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puntos 8 | votos: 8
Gritarle al viento que te quiero, - suplicar que me ames,
que no me dejes nunca.
Porque a decírtelo no me atrevo,
por que me desquicia
la posibilidad de perderte,
porque me ahogo al no tenerte.
puntos 9 | votos: 9
Viento del norte, - pájaros cantores.
¿Vendrás a buscarme?
puntos 9 | votos: 9
El invierno no quiere marcharse - cómo si quisiera recordarme
que sin ti no hay primavera,
cómo si quisiera recordarme
el dolor y el frío de tu ausencia,
cómo si quisiera recordarme 
que aquel día te perdí.  

*******

Cómo si acaso yo
hubiese dejado de pensar 
un solo instante en esta fatalidad.
puntos 14 | votos: 16
Esa sensación de vacío - cuando terminas una serie que se había convertido en utu favorita
y no parece que vaya a haber una nueva temporada.
puntos 9 | votos: 9
La historia no cambia - y aquí sigo buscándote,
soñándote a cada rato,
sin tenerte nunca.

puntos 10 | votos: 10
La felicidad es una canción de pop, - la tristeza es un poema.
puntos 10 | votos: 10
Había un mercader en Bagdad - que envió a su sirviente al mercado a comprar provisiones. 

Al cabo de un rato, el criado volvió pálido y tembloroso, y le dijo:
“Amo, cuando estaba en el mercado, una mujer me dio un empujón y al
darme la vuelta vi que se trataba de la Muerte. Me miró e hizo un
gesto amenazador; por favor préstame un caballo para que huya de la
ciudad y escape a mi destino. Iré a Samarra y allí la Muerte no
podrá encontrarme”.

El mercader le prestó su caballo y el sirviente montó en él, le
clavó las espuelas en los ijares y partió a todo galope.

Luego el mercader vino al mercado y me vio de pie entre la multitud,
se me acercó y preguntó: “¿Por qué le hiciste a mi criado un
gesto de amenaza esta mañana?”

“No era un gesto de amenaza -le contesté-, sino de sorpresa: Me
extrañó verlo aquí en Bagdad, pues hoy por la noche tengo una cita
con él en Samarra.”
puntos 7 | votos: 7
Se suceden los días - uno tras otro, sin pena ni gloria,
vacíos, consumidos antes de nacer,
envenenados por tu ausencia.
puntos 17 | votos: 17
Esperar a que alguien suba - un cartel nuevo a la cola, esperar, esperar...
Y esperar
puntos 13 | votos: 13
Personas que en vez - de aceptar sus errores se dedican a montar una escena
cuando alguien les avisa de que los están cometiendo.

Como si quien les avisa fuese el culpable, o hubiese hecho algo malo
al hacerle consciente de su error.

Quizá, deberían dar las gracias más que otra cosa
e intentar tener más cuidado la próxima vez.

puntos 14 | votos: 16
Un día cualquiera - revisando los carteles de la principal
puntos 11 | votos: 11
A veces me pregunto - si pensara en mí aunque sea la mitad de lo que yo pienso en ella.
puntos 11 | votos: 11
Sherlock Holmes: - ¿Y qué más me da a mí el sistema solar? 
Dice usted que giramos en torno al Sol... Que lo hiciéramos alrededor
de la Luna no afectaría un ápice a cuanto soy o hago
puntos 12 | votos: 12
La vida es más extraña - que cualquier fantasia que la mente pueda imaginar.
puntos 16 | votos: 16
“La prueba mayor - de la auténtica grandeza del hombre
 está en la percepción de su propia pequeñez.”
Sir Arthur Conan Doyle

puntos 8 | votos: 8
Todo pasa y todo queda -
puntos 9 | votos: 9
Una vez descartado lo imposible, - lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad. 
Sherlock Holmes
puntos 12 | votos: 12
Siempre contigo, siempre sin ti -
puntos 9 | votos: 9
Tanto tiempo pensando - en como aprovechar el tiempo para al final olvidarnos de vivir
Godricvampire666 09/04/2017 20:29
puntos 7 | votos: 7
Una rosa roja en el asfalto - Subió los diez pisos hasta la azotea. Había tomado una decisión,
iba a terminar con todo aquello, con esa pesadilla en la que se había
terminado convirtiendo la que un día fue
 una vida alegre y sin preocupaciones. 

Llevaba meses con la idea en la cabeza, pero siempre terminaba por
desecharla, en el fondo tenía miedo de morir. Pero ahora estaba
decidido. No había nada más para él en ese mundo que había quedado
vacío al perderla a ella, de aquella manera tan inesperada y
fulminante.

 Encendió un cigarrillo, no sin esfuerzo ya que las manos le
temblaban violentamente debido al nerviosismo que le producía lo que
iba a hacer. Siempre le decían que tanto fumar acabaría por matarle,
sonrío irónicamente al recordarlo,se lo habían repetido tantas
veces que llegó a creer que realmente aquél sería su destino. Pero
mira por donde, los acontecimientos le habían precipitado hacia un
final muy diferente. 

Expulso el humo de aquel cigarrillo, que sería el último, como si
aquella fuese su última exhalación. Sintió la leve brisa en el
rostro por última vez y se dejó caer del alfeizar. 

Su cuerpo se quebró contra el suelo, como un títere con los hilos
rotos y del asfalto brotó una brillante rosa roja que salpicó la
acera con sus pétalos.

puntos 4 | votos: 6
Desmocertijo: - En un campo de concentración situan a diez prisioneros en fila
con sombreros negros y blancos y les dicen 
que si al menos nueve de ellos adivinan 
el color de su sombrero se salvarán.
¿Cómo pueden hacerlo?
Nota: No pueden chivarse unos a otros, 
o hacer gestos de ningún tipo o cosas similares, 
sólo decir blanco o negro, una vez por persona.
puntos 7 | votos: 7
Subir en una semana - los carteles que antes subías en un día...
puntos 7 | votos: 7
Por cada día que te tengo - hay cien en los que te echo de menos.
puntos 6 | votos: 6
Y con decisión - seguimos avanzando hacia la muerte
puntos 8 | votos: 8
A nadie le gusta la soledad. - Pero no me interesa hacer amigos a cualquier precio.
Detesto que me decepcionen 
Watanabe, Tokyo Blues (Haruki Murakami)

puntos 8 | votos: 8
Momentos que quedan grabados - en la piel y en el alma, marcando para siempre una vida.
Godricvampire666 26/03/2017
puntos 4 | votos: 4
Las cosas no siempre son - lo que en principio parecían ser.
puntos 9 | votos: 11
Qué fácil ser alguien, - qué difícil ser real. Godricvampire666 24/03/2017
puntos 9 | votos: 9
Todos los días parecen iguales - ahora que no estás,cada noche 
sueño con despertar y verte a mi lado,
cada mañana me recibe de nuevo la soledad.
Godricvampire666 27/03/2017
puntos 10 | votos: 10
El vacío de mi pecho - me grita que me faltas, que esa es su razón y su causa.
Godricvampire666 22/03/2017

puntos 10 | votos: 12
Sin ti no hay primavera para mí - Godricvampire666 20/03/2017
puntos 11 | votos: 13
A veces se me confunden los días - en el calendario, sigo estancado en esa tarde de agosto
viendo como te alejas de mí. Godricvampire666 15/03/2017
puntos 8 | votos: 10
Ven y seamos juntos primavera - Godricvampire666 15/03/2017.
puntos 12 | votos: 14
Es preferible ser dueños - de nuestro propio silencio que esclavos de aquello 
que no deberíamos haber dicho.
puntos 22 | votos: 24
Nadie tropieza - mientras está acostado en la cama. Proverbio japonés.

puntos 11 | votos: 13
Cuando comes fugu - la parte más cercana al veneno es la más sabrosa.
puntos 8 | votos: 10
-Techo de Cristal- - Llega un momento en que algo dentro de nosotros hace clic y empezamos
a ser conscientes realmente de las cosas,
es como si en un segundo todo cobrase sentido.
A este fenómeno yo le llamo rotura del techo de cristal.

Recuerdo que entonces yo vivía en una inconsciente e ignorante
felicidad, aunque he de decir que no lo sabía. Aunque a veces me
sintiese realmente deprimido o chafado, en realidad, eso no era nada.
Como digo, era feliz, pero no lo sabía, lo supe tiempo después y
maldecí mil veces no haberme dado cuenta en su momento, sumido como
ya he dicho en mi ignorancia inconsciente.

Todo cambió un día de repente, lo recuerdo muy bien, era primavera,
pero aún hacía algo de frío, por aquél entonces tenía 16 años,
esa extraña época en la que ya no eres un niño, pero estás muy
lejos de ser aún un hombre.

Acababa de salir de clase, había tenido educación física y sudaba a
mares, sentía mucho calor, pese a que como he dicho, recuerdo que ese
día hacía frío, pero es que la clase había sido bastante intensa,
habíamos corrido prácticamente toda la hora, intercalando la carrera
con flexiones, lo cual es a ojos vista, agotador, más si tenemos en
cuenta que yo nunca he tenido (y en aquella época aún menos) lo que
suele llamarse “buena forma física”. Así pues, estaba agotado.
 
Aquél día, como tantos otros, no había podido declararme a la chica
que me gustaba en ese entonces, se llamaba Lucía. 
Recuerdo que llevaba tiempo obsesionado con la idea de pedirle que
saliese conmigo, pero nunca me atrevía a ello. 

Lucía no era ni mucho menos la chica más guapa de la clase, de
hecho, mis compañeros solían decir que era bastante fea, aunque a
mí no me parecía que lo fuese en absoluto. 

Tenía algo que  me obsesionaba , aunque ni yo mismo sabría decir de
qué se trataba exactamente.

Mis amigos no entendían esa atracción que sentía por ella, de hecho
cuando les hablé de ello se rieron con ganas, pero eso no me quitó
la idea de la cabeza, de hecho, secreta y extrañamente esta se
reafirmó, como si llevar la contraria a mis amigos fuese un aliciente
más para pedir a Lucía que saliese conmigo.
Sin embargo, por más que en mi cabeza me imaginase la situación una
y otra vez y fuese ideando la forma perfecta de hacerlo, nunca se
atrevía a dar el paso, dicha situación suponía un fracaso para mí,
un fracaso que me pesaba como una losa y que me hacía sumirme en una
depresión continúa.

Por más que intentase reunir fuerzas para ello siempre acababa por
abandonar la idea, entretanto seguía sin saber a qué se debía mi
obsesión. ¿Sería la forma en que me miraba con esos hermosos y
profundos ojos verdes que tanto me tenían cautivado? Cuando nuestras
miradas se cruzaban por casualidad, cosa que ocurría un par de veces
al día, sentía que el corazón se me aceleraba, como si de un
caballo desbocado se tratase.

La verdad, es que yo mismo era responsable en parte de que nuestras
miradas se juntasen con una frecuencia tan alta, bueno, en realidad si
se piensa bien, dos veces al día no era tanto, aunque a mi me lo
parecía, era lo suficiente, al menos al principio, para estar feliz
durante el resto del día, esa mirada hacía que mi vida cobrase
sentido, esa mirada que hacía también que me obsesionase con Lucía
y que muchas veces no me dejaba dormir o me visitaba en sueños.

Pues bien, digo que en parte era responsable de esa situación,
porque, cuando a mitad de curso la profesora nos propuso cambiar de
sitio, yo tuve claro que me sentaría lo más cerca posible de ella y
por supuesto, así lo hice. He de confesar que hubiese preferido
sentarme a su lado, ese era mi secreto deseo, pero pensándolo bien,
quizás no hubiese sido una gran idea, pese a que en aquél entonces,
pensaba lo contrario.

Me hubiese sentido incomodo y de seguro mis notas hubiesen caído en
picado y mi obsesión por ella se hubiese multiplicado, además, lo
más posible es que ni teniéndole a mi lado le hubiese llegado a
decir nada, de hecho puede que dicha situación, lo hubiese hecho
mucho más difícil.

De todos modos, aunque hubiese querido, no hubiese podido sentarme a
su lado, ya que ella y su mejor amiga Sofía, a la que yo detestaba,
se sentaron juntas antes casi de que la profesora anunciase el cambio
de sitios. ¿Por qué detestaba a Sofía? En aquél momento no lo
sabía bien, del mismo modo que no sabía tampoco porque me gustaba
Lucía, aunque a diferencia de este segundo caso, si he llegado a
saber el porqué.

Sofía no era una chica poco agraciada, de hecho, era bastante mona,
según mis compañeros mucho más que Lucía, aunque desde luego, yo
disentía completamente en ese punto, enamorado como estaba de esta
última, sí, sin duda estaba enamorado, aunque en aquél momento, ni
siquiera eso sabía. Lo cuál es comprensible si tenemos en cuenta que
era la primera vez que sentía algo semejante.

Como he dicho, Sofía era muy mona, aunque su risa, que para muchos
era encantadora, a mi me resultaba estridente y me sacaba de quicio,
quizás los que la encontraban encantadora estaban obsesionados con
ella, no lo sé, sin embargo, no era eso lo que me hacía odiarla, no
estaba seguro de que se trataba pero ahora lo sé con toda seguridad.
Sentía una envidía terrible por ella.

Siempre estaba con Lucía, hablaban, se reían, se sentaban juntas,
iban juntas a comer, al cine, a la peluquería, de compras...
¡Incluso tenían la costumbre de cogerse de la mano!
Sofía hacía con Lucía, todo (o casi todo) lo que yo quería hacer,
lo que soñaba cada noche e imaginaba varias veces a lo largo del
día. Cómo me hubiese gustado poder estar tan cerca de Lucía como lo
estaba Sofía, sí, por eso la odiaba.

Pues bien como no pude sentarme mesa con mesa con Lucía, ya que como
he dicho eso lo hizo Sofía, me senté detrás de ella, así que
cuando ella se daba la vuelta para buscar algo en su mochila, para
pasarme una hoja que acababa de repartir la profesora o por cualquier
otra razón, nuestros ojos se encontraban y como ya he dicho, mi
corazón se aceleraba, como un caballo desbocado.

Tenía la sensación de que latía tan fuerte que debía de oírse,
como un eco, retumbando por lo largo y ancho de la clase, pero
obviamente no era así, supongo que siempre he sido un exagerado
cuando se trata de estas cosas y por eso mismo, otras veces, pensaba
que que latiera tan deprisa se debía sin duda a alguna grave
patología, supongo que además de exagerado soy ( o era) algo
hipocondriaco.

Otra cosa que me atraía de Lucía era que teníamos gustos similares,
o al menos esa sensación me daba al observarla y escucharla, le
gustaba leer casi tanto ( o más) como a mí, de hecho le gustaban el
mismo tipo de libros, el mismo tipo de historias, gustos un tanto
inusuales para una mujer, al menos desde mi punto de vista de aquél
entonces. “El Señor de los Anillos”, “Dragonlance”, “Las
crónicas de la Torre” sin duda no eran el tipo de libros que una
chica de 16 años suele leer (o eso creía yo).

Por supuesto leía otros libros más comunes en ese amplio grupo
poblacional que son las chicas de 16 años, como por ejemplo “Las
Crónicas de Narnia” o “Harry Potter”. Pero esos también eran
libros que a mi me gustaban mucho, digo que eran más comunes entre
las chicas que los anteriores, pero es que son ese tipo de libros que
triunfan entre ambos sexos en una época determinada y aquella era esa
época. O mejor dicho, parte de esa época.

Pese a no saber que era exactamente lo que sentía por ella, mi
obsesión no disminuía sino que aumentaba a cada día que pasaba como
si de una peligrosa adicción se tratase ( y de hecho puede que lo
fuese de alguna forma).Pensaba en ella todo el tiempo, tal era mi
obsesión, era mi primer pensamiento al levantarse y el último antes
de quedarse dormido y siempre, siempre, soñaba con ella por las
noches.

Pues bien, fue ese día como he dicho, volviendo yo hacia casa agotado
tras una clase de educación física especialmente intensa cuando mi
visión del mundo y de la realidad cambio, se vio alterada para
siempre, como si alguien retirase de pronto el velo de mis ojos y me
permitiese ver como era todo realmente.

Estaba yo sumido en mis cavilaciones, quejándome internamente de la
dureza de la clase, reprendiendome por no haber sido capaz de
declararme tampoco ese día, igual que el día anterior y el anterior
a éste. Caminaba sumido en mis pensamientos con la cabeza gacha, iba
tan ensimismado que casi choco con una pareja de mi misma edad que se
estaban besando apasaionádamente, los esquive de milagro.
Y entonces, mi corazón dio un vuelco y todas mis esperanzas se
consumieron como un papel untado en gasolina que se acerca a las
llamas. Fue en ese preciso momento cuando algo dentro de mi se
rompió, cuando me quitaron el velo y cambió mi visión de todo
cuanto me rodeaba.
Y es que la pareja a la que casi arrollo en mi inconsciente caminar
estaba formada por Lucía y un pedante compañero de clase al que yo
detestaba especialmente, o tal vez, empecé a detestarlo en ese
momento, no estoy seguro de ello. Sea como fuera, este hecho, ver a mi
amada, con la que soñaba cada día despierto y dormido por igual, en
los brazos de otro, fue para mí un golpe determinante.

Por primera vez me di cuenta de lo feo y cruel que era el mundo, es
verdad que muchas veces había visto tragedias mucho peores que esa a
través del televisor, de hecho comparado con cualquiera de dichos
hechos lo mío era más que insignificante. Sin embargo supongo que la
distancia y la pantalla había producido que tales acontecimientos
pareciesen a mis ojos lejanos 
y en cierto modo irreales.

Sin embargo, esa otra pequeña tragedia, enorme para mí en ese
momento, me hizo despertar de ese sueño feliz en el que me hallaba
sumido, disipó de golpe toda esperanza de estar con Lucía, mi enorme
obsesión perdía su sentido y como esta llevaba tiempo ocupando mis
pensamientos por completo era como si toda mi vida hubiese perdido de
golpe el sentido.

Y de pronto todas esas catástrofes que había visto a través de la
pantalla se mostraban más reales y cercanas que nunca, como si por
fin ahora tiempo después comprendiera lo que mis ojos habían visto a
través del televisor.

Fue ese minúsculo acontecimiento el detonante de todo aquello, la
explosión que reventó el techo de cristal que me aislaba de la
realidad y disipó la alegre y despreocupada esperanza que en mi
inocente ignorancia había ido pintando en aquél techo de cristal.

Y ahora que ya no había ningún techo, podía ver por fin el cielo,
un cielo feo, rebosante de nubarrones grises y negruzcos, un cielo muy
diferente de aquél esperanzador cielo azul brillante que se veía
tras el techo de cristal, pero ese cielo ya no existía.
¿Volvería alguna vez?
puntos 14 | votos: 16
Añoramos lo que era - en vez de intentar esforzarnos para que lo pueda ser.
puntos 7 | votos: 9
Pienso en ti 2000 veces al día - y tú no sabes ni que existo.
puntos 6 | votos: 8
-Agujas- - Ha seguido corriendo el reloj,
desde aquél día que te fuiste.
Y han pasado las horas
y han pasado los días,
cómo si no hubiese pasado,
cómo si el universo entero,
me gritase que te olvidara.

Pero el tiempo, 
ya no tiene sentido
desde aquella tarde,
pasan las horas, 
sin pena ni gloría 
y cada día se me antoja
del anterior copia exacta.

Eres mi primer pensamiento al levantarme
y el último al acostarme,
te dedico setecientos suspiros al día,
mil segundos pensando en ti,
te regalo mis noventa y ocho mil latidos,
porque por más que lo intente
no puedo dejar de pensar en ti.

puntos 6 | votos: 8
Siempre te estoy pensando, - eres mi primer pensamiento al despertar
y el último antes de dormirme
y en mis sueños siempre te encuentro.
Sólo tú, siempre tú, tú...
puntos 6 | votos: 6
Confunden la libertad - con la busqueda de nuevas formas de autodestruirse.
Confunden la libertad con ser esclavos del vicio.
puntos 9 | votos: 9
Sentirse sólo no implica estarlo - Muchas veces nos sentimos sólos porque no tenemos la compañía
de esa persona que queremos a nuestro lado
pese a estar rodeados de otras personas.
puntos 10 | votos: 10
El fracaso siempre está ahí, - acechando, como una sombra, pero no por ello
hay que dejar de intentarlo.
puntos 4 | votos: 4
Siempre me he sentido vacío, - incompleto, como si me faltase algo.
Como si estuviese buscando a algo o a alguien.
Hoy sé que ese alguien eres tú, siempre tú...

puntos 12 | votos: 12
Siempre he sentido un vacío, - como si estubiese buscando algo o a alguien.
puntos 7 | votos: 13
Mi soledad lleva tu nombre -
puntos 10 | votos: 10
Nunca entenderé a esa gente - que se engaña creyéndose superoriginal por coger
una frase simple y de lo más vista y adornarla
hasta volverla algo intrincado, dando como resultado
una frase más larga y menos vista
 pero bajo la que subyace la misma idea poco original 
y cansina de siempre.
(Y sí señores, esa es la originalidad que tienen muchos aquí...)
puntos 8 | votos: 8
Y recuerda: - Los peores carteles, son los que llegan a la principal.
puntos 7 | votos: 9
Tu cara cuando ves la principal - y piensas ¿Cómo cojones ha llegado esa puta mierda ahí?





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