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12.04.2011

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El Espantapájaros - Los cuervos son aves que en ciertas partes del mundo, suelen reunirse
a comer semillas recién plantadas o en tiempo de cosecha, granos de
maíz o cebada de las grandes extensiones de cultivos. Aunque
normalmente ayudan a eliminar algunos gusanos que causan daño a los
sembradíos, en una cantidad numerosa pueden ser dañinos.

Normalmente empiezan a reunirse de 3 a 5 cuervos, pero poco a poco
suelen adherirse más pudiendo llegar a ser hasta 30 o 40, formando
una bulliciosa parvada que termina dañándolo todo.

Los agricultores intentaron muchas formas de controlar el número de
cuervos que podían estar en sus cultivos: Algunos ponían pequeños
molinos al medio del sembradío, otros un parlante con bocinas que
simulaban disparos de escopetas y otras muchas tácticas menos
ingeniosas, pero al final las aves terminaban acostumbrándose y
formando el mismo grupo bullicioso.

Algunos llegaron a contratar personal que cuidara sus cultivos, pero
la literatura humorística no estaba muy lejos al usar a esos
personajes como actores de comedia, mostrándolos holgazaneando y
siempre recostados entre los maizales, olvidando su principal
responsabilidad.

En 1881, una guía para el cuidado del hogar hace por primera vez una
sugerencia: Un muñeco vestido con ropas de agricultor, podría ser
efectiva y barata para cualquiera. Sorprendentemente muchos hicieron
caso de ese consejo y se hizo bastante popular debido a los resultados
obtenidos.

El espantapájaros se convirtió por mucho tiempo en el arma más
eficaz para cuidar la cosecha.

Hoy en día, aunque no nos dedicamos a la agricultura como oficio,
seguimos sembrando en nuestra familia, matrimonio, hogar, hijos,
trabajo, empresa, estudios, etc. y lógicamente esperamos una
abundante cosecha.

Pero pareciera que olvidamos que entre sembrar y cosechar, existe un
periodo de espera y cuidado, para que esa semilla crezca saludable y
dé fruto. Regar constantemente y hasta ponerle una cerca alrededor
podría ser alguna de las cosas que olvidamos hacer, razón por la
cual perdemos el fruto.

Recuerda que la responsabilidad de quien siembra no es sólo poner la
semilla en la tierra y esperar la cosecha, si es posible levanta un
espantapájaros para que ahuyente a cualquier ave que quiera carroñar
lo que sembraste.

Proverbios 27:18 “Quién cuida la higuera comerá de su fruto…
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Dios tiene cuidado de mí - Un futbolista Brasileño llamado Lucio dijo: “El hecho de jugar para
un gran equipo, jugar en la selección nacional, el hecho de tener una
esposa y familia que me apoya, sólo me demuestra que necesito aún
más a Dios por todas esas demandas. Creo que es en esos momentos en
los que necesitamos más a Dios.”
La vida siempre tiende a llenar a cualquier persona de
responsabilidades a medida que va creciendo; desde las obligaciones de
estudiante o las labores que demanda un trabajo, hasta los deberes en
el hogar o los compromisos sociales. Todas estas actividades pueden
crecer y lo más seguro es que en un punto, uno no pueda tener la
suficiente capacidad como para controlarlo todo.
Las debilidades emocionales, el cansancio físico y la fragilidad
mental, pueden ser los factores: recordemos que existe un número
limitado de cosas que puede retener nuestra memoria y que al recibir
demasiada información junta, el cerebro tiende a descartar todo
aquello que considera poco importante. Aunque seamos muy ordenados
para realizar cualquier actividad, las situaciones inesperadas siempre
llegan a desestabilizar un plan que parece perfecto.
Dios, como creador del universo, no ha descuidado nada. El Salmos
147:8-9 dice: “Él cubre de nubes el cielo, prepara la lluvia para
la tierra, hace crecer los pastos en los montes, da de comer a los
animales y a las crías de los cuervos cuando chillan.”
Quizás Jesús se refería a esa realidad cuando dijo: “Miren las
aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la
cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el
cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves!”
Mateo 6:26-33
Debemos reconocer nuestra necesidad de Dios y echar fuera la ilusión
de creer que tenemos la suficiente capacidad como para controlarlo
todo. Aun las bendiciones que recibimos necesitan de Su Poder para ser
administradas con diligencia.
Seamos sabios, aprendamos de Lucio y escuchemos la recomendación de;
1 Pedro 5:7
“Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por
ustedes
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Reflexión – Papel Arrugado - Mi carácter impulsivo, me hacía reventar en cólera a la menor
provocación.
La mayor parte de las veces, después de uno de estos incidentes, me
sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había
dañado.

Un día mi consejero, quien me vio dando excusas después de una
explosión de ira, me entregó un papel liso.

Papel Arrugado
Y entonces me dijo: Estrujalo, Asombrado, obedecí e hice una bola con
él papel.

Luego me dijo:

Ahora dejalo como estaba antes. Por supuesto que no pude dejarlo como
estaba.
Por más que traté, el papel quedó lleno de arrugas.

Entonces mi consejero hablo:
“El corazón de las personas es como ese papel.
La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan
difícil de borrar como esas arrugas en el papel.

“Aunque intentemos enmendar el error, ya estará “marcado”.

Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas
de odio y rencor, y luego, cuando pensamos en ello, nos arrepentimos.
Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó
grabado. Y lo mas triste es que dejamos “arrugas” en muchos
corazones.

Desde hoy, se más compresivo y más paciente, pero en especial
aprende a dejar el orgullo a un lado y haz como haria un valiente,
Pide perdón y reconoce tu error.

Cuando sientas ganas de estallar recuerda “El papel arrugado”.

Proverbios 12:18 “Hay quienes hablan como dando estocadas de espada:
Mas la lengua de los sabios es medicina.”

Proverbios 19:11 “La cordura del hombre detiene su furor; Y su honra
es disimular la ofensa.”

Proverbios 15:1 “La blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra
áspera hace subir el furor.”
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El Collar - El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle
distraídamente.

Una niñita se acercó al negocio y apretó la nariz contra la
vidriera. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un collar
de turquesa azul.
Entonces, entró al negocio y pidió verlo.

Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito?- dijo.
El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó:
-¿Cuánto dinero tienes?
Sin dudar, ella sacó del bolsillo un pañuelo todo atadito y fue
deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo:
-¿Eso alcanza?.

Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa.
-Sabe, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió
nuestra madre, cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Hoy es
su cumpleaños y sé que estará feliz con el collar que es del color
de sus ojos.

El hombre fue para la trastienda, puso el collar en un estuche, lo
envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una
cinta dorada.
-Toma -dijo a la niña- Llévalo con cuidado.
Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo.

Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y
maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el
mostrador el ya conocido envoltorio deshecho y preguntó:
-¿Este collar fue comprado aquí?
-Si señorita.
-¿Y cuánto costó?
-Ah!, -habló el dueño del negocio- El precio de cualquier producto
de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el
cliente.

La joven continuó:
-Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es
verdadero, ¿no? Ella no tendría dinero para pagarlo.
El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño,
colocó la cinta, lo devolvió a la joven y dijo:
-Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. Dio
todo lo que tenía.
El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la
faz emocionada de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeño
envoltorio.

La verdadera donación es darse por entero, sin restricciones.
La gratitud de quien ama no coloca límites para los gestos de
ternura.
Sé siempre agradecido pero no esperes el reconocimiento de nadie.
Gratitud con amor no solo reanima a quien recibe, reconforta a quien
ofrece.

1 Corintios 13:4-7
“El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el
amor no es jactancioso, no es arrogante;
no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma
en cuenta el mal recibido ;
no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad;
todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”
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Esto lo aprendí - Alguien me enseñó… A ser consciente del privilegio de la vida.
A ser feliz, siendo yo mismo conforme a mi vocación y a mis sueños.
A tener el coraje de ser libre para elegir mis caminos, venciendo mis
temores y asumiendo las consecuencias de mis actos.
A tener alegría para construir mi felicidad. A tener éxitos, pero
también fracasos.
A querer el presente, elegir el futuro y trabajar para conseguirlo.
A recordar el pasado, pero no vivir en el ayer; a soñar en el futuro
sin despreciar el presente.
A perdonarme mis errores, mis culpas y mis caídas. A tener el
suficiente valor para pedir perdón y a perdonar a otro, olvidándome
de los rencores… A renacer cada día.
Ella ha sido siempre una consejera que ha sabido escuchar, comprender
y dar más sencilla, pero más alentadora, palabra de apoyo.
Una excelente directora de nuestra formación y vida espiritual.
La mejor cocinera, una amiga incondicional, que tienes sus manos para
apoyarnos y nos abre su corazón para reclinar en él lo más íntimos
secretos, alegrías y tristezas.
Ella siempre está presente cuando la necesitas, sin esperar nada a
cambio.
Ese ser excepcional eres ¡Tú…Mamá! Estás aquí siempre presente
desde la otra orilla.
No tiene que ser el día de la Madre para pensar y reflexionar en
ella. Es Excepcional y este día recordémosla y por qué no llamarla
ahora mismo si aún vive?
Efesios 6:1-4
Hijos, obedezcan a sus padres porque ustedes pertenecen al Señor,[a]
pues esto es lo correcto. 2 «Honra a tu padre y a tu madre». Ese es
el primer mandamiento que contiene una promesa: 3 si honras a tu padre
y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la
tierra»[b].
4 Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan.
Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del
Señor.

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Los dos mares - Hay dos mares en Palestina. Uno es fresco y lleno de peces, hermosas
plantas adornan sus orillas; los árboles extienden sus ramas sobre
él y alargan sus sedientas raíces para beber sus saludables aguas y
en sus playas los niños juegan.

El río Jordán hace este mar con burbujeantes aguas de las colinas,
que ríen en el atardecer. los hombres construyen sus casas en la
cercanía y los pájaros sus nidos y toda clase de vida es feliz de
estar allí. El río Jordán corre hacia el sur a otro mar, aquí no
hay trazas de vida, ni murmullos de hojas, ni canto de pájaros, ni
risas de niños.

Los viajeros escogen otra ruta, solamente por urgencia lo cruzan, el
aire es espeso sobre sus aguas y ningún hombre ni bestias, ni aves la
beben.

¿Qué hace esta gran diferencia entre mares vecinos? No es el río
Jordán. El lleva la misma agua a los dos. No es el suelo sobre el que
están, ni el campo que los rodea.

La diferencia es ésta: El mar de Galilea recibe al río pero no lo
retiene. Por cada gota que a él llega, otra sale. El otro mar retiene
su ingreso y cada gota que llega, allí queda. Le llaman mar muerto.

Que gran ejémplo que nos da Dios a traves de la naturaleza aprendamos
a ser canal de bendición para otros, si Dios nos bendice con su amor,
demos amor a los que nos rodean, si Dios nos da perdón ofrezcamos
perdón, todos hemos recibido algo directamente del cielo para
continuar fluyendo hacia los demas, no permitas que se estanque allí.

Más importante en esta vida que ganar solo, es ayudar a otros a
vencer también. Aunque eso implique disminuir el paso o cambiar el
curso.


Hechos 20:35 
“Más bienaventurada cosa es dar que recibir.”

Lucas 6:38
Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo:
apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y
derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la
cantidad que recibirán a cambio.


Jesús anuncia su muerte

Juan 12:24
Les digo la verdad, el grano de trigo, a menos que sea sembrado en la
tierra y muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá muchos
granos nuevos, una abundante cosecha de nuevas vidas.

En otras palabras, Jesús estaba en el cielo, nosotros en la tierra,
fue claro si el no venia a morir por nosotros, nos quedábamos en la
tierra.
Ese sacrificio lo hizo por vos, quiere llevarte a vivir con él, el
sacrificio ya fue hecho, esta en vos creerlo e invitarlo a vivir en tu
vida.

Juan 15:12
12 Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en
que yo los he amado
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Viaje sin gritos - En un reciente vuelo en avión había dos chicos que no estaban
felices de encontrarse allí, e interrumpían la paz de los demás
pasajeros. Sus gritos y quejas se escuchaban por toda la cabina,
mientras brincaban por encima de los asientos y corrían por los
pasillos.

Los padres hicieron lo imposible por calmarlos, pero nada funcionó.
Al fin se rindieron y dejaron a los chicos comportarse como unos
salvajes.

Ante el comportamiento del niño y su hermanita, era obvio que no
estaban acostumbrados a recibir disciplina.

Justo antes de despegar, una aeromoza se detuvo a su lado y les dijo
con una gran sonrisa:

-¿De qué se trata todo este alboroto que escucho?

Después de pasar unos encantadores momentos con el exigente chico de
3 años de edad y con su hermanita mayor, la aeromoza se inclinó
sobre ellos y les dijo en un susurro:

-Debo recordarles que este es un vuelo libre de gritos.

Increíblemente los pequeños se tranquilizaron, y para el alivio de
los demás pasajeros, no volvieron a moverse durante todo el vuelo.

El comportamiento de tus hijos afecta a todos a su alrededor.
Enséñales a respetar a los demás haciendo de cada día un viaje sin
gritos.

Hay dos injusticias que pueden acontecerle a un hijo:

Una es castigarlo por algo que no hizo. La otra es permitir que se
salga con la suya por algo que él sabe que está mal.

Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se
apartará de él. Proverbios 22:6
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Hacer lo mejor - Siempre admiré a las personas detallistas; aquellas que realizan las
tareas de manera casi perfecta. Son personas de buen gusto, que tienen
paciencia para volver a hacer un trabajo dos, tres o más veces si es
necesario; son las que sienten gran satisfacción cuando terminan un
proyecto.
En verdad, por más sencillo que sea el trabajo, debemos hacerlo de la
mejor manera posible. Si ponemos amor en aquello que hacemos, habrá
una diferencia muy grande en el producto de nuestro trabajo.
Una vez, un cantante famoso fue invitado a dar un concierto a
beneficio de los Veteranos de la Primera Guerra Mundial. El Presidente
de la Comisión que lo invitó, le dijo:
– Será una presentación benéfica. Por eso, no esperamos que
presente un gran concierto. Su nombre es suficiente para atraer a las
multitudes. Le aconsejo canciones simples, que no le exijan gran
esfuerzo a su voz.
El cantante se sintió ofendido y respondió:
– No me contento con hacer menos de lo mejor que puedo hacer.
Es nuestro deber sacar el máximo provecho de nuestros dones y
oportunidades, y cumplir fielmente y de la mejor manera cualquier
tarea, sea grande o pequeña. Dios también espera que hagamos lo
mejor, no importa cuál sea la obra que tengamos entre manos.
Creo que conoces la historia de José, aquel joven que fue vendido a
los mercaderes ismaelitas por sus hermanos. Aunque pasó por muchos
problemas, nunca entró en pánico. Preso en la cárcel como un
esclavo. . Otros, en su lugar, se habrían rebelado, se habrían
deprimido o habrían muerto. Pero el carácter de José había sido
educado para hacer lo mejor mientras esperaba que el futuro llegara.
Esa manera de ser de José lo llevó a ocupar el puesto más alto en
tierra extraña.
Tú tienes la vida por delante. Colócate el propósito de realizar la
mejor manera todo lo que te venga a las manos por hacer. Dios te
bendecirá, así como bendijo a José.
Su sueño le respondió: ¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo
poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a
compartir la felicidad de tu señor! Mateo 25:21
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Cuando somos un milagro - Conducía de vuelta a casa alrededor de las cinco, tras de una
reunión, atascado en el tráfico del Bulevar Colorado, cuando el auto
comenzó a fallar y se apagó a duras penas pude empujarlo,
maldiciendo, a una estación de gasolina, contento solamente de no
estar obstruyendo el tráfico y que tendría un lugar más tranquilo
para esperar la grúa. Ni siquiera se podía enderezar. Antes de que
pudiera hacer la llamada, vi a una mujer saliendo de la tienda de
conveniencia que pareció resbalarse sobre el hielo y cayó sobre un
dispensador de combustible, por lo que me levanté y fui a ver cómo
estaba.

Cuando llegué donde estaba, parecía más bien que había sido más
sobrecogida por el llanto que por la caída; era una joven mujer que
se veía bastante desaliñada con ojeras alrededor de sus ojos. Dejó
caer algo cuando la ayudaba a levantarse y lo recogí para dárselo.
Era una moneda de cinco centavos.

En ese momento, todo quedó claro para mí: la mujer llorando, la
antiquísima camioneta repleta de cosas con tres muchachos en la parte
de atrás (uno en un asiento del auto), y el dispensador de
combustible leyendo $4.95. Le pregunté si todo estaba bien y si
necesitaba ayuda, a lo que ella seguía diciendo: “No quiero que mis
hijos me vean llorando”, así que nos paramos al lado opuesto del
dispensador a su auto. Ella dijo que conducía hacia California y que
las cosas estaban muy duras para ella en ese momento. Así que le
pregunté: “¿Y está orando?” Eso la hizo alejarse de mí un
poco, pero le aseguré que no era un loco y le dije: “Él la oyó y
me envió”.

Saqué mi tarjeta de crédito y la pasé por el lector de tarjetas
para que pudiese llenar el tanque de su auto, y mientras cargaba el
combustible, me dirigí al McDonald’s de al lado y compré dos
grandes bolsas de comida, algunos certificados de regalo por más, y
una gran taza de café.

Ella le dio la comida a los muchachos en el auto, quienes le cayeron
como lobos, y nos quedamos parados junto al dispensador comiendo
papitas fritas y conversando un poco.

Me dio su nombre y compartió que vivía en Kansas City. Su novio la
había abandonado hacía dos meses y no había podido arreglárselas
sola. Sabía que no tendría dinero para pagar la renta el 1 de enero
por lo que, finalmente, había llamado a sus padres, con quienes no se
había comunicado en cinco años. Ellos vivían en California y le
dijeron que podía mudarse con ellos y comenzar de nuevo allá. Así
que empacó todo lo que poseía en el auto. Le dijo a los muchachos
que se iban a California para Navidad, pero no que se mudaban para
allá.

Le di mis guantes, un breve abrazo y dije una rápida oración a su
favor por seguridad en el viaje. Al dirigirme a mi auto, ella dijo:
“Así que, es Ud. un ángel o algo parecido?” Eso,
definitivamente, me hizo llorar. Le dije: “Querida, para esta
época, los ángeles están muy ocupados, así que a veces, Dios
utiliza a gente normal”.

Fue tan increíble ser parte del milagro de alguien. Y, por supuesto,
como pueden imaginarlo, cuando me subí a mi auto, encendió de una
vez y me llevó a casa sin problema alguno.

Lo meteré al taller mañana para revisarlo, pero sospecho que el
mecánico no hallará problema alguno con él. Algunas veces los
ángeles vuelan tan cerca de uno que podemos escuchar el batir de sus
alas…

Nunca dejes de creer en Dios y en los milagros que él hace. Sobre
todo no menosprecies la oportunidad de ver cuando Dios te convierte en
un milagro para otros. Hoy podría ser uno de esos días.

Mateo 5:14-16

14 »Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una
colina que no puede esconderse. 15 Nadie enciende una lámpara y luego
la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto
donde ilumina a todos los que están en la casa. 16 De la misma
manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos,
para que todos alaben a su Padre celestial.
puntos 2 | votos: 2
Apunta alto - Un maestro quería enseñarles una lección especial a sus alumnos, y
para ello les dio la oportunidad de escoger entre tres exámenes: uno
de cincuenta preguntas, uno de cuarenta y uno de treinta.

A los que escogieron el de treinta les puso una “C”, sin importar
que hubieran contestado correctamente todas las preguntas.

A los que escogieron el de cuarenta les puso una “B”, aun cuando
más de la mitad de las respuestas estuviera mal. Y a los que
escogieron el de cincuenta les puso una “A”, aunque se hubieran
equivocado en casi todas.

Como los estudiantes no entendían nada, el maestro les explicó:
“Queridos alumnos: permítanme decirles que yo no estaba examinando
su conocimiento sino su voluntad de apuntar a lo alto”.

Nuestra meta como seres humanos debe ser siempre apuntar a lo alto, no
solamente en nuestros proyectos de vida tales como profesión,
estudios, negocios e.t.c, sino también fijarnos la meta en aquello
que tiene aún mas valor.

1 Corintios 9:23-27

23 Hago lo que sea para difundir la Buena Noticia y participar de sus
bendiciones.

24 ¿No se dan cuenta de que en una carrera todos corren, pero solo
una persona se lleva el premio? ¡Así que corran para ganar! 25 Todos
los atletas se entrenan con disciplina. Lo hacen para ganar un premio
que se desvanecerá, pero nosotros lo hacemos por un premio eterno. 26
Por eso yo corro cada paso con propósito. No solo doy golpes al aire.
27 Disciplino mi cuerpo como lo hace un atleta, lo entreno para que
haga lo que debe hacer. De lo contrario, temo que, después de
predicarles a otros, yo mismo quede descalificado.

puntos 9 | votos: 13
Un millón de sapos - Muchos se angustian por problemas que, en su mayoría, nunca llegan a
hacerse realidad. Sufren con anticipación, pensando e imaginando
cosas que pudieran suceder. La mayoría de nuestras preocupaciones se
deben a la falta de confianza en Dios.

Un hacendado fue a la ciudad y le preguntó al dueño de un
restaurante si podía utilizar un millón de piernas de sapos. El
dueño del restaurante quedó asustado y quiso saber dónde pretendía
el hacendado conseguir tantas piernas de sapos. El hacendado le
respondió: Cerca de mi casa hay un pequeño lago que está invadido e
infestado de esos bichos. Son millares y hacen un barullo infernal,
croando toda la noche. ¡Me estoy volviendo loco!

Quedó decidido, entonces, que el hombre le traería quinientos sapos
por semana, durante algún tiempo. En la primera semana, el hacendado
volvió al restaurante un poco avergonzado, pues traía en sus manos
dos sapos. El comerciante le preguntó: ¿Dónde está mi pedido?

El hombre respondió: Yo estaba totalmente engañado. ¡Había solo
estos dos pequeños sapos en el lago! Ellos solos son los que hacían
todo el barullo.

La próxima vez que alguien te critique o se ría de ti, acuérdate de
que no son miles de sapos los que hacen todo el barullo, sino apenas
dos sapitos. Mientras dos critican y ríen, cientos te apoyan y
animan.

Acuérdate de que las angustias y los problemas parecen mayores en la
oscuridad. Hay una posibilidad muy grande de que, cuando llegue
mañana y lo pienses mejor, el problema habrá disminuido su
importancia o habrá desaparecido, quedando en su lugar un asunto de
fácil solución.

Lo mejor es dejar las preocupaciones en las manos de Dios. Ten hoy un
día feliz, sabiendo que Dios está en el control de tu vida.

Deuteronomio 28:7

»El Señor vencerá a tus enemigos cuando te ataquen. ¡Saldrán a
atacarte de una sola dirección, pero se dispersarán por siete!

Salmo 59:1

Pero yo le cantaré a tu poder, y por la mañana alabaré tu amor:
porque tú eres mi protector. 

Romanos 12:17-21


17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos
los hombres.

18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con
todos los hombres.

19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a
la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré,
dice el Señor.

20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere
sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás
sobre su cabeza.

21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
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Contra la corriente - Bajo un sol abrazador, dos africanos descendían por el río Zambeze y
remaban con pagaya en su angosta piragua.

Oculto bajo las tranquilas aguas, el cocodrilo, terror del río,
aguardaba su presa. De repente, la embarcación fue fuertemente
sacudida y un cocodrilo hundió sus puntiagudos dientes en uno de los
remos. Desequilibrados, los dos remeros cayeron en las profundas
aguas.

Al ver la muerte ante sí, se debatían con vigor. Uno de ellos se
acordó de la advertencia de los ancianos de su aldea: «Si caes en un
río infestado de cocodrilos, nada debajo del agua contra la
corriente, río arriba, porque el cocodrilo, en busca de su presa,
siempre se deja llevar por la corriente». Finalmente, después de
muchos esfuerzos, este hombre alcanzó la orilla sano y salvo.

Su compañero eligió la solución más fácil: nadó en el sentido de
la corriente, pero también en el sentido del cocodrilo. Muy cerca de
la ribera, su pierna fue atrapada por un mordisco de la terrible
bestia que lo arrastró al fondo del río.

El peligro está tan presente en un río infestado de cocodrilos como
cuando seguimos las corrientes de este mundo, ¿Andamos hoy en la
dirección correcta o en el sentido de la corriente? Dios dice: “Hay
camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de
muerte” (Proverbios 14:12), no es Fácil nadar contra la corriente
pero sabemos que tenemos un Dios fuerte que nos sostiene con su mano
derecha..!

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios
que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la
diestra de mi justicia. Isaías 41:10
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Urgente - Urgente… Es una palabra con la que vivimos día a día en nuestra
agitada vida y a la cual le hemos perdido ya todo significado de
premura y prioridad.

Urgente…
Es la manera mas pobre de vivir sobre este mundo, porque el día que
nos vamos, dejamos pendientes las cosas que verdaderamente fueron
urgentes.

Urgente…
Es que hagas un alto en tu ajetreada vida y por un instante te veas y
te preguntes: ¿qué significado tiene todo esto que hago?

Urgente…
Es que te detengas y veas… cuan grande eres!

Urgente…
Es que cuando camines por la calle, levantes la vista, voltees y mires
a tu alrededor; observa el cielo, los árboles, las aves…¡a la
gente!

Urgente…
Es que seamos más humanos… más hermanos!

Urgente…
Es que sepamos valorar el tiempo que nos pide un niño.

Urgente…
Es que una mañana, te levantes temprano y veas salir el sol, siente
su calor y dale gracias a Dios por tan grande regalo.

Urgente…
Es que te sientas vivo en cuerpo y alma!… que veas tus brazos, tus
piernas, tu cuerpo, tu inteligencia, y de verdad, ¡ vibres con la
vida que te ha regalado el Padre celestial !

Urgente…
Es que te tomes un instante en tu trabajo, salgas y respires profundo;
y sientas como el aire llena tus pulmones… estas vivo!

Urgente…
Es que le digas a la gente que la quieres, cuanto la amas hoy, no
esperes hasta mañana.

Urgente…
Es que no se te vaya la vida en un soplo y que cuando mires atrás,
seas ya un anciano, que no puede echar el tiempo atrás, pero hayas
hecho la voluntad de Dios.

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene
su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y
tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar;
tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo
de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir
piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de
abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de
guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser;
tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de
aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué provecho tiene el
que trabaja, de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que
Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. 
Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el
corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha
hecho Dios desde el principio hasta el fin.
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Buscando ayuda - El Llanero Solitario no tenía nombre. Y no era tan solitario. No
venció a los chicos malos o escapó del peligro solo. Tenía la ayuda
de su leal amigo, Tonto, sin mencionar a su confiable caballo, Silver.

Los seres humanos no están hechos para conquistar la vida de forma
individual. Así sea que esté descubriendo un nuevo programa de
computadora, moviendo un pesado mueble de la oficina, o lidiando con
un problema de trabajo, algunas situaciones requieren pedir ayuda.

Quizá sea una de esas personas que tienen problemas para pedir ayuda.
Si es así, recuerde que su necesidad es normal, sea de origen
físico, emocional, financiero o técnico. Puede tomarle tiempo
encontrar al consejero correcto, al amigo, al compañero, o miembro de
la familia, pero enviar un S.O.S. cuando lo necesita es signo de
madurez, no de debilidad.

Encontrar un soporte o guía puede hacerle cambiar grandes cosas en su
trabajo, la forma de pensar sobre su trabajo, y quizás lo más
importante, la manera de vivir fuera del trabajo.

No tenga miedo de buscar ayuda cuando la necesite. Y recuerde que la
persona en la que usted busca ayuda hoy, podría ser la que necesite
su experiencia, guía, o soporte moral en algún momento de la vida. 


Eclesiastés 4:9-10

Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de trabajo. Porque
si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! Que
cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.

Salmos 18:6

En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
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La ancianita - La anciana campesina caminaba lentamente, cargando con dificultad un
atado de leña para alimentar una hoguera en la que cocinaba. Su
rancho era un pedazo de techo caído sobre una pared, formando un
espacio triangular dentro de éste.

Un joven juez que en su tiempo libre paseaba por el campo, se
encontró con ella y conmovido por la edad y las condiciones en las
que vivía la humilde mujer, decidió buscar la manera de ayudarla.

La señora hablaba en forma alegre y determinada, le contó al juez
que comía de lo que crecía en la granja, que tenía algunas gallinas
y una vaca que le producían lo indispensable. No había tonos de
queja ni de carencia en la conversación de la anciana, todo lo
contrario, sus palabras estaban plenas de gratitud y esperanza.
Después de haber conversado un buen rato, el juez le preguntó a la
campesina:

— Disculpe señora, ¿hay alguna forma en la que la pueda ayudar?
¿Tal vez ropa, o medicinas? Si en algo puedo colaborarle solo dígame
y con gusto haré lo que pueda.

La anciana guardó silencio por un momento, y finalmente respondió:

— Muchas gracias, en realidad no necesito nada para mí, pero sí
para el viejito.

— ¿El viejito?— , preguntó el juez.

— Sí — continuó la señora— , está muy enfermo, está adentro
en la casa, ya no se puede ni parar, tiene muchos dolores, me toca
hacerle todo porque el pobre no puede ni moverse.

— ¿Y qué tiene su esposo?— replicó el juez, sorprendido.

— No es mi esposo — respondió la anciana— , es un viejito que
encontré desamparado y ¿cómo lo iba a dejar solito? Por eso desde
hace como dos años que lo estoy cuidando.

Nadie es tan pobre que no pueda dar, nadie es tan rico que no necesite
recibir.


“Más bienaventurada cosa es dar que recibir”. Hechos 20:35

Filipenses 4:11-13

11 No que haya pasado necesidad alguna vez, porque he aprendido a
estar contento con lo que tengo. 12 Sé vivir con casi nada o con todo
lo necesario. He aprendido el secreto de vivir en cualquier
situación, sea con el estómago lleno o vacío, con mucho o con poco.
13 Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo,[c] quien me da las
fuerzas.

puntos 10 | votos: 14
Por qué tardaste tanto - Hubo una vez dos mejores amigos. Ellos eran inseparables, eran una
sola alma. Por alguna razón sus caminos tomaron dos rumbos distintos
y se separaron.
Yo nunca volví a saber de mi amigo hasta el día de ayer, después de
10 años, que caminando por la calle me encontré a su madre.
La saludé y le pregunté por mi amigo. En ese momento sus ojos se
llenaron de lágrimas y me miró a los ojos diciendo: murió ayer….
No supe qué decir, ella me siguió mirando y pregunté cómo había
muerto.
Ella me invitó a su casa, al llegar allá me ofreció sentarme en la
sala vieja donde pasé gran parte de mi vida, siempre jugamos mi amigo
y yo. Me senté y ella comenzó a contarme la triste historia.
«Hace 2 años le diagnosticaron una rara enfermedad, y su cura era
recibir cada mes una transfusión de sangre durante 3 meses, pero
recuerdas que su sangre era muy rara?, igual que la tuya….
Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un señor
vagabundo.
Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir la
sangre del vagabundo. Él decía que de la única persona que
recibiría sangre sería de ti, pero no quiso que te buscáramos.
Él decía todas las noches: no lo busquen, estoy seguro que mañana
si vendrá…. Así pasaron los meses, y todas las noches se sentaba
en esa misma silla donde estás sentado y oraba para que te acordaras
de Él y vinieras a la mañana siguiente.
Así acabó su vida y en la última noche de su vida, estaba muy mal,
y Sonriendo me dijo: madre mía, yo sé que pronto mi amigo vendrá,
pregúntale por qué tardó tanto y dale esa nota que está en mi
escritorio».
La señora se levantó, regresó y me entregó la nota que decía:
«Amigo mío, sabía que vendrías, tardaste un poco pero no importa,
lo importante es que viniste. Ahora te estoy esperando en otro sitio
espero que no tardes en llegar, pero mientras tanto quiero decirte que
todas las noches oré por ti.
Ah, por cierto, te acuerdas por qué nos distanciamos? sí, fue porque
no te quise prestar mi pelota nueva, ja ja, qué tiempos…. Éramos
insoportables,
bueno pues quiero decirte que te la regalo y espero que te guste
mucho. Te quiere mucho: tu amigo por siempre.»
«No dejes que tu orgullo pueda más que tú corazón…
Juan 15:13-17
13 No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. 14
Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. 15 Ya no los
llamo esclavos, porque el amo no confía sus asuntos a los esclavos.
Ustedes ahora son mis amigos, porque les he contado todo lo que el
Padre me dijo. 16 Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a
ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el
Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre. 17 Este es mi mandato:
ámense unos a otros.
puntos 3 | votos: 3
La pregunta más difícil - La paternidad está llena de desafíos. ¿Quién de nosotros no ha
tenido que responder a las preguntas que nos hacen nuestros hijos?

«Papi, ¿por qué no puedo tener dos perritos?»; «Si ustedes se
casaron a los dieciocho, ¿por qué yo no?»; «Papá, ¿qué es la
Viagra?»

Tales preguntas harían tartamudear a un sabio. Sin embargo,
empalidecen comparadas con la que hace un niño durante un viaje.

Entrevistando Padres me topé con la pregunta más complicada que
padre alguno haya tenido que responder.

¿Cuál es la pregunta más temida por mamás y papás?

Es la que hizo un niño de cinco años durante un viaje: «¿Cuánto
falta todavía?»

Póngannos problemas de geometría y sexualidad, pero no hagan a los
padres responder a la pregunta: «¿Cuánto falta todavía?»

Porque es una pregunta imposible. ¿Cómo hablar de tiempo y distancia
a alguien que no entiende de tiempo y distancia? El padre novato asume
que los hechos serán suficientes: «Trescientos ochenta
kilómetros». ¿Pero qué es un kilómetro para un niño que no tiene
edad ni siquiera para el jardín infantil? ¡Nada! ¡Es como hablarle
en chino!

El niño entonces pregunta: «¿Cuánto son trescientos ochenta
kilómetros?» Ante esta pregunta, sientes la tentación de ser un
poco más técnico y entonces explicas que un kilómetro equivale a
mil metros, de modo que trescientos ochenta kilómetros multiplicados
por mil metros equivalen a trescientos ochenta mil metros. No alcanzas
a terminar la frase cuando el niño se desconecta. Se queda quietecito
hasta que tú te tranquilizas y luego te pregunta: «Papá, ¿cuánto
falta todavía?»

El mundo de un pequeñín está deliciosamente libre de cuenta
kilómetros y relojes de alarma. Le puedes hablar de minutos y
kilómetros, pero el niño no capta tales conceptos. ¿Qué hacer
entonces?

La mayoría de los padres recurren a la creatividad. Cuando nuestras
hijas eran bebés, les encantaba ver la película La sirenita. Así es
que Denalyn y yo usábamos la película como una economía de escala.
«Como si vieran tres veces seguidas La sirenita».

Y por unos cuantos minutos, aquello parecía funcionar. Sin embargo,
tarde o temprano, la pregunta volvía. Y tarde o temprano, decíamos
lo que todos los padres dicen: «Sólo confía en mí. Disfruta del
viaje y no te preocupes por los detalles. Te aseguro que regresaremos
bien a casa».

Y nos esforzamos para que así sea. No queremos que nuestros hijos se
compliquen con los detalles. De modo que les decimos: «¡Confíen en
nosotros!»
¿Suena familiar? Posiblemente. Jesús nos ha dicho lo mismo. Justo
antes de su crucifixión, dijo a sus discípulos que los dejaría. «A
donde yo voy [Pedro] no me puedes seguir ahora; mas me seguirás más
tarde» (Juan 13.36).

Tales palabras dieron origen a algunas preguntas. Pedro habló por sus
compañeros y preguntó: «Señor, ¿por qué no te puedo seguir
ahora?» (v. 37).

Dime si la respuesta de Jesús no refleja la ternura de un padre hacia
su hijo: «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed
también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no
fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para
vosotros … vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que
donde yo estoy, vosotros también estéis» (Jn 14.1-3).

Difinitivamente en la vida Cristiana un elemento vital es creer,
confiar y tener Fe en quien es nuestro Salvador. Muchas preguntas que
tienes si Dios te las contestara no podrías entender sus respuestas y
Él te dice, No se turbe tu corazón, cree en mí.
puntos 13 | votos: 15
Como la rutina puede matar el amor - Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el
Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las
malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos los
sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón
humano. Estos llegaron a la reunión con curiosidad de saber cuál era
el propósito.Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo:

– “Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas
matar a alguien”.

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba
hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se
preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el
Odio los necesitara a todos.

– “Quiero que maten al Amor”, dijo. Muchos sonrieron
malévolamente pues más de uno quería destruirlo.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:

– “Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto;
provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará”.

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del
Mal Carácter quedaron decepcionados.

– “Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una
discordia, el Amor la superaba y salía adelante”.

Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que
haciendo alarde de su poder dijo:

– “En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré
la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder.
Eso nunca lo ignorará”.

Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente
cayó herida pero, después de luchar por salir adelante, renunció a
todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos,
quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y
situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas
infundadas. Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería
morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos, y los
venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más
hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la
Cantaleta, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros
que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer
tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio, convencido de que
el Amor era invencible, les dijo a los demás: “Nada hay que hacer.
El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo
logramos”.

De pronto, de un rincón del salón se levantó alguien poco
reconocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que
caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como
el de la muerte. “Yo mataré el Amor”, dijo con seguridad. Todos
se preguntaron quién era ése que pretendía hacer solo lo que
ninguno había podido. El Odio dijo: “Ve y hazlo”.

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar
a todos los malos sentimientos para comunicarles después que, de
mucho esperar, por fin el Amor HABÍA MUERTO. Todos estaban felices,
pero sorprendidos.

Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: “Ahí les entrego
el Amor totalmente muerto y destrozado”, y sin decir más se
marchó. “Espera”, dijo el Odio, “en tan poco tiempo lo
eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo
para vivir. ¿Quién eres?”

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:
“soy La Rutina.

No dejes que estos sentimientos maten el amor que hay dentro de tí
avivalo cada dia. ama a tus amigos, hermanos, familia, enemigos,
desconocidos.

Colosenses 3:23

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y
no para los hombres

1 Corintios 13:3-7

3 Si diera todo lo que tengo a los pobres y hasta sacrificara mi
cuerpo, podría jactarme de eso[a]; pero si no amara a los demás, no
habría logrado nada.

4 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón
ni orgulloso 5 ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su
manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. 6
No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad
triunfa. 7 El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe,
siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.

Romanos 12:21

No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal
puntos 2 | votos: 2
Humilde - En un almuerzo presidido por Mark Young, gobernador de Hong Kong, una
dama de las más distinguidas se sintió menospreciada al descubrir
que estaba sentada al extremo de la mesa, en vez de estar cerca del
anfitrión.
Al terminar la comida, se acercó a Mark y le dijo con sequedad:
“Según parece, no se cuida usted de dónde se sientan sus
invitados.”
“Señora”, replicó el gobernador, “a la gente realmente
importante no le interesa el sitio donde se sienta; y sucede a veces
que quienes se interesan por el sitio, no son importantes.
Lucas 14:7-14
Jesús enseña acerca de la humildad
7 Cuando Jesús vio que todos los invitados a la cena trataban de
sentarse en los lugares de honor, cerca de la cabecera de la mesa, les
dio el siguiente consejo: 8 «Cuando te inviten a una fiesta de bodas,
no te sientes en el lugar de honor. ¿Qué pasaría si invitaron a
alguien más distinguido que tú? 9 El anfitrión vendría y te
diría: “Cédele tu asiento a esta persona”. Te sentirías
avergonzado, ¡y tendrías que sentarte en cualquier otro lugar que
haya quedado libre al final de la mesa!
10 »Más bien, ocupa el lugar más humilde, al final de la mesa.
Entonces, cuando el anfitrión te vea, vendrá y te dirá: “¡Amigo,
tenemos un lugar mejor para ti!”. Entonces serás honrado delante de
todos los demás invitados. 11 Pues aquellos que se exaltan a sí
mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán
exaltados».
12 Luego Jesús se dirigió al anfitrión: «Cuando ofrezcas un
almuerzo o des un banquete —le dijo—, no invites a tus amigos,
hermanos, parientes y vecinos ricos. Pues ellos también te invitarán
a ti, y esa será tu única recompensa. 13 Al contrario, invita al
pobre, al lisiado, al cojo y al ciego. 14 Luego, en la resurrección
de los justos, Dios te recompensará por invitar a los que no podían
devolverte el favor».
puntos 9 | votos: 11
Androcles y El León - Un esclavo llamado Androcles tuvo la oportunidad de escapar un día y
corrió hacia la foresta.

Y mientras caminaba sin rumbo llegó a donde yacía un león, que
gimiendo le suplicó: “Por favor te ruego que me ayudes, pues
tropecé con un espino y una púa se me enterró en la garra y me
tiene sangrando y adolorido”.

Androcles lo examinó y gentilmente extrajo la espina, lavó y curó
la herida. El león lo invitó a su cueva donde compartía con él el
alimento.

Pero días después, Androcles y el león fueron encontrados por sus
buscadores. Llevado Androcles al emperador fue condenado al redondel a
luchar contra los leones.

Una vez en la arena, fue suelto un león, y éste empezó a rugir y
buscar el asalto a su víctima. Pero a medida que se le acercó
reconoció a su benefactor y se lanzó sobre él pero para lamerlo
cariñosamente y posarse en su regazo como una fiel mascota.
Sorprendido el emperador por lo sucedido, supo al final la historia y
perdonó al esclavo y liberó en la foresta al león.

Los buenos actos siempre son recompensados.

La vida está regida por la ley de la siembra y la cosecha. Mucho de
lo que hemos recogido, ha sido el producto de lo que sembramos y otros
sembraron en el pasado. Sembremos las mejores semillas de la vida para
recoger los mejores frutos del mañana y sobre todo que comencemos por
sembrar nuestro corazón en la manos de Dios.

La experiencia me ha enseñado que los que siembran maldad cosechan
desventura. Job 4:8

El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra,en verdad
volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas. Salmo 126:6

Gálatas 6:7 
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el
hombre sembrare, eso también segará

puntos 11 | votos: 13
Perseverancia - Una tarde, Bernie, el guardabosques, a medida que el cielo azul
empezaba a tornarse en naranjas y grises en el occidente, empezó a
hablarme de las distintas experiencias que había tenido con gente que
se había perdido en las montañas. “ Muchos se han perdido allá
arriba”, me dijo. Contesté que muy probablemente se debía a que no
entendían bien los planos y la brújula.
“No”, dijo.
“Bueno, entonces tal vez porque eran expedicionarios novatos”, le
dije.
Otra vez dijo que no.
“Tal vez porque eran citadinos y no podían distinguir entre este y
oeste”, insistí.
De nuevo contestó que no.
“A lo mejor nunca antes habían excursionado”, aventuré.
“No”, dijo inflexible.
“Será porque desconocían el terreno”, dije.
“No”, contestó Bernie.
Seguí proponiendo cuando menos doce distintas alternativas, pero
Bernie seguía diciendo que no. Por fin, mi curiosidad me venció y le
dije: “Bueno, dime ¿por qué la gente se pierde tan seguido?”
“Es que no avanzan lo suficiente”, dijo finalmente. “Siempre les
digo que caminen cinco kilómetros y den vuelta, pero cuando han
caminado sólo tres cuartos de kilómetro, empiezan a dar vuelta a
izquierda o derecha y terminan perdidos”.
Sin duda, muchos se pierden en la vida porque nunca han definido cuál
es su propósito ni sus respectivos objetivos y metas. Son como el
viajero tejano que llegó al mostrador de una aerolínea.
“Quiero un boleto de primera clase”, pidió.
“¿A qué destino señor?” preguntó la empleada.
“Realmente no importa, tengo negocios en todas partes”, fue su
respuesta.
¿Qué es perseverancia? Alguien ha dicho que valor es el deseo de
empezar algo, pero perseverancia es el deseo de continuarlo. Es la
actitud que dice: “no claudicaré, no importan los obstáculos que
enfrente”.
No busque lograr sus objetivos de inmediato y tampoco se desanime
cuando parece que otros están progresando y usted no
Cuando leemos las palabras de quienes son más que vencedores, nos
sentimos casi perdedores, pensando que nada podremos lograr.
Pero ellos lo alcanzaron paso a paso, empleando la fuerza de la
voluntad, negándose a sí mismo, logrando pequeñas victorias, y
permaneciendo fieles a su ideal.
Cuando llegan a donde están, nadie considera lo que pasaron. Solo
aprecian lo logrado, sin saber cuánto les ha costado.
Pero no existe un triunfo repentino ni una madurez espiritual que sea
producto del azar.
“El éxito requiere trabajo y sacrificio”
Perseverar: Negarnos a darnos por vencidos a pesar de los obstáculos
que nos pone la vida, es la actitud que nos permitirá conseguir las
metas que Dios nos ha dado.
En la Biblia encontramos otra ilustración de perseverancia en la
historia de Naamán, el militar que padecía de lepra. Después de
consultar al profeta Eliseo si conocía algún remedio para su mal,
recibió la siguiente respuesta: “…Ve y lávate siete veces en el
Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio” (2Reyes
5:10). El rechazo de Naamán a este consejo es comprensible. Es más,
estaba furioso. ¿Por qué? Porque deseaba una cura instantánea.
“…He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie
invocará el nombre de su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar,
y sanará la lepra” (v.11).
Naamán se parece a muchos de nosotros. Queremos encontrar un camino
fácil que nos lleve al éxito. Cuando alguien dice que la victoria no
se da fácilmente, lo resentimos y nos enojamos, porque se nos pide
que cumplamos con determinadas actividades, si queremos lograr
nuestras metas.
Por ejemplo, Josué 1:8 indica que una de las claves para alcanzar el
éxito es meditar en la Palabra de Dios:
“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de
día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a
todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu
camino, y todo te saldrá bien”. Pero, ¿cómo puede la meditación
de pasajes contenidos en un libro milenario hacerme exitoso? Tal vez
no estemos muy seguros, al igual que Naamán dudó de sumergirse en un
río lodoso iba a sanarlo de lepra; pero Dios le mandó que lo
hiciera. De la misma manera, el Señor nos ha prometido que la
perseverancia en la meditación de su Palabra nos dará el éxito.
¿Cuál fue el resultado de la persistencia de Naamán en una
actividad que parecía inútil? “El entonces descendió, y se
zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón
de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó
limpio” (2Reyes 5:14). Observe que la primera zambullida no curó la
lepra, ni la segunda, ni la tercera. Supongo que para cuando iba por
la quinta o sexta. Naaman estuvo tentado a decir: “¡Esto no
funciona!” sin embargo, a la postre, su persistencia en hacer lo que
Eliseo había dicho, dio su fruto.
Esto nos indica que la perseverancia no sólo significa poder eliminar
obstáculos que nos impiden alcanzar nuestras metas, mas bien es
continuar persiguiendo nuestros objetivo a pesar de los impedimentos
que se nos atraviesan.
…«sin mirar lo que queda atrás prosigo a la meta» Filipenses
3:13-14.
puntos 2 | votos: 2
La Crisis - No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.
Para que sucedan cosas diferentes hay que hacer cosas diferentes
La crisis, es la mejor bendición que puede sucederle a personas y
países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la
angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que
nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio
talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para
encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin
desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay
méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis
todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la
crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro.
Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la
tragedia de no querer luchar por superarla.”
Si lloras por haber perdido el sol, entonces no podrás ver las
estrellas. Cuando viene la noche el sol se va, pero las estrellas son
visibles. ¿Estás llorando por lo ya pasó no aprovechando la vista
para ver lo que Dios quieres que veas?
Salmo 34:4
Busqué al SEÑOR, y El me respondió, y me libró de todos mis
temores.
Salmos 27:8
Cuando dijiste: Buscad mi rostro, mi corazón te respondió: Tu
rostro, SEÑOR, buscaré
Salmo 34:6
Este pobre clamó, y el SEÑOR le oyó, y lo salvó de todas sus
angustias.
Salmos 34:19
Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo libra el
SEÑOR.
Salmos 50:15
15 E invócame en el día de la angustia;
Te libraré, y tú me honrarás.
puntos 3 | votos: 3
Qué bueno - Cuentan que un rey tenía un consejero que ante circunstancias
adversas siempre decía: “Que bueno, que bueno, que bueno”. Pasó
que un día andando de cacería, el rey se cortó un dedo del pie y el
consejero exclamó: “Que bueno, que bueno, que bueno” El rey
cansado de esta actitud, lo despidió y el consejero respondió:
“Que bueno, que bueno, que bueno”.

Tiempo después, el rey fue capturado por otra tribu para sacrificarlo
ante su dios. Cuando lo preparaban para el ritual, vieron que le
faltaba un dedo del pie y decidieron que no era digno para su
divinidad al estar incompleto, dejándolo en libertad.

El rey ahora entendía las palabras de su consejero y pensó: “Que
bueno que haya perdido el dedo gordo del pie, de lo contrario ya
estaría muerto”.

Mandó llamar a palacio al consejero y le agradeció. Pero antes le
preguntó por que dijo “Que bueno” cuando fue despedido. El
consejero respondió: “Si no me hubiese despedido, habría estado
contigo y como a ti te habrían rechazado, a mí me hubieran
sacrificado”.

Hay que entender que la voluntad de Dios siempre es buena para
nuestras vidas ;)

 Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado.
puntos 5 | votos: 5
Vivir como las flores.. - Hastiado e inconforme de vivir en medio de tanta maldad e hipocresía
quise descubrir el modo de vivir sin molestarme por esta situación.
Sin pensarlo mucho inicié mi vida de casi hermitaño. Un buen día
dejé saber mi preocupación al Gran Maestro.

— ¿Qué debo hacer para no quedarme molesto?… Algunas personas
hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes.
Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que
calumnian.

— ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

— Y ¿de qué manera puedo vivir como las flores?

— Pon atención a esas flores –continuó el maestro, señalando
unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol,
sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo
aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de
la tierra manche la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir
que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son
de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para
molestarse… Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que
viene desde afuera. Perfuma la vida de los demás haciendo el bien.
toma como ejemplo a Jesús.

Romanos 12:21

No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal.

1 Pedro 2:22-25

22 Él nunca pecó
    y jamás engañó a nadie.[m]
23 No respondía cuando lo insultaban
    ni amenazaba con vengarse cuando sufría.
Dejaba su causa en manos de Dios,
    quien siempre juzga con justicia.
24 Él mismo cargó nuestros pecados
    sobre su cuerpo en la cruz,
para que nosotros podamos estar muertos al pecado
    y vivir para lo que es recto.
Por sus heridas,
    ustedes son sanados.
25 Antes eran como ovejas
    que andaban descarriadas.
Pero ahora han vuelto a su Pastor,
    al Guardián de sus almas.
puntos 2 | votos: 2
Pequeñas manitas - Una familia se había comprado un auto nuevo, hermoso, se mirara por
donde se mirara, el tapizado, el color… Todo. El padre amaba ese
auto, su esfuerzo estaba allí.

Salieron él, su esposa y el pequeño de ambos de solo 3 años;
llegando a una estación de servicio bajan los padres y dejan al niño
en el auto, cerrando las puertas… el niño, encontró un marcador y
comenzó a escribir todo aquel tapizado, con un gran entusiasmo y
amor, ya que los niños hacen sus cosas en esta condición.

Después de un rato llegan los padres y al ver el cuadro, el padre
comenzó a encenderse en furia y al ver su “hermoso tapizado” todo
rallado, comenzó a golpear al niño en sus manos y a golpearlo con
mucha fuerza… hasta que tuvieron que sacarle al niño de entre sus
golpes, el niño estaba en muy mal estado, tuvieron que llevarlo y
dejarlo hospitalizado.

Sonó el teléfono en casa de la familia y atendió el padre… los
llamaban del hospital, era necesario que se presentaran, se habían
complicado las cosas… El padre se presentó y le notificaron que
debieron amputarle las manos al niño, ya que no había otra opción
posible.

Entrando el padre a la habitación envuelto en lágrimas… el niño
le dice… ¡Hola papi… ya aprendí la lección… no lo voy a hacer
más papi… pero por favor devuélveme mis manitas.

¿Por qué le damos tanta importancia a las cosas materiales al grado
de lastimar a nuestros seres queridos?

7 Después de todo, no trajimos nada cuando vinimos a este mundo ni
tampoco podremos llevarnos nada cuando lo dejemos. 8 Así que, si
tenemos suficiente alimento y ropa, estemos contentos.

9 Pero los que viven con la ambición de hacerse ricos caen en
tentación y quedan atrapados por muchos deseos necios y dañinos que
los hunden en la ruina y la destrucción. 10 Pues el amor al dinero es
la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo
por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado
muchas heridas dolorosas.

1 Timoteo 6:7-10

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Es Dios - ¿Alguna vez pensaste en álguien que te es querido y no ves hace
mucho tiempo, y de repente aparece esa persona?
Es Dios, porque la casualidad no existe!
¿Alguna ves recibiste algo maravilloso que no habías pedido?
Es Dios, que conoce bien los secretos de tu corazón.
¿Alguna vez estuviste en una situación muy problemática sin tener
la menor idea de como resolverla y de repente la solución aparece?
Es Dios, que toma nuestros problemas en Sus Manos.
¿Alguna vez sentiste una inmensa tristeza en el alma y de repente
como si un balsamo fuese derramado aparece una paz inexplicable que
invade todo tu ser?
Es Dios, que te consuela con un abrazo y te da esperanza.
¿Alguna vez te sentiste tan cansado de la vida, a punto de querer
morir… y de repente un día, sientes que tienes la fuerza suficiente
para continuar?
Es Dios, que te cobija en sus Brazos y te da descanso.
Todo es mejor cuando…Es Dios, el que está al frente de todo!
¿Piensas que este mensaje fue enviado por casualidad?
Fue Dios quien hizo que me acuerde de ti. No por ser una persona
amiga, colega o un pariente, sino porque eres importante para Dios y
para mí, porque Dios también te ama!
“Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios
en él”. 1 Juan 4:16
“Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: En
que mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de
El”. Juan. 4:8-9.
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El roble y la hiedra - Un hombre edificó su casa. La embelleció con un jardín interno. En
el centro plantó un roble y el roble creció lentamente. Día a día
echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirse en tronco,
capaz de resistir los vientos y las tormentas.
Junto a la pared de su casa el hombre plantó una hiedra y la hiedra
comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus
tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.

Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados. El roble
crecía silenciosa y lentamente.

— ¿Cómo estás, amigo roble?, preguntó una mañana la hiedra.

— Bien, mi amiga.

— Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura. Desde aquí se
ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el
fondo del patio.

— No te burles, amiga. Recuerda que lo importante no es crecer
deprisa, sino con firmeza.

Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona. Y el tiempo siguió
su marcha. El roble creció con su ritmo firme y lento. Las paredes de
la casa envejecieron.

Una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín. Fue
una noche terrible. El roble se aferró con sus raíces para
mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo
muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.

Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la
hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre
sí misma, en el suelo, al pie del roble. Y el hombre arrancó la
hiedra, y la quemó.
Mientras tanto el roble reflexionaba:

Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que
ganar altura con rapidez, colgado de la seguridad de otros

Edificar sobre un cimiento sólido

24 »Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la
persona que construye su casa sobre una roca sólida. 25 Aunque llueva
a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen
contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un
lecho de roca. 26 Sin embargo, el que oye mi enseñanza y no la
obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la
arena. 27 Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los
vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran
estruendo».

Mateo 7:24-27
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La carrera de sapos - Era una vez una carrera de sapos. El objetivo era llegar a lo alto de
una gran torre. Había en el lugar una gran multitud.

Mucha gente para vibrar y gritar por ellos. Comenzó la competencia.
Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de
aquella torre, lo que más se escuchaba era: “¡Qué pena! Esos
sapos no lo van a conseguir, no lo van a conseguir.

Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y
continuaba subiendo en busca de la cima.

La multitud continuaba gritando: “¡Que pena!! Ustedes no lo van a
conseguir.”

Y los sapitos estaban dándose por vencidos, salvo aquel sapito que
seguía y seguía tranquilo, y ahora cada vez más con más fuerza.

Ya llegando el final de la competencia todos desistieron, menos aquel
sapito que curiosamente en contra de todos, seguía. Llegó a la cima
con todo su esfuerzo.

Los otros querían saber qué le había pasado. Un sapito le fue a
preguntar cómo había conseguido concluir la prueba. Y descubrieron
que, era sordo.

¡No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos
derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón!

¡Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas! Sé
siempre sordo cuando alguien te diga que no puedes realizar algún
sueño.

A palabras necias, oídos sordos.

Mantén en tu vida gente que te quiera, te motive, te anime, te
inspire, te haga mejorar, te haga feliz.

Hechos 2:43-47

La vida de los primeros cristianos

43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales
eran hechas por los apóstoles.

44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común
todas las cosas;

45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos
según la necesidad de cada uno.

46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan
en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor
añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
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Veredicto - Después de haber vivido “decentemente” en la tierra, mi vida
llegó a su fin. Lo primero que recuerdo es que estaba sentado sobre
una banca, en la sala de espera de lo que imaginaba era una Sala de
Jurados. La puerta se abrió y se me ordenó entrar y sentarme en la
banca de los acusados. Cuando miré a mi alrededor vi al Fiscal, quien
tenía una apariencia de villano y me miraba fijamente, era la persona
mas demoníaca que había visto en mi vida. Me senté, miré hacia la
izquierda y allí estaba mi abogado, un caballero con una mirada
bondadosa cuya apariencia me era familiar. La puerta de la esquina se
abrió, y entró el Juez. Su presencia demandaba admiración y
respeto. Yo no podía quitar mis ojos de Él; se sentó y dijo:
— Comencemos.
El Fiscal se levantó y dijo:
— Mi nombre es Satanás y estoy aquí para demostrar por qué este
individuo debe ir al Infierno.
Comenzó a hablar de las mentiras que yo había dicho, de cosas que
había robado en el pasado, cuando engañaba a otras personas.
Satanás habló de otras horribles cosas y perversiones cometidas por
mi persona y, entre más hablaba, más me hundía en mi silla de
acusado. Me sentía tan avergonzado que no podía mirar a nadie, ni
siquiera a mi Abogado, a medida que Satanás mencionaba pecados que
hasta había totalmente olvidado.
Estaba tan molesto con Satanás por todas las cosas que estaba
diciendo de mí, e igualmente, molesto con mi abogado, quien estaba
sentado en silencio. Yo sabía que era culpable de las cosas que me
acusaban, pero también había hecho algunas cosas buenas en mi vida,
¿no podrían esas cosas buenas por lo menos equilibrar lo malo que
había hecho? Satanás terminó con furia su acusación y dijo:
— Este individuo debe ir al Infierno, es culpable de todos los
pecados y actos de los que le he acusado, y no hay ninguna persona que
pueda probar lo contrario. Por fin se hará justicia este día.
Cuando llegó su turno, mi Abogado se levantó y solicitó acercarse
al juez, quien se lo permitió, haciéndole señas para que se
acercara, pese a las fuertes protestas de Satanás. Cuando se levantó
y empezó a caminar, lo pude ver en todo su Esplendor y Majestad.
Hasta entonces me di cuenta por qué me había parecido tan familiar:
era Jesús quien me representaba. Mi Señor y Salvador. Se paró
frente al Juez, suavemente le dijo:
— Hola Padre, –y se volvió para dirigirse al Jurado. Satanás
está en lo correcto, al decir que este hombre ha pecado, no voy a
negar esas acusaciones. Reconozco que el castigo para el pecado es
muerte y este hombre merece ser castigado. Respiró Jesús
fuertemente, se volteó hacia su Padre, y con los brazos extendidos
proclamó: Sin embargo, yo di mi vida en la cruz para que esta persona
pudiera tener vida eterna y él me ha aceptado como su Salvador, por
lo tanto, es mío. Mi Salvador continuó diciendo: Su nombre está
escrito en el libro de la vida y nadie me lo puede quitar. Satanás
todavía no comprende que este hombre no merece justicia, sino
misericordia. Cuando Jesús se iba a sentar, hizo una pausa, miró a
su Padre y suavemente dijo: No se necesita hacer nada mas, lo he hecho
todo. El Juez levantó su poderosa mano y, golpeando la mesa
fuertemente, las siguientes palabras salieron de sus labios:
— Este hombre es libre, el castigo para él ha sido pagado en su
totalidad, caso concluido.
Cuando mi Salvador me conducía fuera de la Corte, pude oír a
Satanás protestando enfurecido: No me rendiré jamás, ganaré el
próximo juicio. Cuando Jesús me daba instrucciones hacia donde me
debía dirigir, le pregunté:
— ¿Ha perdido algún caso?
Jesús sonrió amorosamente y dijo:
— Todo aquél que ha recurrido a mí para que lo represente, ha
obtenido el mismo veredicto tuyo… Pagado en su totalidad.
Juan 3 :16-21
De tal manera amó Dios al mundo
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por él.
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha
sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo
de Dios.
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres
amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la
luz, para que sus obras no sean reprendidas.
21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
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El anillo del Rey - Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
— Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los
mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo
algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total,
y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para
siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo
del diamante del anillo. Todos quienes escucharon eran sabios, grandes
eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un
mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en
momentos de desesperación total… Pensaron, buscaron en sus libros,
pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que
también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió
pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si
fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano,
de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
— No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el
mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo
tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un erudito. Era
invitado de tu padre y estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto
de agradecimiento, me dio este mensaje el anciano lo escribió en un
diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey. Pero no lo leas le dijo
mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás
haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey
perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar su vida y
sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran
numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había
salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por
él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el
camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir
hacia delante y no había ningún otro camino. De repente, se acordó
del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño
mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía: “esto también
pasará”. Mientras leía “esto también pasará” sintió que se
cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían
debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de
camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote
de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al
sirviente y al erudito desconocido. Aquellas palabras habían
resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo,
reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que
entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración
con música, bailes y se sentía muy orgulloso de sí mismo. El
anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
— Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
— ¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la
gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una
situación sin salida.
— Escucha, dijo el anciano: este mensaje no es sólo para
situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No
es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te
sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también
es para cuando eres el primero.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también
pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en
medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el
ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el
mensaje. Se había iluminado.
Entonces el anciano le dijo:
— Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción es
permanente. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y
momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la
naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
Grábatelo bien en tu cabeza y en tu corazón.
Proverbios 30 :7-9
Oh Dios, te ruego dos favores;
concédemelos antes de que muera.
8 Primero, ayúdame a no mentir jamás.
Segundo, ¡no me des pobreza ni riqueza!
Dame solo lo suficiente para satisfacer mis necesidades.
9 Pues si me hago rico, podría negarte y decir: «¿Quién es el
Señor?».
Y si soy demasiado pobre, podría robar y así ofender el santo nombre
de Dios

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El árbol de las manzanas - Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño
niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él.
Trepaba al árbol hasta el tope, comía sus manzanas y tomaba una
siesta bajo su sombra. Él amaba al árbol y el árbol amaba al niño.
Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y nunca más volvió a
jugar alrededor del enorme árbol. Un día el muchacho regresó al
árbol y escuchó que el árbol le dijo triste:
— ¿Vienes a jugar conmigo?
Pero el muchacho contestó:
— Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de enormes
árboles, lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para
comprarlos.
— Lo siento, dijo el árbol, no tengo dinero, pero te sugiero que
tomes todas mis manzanas y las vendas, de esta manera obtendrás el
dinero para tus juguetes.
El muchacho se sintió muy feliz, tomó todas las manzanas y obtuvo el
dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió
después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.
Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le
preguntó:
— ¿Vienes a jugar conmigo?
— No tengo tiempo para jugar, debo de trabajar para mi familia,
necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos, ¿puedes
ayudarme?
— Lo siento, no tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y
construir tu casa. El joven cortó todas las ramas del árbol y esto
hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió
desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.
Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol
estaba encantado:
— ¿Vienes a jugar conmigo? volvió a preguntar el árbol.
El hombre contestó:
— Estoy triste y volviéndome viejo, quiero un bote para navegar y
descansar. ¿Puedes darme uno?
El árbol contestó:
— Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar
y ser feliz.
El hombre cortó el tronco y construyó su bote, luego se fue a
navegar por un largo tiempo. Finalmente regresó después de muchos
años y el árbol le dijo:
— Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera
manzanas
El hombre replicó:
— No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar, por ahora ya
estoy viejo.
Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo:
— Realmente no puedo darte nada, la única cosa que me queda son mis
raíces muertas.
Y el hombre contestó:
— Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar, estoy
tan cansado después de tantos años.
— Bueno las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para un
hombre cansado recostarse y descansar, ven siéntate conmigo y
descansa.
El hombre se sentó junto al árbol y éste feliz y contento sonrió
con lágrimas.
Constantemente Dios, nos habla a nuestras vidas, nos provee de lo
necesario, y nos da fuerzas en los momentos dificiles, quizas clamamos
a él cuando tenemos problemas, pero despues nos olvidamos de él, aun
asi él es fiel y sigue velando por tu vida, aprovecha este día para
agradecerle cuando bueno ha sido contigo, relacionate con él, te esta
esperando con los brazos abiertos.
2 Timoteo 2:13
si no somos fieles, él sigue siendo fiel, porque no puede negarse a
sí mismo.
Lucas :6:35
35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no
esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis
hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y
malos.
Mateo 23:37
37 »¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a
los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos,
como junta la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no
quisiste!
Juan 3:16
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.
puntos 0 | votos: 4
Un día comencé - queriendo cambiar al mundo y comencé por intentarlo. Al cabo de un
tiempo me di cuenta que me era imposible, por lo que pensé mejor en
cambiar a mi nación.
Después de intentarlo me di cuenta que no pude, por lo que decidí
cambiar a mi comunidad. Después de un tiempo de intentarlo no pude,
por lo que decidí cambiar a mi familia.
Pero al cabo de un tiempo me di cuenta que no pude y ahora en mi lecho
de muerte he llegado a la conclusión de que debí de haber cambiado
yo primero, ya que de esa manera y con mi ejemplo mi familia
cambiaría, a su vez mi familia con su ejemplo cambiaría a mi
comunidad, la cual cambiaría a mi nación, la cual lograría cambiar
por fin al mundo
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Ahora si. - Ya no ves nada favorable.
Todo se te ha venido en contra y en forma progresiva.

Tantas situaciones INEXPLICABLES e INESPERADAS que te han
sucedido…!!!
Te pones a pensar y te preguntas: Y ahora que más me va a acontecer?
Nada menos este dia…No sabes QUÉ hacer.
No sabes CÓMO proceder.No sabes DÓNDE dirigirte.

Ya todos los recursos humanos, materiales y naturales te fallaron. Hoy
si que te sientes atado de pies y manos.
No dispones los recursos que necesitabas para solventar tu problema
hoy.

El día está pasando y va a finalizar, y NADA.
Nadie puede ayudarte hoy.
Has llegado a un punto de IMPOSIBILIDAD total.
Por qué tiene que ser así?

Porque a pesar que estás haciendo las cosas en orden, no ves la
solución que esperabas?

Todo se te está poniendo peor.

NO VES NADA…!!!

Tus ojos naturales ya no aplican en este caso que consideras perdido;
y tu lógica mucho menos.

SABES TU POR QUÉ TE ESTA ACONTECIENDO TODO ESTO?

LEE BIEN LO QUE A CONTINUACIÓN TE ESCRIBO:

Es totalmente imposible tener fe, cuando estás viendo algún INDICIO
FAVORABLE de que las cosas sucedan.

Detente y vuelve a leer la frase anterior. Digiérela… léela una y
otra vez hasta que lo hayas comprendido bien.

Esto es clave que lo entiendas…No tienes que ver ahora en este
momento, ningún indicio favorable, pues entonces ya no sería FE.

Para ver con los ojos de la fe es necesario que NO VEAS NADA POSIBLE
en ese momento.

Fíjate bien: NADA POSIBLE EN ESE MOMENTO. Solamente cree en sus
promesas, hay mas de 4000 promesas en la Biblia, léela busca medita,
busca la dirección de Dios tu padre

2 Corintios 5:7
PORQUE POR LA FE ANDAMOS, NO POR VISTA.

Hebreos 13:5-6
No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha
dicho:
«Nunca te fallaré.
Jamás te abandonaré».
Así que podemos decir con toda confianza:
«El Señor es quien me ayuda,
por eso no tendré miedo.
¿Qué me puede hacer un simple mortal?»

Mateo 6:25-34
25 »Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si
tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para
vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más
que la ropa? 26 Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan
comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son
ustedes para él mucho más valiosos que ellos? 27 ¿Acaso con todas
sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?

28 »¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los
lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa; 29 sin embargo, ni
Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos. 30 Si
Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy
están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de
ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe?

31 »Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué
comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. 32 Esas
cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre
celestial ya conoce todas sus necesidades. 33 Busquen el reino de
Dios[e] por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él
les dará todo lo que necesiten.

34 »Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de
mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de
hoy son suficientes por hoy.

Salmos 23:1-6
El Señor es mi pastor,
nada me faltará[a].
2 En lugares de verdes pastos me hace descansar;
junto a aguas de reposo me conduce.
3 El restaura[b] mi alma;
me guía por senderos de justicia[c]
por amor de su nombre.
4 Aunque pase por el valle de sombra de muerte[d],
no temeré mal[e] alguno, porque tú estás conmigo;
tu vara y tu cayado me infunden aliento[f].
5 Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos;
has ungido[g] mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando.
6 Ciertamente[h] el bien y la misericordia me seguirán todos los
días de mi vida,
y en la casa del Señor moraré[i] por largos días.

Salmos 121:1-8
Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
2 Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
3 No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.
5 Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
6 El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
7 Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.
8 Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre
puntos 3 | votos: 3
Con lo que te queda - El 18 de noviembre de 1994, Itzhak Perlman, el violinista, entró al
escenario para dar un concierto en el Avery Fisher Hall, del Lincoln
Center de la ciudad de Nueva York. Si alguna vez ustedes estuvieron en
un concierto de Perlman, Ustedes sabrán que llegar al escenario no es
un pequeño logro para él.
El tuvo polio cuando fué niño, tiene ambas piernas sujetas con
bragueros y camina con la ayuda de dos muletas.
Verlo cruzar por el escenario dando un paso por vez, costosa y
lentamente es una visión asombrosa. El camina penosa pero
majestuosamente hasta que llega a su silla. Entonces se sienta
lentamente, pone sus muletas en el suelo, afloja los sujetadores de
sus piernas, toma un pie hacia atrás y extiende el otro hacia
adelante, entonces se inclina y levanta el violín, lo pone bajo su
mejilla, hace una señal al director y comienza a tocar.
Hasta ahora la audiencia está acostumbrada a este ritual.
Ellos permanecen sentados mientras él hace su trayecto hasta su
silla. Permanecen reverentemente silenciosos, mientras él afloja los
sujetadores de sus piernas, Aún esperan hasta que está listo para
tocar.
Pero esta vez algo anduvo mal.
Justo cuando terminaba sus primeras estrofas, una de las cuerdas de su
violín se rompió. Pudimos escuchar el ruido, saltó como un tiro
atravesando el salón. No había equivocación sobre lo que ese sonido
significaba. No había tampoco dudas sobre lo que él tendría que
hacer.
Los que estábamos allí esa noche, pensamos: tendrá que levantarse,
ponerse los bragueros nuevamente, levantar las muletas y arrastrarse
fuera del escenario ya sea para encontrar otro violín, o encontrar
otra cuerda para el suyo.
Pero él no lo hizo. En su lugar, esperó un momento, cerró sus ojos
y luego hizo la señal al director de comenzar nuevamente. La orquesta
comenzó, y él tocó desde el punto en el que se había detenido. Y
tocó con tanta pasión, y tanto poder, y tanta pureza, como nosotros
nunca lo habíamos escuchado antes.
Por supuesto todo el mundo sabía que es imposible interpretar un
trabajo sinfónico con sólo tres cuerdas. Yo sé eso, y seguramente
muchos de ustedes sabrán eso. Pero esa noche Itzhak Perlman rehusó
saberlo.
Ustedes hubiesen podido verlo modulando, cambiando, recomponiendo la
pieza en su cabeza. En un punto, eso sonó como si él estuviera
sacando el tono de las cuerdas que se había roto y consiguiendo
nuevos sonidos que ellas nunca habían hecho jamás antes.
Cuando terminó, hubo un impresionante silencio en el sala, y entonces
la gente se levantó y lo aclamó. Hubo un extraordinario aplauso
proveniente de cada rincón del auditorio. Estábamos todos de pie
gritando y animando, haciendo todo lo que podíamos, para demostrar
cuánto apreciábamos lo que él acababa de hacer.
El sonrió, se secó el sudor de sus cejas, detuvo su inclinación
para aquietarnos y luego dijo, no con presunción, sino en un tono
reverente, pensativo, calmo, Ustedes saben,… algunas veces… la
tarea del artista es descubrir cuánta música uno puede hacer con lo
que aún le queda.
Que maravillosa línea ésta. Ha permanecido en mi mente siempre desde
que la escuche. Y ¿quién sabe? Tal vez es al definición de la Vida,
no solo para los artistas, sino para todos nosotros. Aquí hay un
hombre que se ha preparado toda su vida para hacer música con un
violín de cuatro cuerdas, quien, repentinamente, en medio de un
concierto, se encuentra con solo tres cuerdas, así que realizó
música con tres cuerdas. Y la música que hizo esa noche con solo
tres cuerdas, fue más hermosa, más sagrada, y más memorable, que
ninguna que haya hecho jamás, cuando él contaba con un violín de
cuatro cuerdas.
Así que, tal vez, nuestra tarea en este mundo que vivimos, confuso,
inestable y que cambia velozmente sea hacer música, al principio con
todo lo que tenemos, y luego cuando eso no es más posible, hacer
música con todo lo que nos quede.
Filipenses 4:11-13
11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme,
cualquiera que sea mi situación.
12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo
estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así
para tener abundancia como para padecer necesidad.
13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Habacuc 3:17 al 19
Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; aunque
mienta la obra de la oliva, y los labrados no me den ni para
mantenerme. Aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya
vacas en los corrales; con todo eso yo me alegraré en el Señor y me
gozaré en el Dios de mi salvación. El Señor es mi fortaleza… y me
hará andar sobre alturas
puntos 3 | votos: 3
El samurai - Cerca de Tokio vivía un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a
enseñar a los jóvenes. A pesar de su edad corría la leyenda de que
todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos
apareció por allí. Era famoso por utilizar la técnica de la
provocación: esperaba a que su adversario hiciera el primer
movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en
los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.
El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha.

Conocía la reputación del samurai y fue hasta allí para derrotarlo
y aumentar su fama.
Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el
viejo aceptó el desfío.

Juntos, todos se dirigieron a la plaza de la ciudad y el joven
comenzó a insultar al anciano maestro. Arojó algunas piedras en su
dirección, le escupió en la cara, le gritó todos los insultos
conocidos-ofendiendo inclusos a sus ancestros-. Durante horas hizo
todo por provocarlo, pero el viejo permaneció impasible.

Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el
impetuoso guerrero se retiró.
Desilusionados por el hecho de que el maestro aceptara tantos insultos
y provocaciones, los alumnos le preguntaron: Cómo pudiste maestro,
soportar tanta indignidad? Por qué no usaste tu espada aún sabiendo
que podías perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de
todos nosotros?

El anciano maestro samurai respondió:
Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y Uds. no lo aceptan, a
quién pertenece el obsequio?
A quién intentó entregarlo, respondió uno de los alumnos.

Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos-dijo el
maestro-.
Cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quién los llevaba
consigo.

Eclesiastés 10:12
Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio
causan su propia ruina.
Proverbios 10:19
En las muchas palabras no falta pecado: Mas el que refrena sus labios
es prudente.
Proverbios 12:6
Las palabras de los impíos son para acechar la sangre: Mas la boca de
los rectos los librará
Proverbios 22:17
Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, Y pon tu corazón
á mi sabiduría:
Proverbios 24:26
Besados serán los labios Del que responde palabras rectas.

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Qué hora es? - Iba yo por la calle y alguien me paró para preguntarme la hora.
¿Qué hora es, por favor? Debo tener cara de buena persona porque con
frecuencia me para la gente para preguntarme la hora o la dirección
de alguna calle.
Miré mi reloj y le dije la hora exacta. Luego le indiqué que mirase
a su derecha. Allí, muy cerca y en grandes caracteres había un
enorme reloj público que marcaba exactamente la hora. Se rió. No lo
había visto. Me dió las gracias y siguió adelante.
Haciendo prácticas de computación la chica de al lado me preguntó
la hora. Le señalé el borde inferior derecho de la pantalla de su
propia computadora. Allí estaba la hora con toda claridad y delante
de ella misma. Se rió y me dió un beso.
Otro día otro amigo estaba hablando por su teléfono móvil, acabó
la conversación y me preguntó la hora con el teléfono todavía en
la mano. Le señalé la pantalla de su teléfono. Allí estaba, una
vez más, la hora.
Es el arte de no ver. Tener las cosas delante de las narices y no
verlas
Mateo 13:12-14
12 A los que escuchan mis enseñanzas se les dará más comprensión,
y tendrán conocimiento en abundancia; pero a los que no escuchan se
les quitará aun lo poco que entiendan. 13 Por eso uso estas
parábolas:
Pues ellos miran, pero en realidad no ven.
Oyen, pero en realidad no escuchan ni entienden.
14 De esa forma, se cumple la profecía de Isaías que dice:
“Cuando ustedes oigan lo que digo,
no entenderán.
Cuando vean lo que hago,
no comprenderán.
Romanos 10:6-13
. 6 Pero el modo de la fe para hacernos justos ante Dios dice: «No
digas en tu corazón: “¿Quién subirá al cielo?” (para hacer
bajar a Cristo a la tierra). 7 Ni tampoco digas: “¿Quién
descenderá al lugar de los muertos?” (para volver a Cristo de nuevo
a la vida)». 8 En realidad, dice:
«El mensaje está muy al alcance de la mano,
está en tus labios y en tu corazón»[c].
Y ese mensaje es el mismo mensaje que nosotros predicamos acerca de la
fe: 9 Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu
corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. 10 Pues es
por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y
es por declarar abiertamente tu fe que eres salvo. 11 Como nos dicen
las Escrituras: «Todo el que confíe en él jamás será
avergonzado»[d]. 12 No hay diferencia entre los judíos y los
gentiles[e] en ese sentido. Ambos tienen al mismo Señor, quien da con
generosidad a todos los que lo invocan. 13 Pues «todo el que invoque
el nombre del Señor será salvo»[f]
puntos 2 | votos: 2
Amor en acción - Cierta noche, un hombre vino a nuestra casa y me dijo:
- Hay una familia con ocho niños. No han comido durante días.Tome
algunas provisiones y fui a verlos.
Cuando llegue con esa familia, vi las caras de los niños desfiguradas
por el hambre. No se reflejaba ninguna aflicción ni tristeza en sus
caras, solo el profundo dolor del hambre.
Le ofrecí arroz a la madre. Ella dividió el arroz en dos y salio,
llevando consigo la mitad. Cuando regreso, le pregunte:
- A donde fue? -ella me dio esta simple respuesta:
- Con mis vecinos, ellos también tienen hambre!
… No me sorprendió su acción, porque la gente pobre realmente es
muy generosa. Pero si estaba sorprendida de que supiera que también
ellos tuvieran hambre.
Por regla general, cuando nosotros somos los que estamos sufriendo,
nos enfocamos en nuestras necesidades y no tenemos tiempo para los
demás.
Mateo 25:34-40
34 Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid,
benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde
la fundación del mundo. 
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis
de beber; fuí huésped, y me recogisteis; 36 Desnudo, y me
cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y
vinisteis á mí. 37 Entonces los justos le responderán, diciendo:
Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó
sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos huésped, y te
recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos
enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti? 40 Y respondiendo el Rey,
les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de
estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis
Proverbios 17:17
17 En todo tiempo ama el amigo,
Y es como un hermano en tiempo de angustia.
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Defiende la vida - Vivimos una época en que mucha gente no valora la vida.
Veamos estos cinco casos:
1. El padre es asmático, la madre tuberculosa. Tienen cuatro hijos.
El primero es ciego, el segundo es sordo, el tercero está muerto y el
cuarto tiene tuberculosis. La madre está embarazada de nuevo.
¿Recomendarías el aborto en esta situación?
2. Un hombre blanco viola a una niña negra de 13 años y ésta se
embaraza. Si fueras el padre de esta joven, ¿le recomendarías el
aborto?
3. Una señora está embarazada; ya tiene muchos hijos, dos de ellos
han muerto, su esposo está en la guerra y a ella le queda poco tiempo
de vida.
¿Le recomendarías el aborto a esta señora?
4. Un ministro y su esposa, quienes enfrentan problemas económicos
muy fuertes, ya tienen 14 hijos, son realmente pobres. Considerando su
extrema indigencia, ¿recomendarías que la esposa abortara su
decimoquinto hijo?
5. Una joven está embarazada; no está casada y su prometido no es el
papá del niño que está esperando. ¿Le recomendarías que abortara?
Si contestaste que Si en alguna de las situaciones anteriores lee lo
siguiente:
1. En el primer caso hubieras matado a Beethoven.
2. En la segunda situación hubieras sido el responsable de asesinar a
Ethel Walters, una de las cantantes negras más famosas.
3. En el tercer caso hubieras matado al Papa Juan Pablo II.
4. En la cuarta situación hubieras aniquilado a Juan Wesley, uno de
los más grandes predicadores del siglo pasado.
5. En el quinto caso hubieras sido el asesino de Jesucristo.
Valoremos mas la vida y veamosla realmente como el regalo de Dios.
Y si eres de aquellos que creen que no debieron haber nacido, dejame
decirte que,
NO ERES UN ACCIDENTE.
Dios te ama no porque seas bueno, sino porque El es bueno. El te dio
la vida, y te la dió con amor.
Dios te creó porque te ama, y si no eras nada cuando te creó,
¿crees que te deje de amar porque te sientes nada?
El amor de Dios es incondicional. Algunos quieren que Dios aprecie lo
que hacen, cuando él ya los ama como son. Dios te ama como eres.
Salmos 22:10 A ti fui entregado desde mi nacimiento; desde el vientre
de mi madre tú eres mi Dios.
Gálatas 1:15 Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi
madre, y me llamó por su gracia, tuvo a bien
Isaías 44:2 Así dice el Señor, Hacedor tuyo, y el que te formó
desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío
Jeremias 29:11
Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes, declara el SEÑOR
planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una
esperanza.
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Gorriones - Había una vez un agricultor que cierta noche fría de invierno oyó
un golpeteo irregular contra la puerta.
Fue hacia una ventana y vio cómo varios pequeños gorriones atraídos
por el evidente calor que había dentro de la casa, se golpeaban
contra el vidrio de la puerta.
Conmovido, el agricultor se abrigó bien y cruzó el patio cubierto de
nieve para abrir la puerta del granero para que los pobres pájaros
pudieran entrar. Prendió las luces y echó algo de heno en un
rincón. Pero los gorriones, que se habían dispersado en todas
direcciones cuando él salió de la casa, se ocultaban en la
oscuridad, temerosos.
El hombre intentó varias cosas para hacerlos entrar en el granero.
Hizo un caminito de migas de pan para guiarlos.
Dio vuelta por detrás de donde estaban los pájaros para ver si los
podía espantar en dirección al granero. Nada dio el Resultado
esperado. Él, una enorme criatura extraña, los aterrorizaba; los
pájaros no podían entender que él estaba tratando de ayudarles.
El hombre de campo se retiró a su casa y observó a los condenados
gorriones a través de su ventana. Mientras los observaba, un
pensamiento le llegó de repente: ¡Si tan sólo pudiera convertirme
en un pájaro, ser uno de ellos por un momento! Entonces no los
asustaría. Les podría mostrar el rumbo hacia el calor y la
seguridad.
Y casi al mismo tiempo, otro pensamiento le golpeó con gran fuerza.
Entendió la razón por la que Jesús había nacido.
Filipenses 2:3-8
3 No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes,
es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. 4 No se
ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren
interesarse en los demás.
5 Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.
6 Aunque era Dios,[a]
no consideró que el ser igual a Dios
fuera algo a lo cual aferrarse.
7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos;[b]
adoptó la humilde posición de un esclavo[c]
y nació como un ser humano.
Cuando apareció en forma de hombre,[d]
8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios
y murió en una cruz como morían los criminales.
Hebreos 2:14-18
14 Debido a que los hijos de Dios son seres humanos —hechos de carne
y sangre— el Hijo también se hizo de carne y sangre. Pues solo como
ser humano podía morir y solo mediante la muerte podía quebrantar el
poder del diablo, quien tenía[f] el poder sobre la muerte. 15
Únicamente de esa manera el Hijo podía libertar a todos los que
vivían esclavizados por temor a la muerte.
16 También sabemos que el Hijo no vino para ayudar a los ángeles,
sino que vino para ayudar a los descendientes de Abraham. 17 Por lo
tanto, era necesario que en todo sentido él se hiciera semejante a
nosotros, sus hermanos,[g] para que fuera nuestro Sumo Sacerdote fiel
y misericordioso, delante de Dios. Entonces podría ofrecer un
sacrificio que quitaría los pecados del pueblo. 18 Debido a que él
mismo ha pasado por sufrimientos y pruebas, puede ayudarnos cuando
pasamos por pruebas.
Puede que hayas tenido malas experiencias con tus padres, familias,
mejores amigos o incluso en la iglesia pero déjame decirte que Dios
te quiere cuidar, guiar, regalar su amor
San Juan 10:11-14
11 »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio
por las ovejas. 12 El que trabaja a sueldo sale corriendo cuando ve
que se acerca un lobo; abandona las ovejas, porque no son suyas y él
no es su pastor. Entonces el lobo ataca el rebaño y lo dispersa. 13
El cuidador contratado sale corriendo porque trabaja solamente por el
dinero y, en realidad, no le importan las ovejas.
14 »Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a
mí,
puntos 3 | votos: 3
El capitán - El mar estaba muy picado hacía varios días.
La visibilidad era muy precaria. El capitán del enorme acorazado
recomendó a su tripulación permanecer alerta.
- Por favor informe inmediatamente cualquier novedad. -ordenó con
seguridad el capitán a su segundo-.
Tan pronto oscureció, uno de los marinos anunció:
- Atención, una luz está brillando hacia el norte.
- ¿Se está moviendo o está quieta? -preguntó el capitán. – ¡Se
está moviendo! -respondió el segundo.
El capitán llamó al encargado de las señales yl e dijo:
- Avísele a esa embarcación que si sigue en esa dirección está en
grave riesgo de estrellarse contra nosotros. Aconséjele que vire 20
grados hacia el este.
Como no hubo respuesta y la luz seguía acercándose el capitán
decidió encargarse personalmente de la situación.
- Atención, atención. Habla el capitán de este gran acorazado. Le
advertimos una vez más, cambie de curso o nos estrellaremos contra
ustedes.
Háganlo ahora, insistió el capitán con firmeza.
Entonces una voz tranquila y segura le respondió:
Aquí habla el marinero Pérez. Acorazado, cambie usted su rumbo 20
grados hacia el este.
Al oír esto el capitán, ya salido de casillas y casi gritando, dijo:
- Por última vez marinero. Este es un barco de guerra, vire
inmediatamente 20 grados hacia el este.
Y la respuesta que recibió fue:
Yo soy el encargado del faro y es usted es el que debe cambiar de
curso, si no lo hace tendrá un accidente fatal.
A veces queremos que los demás cambien y hasta los amenazamos con
estrellarnos. Es más fácil que tú cambies. Tú diriges tu barco. Ve
a donde tú quieras y como todo buen capitán, sé flexible en la
forma de construir los caminos. Escucha lo que los demás tengan que
decir. Te puedes evitar una colisión.
Cuando yo cambio, todo cambia
Romanos 12:2
2 No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien
dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la
manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios
para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.

puntos 2 | votos: 4
La semilla - Hace mucho tiempo, un emperador convocó a todos los solteros del
reino pues era tiempo de buscar pareja a su hija.

Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo: Os voy a dar una
semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de seis meses
deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta
más bella ganará la mano de mi hija, y por ende el reino. Así se
hizo, pero entre ellos hubo un joven que plantó su semilla y no esta
nunca llegó germinar. Mientras tanto, todos los demás participantes
del singular torneo no paraban de hablar y de mostrar las hermosas
plantas y flores que iban apareciendo en sus macetas.

Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el
castillo con hermosísimas y exóticas plantas.
Nuestro héroe estaba demasiado triste pues su semilla nunca llegó a
dar señales de vida, por lo que ni siquiera quería presentarse en el
palacio. Sin embargo, sus amigos y familiares lo animaron e
insistieron tanto que tomando valor decidió culminar el torneo
mostrando con sinceridad el fruto de su semilla a lo largo de ese
tiempo.

Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo
soltaron en risa y burla. Fue en ese momento cuando el alboroto fue
interrumpido por el ingreso del rey. Todos hicieron su respectiva
reverencia mientras el soberano se paseaba entre todas las macetas
admirando los resultados.

Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre
todos al joven que llevó su maceta vacía. Atónitos, todos esperaban
la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: Este es el
nuevo heredero del trono y se casará con mi hija, pues a todos
ustedes se les dió una semilla infértil, y todos trataron de
engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de
presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y
valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija
merece.
Cuando nos acerquemos al Señor mostrémonos tal como somos. De todos
modos, Él ya nos conoce. ¿Para qué simular? 

¿Para qué simular?  delante de otras personas?

Marcos 4:22 Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado,
ni secreto que no haya de descubrirse.
puntos -1 | votos: 5
Bolitas - Se cuenta que el siglo pasado vivía en la región de Kimberly en
Africa una familia muy pobre.
El hombre tenía un rancho, pero la tierra era arenosa y estéril.
Los niños, sin dinero con que comprar bolitas, habían aprendido a
jugar con piedrecitas que juntaban de la arena del arroyo. Un día
pasaba un grupo de hombres y se detuvieron para pedir agua.
Mientras la tomaban, uno de los hombres se quedó viendo a los
muchachos y a sus bolitas, luego les preguntó si había más y
cuando los niños le dijeron que efectivamente, había montones junto
a la arena, el hombre fue a verificar hallando tal y como los niños
le habían dicho.
Entonces dijo al campesino: …Oiga, señor, ¿cuanto quiere por su
rancho?
Yo le pagaré lo que usted me pida….
El campesino sonrió, y pensando hacer un excelente negocio pidió
cincuenta mil dolares.
Dicho y hecho, el hombre sacó su talonario de cheques y le pagó lo
que había pedido.
Eso fue el origen de las Minas de Kimberly, las minas de diamantes
más valiosas del mundo.
Usted y yo tenemos promesas de nuestro Señor Jesús mucho más
valiosas que los diamantes y, sin embargo, en ocasiones jugamos con
ellas como si fueran bolitas.
El propósito de las promesas de Dios al hombre es el de hacerlo más
valioso y mejor; mientras no lo veamos asi, no seremos mejores.
Proverbios 13:7 Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada: Y hay
quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas.
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El collar - El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle
distraídamente.

Una niñita se acercó al negocio y apretó la nariz contra la
vidriera. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un collar
de turquesa azul.
Entonces, entró al negocio y pidió verlo.

Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito?- dijo.
El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó:
-¿Cuánto dinero tienes?
Sin dudar, ella sacó del bolsillo un pañuelo todo atadito y fue
deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo:
-¿Eso alcanza?.
Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa.
-Sabe, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió
nuestra madre, cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Hoy es
su cumpleaños y sé que estará feliz con el collar que es del color
de sus ojos.

El hombre fue para la trastienda, puso el collar en un estuche, lo
envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una
cinta dorada.
-Toma -dijo a la niña- Llévalo con cuidado.
Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo.

Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y
maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el
mostrador el ya conocido envoltorio deshecho y preguntó:
-¿Este collar fue comprado aquí?
-Si señorita.
-¿Y cuánto costó?
-Ah!, -habló el dueño del negocio- El precio de cualquier producto
de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el
cliente.

La joven continuó:
-Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es
verdadero, ¿no? Ella no tendría dinero para pagarlo.
El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño,
colocó la cinta, lo devolvió a la joven y dijo:
-Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. Dio
todo lo que tenía.

Lucas 21:1-4

  Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el
arca de las ofrendas.

2 Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.

3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que
todos.

4 Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que
les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.
puntos 3 | votos: 3
¿Discapacitados? - Hace algunos años, en las Olimpíadas especiales de Seattle, nueve
concursantes, todos física o mentalmente discapacitados, estaban
preparados en la línea de partida de los 100 metros planos;
con el disparo salieron, no exactamente a una carrera, sino al
disfrute de correr, llegar al final y ganar, todos ellos, excepto un
pequeño
muchacho que se cayó aparatosamente en el asfalto y comenzó a
llorar.
Los otros corredores lo escucharon y redujeron velocidad y miraron
hacia atrás y todos se volvieron hacia él; una chica, con síndrome
de DAWN , se agachó y le dió un beso en la mejilla y le dijo: Esto
te hará sentir mejor, luego los nueve encadenaron sus brazos y todos
juntos caminaron hasta la meta.
Todas las personas que estaban en el estadio se pusieron de pie y
comenzaron a gritar por varios minutos; la gente que estuvo allí aún
cuenta esta historia.
Aquellos jóvenes podían tener alguna deficiencia, pero no padecían
la peor de las enfermedades:
La insensibilidad.
No olvidemos que más importante en esta vida que ganar solo, es
ayudar a otros a vencer también.
Aunque eso signifique disminuir el paso o cambiar el curso.
Hebreos 3:7-8
7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:
Si oyereis hoy su voz,
8 No endurezcáis vuestros corazones,
Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
puntos -1 | votos: 1
Fuerza - Un muchacho estaba tratando de levantar una roca, su papá estaba
viendo al pequeño tratando de mover la piedra, el papá lo escuchó
gruñendo y haciendo fuerza tratando de hacer rodar la piedra.

Él le preguntó al hijo ¿Estás usando todas tus fuerzas? El niño
respondió Si papá estoy usando todas mis fuerzas El papá le dijo
no lo estás haciendo el niño insistió si lo hago. El papá le
dijo no lo estas haciendo porque no me has pedido que te ayude

Lo que el padre le quiso decir es: Hijo, yo soy tu fuerza, soy tu
padre, pide mi ayuda.
Muchas veces tenemos un problema que tratamos de resolver y pensamos
que utilizamos toda nuestra fortaleza, pero tenemos un padre celestial
que está listo para intervenir y ayudarnos, el sólo espera que se lo
pidamos.

Salmos 18:32 Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto mi
camino;

puntos 1 | votos: 1
Bondad - Durante la Guerra Civil, el presidente Abraham Lincoln visitaba a
menudo los hospitales para conversar con los soldados heridos.
Una vez los médicos le señalaron a un joven soldado, ya próximo a
la muerte, y Lincoln se acercó a su cama.
-¿Puedo hacer algo por usted? -preguntó.
Era obvio que el soldado no había reconocido al presidente; haciendo
un esfuerzo, pudo susurrar:
-Por favor, ¿me escribiría una carta para mi madre?
Alguien le dio lápiz y papel; el presidente comenzó a escribir
cuidadosamente lo que el joven lograba dictar:
Mi queridísima madre: Fui malherido mientras cumplía con mi deber.
Temo que no podré recuperarme. Por favor, no te aflijas demasiado por
mí.
Besa de mi parte a Mary y a John. Que Dios los bendiga, a ti y a mi
padre.
Como el soldado estaba demasiado débil para continuar, Lincoln
decidió firmar la carta por él y agregó:
Escrita en nombre de su hijo por Abraham Lincoln.
El joven pidió ver la nota y quedó atónico al saber quién la
había escrito.
-¿De veras es el presidente? preguntó.
-Sí, lo soy -replicó Lincoln tranquilamente. Luego quiso saber si
había alguna otra cosa que pudiera hacer por él.
-Por favor, ¿quiere darme la mano? -pidió el soldado-. Eso me
ayudará cuando llegue el fin.
En la silenciosa habitación, el alto y enjuto presidente tomó la
mano del muchacho y pronunció unas cálidas palabra de aliento hasta
que llegó la muerte.
Debes dar tu tiempo al prójimo; aunque sea algo pequeño, haz algo
por los demás, algo por lo que no obtengas más recompensa que el
privilegio de hacerlo.
Lucas 10:25-37
El buen samaritano
25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para
probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
26 Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu
mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y
quién es mi prójimo?
30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a
Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e
hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y
viéndole, pasó de largo.
32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole,
pasó de largo.
33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y
viéndole, fue movido a misericordia;
34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y
poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y
le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré
cuando regrese.
36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que
cayó en manos de los ladrones?
37 Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le
dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
puntos 2 | votos: 2
La ventana - Había un niño que visitaba a sus abuelos en su granja. Le dieron una
resortera para que jugara afuera en el campo.
El practicó en el campo, pero nunca pudo darle a su objetivo. Ya un
poco desanimado regreso a la casa para la cena.
Mientras caminaba de regreso vio el pato mas querido por su abuela. Y
como un impulso, el le dejó ir un golpe con la resortera, le pegó al
pato en la cabeza y lo mató.
El estaba impresionado y consternado. En un momento de pánico, el
escondió el pato muerto entre una pila de Madera, en ese momento vio
que su hermana lo estaba observando. Sally lo había visto todo, pero
no dijo nada.
Después del almuerzo del siguiente día, la abuela dijo, Sally vamos
a lavar los platos. Pero Sally dijo Abuela Johnny me dijo que él
quería ayudarte en la cocina. Luego le susurro a el Recuerdas el
Pato?
Así que Johnny lavó los platos.
Más tarde ese día, el Abuelo les preguntó a los niños si querían
ir a pescar, y la Abuela dijo, Lo siento pero necesito que Sally me
ayude a hacer las compras Sally solo sonrió y dijo Bueno, no hay
problema porque Johnny me dijo que quería ayudar. Ella susurro
nuevamente Recuerdas el Pato?
Así que Sally se fue a pescar y Johnny se quedó ayudando.
Después de varios días en los cuales Johnny hacía tanto sus tareas
como las de Sally, él finalmente no pudo soportarlo más.
Él le confeso a su Abuela que había matado el pato. La Abuela se
arrodilló, le dio un abrazo y dijo. Corazón, Yo lo sé. Sabes, yo
estaba parada en la ventana y vi todo lo que pasó. Pero porque te
Amo, yo te perdono. Sólo me preguntaba cuánto tiempo mas
permitirías que Sally te hiciera su Esclavo
Así que para este día y los que están por venir: Lo que sea que
haya en tu pasado, lo que sea que hayas hecho – y el remordimiento
te este matando (mentiras,miedos, odios, ira, falta de perdón,
amargura, etc.) lo que sea, tu necesitas saber que Jesús estaba
parado en la ventana y él vio todo lo sucedido.
Él ha visto tu vida completa. Él quiere que sepas que te Ama y que
estás perdonado,. Él solo se esta preguntando cuánto tiempo
tardaras en buscarlo.
Lo maravilloso de Jesús es que cuando tú pides perdón, Él no sólo
te perdona sino que olvida .
Recuerda siempre que Jesús está en la Ventana!
Proverbios 28:13
Los que encubren sus pecados no prosperarán,
pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia.
Hebreos 10:17
17 Después dice:
«Nunca más me acordaré
de sus pecados y sus transgresiones»[e].
18 Y cuando los pecados han sido perdonados, ya no hace falta ofrecer
más sacrificios.
Colosenses 2 : 14
14 Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la
eliminó clavándola en la cruz
puntos 1 | votos: 3
La Silla - La hija de José le pidió al sacerdote que fuera a visitar a su
padre, para hacer una oración junto a él, ya que estaba muy enfermo.
Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a
José en su cama con la cabeza apoyada sobre un par de almohadas.
Había una silla junto a su cama. El sacerdote pensó que el hombre
esperaba alguna visita.
 
-¿Supongo que me estaba esperando?, le dijo el sacerdote.
-No, ¿quién es usted?, le dijo el hombre. 
-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando
vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo
vendría. 
-La silla. . . acérquese dijo José, le voy a contar algo.
-Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin
saber cómo orar. Cuando asistía a la Iglesia escuché algo sobre la
oración, pero nunca entendí cómo debía orar. Pero hace unos cuatro
años, mi mejor amigo me dijo: 
-José, orar, es simplemente tener una conversación con Jesús. Te
sugiero que hagas lo siguiente, siéntate en una silla y pon otra
vacía frente a ti, luego empieza a conversar con Jesús, sabiendo por
la fe que Él está sentado delante de ti. No es algo alocado, pues
ÉL mismo nos dijo: Yo estaré siempre con ustedes”. Por lo tanto,
tú le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás
haciendo conmigo ahora.
-Así lo hice y me gustó tanto, que lo he seguido haciendo unas dos
horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado de que mi
hija no vea... ella creería que me estoy volviendo loco.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar a José. 
-Lo que estás haciendo es muy bueno, nunca dejes de hacerlo. Luego
hizo una oración con él, lo bendijo y se fue.
Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle
que su padre había fallecido. Él se interesó en saber cómo había
sucedido y la hija le explicó:
-Cuando salí de casa me llamó para que fuera a verle. Me dijo lo
mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer las
compras, una hora más tarde ya había fallecido.
-Pero hay algo extraño respecto de su muerte, añadió la hija.
Aparentemente antes de morir, se acercó a la silla que estaba al lado
de su cama y recostó su cabeza en ella, como si se apoyara sobre el
regazo de alguien. ¿Qué cree usted que puede significar esto?
 El sacerdote se secó las lágrimas y con emoción le respondió:
¡Cómo desearía que todos pudiésemos irnos de esa manera!
¿Estás dispuesto a hacer lo mismo que José? ¿Estás dispuesto a
tener un encuentro con Jesús?
Inténtalo, tal vez te lleves una sorpresa, sólo debes Creer.
Recuerda, “Él estará junto a ti hasta el fin de tus días” 

Mateo 20:28b

Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del
mundo.
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El tenedor - Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad
incurable y a la que le habían dado sólo tres meses de vida.
Así que empezó a poner sus cosas en orden. Contactó a su
sacerdote y lo citó en su casa para discutir algunos aspectos de su
última voluntad. Le dijo qué canciones quería que se cantaran en su
funeral, qué lecturas hacer y con qué traje deseaba ser enterrada.
La mujer también solicitó ser enterrada con su Biblia favorita. Todo
estaba en orden y el sacerdote se estaba preparando para irse cuando
la mujer recordó algún muy importante para ella.
– Hay algo más, dijo ella exaltada. – Qué es?, preguntó el
sacerdote. – Esto es muy importante, continuó la mujer. Quiero ser
enterrada con un tenedor en mi mano derecha.
El sacerdote quedó impávido mirando a la mujer, sin saber
exactamente qué decir. – Eso lo sorprende o no? preguntó la mujer
– Bueno, para ser honesto, estoy intrigado con la solicitud, dijo el
sacerdote. La mujer explicó: – En todos los años que he asistido a
eventos sociales y cenas de compromiso, siempre recuerdo que cuando se
retiraban los platos del platillo principal, alguien inevitablemente
se agachaba y decía, Quédate con tu tenedor. Era mi parte favorita
porque sabía que algo mejor estaba por venir… como pastel de
chocolate o pastel de manzana.
Algo maravilloso y sustancioso! Así que quiero que la gente me vea
dentro de mi ataúd con un tenedor en mi mano y quiero que se
pregunten: Qué onda con el tenedor? Después quiero que usted les
diga: Se quedó con su tenedor porque lo mejor está por venir.
Los ojos del sacerdote se llenaron de lágrimas de alegría mientras
abrazaba a la mujer despidiéndose. El sabía que esta sería una de
las últimas veces que la vería antes de su muerte. Pero también
sabía que la mujer tenía un mejor concepto de la esperanza cristiana
que él mismo.
Ella sabía que algo mejor estaba por venir. Durante el funeral, la
gente pasaba por el ataúd de la mujer y veían el precioso vestido
que llevaba, su Biblia favorita y el tenedor puesto en su mano
derecha. Una y otra vez el sacerdote escuchó la pregunta: Qué onda
con el tenedor?. Y una y otra vez sonrió.
Durante su mensaje, el sacerdote le platicó a las personas la
conversación que había tenido con la mujer poco tiempo antes de
morir. También les habló acerca del tenedor y qué era lo que
significaba para ella.
El sacerdote les dijo a las personas cómo él no podía dejar de
pensar en el tenedor y también que probablemente ellos tampoco
podrían dejar de pensar en él. Estaba en lo correcto. Así que, la
próxima vez que tomes en tus manos un tenedor, déjalo recordarte que
lo mejor está aún por venir…
Apocalipsis 21:3-4
3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de
Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su
pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá
muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las
primeras cosas pasaron.
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Raices - Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo hobby era plantar
árboles en el enorme patio de su casa. A veces observaba, desde mi
ventana, su esfuerzo por plantar árboles y más árboles, todos los
días.
Lo que más llamaba mi atención, entretanto, era el hecho de que él
jamás regaba los brotes que plantaba. Pasé a notar, después de
algún tiempo, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.
Cierto día, resolví entonces aproximarme al médico y le pregunté
si él no tenía recelo de que las plantas no creciesen, pues
percibía que él nunca las regaba. Fue cuando, con un aire orgulloso,
él me describió su fantástica teoría.
Me dijo que, si regase sus plantas, las raíces se acomodarían en la
superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil, que
venía de encima. Como él no las regaba, los árboles demorarían
más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar para lo más
profundo, en busca del agua y de las varias nutrientes encontradas en
las capas más inferiores del suelo.
Así, según èl, los árboles tendrían raíces profundas y serían
más resistentes a las intemperies. Y agrego que él frecuentemente
daba unas palmadas en sus árboles, con un diario doblado, y que
hacía eso para que se mantuviesen siempre despiertas y atentas. Esa
fue la única conversación que tuvimos con mi vecino.
Tiempo después fui a vivir a otro país, y nunca más volví a verlo.
Varios años después, al retornar del exterior, fui a dar una mirada
a mi antigua residencia. Al aproximarme, noté un bosque que no había
antes. ¡¡Mi antiguo vecino, había realizado su sueño!!.
Lo curioso es que aquel era un día de un viento muy fuerte y helado,
en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no
estuviesen resistiendo al rigor del invierno. Entretanto, al
aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban sólidos sus
árboles: prácticamente no se movían, resistiendo estoicamente aquel
fuerte viento.
Qué efecto curioso, pensé… Las adversidades por las cuales
aquellos árboles habían pasado, llevando palmaditas y habiendo sido
privados de agua, parecía que los había beneficiado de un modo que
el confort y el tratamiento más fácil jamás lo habrían conseguido.
Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a
mis hijos. Observo atentamente sus camas y veo cómo ellos han
crecido.
Frecuentemente oro por ellos. En la mayoría de las veces, pido para
que sus vidas sean fáciles, para que no sufran las dificultades y
agresiones de este mundo… He pensado, entretanto, que es hora de
cambiar mis oraciones.
Ese cambio tiene que ver con el hecho de que es inevitable que los
vientos helados y fuertes nos alcancen. Sé que ellos encontrarán
innumerables dificultades y que, por tanto, mis deseos de que las
dificultades no ocurran, han sido muy ingenuos. Siempre habrá una
tempestad en algún momento de nuestras vidas, porque, querramos o no,
la vida no es muy fácil.
Al contrario de lo que siempre he hecho, pasaré a orar para que mis
hijos crezcan con raíces profundas, de tal forma que puedan retirar
energía de las mejores fuentes, de las más divinas, que se
encuentran siempre en los lugares más difíciles.
Pedimos siempre tener facilidades, pero en verdad lo que necesitamos
hacer es pedir para desenvolver raíces fuertes y profundas, de tal
modo que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen,
resistamos bravamente, en vez de que seamos subyugados y doblegados.
Mateo 7:24-27
24 »Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la
persona que construye su casa sobre una roca sólida. 25 Aunque llueva
a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen
contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un
lecho de roca. 26 Sin embargo, el que oye mi enseñanza y no la
obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la
arena. 27 Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los
vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran
estruendo».





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