En Desmotivaciones desde:
05.01.2014

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No me pidas - que no sea orgullosa, cuando el orgullo
es lo único que me queda.
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La piel del cielo - ¡Ah, hermano, creo que has encontrado aquello sin lo
cual no podrás vivir!, le dijo Revueltas al escucharlo.
Tu vida se va a convertir en lo mejor y más grande del mundo;
la cotidianidad se te hará tolerable. Ahora sí vas
a cumplir tu destino.
puntos 7 | votos: 7
¿Hacia dónde debo, - vomitar todo esto?
puntos 8 | votos: 8
Pediré una licencia - a la felicidad, para volver a deprimirme.
puntos 3 | votos: 3
Caritas (pausa) - (pausa)
Nunca te había conocido así
nunca antes que yo recuerde

No eres tibia;
no periódico,
envolviendo corazones húmedos

No hilas la sonrisa de queso
(si acaso sería más
similar a la de miel)
Sonrisa de fuego
Pero eres grande
de alerones hondos y explayados

Eres la de las noches
estables y justas
La subterránea

Te beso
en el florecimiento interminable
ante los pétalos coagulados
Sabes a aire
porque beso las mil
las diez mil estrellas invisibles
los millares de tejidos
de ventanas y haces
donde yo podría
podría perderme

Contigo mis ojos no saben
no saben bullir;
dos platos de té
más blancos que canelas
lisos, de tanto expandirse
donde esos dedos corren
los de la noche que vuela
no erigieron fondo:
de orbes reflejantes

Son los que se abren
engullendo entre lo oscuro
engullendo al paso
Cuando silbo en la avenida
le avenida de noche
que me escogió pequeña
y sin embargo es nueva

Eres la fría
la llana y desnuda
La que se bañó en miedo
esa de mármol sentido
La perfecta
entre los asfaltos y vahos

La que estoy sedienta
y ansiosa de abismos
De las madrugadas fantasma
de hace tres o quince años
Sin edad ni razones
conserva anterioridad sumergida

Tú has probado en los oídos
los ácidos y yunques
Estás donde nada existe
y aquello que quiero lo creo

Que quiero hervir hasta morir;
madurarse como el humo
Las palabras que nacieron
inyectando taquicardia
Una astilla añeja
feliz al revolverse

Felicidad
el nombre es casi un insulto
(pero sólo mía)

No espero portales
de bosquejos ya trazados
no quiero las fosas
de estantes retocables

Abrirse los ojos
para crearse ojos
Me parece que llevas
dos veces medianas
No debo olvidarte
eres la que me queda
Polvillo recojo
(¿qué sería de mi,
cuando te olvide?)

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Es como tener - ganas de vomitar.
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¿Has de ser tú, - aquel que me parta en dos?
puntos 7 | votos: 7
¿Podemos acaso, morir de grandeza? -
puntos 4 | votos: 4
Trozo de almas. - (Lo siento, tenía que ponerlo)
P.D.: La imagen es una porquería.
puntos 5 | votos: 5
Caritas III-III - III
III
Te has quedado un segundo
sobre el omóplato de aire
tan grande parece sin bordes
desplegadas pieles de cisne

Quedó muy poco vientre
los huesos desmoronan
(aunque a veces se inflaman)
hacen frío encontrado
y sabes derramarte
como una fuentesita explota

Y caíste,
caíste tan hondo
hecha ácido según que salado

Se sienten tan hirvientes
porque me llené
y tenían que desbordarse
adentro se ahogan
Como escarbar a su paso
pequeñas mordidas
en las mejillas
Que mis líneas se vuelven esponja
lustran más cuando secan
hiriente rutina debería hacerse
(bajo risa anti congruente)

Me es un tanto difícil
porque me vacío
vacío de aguas y acordes
vacío de letras

No soy como ellos. Aún no
tendría miedo
aunque del otro lado
sería comido del vocabulario
tendría miedo, se arrancaría
aunque en el andar hay flores
como pasó un tramo de camino
y moriría, en un charco o guillotina
sin miedo, sin sal
Pero no. Aún no puedo.

Por eso me caigo
por eso soy niña 
envuelta en papel quemado
regando un cuerpo
Tos de poca materia
tres balines sonoros
que se vuelven seis y dieciséis
Que tengo un lago
secreto en mi almohada
y me quedan muy pocas
para ocasiones comunes

Toda la sangre
y toda la savia
saben irse a la cabeza, 
sobre el cuello
Lluvia transparente
delgadísima, de hilos largos
Parece que también
yo me vuelvo transparente

Hay una muñeca
preciosa en marfil
que tiene diez rendijas
a geometría de juegos
Y besaste su herida
pero no supe al final
si la boca curó la herida
o la cortada hirió a los labios

A veces tajas
porque pones dedo en piel
y se hunde
hasta hallar algún crudo violeta
Luego lo limpias
en la servilleta de mesa
y sigues
y quieres que yo olvide
cuando quebraste mi cráneo
bajo tu empeine

Debería asfixiarlas
cuando alguien mira mis hoyos
inquietas anudan las venas
arde un viento
Pero si las busco
en la escuadra negruzca
entre el silencio
ya escondidas;
espiral de pestañas y narices
humedad insaciable

Es algo agudo
el entrelazo sonoro
engranaje de plumas
flotando casi a derecha
Y sí, hiere.
Rehiletes de brisa
que sobre mi ya no embonan
También tengo algunos colores
que aunque preciosos duelen
Y también resta
el ya no verme;
la escena es muy buena
que me hurtan las luces
y yo quedando aquí
mirando a lo que soy
de ónix y pastón
(Estos ojos robaban almas
yo no quiero almas,
tan sólo un pulmón)
Tú ya estás tan lejos

Quiero ver un hilo
de acero pulido
abrazado entre medias venas
que meta asfaltos,
que plague de mezclas
y absorba
todo exceso líquido

Cuando es de antiguo soplo
pacientemente seco
algo tibias hasta los labios
ahí son heladas
Y cuando estallo según un reloj
intento atrapar las burbujas
pero oprimen
hasta quebrar los vasos

He logrado mejorar
en arrancarles la boca
si acaso incrementan
mi afinación y pulso
Sé mirarte a los ojos
y volverme de arenas,
claro que salen
hirviendo y bailando a traición;
digamos que es alguna fuente
ornamental y sin función

También algo me hirió
en el costado y no alcanzo a ver
Que esparciste cristales sobre mi cabeza
y no te importó coronarme frente a ellos
Dejaste la marca negra sobre mi torso
Claro, no me caigo
callo la legua y miro con eco
con un orgullo que olvidé si existe;
es sólo que se reduce
algo más mi espacio a la redonda

Que de tantos tiros y autotiros
me apagaron la vela
al interior de los ojos
Que tengo veneno
en la lengua y bajo los brazos
ya no me asusta
lo trago y vuelvo a salivar;
ahora es mi reto la inmunidad

(Ya no quepo en tu casita
hace ya muchos años)

Puede ser casi triste
y la uña incesante
que rasca entre costillas
Que se haya podrido a cachos
nuestra raíz que nos ataba
Tus palabras se evaporan
en su viaje hasta mi
y mi lengua y oídos
se han tenido que deshidratar

Encontré hace poco una casita
bajo diez mil cuerdas,
un tanto extraño
refugiarse bajo la araña
(Sueño magnético, una hermana y hermanitos)

No me toques
No segregues miel en tus papilas
para derramar
no pegues tus ventosas
en mi cintura
Das asco,
dándome asco de mi misma
No quieras darme calor,
deja quemarme bajo mis dedos helados

Me hubiera gustado volver
necesario succionar,
hasta la última ondulación roja de mi ser

No sé si tenía que llegar
o si tenía la posibilidad
bajo la tela nebulosa,
de aquí a cincuenta años
No sé si tenía que saber.

Perdóname
no pude ser tu posibilidad
tampoco la mía
Aun así me sorprende
que esperaras alguna
si tú sabías,
me hablaste de ellos
pero querías la tuya

No me importa
a ti tampoco debería importarte
es más seguro
sólo mata cuando a ti te importa
¿Qué esperaste?
Que siguiera yo afuera,
después de clavar mis dedos
entre la espuma dura

Quizás nací con el germen
debo soportar y tragar,
no puedo decirte
cómo me pudro por dentro
por una gangrena de mi propia mano

Tal vez ya di el temido paso;
sólo simulo sujetar
hierbas invisibles desde el otro lado
No sé si podría ser así
si estos élitros
serán siempre adheridos al oeste

Que el campo es tan helado
Somos diez mil ruinas separadas
Y un atrás con el cuello,
figurillas blancas
semi incrustadas en fibras
que olvidé si florecen de mi espalda.
Se desliza besando
y luego cae fiel al vacío

Yo no sé por qué
es siempre un coloide de confeti
si podría igual
emerger alcohol,
mercurio,
jugo de uva blanca

puntos 10 | votos: 10
Me prometí a mi misma. - Me prometí tantas cosas, con yugulares y alientos.
Me prometí una vida.
puntos 8 | votos: 8
I just want - some brutal hearts.
puntos 11 | votos: 11
Nota mental. - Siempre sentirme más lista;
nunca creerme más lista.
puntos 8 | votos: 8
Olvidé ponerme - acondicionador en el pelo.
Debería meterme a la cama y deprimirme.
puntos 1 | votos: 7
Poema Abstracto - Que tienes dos ojos preciosos

como caquitas de osos

Que tu piel es deliciosa

tan plástica como bolsa

Que sin ti yo me muero

con cara de puerro

Ay

Que no sé decirte
con sonrojo decirte

Frsjcjjfkendjejpendejetejfbejfhwjjd

puntos 8 | votos: 8
Me calientas el corazón. - Y sé que es leve, sé que es lejano, que no es constante ni para siempre.
Pero gracias.
puntos 7 | votos: 7
Que tengo antojo de tener - mis mil cabezas atadas a la vez.
Moriría, claro está; pero tendría un segundo de completa.
puntos 5 | votos: 5
Es gracioso si lo piensas, - porque toda su vida es virtual.
puntos 7 | votos: 7
Debería arrancarme la lengua. -
puntos 5 | votos: 5
Dices que haga algo - siempre, bajo cualquier circunstancia.
Sólo que cuando intento hacerlo contra ti,
siempre salgo aplastada.

puntos 8 | votos: 10
Siempre te admiré - porque sabías ser invencible.
Hasta que llegó el turno de que yo te enfrentara,
y lamenté que no fueras más indulgente.
puntos 7 | votos: 7
¿Por qué te vas? - ¿Qué no entiendes que eres de los pocos fragmentos cortantes que
aún alcanzo a vislumbrar de alguna placiente anterioridad?
Eres de lo poco que me queda.
Haces que duela, un poco, pero sin ti me pierdo, me borro.
puntos 10 | votos: 10
Por favor - no me quieras más de lo que yo te pueda querer.
Que incluso mi cariño por ti sería suficiente para apuñalarme
si yo llegara a lastimarte.
puntos 2 | votos: 2
Yo iba a darte - mi vida entera. Pero tú estabas enamorado
de la estúpida depresión.
puntos 9 | votos: 9
Me quedaré - completamente muda, de tanto morderme la lengua
para no faltarte al respeto.

puntos 3 | votos: 3
Caritas III-II - III
II
Un aguijón en las sienes
atornillando
siempre en el mismo lugar
retumba sólo en su contrario
Yo lo produzco
como serpiente,
pero sin gracia

Salivando cianuros, alcoholes
mojan, inundan la orilla
interior de tus labios
pero no alcanzan a escurrir

Tenías terror
lo sé
Y huías la mirada (miedo)
de ti y de otros
Ya no
¿cierto?

Ahora te inhalas los dientes
y no puedes perderla
se te ha atascado, la mirada

Me enfermas
me enferma tu ceguera
tu sordera
pero no me claves
también me duele 
porque ya te acostumbraste
demasiado a ellos
Y yo quería
quería que te quedaras
que me desembrollaras

Pero me enfermas

Y siento el borde acariciado
de mis filos con la lengua
La estaca que se me fijó
un trozo de corcho
porque perfora
por dentro y por fuera 
Es cuando los espejos me temen:

Dos muñones incrustados
sin fluído, tan secos y viejos
más cenizos que negros
Y se han reducido, descarapelado
Seducen la cabeza
porque son terribles.

Es la que siempre temiste
y sin embargo pareciera deliciosa
porque no puedes quitarla, la mirada;
no puede quedarse, no debería

La rabia elegante que muerde
una furia, quijadas de acero
hálito de azufre
un látigo ansioso bajo necrosis
a veces lo fuerzo, o escapa
pero jamás acierta,
es pobre:
tan sólo rebota... cae
sistemas de energía perdida
o tragada, hacia mi esófago

Me enfermas
porque tú sabes
y aun así te vendas
y gritas
y oprimes

Madre
no quiero ser hueca
malvada tampoco
pero tú ya,
ya no puedes curarme
(¿Tanto te costaría?)
Sonrisa que resbala
hacia el vacío de mi estómago
Habré de comprar mutismo

Es cuando me da asco mi saliva
amígdalas exprimidas
un puño que se hunde temblando
Dragón que luchas
encadenado,
hijo de pupila
marea negra que engulle
pero te evita, evita dolido tu imagen

Quisiera entenderlo...
alguna espina salta a veces
crujiendo mis dientes
cuando les pones mano en boca
cuando se hunden estirando brazos
igual que un niño, demasiado pequeño
Pero tu también segregas:
ácido en los dedos
para mi columna vertebral

Antes separabas
pieles bajo hoja
Ya ni siquiera es dulce la sangre,
ya ni seca. Sabe a aire
No es suficiente el río

Me enferman
ustedes con lengua que escupe lodo
que relucen suntuosos espirales
de asquerosa porquería
Largo, los vomitaría enteros.

Me enfermas
porque tu infeliz vocabulario
no pasa de las diez demandas
Pegamento en mi pecho
y yo sobre el piso
Enganchada.
Y ustedes
que se tejen marionetillas;
también estoy pegada
bajo hilos de hule
Yo aquí miro
con galaxias de imán
(Me preguntaría
si acaso es real)

Hay también un monstruo
que me come la nuca
Inmunda culpa.
Porque me dejé abrir
poniendo tu lengua en mi cintura
y la mía tocó la adicción
Maldita víscera
miseria y náusea

No puede ahogarse
continuará a mi lado
un ala negra
nebulosa incrustada
Esperaría juntar vientos,
bajo mis brazos
detenidos por mis dedos
A un día en que se desvanezca
se despegue de mi espalda

Ahora sólo la rayo
la doblo y alejo
han de atarse un poco
Olvidadas un segundo, uno más
espera, detenlo

Niño mío, no tomes mis dedos
como si de ángel se tratasen
No pongas el cuchillo
al ras de tu pecho
ni bebas sedado
el sudor espumoso
Yo ya me plegué;
me salvaría no verte igual.
Pero he de estirar
mi mejilla hasta mi tráquea ahogar
El susurro de éter dirá:
y sonreiré, o mis ojos caerán

Mira, hace tiempo que no miraba
una piel así
que mis labios quisieran tocar

Hay un segundo monstruo
que con colmillos me salva
Se come todo
lo que masticó el anterior
Soberbia negra.
Que cuando bebo la soda
me gusta imaginar que es veneno
como petróleo
vaya...
pero sería lento
deslizando por mis gargantas
Me levanta, me acicala
inyecta aire en mi cuello
Que si igual me consume,
sean dientes áureos
y no de hedor

Perdona si a veces
arriva un jabalí decerebrado
(Es lo que has tenido)
Perdona si a veces
engendro tallos de lanza y fuego
créeme que es más
lo que se queda adentro
puntos 4 | votos: 4
The more things change, - the more they shine.
Cest tout sur mes doigts.
puntos 7 | votos: 9
Soy tan adorable... - cuando no he dormido.
puntos 11 | votos: 11
He cambiado mucho, - quizá demasiado; pero no lo suficiente como para dejar de quererte.
puntos 6 | votos: 6
Ahora necesito - algunas sogas de sangre
para las manos y los contornos de los ojos.
Para saber la textura, del tejido,
para acogerme en lo más puro.
Para mantener mi cubo.
Para recordarme.
Y no arrepentirme.
Para tejerme, sin tropiezos.

puntos 3 | votos: 3
Caritas III-I - III
I
Pensé que sería más fácil
dibujar sobre sangre escupida
Me equivoqué
Un punto del trazo
ortográfico
y caigo al instante
No sé qué sigue

Ésta es demasiado mordaz
Le gusta devorarse horas,
cortarme las córneas
con eficiente vaivén 
del disco de oro

Se inyectan tan rápido 
los venenos sanguíneos
siempre abalanzados 
a la cintura del hombro
Tan veloces, tan filosos
exhalan su sombra sobre tu pupila
humo rojo, presión 

Algo encrispa la piel
huyendo, chirriando en instantes
bajo la fluidez de tu cuello
Una arteria electrificada
alcanza a veces la lengua.
El embudo corroído
succionan desde abajo
las entrañas; y voces
el que asestaron en tu pecho, 
a un hueco del tórax
hace un segundo, uno aniñado

Tengo miedo
de mojar mis dedos en tinta
si ya están manchados de sangre
cuando me toqué el costado
No sé por qué

Hay un holograma,
hemático y de grito
que a veces se me escapa
Azotado en mil planos
paredes y suelos;
contenido en dos brazos,
bajo una tez succionada

Dame dedos
dame dedos para cubrir mis oídos
que los míos no alcanzan
y tiemblan
Dame párpados
que los míos no aíslan
que aún arde sobre ellos
El terremoto pudo meterse en ellos;
un gorro, una tela, una capucha

Y yo que me quedo aquí
contando las costillas en ácido
ni siquiera fui capaz
de deslizarme a tocar los rayos

A veces siento frío
un gusanillo que me escala
redondeando las vértebras
y tiemblo, frenético.
Tal vez me obligo, ridículo esfuerzo
tal vez inconsciente
pero después de un rato: duele
Y sólo me anudo el pecho
para poder respirar, 
para poder no morir 
y quizás volver, a algún lado

Y es que todo se derrumba
todo se quema
y siento el reflejo de llamas
sobre mis espejos negros
Pero nada
y silencio, y sonrisas, y lejanos
Una lengua envenenada
que acaricia mi ojo
Pero geles, brisas elásticas,
tan inmunes, casi lentas

Tragando y vomito aire
se me inflamó una coronaria
y quiso abrazar: todas engulleron
También hubo un dragón
que me atacó en espalda, desde abajo
sacar su cuerpo por mi cuello
su cabeza por mi boca

Terror que el techo me hunde,
una quijada con labios comidos
Terror que el mundo se enrosca
me quiere comer
¡No!
y mi miocardio corre, vuela
y aún así no alcanza
Terror que nada me cubre
Terror que un volcán se me desliza
Terror,
de que afuera no exista el terror

Y sólo te diré, que estos iris
no encuentran piso
Que algo me dobla en mis cuerpos
Que temo de adentro y de afuera

Pero ahora ya no tengo letras
Y perdí mi abanico de llavecitas de oro
Porque no daba más el que todas abrieran
a un lugarcillo tan insípido,
tan aburrido como yo

No mentí
Claro que todo era verdad
Pero igual, me hace absurda
puntos 2 | votos: 2
Fuckyeah - Im so fucking awesome
Party all night
Trop de musique,
donc tout à la merde
Ich bin jung
puntos 6 | votos: 6
Prefiero estar desnuda, - a envolverme en un abrigo prestado.
puntos 7 | votos: 7
Supe que no estaba bien - cuando me hacías sentir más baja de estatura 
siempre que estábamos juntos.
puntos 5 | votos: 5
Claro que la siento. - La sangre escurriendo desde mi lengua, desde el cerebro y por el oído.
Pero al menos mi piel ya no me da asco.
Al menos mi vestido, rasgado sí, es casi grisáceo.

puntos 2 | votos: 2
All the other kids - with the pumped up kicks
you better run better run,
outrun my gun.
You better run better run
faster than my bullet.
:3
puntos 4 | votos: 4
Dijiste que yo - no era fácil de olvidar.
Preferiría que en verdad me hubieras olvidado,
a que sólo finjas que me olvidaste según tú para no herirme.
puntos 10 | votos: 10
Oh muchas gracias... - seguiré tu sapiente consejo y nunca más volveré
 a creerte o tomarte en cuenta.
puntos 12 | votos: 12
Sujétame ahora. - No sueltes tus dedos de mi.
No sé tu nombre.
Sujétame.
Regálame una capucha.
puntos 5 | votos: 5
Hola soy Besita - Y este es un cartel tuenti. :3

puntos 16 | votos: 18
Tuve un sueño bonito... - toda la gente fea desaparecía del mundo.
puntos 3 | votos: 3
Caritas II - II
Y te miras ahora
Dos abanicos que te hunden los ojos
Dicen que son preciosos,
ignoran que son de alas de cuervo

Una linda persiana polveada en ceniza
que muy lento se abre, 
temblando, filtrando las no luces

¿El suelo es precioso, sabes?
Apenas puedo ver mis pies.
Alguna nubecilla, 
un humo que flota
Y sin embargo tiene gusanos,
muerden ligero las plantas de los pies
así es imposible pisar bien

Desperté con muslos de arcilla
¿Tanto tiempo estuve aquí?
No puedo andar, tampoco es que quiera

Un eco bastardo cabalga en el aire
Tiene mil hijos, pero no halla a su madre
Me preguntó si yo era su madre.
Una voz tan hermosa,
que nunca descifro

Tal vez sea una esfera, plana u ovalada
parece tan grande...
Es de un cristal líquido
que se mece y revuelve
A veces le gusta azotar 
mil olas contra un cuerpo
aquel de allá, al que se le fugan átomos

Mírame; dime: ¿aún tengo espalda?
Es que a veces hace frío
Los hilos de noche aún se apiadan
enroscando bracitos atrás de mi cuello
Al menos no me siento desnuda

Tengo dos hoyos negros, discos que giran despacio
Una paciencia hostil.
Hace poco padecen humedad,
hace tanto que la inhalan

Y yo quedo aquí, ahí, en todas partes
Hincada, sentada, tirada, no sé
De alguna forma debo estar: aún tengo carne
¿Lo notas?
La piel se me escurre viscosa
manchando este suelo de aire
y sin embargo resbala eterna,
nunca acaba la pobre

Se siente tan ligero, tan callado y amainado
Casi dudo de esa bola de hierro
atada al esternón
Es tan pesada, quiebra el vientre
no creo que podría existir
no aquí, no en la nada

Abrázame, niño mío.
Reacomoda las partículas que se me hayan desintegrado
No, espera; tú no.
Aléjate, que igual no miras.
Dame un cabello tuyo,
uno de esa paja que tienes por sombrero
Te haré de ese ADN, te haré como eras, cuando aún sonreías

Hermana, dame tus dedos.
Pones en mi mano un pequeño fósforo
igual te desvaneces
Una sonrisa doble, un abrazo; ya tan añejos

Alguna vez vienen hijos del diente de león
son dulces, roban risillas
Mas si los miro, no existen
Si los quiero, si los beso,
agujitas se vuelven

Perdóname si no se hablar.
En este idioma apenas puedo deletrear; si acaso, sinceridad.

A veces una luciérnaga se me mete en los hoyos
se aloja hasta el fondo,
como un rehilete
Dicen que baila divino
ignoran que se ahoga en algún mar extraño
Después de una rato ha muerto
desaparece en finitas astillas

Y estos hoyos míos no se han podido drenar
aunque casi adivinen que no lo precisan
Tan secos, sedientos de un lago salado
de una gota rojiza

Algunos párpados pelados
cansados de tanto ahogar
de mantener atado,
algún dolor que se aburrió

Mira aquí dentro; ¿aún ves arterias? ¿Un estómago?
Parece que mis costillas se han vuelto polvo
Dime, ¿aún vivo?
Tan exhausta, tan forzada
Rellentando...

Tengo mil capas, fosforescentes y orladas
pero no pintan una piel transparente
Es tan intensa la gravedad,
incluso mis venas tiran tan pesadas

Cierto día alguien mira atento mis hoyos
No. Que no lean la tormenta.
Que no vean la persecución, el terror tan largo 
de aquí hasta la ventana
Que no noten la huida, el terremoto 
de pupilas despavoridas
Sallados.
Está cansada, dicen.
La liviana persecución sigue, intenta dormir, 
algún respiro medio vivo

Me caigo, me desplomo y floto
Algo de piedra entre el diafragma, un poco más arriba
Pero floto
parálisis tan perfecta

A veces algo exprime ahí dentro
bombea un poco la sangre
A veces duele más que nebuloso
una uña que rasca, una serpiente en la boca
hilos que jalan los bordes del rostro

A veces sí soy capaz de revivir por una espada
un segundo; un aliento que ha sido 
encomendado a asesinarlo
A veces sí soy capaz de sangrar
tan sólo a veces
tras diez mil años de éter
puntos 8 | votos: 8
El mundo es una mierda. - Es entretenido sobrevivir entre la mierda.
puntos 5 | votos: 5
Soy buena mintiendo. - Lo peor de todo es que soy adicta a mentirme.
puntos 4 | votos: 6
Qué horrible... - la mayoría de la gente es fea.

puntos 8 | votos: 8
Caritas: I - I
Un, dos, tres, tajando en vals van
Dedillos de azúcar, rodeando el metal
La daga que silba con gracia floral
se clava y cercena, no encuentra final

Damita de plata, de ocho ojos o más
que cuenta dos tristes, dos más en dolor
Le siguen dos fieros que aborrecen tu olor
y dos que le quedan no sienten color
(perciben que matan con dulce sabor)

Delicia muñeca, con piel de marfil
sus ojos de loca te quieren hallar
Una hoja de fierro esconde a la par
tras ese bracito en porcelana lunar

Mira que llora, que quiere llorar
mas córneas de vidrio no dejan mirar
Mira que casi sabe sonreír
ahora que juega a puñales hundir

Mira y no mira. No sabe sufrir
Apenas respira, parece inmortal
Una aorta helada que llora metal
pues muda quedó en alguna huída brutal

Maldito enemigo, quisiste su piel
Con alas de infierno cruzaste garganta
Mortificas el suelo que aún cree que renta
algún alma que en alcohol se fermenta

Tan sólo le resta matarte.
Un, dos, tres, ha de hacerse mecer
en el filo de un cuello que va a fenecer
la elegante daguita previo a amanecer

La infanta que grita sin cuerda vocal
que nace y no habita en ningún ojo real
molesta se vuelve al su daga ensuciar
de una sangre inmunda la quiere vaciar

Algún otro día se muda de par,
de par negros ojos de luna eternal
No puede más: no traga más mal
una rabia en los dientes y tras el lagrimal

Los ojos que usa van del cinco al seis
algún fuego que cruje mirada a estallar
Viva, que se ha vuelto viva. Ya sabe rabiar
Un grito de fiera, un colmillo a matar

Traspasa tu cráneo, lo teje en arena
La bestia en la niña, tu sangre ya tira
Ahora ya vive, ahora ya mira
ahora ya siente, vomita la ira

Dos venas explotan, veneno salpican
debajo de  muñecas que aprisa se erizan
Unos ojos de bestia calcinan al ver:
dos discos de ónix que cortan sin ser

Algo hay que la clava, la cose por dentro 
Ruega clavar, para intentar desclavarse
Le nacen dos alas de azufre a impregnarse
Olvida la danza, la gracia al posarse
(Casi se le soldan del cinco y seis ojos)

Fiera: Un hilo de seda sabe aún detenerla
le expulsa los ojos, con grapas en ellos
Un pulso le obsequia, atado con sellos
un choque en el pecho; un grito de cuellos

Damita que aspiras, tu fiera tortura
cuando es casi inútil fingir más locura
Que faltan los dedos, no admirar no pudo
Cuando la ira se come algún miedo mudo

A veces le tiembla la mano al matar
convulsión en el tiempo; se logra observar
Un aire asfixiado al comenzar
su garganta de vidrio, amenaza ahogar

Pupilas que estallan, quijada que cae
La daga en la mano, rozando estelar
Un cuerpo de cera que grita a explotar
Terror en la blancura de su piel solar

Se derrama en rodillas, azota al tocar
un suelo de piedra, traga la daga al pasar
Tendida en espuma, sólo sabe llorar
Arroyo hirviente arranca su piel al rodar

Ahora se muda y se le clavan dos más:
cuatro ojitos desde el uno y tres más
Cada entraña suya se vierte en sal
de lágrimas blancas convertidas en cal

Llora y solloza, deja estómago y más
No más simular, ya no puede fingir
Estallaron sus cuerpos, le obligaron a abrir
dos pares de ojos, de un terror a cubrir
(Se ahoga en un río, ha olvidado vivir)

Tiembla, llora, grita, niña mía
se derrumban tu vals y tu fiera mortal
Llora, llora, llora niña mía
Te consumes medio muerta bajo tu lagrimal



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