmendMairena - Mi inspiración en poemas desde que la conocí
puntos 8 | votos: 8
Mi Gato-Gárgola - Fue quien mató a Pikachu en Pasión de Gavilanes

puntos 18 | votos: 20
Me pregunto: - ¿Cómo supo el hombre que inventó la televisión si funcionaba, si
no había canales para comprobarlo?
puntos 9 | votos: 9
Terremoto e inundación en Japón - ¿Ya nadie se acuerda de ese sufrimiento? 
Incontables vidas se perdieron en esa catástrofe, para que solo
hablaran un par de meses de ello y, ALE! A VIVIR LA VIDA!...
ESTE MUNDO ME DA ASCO.
puntos 19 | votos: 19
Si no puedes con tu enemigo - únete a él.
puntos 6 | votos: 6
Nunca pienses  - que lo justo es lo correcto, por que si te meten un dedo en el culo
queda justo, pero no es lo correcto.
puntos 10 | votos: 10
Esnifar condones - MOLA.

puntos 7 | votos: 7
Sentir cada nota en tu cuerpo - Y volar hasta el placer máximo.
puntos 15 | votos: 15
+ Perdone,  - ¿la calle Saboya?
-Si la pisa fuerte, sí.
puntos 9 | votos: 9
Entrega de amor verdadero - hasta el fin de sus días.
puntos 3 | votos: 3
Hay un lugar -  en nuestra memoria, en las conexiones químicas o en el pensamiento
más acogedor que poseamos, en el que se encuentran todos esos
pensamientos. Saber que ocurrió y que, gracias a eso, ya nadie ni
nada puede quitártelo, es la mejor de las felicidades que pueden
sentirse.
puntos 7 | votos: 7
It wont be long - till the parody fall...
It wont be long... until we are lost... ♥

puntos 2 | votos: 2
Naciones Unidas - en la Guerra Eterna de los Pensamientos
puntos 11 | votos: 13
¡Denuncio a Dios! - ¿Existe Dios?
O...
¿Existo yo?
puntos 10 | votos: 12
Por todas esas - intros de los juegos que nos saltamos siempre.
puntos 7 | votos: 9
Creo - que la espiritualidad esta más en el arte y en la música y el
último lugar donde la vas a encontrar, es en la religión
puntos 11 | votos: 13
¿Sabías que... - La Tierra, tiene un satélite llamado Luna, pero remontándonos siglos
atrás, muchos pueblos precolombinos afirmaban de la existencia de un
segundo satélite. En 1948, el astrólogo Carl Alvar, fascinado por el
mito, descidió buscar ese supuesto satélite, búsqueda con final
feliz.
El nuevo satélite se llamó Toro y muchos científicos quedaron
anonadados.
Más tarde se descubrió que el satélite Toro, orbitaba en dos
planetas a la vez, Venus y La Tierra.  Ahora muchos científicos y
personas piensan que la Tierra tiene dos satélites, aun no siendo del
todo cierto. O sí.

puntos 16 | votos: 16
A veces, - es mejor mirar desde otro punto de vista
puntos 6 | votos: 8
Sombrillas Asesinas - Vienen para quedarse
puntos 18 | votos: 20
Aunque la Cani - se vista de seda
Cani se queda.
puntos 9 | votos: 9
+ ¿Qué dices? - ¿Qué toda la vida me vas a amar? Si somos muy jóvenes, aún queda
mucha vida por delante!
- Sí, pero... esa vida que queda quiero vivirla junto a tí ♥
puntos 15 | votos: 15
Chad Ettmueller - Un norteamericano de 38 años de edad, fue con su familia a 
un restaurante conocido por sus asombrosos sandwiches.
Chad llevaba todo el día sin comer, así que decidió pedir 
el sanwich más grande del restaurante, pero con el doble de carne.
El resultado fue tan enorme, que cuando Chad intentó abrir la boca se

quedó atorada en posición de apertura. Por muchos intentos
de cerrarla no pudo, y tuvo que ir al hospital.
Tuvieron que hacerle una cirugía para colocarle de nuevo su
mandíbula, la cual, según el informe médico, sufrío dos graves
dislocaciones.

puntos 9 | votos: 11
No importan los votos - Lo que realmente importa, es la belleza de tu cartel, y el mensaje que transmites.
puntos 15 | votos: 15
La muerte de un hombre - es una tragedia.

La muerte de millones, es una simple estadística
puntos 3 | votos: 5
Problem, dificultad? -
puntos 4 | votos: 6
Si lloras - Porque no puedes ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas..
puntos 12 | votos: 12
Cuando caemos, - y lo que nos ha costado conseguir se destruye, cuando entimos que por
mucho esfuerzo que hubieramos hecho lo hemos perdido todo, cuando
pensamos que no tenemos nada y perdemos las fuerzas, piensa que hay
que levantarse, porque siempre quedará el amor de aquellas personas
que son capaces de arrancarte una sonrisa, y te apoyarán en los
momentos más duros de tu vida.

puntos 22 | votos: 22
+¿Sábes que daría mi vida por tí? - - Esto... yo ya no tengo vida..
+ Porqué?...
- Porque la que tuve te la entregué a tí cuando te conocí. ♥
puntos 17 | votos: 19
Estoy solo... - pero sigo siendo feliz!
puntos 19 | votos: 21
El patriota - siempre habla de morir por su patria, pero no de luchar por ella.
puntos 15 | votos: 15
Cuando me dicen -  que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerlo enseguida.
puntos 7 | votos: 9
Ahora - Peter kill himself

puntos 2 | votos: 8
Blanco Nuclear - Blanco… Blanco súbito a su alrededor. Un blanco nuclear, de esos
que te deslumbran a pesar de que entrecierres los ojos para usarlos a
modo de filtro.

Cayendo, pese a que notaba el contacto del suelo en sus nalgas y en la
palma de sus manos, manteniendo una cómoda posición en estado
horizontal.

Eco. En su cabeza resonaba un eco que acentuaba cada golpe y lo
devolvía levemente muteado cada pocos segundos.

Sentía calor en todo su cuerpo, pero por dentro estaba helada. Pero
no le molestaba; era incluso agradable tener esa extraña sensación,
novedosa para ella.

Un agradable olor levemente cítrico, con toques de maderas y frutas
del bosque en perfecta armonía danzaba por su pituitaria provocando
una leve sonrisa en sus pequeños labios.
Intentaba recordar un motivo que justificara aquella colocación en el
espacio-tiempo, pero sólo pudo recordar aquella asquerosa función de
onda que predecía que el sitio más idóneo para su estructura
molecular fuese aquel peculiar lugar.
La función de onda del universo.

A pesar de que estaba muy cómoda, como incitada a cerrar los ojos por
completo y descansar durante meses, quiso concentrarse en recordar
cosas. Ya tendría tiempo para descansar luego; o no.

En su mente resonaba un bajo de 9 cuerdas afinado en Dropped C-0,
tocando la línea de bajo de CAFO. Al llegar al solo, se incorporaron
todas las líneas instrumentales de golpe.
Ese sonido, tan característico que daba su pequeño cabezal a
válvulas, fue su primer recuerdo consistente que llegó a su cabeza
tras despertar en medio de ninguna parte.
Cuando intentaba recordar su nombre sólo recordaba un estribillo
compuesto por ella.
“Falling… falling in that desire, which never comes true…”
Acto seguido vino a su mente un ferviente deseo de morir, de olvidar,
pero daba la casualidad que ahora luchaba por recordar; ya tendría
tiempo para morir luego. O no.

Ni siquiera recordaba su cara, así que se la palpó con las manos, y
notó con su sistema nervioso una piel tersa, sin imperfecciones ni
impurezas, cuasi inmaculada.
Su cerebro procesó otra cosa muy diferente. Un líquido pastoso y
denso goteaba entre sus dedos; parecía sangre. Su piel estaba hecha
jirones, parecía que había estallado de dentro hacia fuera e incluso
algunas tiras de piel colgaban de otras dejando intuir trozos de lo
que en algún momento fue el masetero con trozos de astillas de la
mandíbula, ahora deformada, hecha añicos y despedazada.

-¿Hola? – Dijo sin obtener más respuesta que la del eco de su voz
que rebotaba en ninguna parte. Tenía una voz grave para ser de una
chica, pero dulce; era una voz perfecta.
13 segundos después de pronunciar su saludo interrogativo cesó por
completo el sonido. Oía el bombeo grave de su corazón y el pitido,
agudo en exceso que producía su sistema nervioso central.

Y luego, hubo silencio.

Comenzó a entrever formas y colores que diferían del blanco nuclear
que segundos atrás –segundos bajo su punto de vista- había
observado.

Eso tuvo un alto precio a pagar. Dejó de oír para poder ver.
Vislumbraba una autopista de tres carriles por cada sentido, mar a su
derecha y un alto volcán justo enfrente. Un aire cálido rozaba sus
mejillas y coagulaba la sangre imaginaria que goteaba desde sus
maseteros.

Seguía estando sentada, pero flotando suavemente a más de 750 metros
de altura, sintiendo como el sol percutía su piel bajo una mullida
manta de fotones que la golpeaba a 1.080.000.000 km/h

Comenzó a oír de nuevo, empezando por una suave brisa y el murmullo
silenciado del mar, así que se preguntó de qué estaría privada en
este nuevo caso.
Su respuesta vino en forma de caída libre, acelerándose a 9.81
m/s^2, llegando al suelo a casi 300 km/h.
Mientras caía, su mente se dedicó a calcular que los fotones de la
luz del sol la golpearían a 1079.999.700 km/h, pero la física
teórica sobrevino a su memoria, haciéndola recapacitar y recordar
que la luz se mueve a c (300.000 km/s) bajo cualquier circunstancia de
observación.

Tras ese inciso, su cuerpo impactó contra el duro asfalto de aquella
autopista que vio desde la altura.

Vuelta a empezar. O no.

Trató de levantarse, y lo consiguió sin esfuerzo. Se asombró al ver
el cráter que había dejado en la tierra. Pasó revisión a su cuerpo
y místicamente estaba todo intacto, como si nada hubiese ocurrido.

Escuchó unos pasos metálicos y pesados a su espalda, como si una
grúa fuese corriendo para ella. Su peor pesadilla ahora era una
realidad.

Un meca (robot mecánico con procesadores orgánicos de positrones) de
demolición iba a por ella para acabar con su vida sin piedad.
Inconscientemente puso los brazos delante en cruz para defenderse.

3 segundos para el impacto… 2… 1…

Menos 1,602 por diez elevado a menos diecinueve. 9,1 por diez elevado
a menos treinta y uno.

El meca, yendo a más de 45 km/h le propinó un severo puñetazo en
los brazos con una de sus bolas de demolición propulsadas por
células de combustible sólido e hizo que saliera despedida hacia el
volcán.
Casi 7 segundos de vuelo rasante, reventando todo lo que estaba a su
paso.
No sintió dolor, ni siquiera el espaldarazo que pegó contra una de
las faldas que formaban la parte baja de ese alto monumento natural,
de más de 3.700 m. de altura, a más de 150 m/s

El simple hecho de pensar en que podría recibir otro ataque hizo que
delante de ella apareciese una katana de una aleación de acero y
titanio, con el filo embadurnado en sangre.

Siguiente impacto en 3… 2… 1…

En su cerebro comenzó a crearse la acción química que
desencadenaría en milésimas de segundo el impulso eléctrico que
mandaría la orden de contracción del bíceps para hacer que la
katana intentara cortar, rebanar, eviscerar a aquella mole mecánica
que emitía un ensordecedor ruido metálico. O no.

Y de repente, se vio de nuevo en medio de ninguna parte, en Blanco
Nuclear.
Ahora le dolían un poco los brazos y tenía el costado derecho un
tanto dolorido, pero apenas era sensible.
Vino a su mente de nuevo aquél olor que tuvo antes de su peripecia
cibernética. Limón, naranja, lima, grosella, pino, fresas y jazmín
en perfecta armonía, curando sus heridas.
Por unos instantes, al abrir los ojos y alzar las manos al cielo,
presenció un fallout artificial, hecho exclusivamente para ella.

Neutrones que durante 12 minutos lloverán en forma líquida,
irradiándolo todo con una cantidad brutal de Curies.

Con una impasividad pasmosa, disfrutó segundo a segundo de ese
espectáculo del cual ningún humano sale vivo.

Pasaron los 885 segundos… y comenzó a llover arenisca, pero de un
color extraño, de un material que nunca había visto antes.
Llovían protones. Recordó el título de un artículo que Isaac
Asimov escribió acerca de los protones. “Y tras muchos veranos, el
protón muere”

Simplemente vio ante sus ojos como un protón, la partícula
subatómica más estable, iba envejeciendo.

Para hacernos una idea, si la vida del universo fuera de 1 segundo, un
protón viviría 1.6 billones de milenios. Aproximadamente, un protón
vive 100.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 segundos.

Y ella fue testigo de ese acto de magnificencia, de insignificancia
humana, de alzamiento teológico.

Comenzó a cuestionarse si podría haberse convertido en un ser
superior en el momento de haber aparecido en Blanco Nuclear, hacía un
rato –al menos según su criterio- de no más de media hora.

Y posiblemente alguien pudiera darle la respuesta…

Y el ingeniero se pronunció, rompiendo el silencio.

-Sé lo que sientes- Dijo un hombre elegante, de porte gallardo,
vestido de blanco y matizado con una corbata verde pistacho recién
aparecido de la nada.
-No tengo sentimientos- Respondió ella tras unos segundos un tanto
tensos –Así que desaparece de mi vista.
Cumplióse su voluntad, y después de unos minutos un tanto aburridos
sin nada que hacer o sin tener nada en lo que pensar, se entretuvo
imaginando la profesión del hombre que la visitó antes.

Sin saber nada de su vida, comenzó a darle forma.
Comenzó por imaginar un nombre. Parecía de ascendencia británica,
como un lord muy caballeroso. Su nombre sería Joshua. Josh para sus
amigos.
Estudió en las más altas escuelas obteniendo siempre unos resultados
académicos espectacularmente fructíferos.
Su familia hubiera deseado tener un médico entre sus profesionales,
pero Josh acabó siendo la oveja negra y se convirtió en pizzero.
Tras un aparatoso accidente a lomos de su ciclomotor, su cerebro
perdió la conexión entre ambos hemisferios.
En ese momento, quedó en coma. Su mente estaba ausente, en su propio
mundo mientras su dueño luchaba por sobrevivir un día más en el
hospital.

En uno de los muchos movimientos involuntarios que presentan los
comatosos, pronunció sus últimas palabras antes de morir a la tierna
edad de 28 años. “Nunca dejé de ser… ingeniero de sueños”. En
ese momento saltaron las alarmas y su habitación del hospital, la
1314, se llenó de enfermeros, cirujanos y comenzaron a intentar
reanimarlo.

En ese instante, de nuevo en Blanco Nuclear, comenzaba a hacer algo de
frío. Mas no importa; el dulce aroma de la soledad hacía que ella,
la única habitante de Blanco Nuclear estuviera a gusto.

En sus entrañas había algo que le decía a gritos que necesitaba
recordar la verdad. Todo estaba en su mente, medio ordenado, medio
desordenado. Si es que realmente tenía neuronas en su cerebro, en
ellas debía estar la respuesta que necesitaba saber para poder
escapar de aquél apacible- aunque al mismo tiempo siniestro- lugar.

En su cabeza habían varias funciones matemáticas, que al derivarlas
daban una parábola perfectamente definida en todo el conjunto de
números reales.

Y el universo no era más que una gota en un cristal…

Poco a poco, sin darse cuenta, se fue quedando dormida plácidamente
en una posición similar a la primera que tuvo en Blanco Nuclear;
solamente un poco más reclinada contra una pared.

Soñó que era piloto de rallies, profesora de acupuntura, campeona de
natación y madre de un carnero mutante venido del espacio.
No obstante, tuvo un descanso reparador, pleno como pocos.

Un espasmo repentino desencadenó una serie de estornudos e hizo que a
cada repetición del movimiento involuntario, Blanco Nuclear fuera
mutando, de forma inesperada.

Sin desearlo ni esperarlo se vio enjaulada en una cárcel de cristal,
que a cada instante se iba haciendo más estrecha, más angosta y
dificultando la respiración, agobiando a su prisionera en cuerpo y
alma.

Volvió a estornudar cuando quedaban escasos segundos para morir
aplastada por la jaula.
Salvada por los pelos. Apareció lejos de allí, en un sitio que
parecía ser familiar.

Y sólo pudo ver como un chico luchaba a muerte en la ladera de un
volcán contra un meca de demolición con sistemas de camuflaje activo

La inteligencia del humano contra la precisión de la máquina; golpe
a golpe las fuerzas del ingenio mecánico iban medrando. Impacto a
impacto, el valiente joven iba desvaneciéndose.

-¡Basta! –Gritó desesperada nuestra protagonista, viendo que si no
hacía algo el meca acabaría despedazando al chico; haciendo que
instantáneamente el meca se convirtiera en un recuerdo en la mente de
muy pocos.
Corrió hasta la posición del joven al que acababa de salvar con su
grito, con su desesperanza ciega; él yacía en el suelo, y mientras
ella se acercaba, él se incorporó.

Se miraron a los ojos, y podría decirse que entre ellos el tiempo no
existía. Pasaron los minutos y mientras ella se ahogaba en sus
profundos y vidriosos ojos azules, él la rescataba mirando
tiernamente a través de su enrojecida esclerótica.

No llegaron a tocarse; no hizo falta ni fue necesario. Como una hoja
que cae del árbol en otoño y te roza la espalda con suavidad, así
desapareció él. Sin abrir la boca, ambos supieron dónde volverían
a verse.
Solamente existía un problema: no sabía volver a Blanco Nuclear.

La desidia reinaba en su corazón, deseando volver al punto de
partida, conocer a su protegido, poder verlo de cerca…
De repente dejó de escuchar el suave vaivén que proporcionaban la
relativa cercanía a las olas del mar.

Saltó rápidamente a ver si alcanzaba a vislumbrar el motivo del
repentino ensordecimiento del océano. Pero más grande fue su
sorpresa al comprobar que podía volar.

Volvemos a intercambiar sentidos por habilidades, volvemos a vernos.

Eppur si muove.

Decidida a volver a donde le corresponde, alzó el vuelo lo más
rápido que pudo, haciendo que la isla donde se libró la pelea con el
meca se quedara minúscula desde su punto de vista.

Con una sonrisa en la mitad de los labios, confesando la seguridad
irracional en su plan, se dejó caer a merced de la gravedad.
Sintiendo la humedad en su fina tez al atravesar las nubes.

Llegó a la velocidad crítica de 315 km/h, así que decidió utilizar
su habilidad de vuelo para acelerarse más y más. En unos segundos
notó a su alrededor cómo superaba la velocidad del sonido, para
seguir acelerándose durante los 4 km restantes de camino.

Llegó al suelo a 3.861 km/h. No era consciente de lo que hacía;
sólo obedecía a su corazón, aunque muchas veces dudaba de que
tuviera uno de esos…

La fina capa de polvo que estaba a ras del suelo comenzó a abrirse,
dejando paso al cuerpo acelerado. Las capas más externas de su
epidermis comenzaron a evaporarse, comenzando así una deceleración
que detendría su cuerpo en no más de varias décimas de segundo.

Su blanca tez entró en contacto con el suelo, su mandíbula estalló,
su piel se hizo jirones, su masetero se deshizo. Su cara estaba
demacrada.

Sin ser consciente de todos esos detalles, golpeó el suelo haciendo
un monumental cráter y levantando una columna de polvo, sangre,
tierra y huesos de varios metros de altura.

Fin del juego. O no.

Abrió los ojos lo más rápido que pudo, y vio confirmado su regreso
a Blanco Nuclear. Mirando al frente, al infinito, a la asíntota de su
línea de visión no consiguió ver a aquél chico.

Estaba desolada. O no.

Su piel se tornó fría, como de gallina. Sintió un dedo acariciando
su cuello y sin pensarlo se dio la vuelta. Unos infinitos ojos azules
la miraban escudados tras una alfombra de lágrimas.

Sin mediar palabras, se fundieron en un beso ilimitado, dulce,
pasional, con litros de sustain y toneladas de ganancia.

-Siempre seremos uno –Dijo el chico mirando la cara devastada de
nuestra protagonista.

Una intensa luz nació entre sus caras. Cada vez más intensa,
entrando en sus mentes, absorbiendo sus recuerdos, haciéndolos uno
por siempre, en un acto de amor desmesurado.

Después de esto sólo vino algo familiar… muy familiar…

Blanco… Blanco súbito a su alrededor. Un blanco nuclear, de esos
que te deslumbran a pesar de que entrecierres los ojos para usarlos a
modo de filtro…
puntos 16 | votos: 16
INCULTOS - + Oh, una camiseta de los Rolling Stones! :D
- De los que? Esta camiseta es de la lenguita (HH)
+ DDDDDDDDDDDDD:
puntos 9 | votos: 9
Jóven: - Padre, puedo confesarme?
Padre: Claro hijo.Cual es tu pecado hijo?
Jóven: Ésto que le voy a contar es muy fuerte.
Padre: Pero qué es hijo?
Jóven: Pues tuve relaciones con una chica negra en la oscuridad.
Padre: Es eso hijo? (entre risas)
Jóven: Sí, Padre.
Padre: Hijo tranquilo eso no es pecado es puntería!
puntos 12 | votos: 14
Series en las que - si los personajes se fusionaban, la ropa también lo hacía
puntos 10 | votos: 14
Foto Tuenti: - Nivel: Buda





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