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Veterano Nivel 3Geek

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En la Rusia Soviética - cazan con gatos
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Que no la vendo, que no la vendo - que me la quedo me la quedo yo,
la medalla de mi papa,
la llevo en el corazón. xD
puntos 15 | votos: 15
Dinosaurios - No se extiguieron,solo se congelaron
puntos 16 | votos: 16
Chuck Norris - siempre te matará con una sonrisa
puntos 21 | votos: 23
VENGANZA - alguien va a pasarlo mal

puntos 12 | votos: 12
¿Desea usted una mesa? - No,venimos a comer en el suelo
puntos 10 | votos: 10
-¿Te caiste? - - No, esqe la gravedad me prefiere a mi.
puntos -2 | votos: 10
Me masturbo - Pensando en Carmen de Mairena
puntos 11 | votos: 11
¿Por qué - en los anuncios de Andalucía no sale nada de Jaén?
puntos 10 | votos: 12
La Puta Rabia - de no poder tener a la chica que quieres y el verla con otro

puntos 24 | votos: 28
Problem? -
puntos 7 | votos: 17
¿a si? - pues vete a freir humanos
puntos 51 | votos: 53
Hola usuarios  - de desmotivaciones, quiero jugar a un juego
puntos 18 | votos: 18
Google - y su deseo
puntos 19 | votos: 21
Un soludo para los penes - otro para las penas,y otro para los penes que dan pena

puntos 11 | votos: 11
Admítelo - No te habías dado cuenta.
puntos -1 | votos: 7
Titulo - Descripcion
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No hoy. -
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En la vida hay muchos caminos - pero todos conducen a un mismo sitio
puntos 8 | votos: 14
yo tambien pienso - mola

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el echo  - de que sea el presidente...no quiere decir que no la cague...
puntos 18 | votos: 20
Esta es la escalera a la principal; - es difícil subirla, pero cuando llegues arriba, tendrás tu recompensa.
puntos 19 | votos: 23
Parecido - Nivel: mas que razonable
puntos 6 | votos: 6
Al otro lado de la vida 1x94 - De camino a Sheol por su parte oriental
1 de octubre de 2008

BÁRBARA – ¿Hacia dónde te dirigías cuando nos encontraste?
Porque salías de Sheol, no entrabas.
MORGAN – Iba hacia el sur, en busca de algún sitio seguro.
BÁRBARA – Como nosotras.
MORGAN – Hombre…
	El todoterreno quedó en silencio, de nuevo con todas las ventanillas
subidas, como requería la situación. Circulaban por la derecha, por
una carretera desierta con viñas a ambos lados. Mirando al frente
nada les hacía pensar en el estado en el que se encontraba la ciudad.
Ahí nada parecía haber cambiado. Morgan echó un vistazo por el
retrovisor en un momento dado, dentro de ese silencio incómodo, y se
cruzó con los ojos de Zoe, que tenía la boca abierta. La niña
había sacado un paquete de galletas príncipe de la mochila y estaba
comiéndose una dejando caer las miguitas sobre la falda de su vestido
y sobre el asiento. Se miraron por un momento, y ella temió que le
riñera por mancharle la tapicería, pero enseguida Morgan miró de
nuevo al frente, sin inmutarse. Lo que había estado mirando era la
columna de humo que aún seguía vigente en el horizonte. A esas
alturas debería haberse sofocado por si mismo el fuego. Lo contrario
quería decir que se estaba extendiendo, y solo Dios sabía la
magnitud que podría adquirir.
BÁRBARA – Respecto a lo de antes…
	Morgan echó otro corto vistazo por el retrovisor. En esta ocasión
vio media cara de Bárbara de perfil, que pese a estar hablándole,
miraba por la ventanilla, distraída.
BÁRBARA – Creo que a los dos se nos fue bastante la cabeza. A
ver… Vivimos en un mundo en el que motivos no nos faltarán jamás
para tener asco de todo, gritar hasta desgañitarnos y hasta odiar la
vida, pero creo que nunca deberíamos perder el respeto por los
semejantes.
MORGAN – ¿No he vuelto a buscaros?
BÁRBARA – ¡Si! No te digo eso. Es por… la manera cómo… Todos
hemos perdido mucho por el camino. Yo he perdido a mi hermano, ella ha
perdido a sus padres, y estoy seguro que tú tendrás tu propia
historia para haber acabado aquí. Lo que te quiero decir, es que a
día de hoy, el que más o el que menos, es desgraciado a más no
poder, pero no podemos culpar de ello a los demás, ni… tratar de
desahogarnos con quién no lo merece, ¿me entiendes?
MORGAN – Si me dieran un euro cada vez que alguien me ha dicho eso,
sería hoy día el más rico del cementerio. Bárbara te llamabas,
¿no? 
BÁRBARA – Si.
MORGAN – Pues… Bárbara. El Morgan con el que te has topado antes
no es el Morgan amargado porque todo se ha ido a la mierda, sino que
es Morgan, a secas. No quiero que me malinterpretes, no tengo nada
contra ti, pero no retiro nada de lo dicho.
BÁRBARA – Bueno…
	Bárbara se quedó pensativa durante un rato. No sabía muy bien lo
que le había querido decir Morgan, más tampoco le apetecía ponerse
a averiguarlo, así que prefirió no seguir. Lo que era indiscutible
era que en cuestión de minutos se había convertido en su ángel de
la guarda. Las había salvado de un gran peligro y ahora las escoltaba
a un lugar seguro para darles una nueva oportunidad de sobrevivir. Al
fin y al cabo, ¿no era eso lo que realmente importaba?
MORGAN – ¿Qué edad tienes?
BÁRBARA – ¿Qué edad me echas?
	Morgan se quedó en silencio durante unos segundos. Acto seguido
respondió, con bastante desgana.
MORGAN – ¿Veinte?
BÁRBARA – ¿Tan bien me conservo?
MORGAN – ¿Me vas a responder hoy?
BÁRBARA – Veintiséis.
MORGAN – ¿Y la niña?
ZOE – ¿Qué edad me echas?
	Bárbara esbozó una sonrisa al ver a Zoe imitándola, haciéndose la
interesante. Se había comido media docena de galletas y había vuelto
a dejar el envoltorio en su lugar de la mochila, como era de menester.
Sintió ganas de estrujarla contra sí, pero lo que hizo fue removerle
el pelo, con lo que la niña también esbozó una leve sonrisa. El
día que la encontró era una niña gris; callada, triste y
asustadiza, tan traumatizada por los acontecimientos que había
olvidado incluso quién era. Ahora, poco a poco, se estaba abriendo de
nuevo al mundo, mostrando su verdadera cara, al tiempo que sus heridas
cicatrizaban. Bárbara lo estaba notando, y eso le hacía sentirse
bien. No sabía si era porque las circunstancias lo exigían, pero le
daba la impresión que era la hija que ella siempre había querido
tener, y eso le hacía sentirse más unida a ella todavía.
MORGAN – ¿Ocho?
ZOE – ¡No! Tengo diez años y cinco meses.
	Ofendida por Morgan, y para enfatizar sus palabras mostró los diez
dedos de ambas manos, con lo que Bárbara estalló en una carcajada.
Morgan las miraba por el retrovisor, y hasta tuvo que contenerse una
mueca de risa, sintiendo un extraño cosquilleo en la garganta. Lo que
hizo fue negar con la cabeza al tiempo que echaba algo de aire por la
boca y entrecerraba los ojos. Desde que se quedara solo, se había
prometido que no se aliaría con nadie. No quería compañía, pero
ahora que la tenía, debía asumir que el mal trago resultaba más
liviano si uno estaba acompañado.
Para entonces ya habían abandonado la variante y cruzaban a velocidad
moderada una zona salpicada de fábricas a un lado y supermercados,
grandes tiendas de bricolaje, ropa deportiva y demás deleites para el
consumista moderno al otro. Cuando apenas faltaban quinientos metros
para llegar a la comisaría, Bárbara rompió de nuevo el silencio.
BÁRBARA – ¿Tú eres de Sheol, no?
MORGAN – Si… Vine aquí con diez años. Vivía con mis padres en
Florida, pero vinimos aquí a finales de los setenta. ¿Vosotras sois
las dos de por aquí?
BÁRBARA – Zoe si. Yo vivía en Etzel.
MORGAN – ¿Y te pilló todo el meollo aquí?
BÁRBARA – No, yo estaba en Etzel a principios de mes. Es una
historia muy larga cómo llegué a parar aquí… Vine a Sheol a…
MORGAN – Shht.
	Morgan levantó un brazo indicándole a Bárbara que callase. Le
había parecido oír algo, pero no estaba seguro del todo. Bárbara
calló, y trató de escuchar también. Los tres aguzaron el oído, y
por bien que en un primer momento creyeron que no había sido más que
el siseo de la brisa al filtrarse por la rendija que había dejado la
ventana prácticamente cerrada de Morgan, enseguida concluyeron en que
era algo más grande. Morgan levantó el pie del acelerador, frenando
ligeramente el coche, para escuchar mejor. Era el rumor de pasos en la
lejanía, y a juzgar por el jaleo que formaban, debían de ser
cientos.
	Fue Zoe la que les sacó de su ensimismamiento. Gritó para
alertarles y señaló hacia la izquierda, a una de las avenidas que
cruzaba en perpendicular a la calle por la que ellos iban. Al menos
cien infectados emergieron de ahí, corriendo el silencio, como una
estampida muda. Todos iban en la misma dirección, corriendo
acompasados unos junto a los otros, ignorándose pero formando parte
de la misma melodía macabra. Enseguida vieron como por todas las
demás calles que había a su siniestra emergían más y más de
ellos. Si no hacían nada, en cuestión de segundos acabarían
rodeados, sin posibilidad alguna de escapatoria.
puntos 12 | votos: 24
Amador Rivas - Que estos niños no tienen na, ni tampoco muchas cosas

puntos 24 | votos: 26
Espera un momento... - ¿Tu izquierda o la mia?
puntos 7 | votos: 7
Por muy larga que sea - la tormenta,el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes
puntos 13 | votos: 17
Por muchos que murieran -  no morirían los ideales por los que luchaban
puntos 3 | votos: 11
Fuentealvilla - Probablemente quien se meta con el muere
puntos 22 | votos: 22
No pasa nada - siempre nos quedara ir en velociraptor

puntos 6 | votos: 6
Tengo un futuro - tan negro que hasta rapea
puntos 15 | votos: 15
Yo también  - he huído de una bolsa pensando que era una medusa
puntos 15 | votos: 19
Yo también digonose - cuando no tenia ganas de explicar algo
puntos 10 | votos: 20
Porque todos - nos hemos quedado embobados alguna vez con los muñequitos del MSN
puntos 3 | votos: 5
La gente ya hablo - ahora hay que cumplirlo

puntos 4 | votos: 6
Batman  - tu antes molabas
puntos 3 | votos: 5
El cerebro de Belen Esteban... - se fue y nunca volvió.
puntos 16 | votos: 16
Cuando inventaron el reloj - ¿cómo sabian que hora era?
puntos 10 | votos: 10
Desmotiva y mucho... - Que te denuncien por plagio un cartel en el que la foto la has echo tu
con tu propia camara y te entre el miedo de que te baneen.
puntos 8 | votos: 8
nanananananananana - nanana y la otra pierna nanananana

puntos 8 | votos: 8
Tutorial de trolleo -
puntos 20 | votos: 22
Siempre - hay un tonto que va a por la pelota
puntos 32 | votos: 34
... -
puntos 23 | votos: 27
Eminem - ha vuelto y ahora quema ciudades
puntos 16 | votos: 18
Hipopótamooooo  -

puntos 4 | votos: 8
Pato pato -
puntos 7 | votos: 7
Con militares así - normal que maten a bin laden
puntos 9 | votos: 11
¡No huyas! - tarde o temprano te llevas la hostia
puntos 1 | votos: 1
¿Coincidencia? - No lo creo
puntos 12 | votos: 16
Motiva acabar con el terrorismo - DESMOTIVA celebrar la muerte de una persona





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