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15.03.2011

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Veterano Nivel 3

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jajaj - x ke iio tambiien ago riimas wuarras kon los numeros.. xD
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madrid vs barça - version mola mazo
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gente que - llevan camisetas de i love new york cuando no han ido en su vida
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Nicolás Flamel - Dumbledore había convencido a Harry de que no buscara otra vez el
espejo de Oesed, y
durante el resto de las vacaciones de Navidad la capa invisible
permaneció doblada en el
fondo de su baúl. Harry deseaba poder olvidar lo que había visto en
el espejo, pero no
pudo. Comenzó a tener pesadillas. Una y otra vez, soñaba que sus
padres desaparecían
en un rayo de luz verde, mientras una voz aguda se reía.
—¿Te das cuenta? Dumbledore tenía razón. Ese espejo te puede
volver loco —dijo
Ron, cuando Harry le contó sus sueños.
Hermione, que volvió el día anterior al comienzo de las clases,
consideró las cosas
de otra manera. Estaba dividida entre el horror de la idea de Harry
vagando por el
colegio tres noches seguidas («¡Si Filch te hubiera atrapado!») y
desilusionada porque
finalmente no hubieran descubierto quién era Nicolás Flamel.
Ya casi habían abandonado la esperanza de descubrir a Flamel en un
libro de la
biblioteca, aunque Harry estaba seguro de haber leído el nombre en
algún lado. Cuando
empezaron las clases, volvieron a buscar en los libros durante diez
minutos durante los
recreos. Harry tenía menos tiempo que ellos, porque los
entrenamientos de quidditch
habían comenzado también.
Wood los hacia trabajar más duramente que nunca. Ni siquiera la
lluvia constante
que había reemplazado a la nieve podía doblegar su ánimo. Los
Weasley se quejaban de
que Wood se había convertido en un fanático, pero Harry estaba de
acuerdo con Wood.
Si ganaban el próximo partido contra Hufflepuff, podrían alcanzar a
Slytherin en el
campeonato de las casas, por primera vez en siete años. Además de
que deseaba ganar;
Harry descubrió que tenía menos pesadillas cuando estaba cansado por
el ejercicio.
Entonces, durante un entrenamiento en un día especialmente húmedo y
lleno de
barro, Wood les dio una mala noticia. Se había enfadado mucho con los
Weasley, que se
tiraban en picado y fingían caerse de las escobas.
—¡Dejad de hacer tonterías! —gritó—. ¡Ésas son exactamente
las cosas que nos
harán perder el partido! ¡Esta vez el árbitro será Snape, y
buscará cualquier excusa para
quitar puntos a Gryffindor!
George Weasley, al oír esas palabras, casi se cayó de verdad de su
escoba.
—¿Snape va a ser el árbitro? —Escupió un puñado de barro—.
¿Cuándo ha sido
árbitro en un partido de quidditch? No será imparcial, si nosotros
podemos sobrepasar a
Slytherin.
El resto del equipo se acercó a George para quejarse.
—No es culpa mía —dijo Wood—. Lo que tenemos que hacer es estar
seguros de
jugar limpio, así no le daremos excusa a Snape para marcarnos faltas.
Todo aquello estaba muy bien, pensó Harry; pero él tenía otra
razón para no querer
estar cerca de Snape mientras jugaba a quidditch.
Los demás jugadores se quedaron, como siempre, para charlar entre
ellos al
finalizar el entrenamiento, pero Harry se dirigió directamente a la
sala común de
Gryffindor; donde encontró a Ron y Hermione jugando al ajedrez. El
ajedrez era la
única cosa a la que Hermione había perdido, algo que Harry y Ron
consideraban muy
beneficioso para ella.
—No me hables durante un momento —dijo Ron, cuando Harry se sentó
al lado—.
Necesito concen... —vio el rostro de Harry—. ¿Qué te sucede?
Tienes una cara terrible.
En tono bajo, para que nadie más los oyera, Harry les explicó el
súbito y siniestro
deseo de Snape de ser árbitro de quidditch.
—No juegues —dijo de inmediato Hermione.
—Diles que estás enfermo —añadió Ron.
—Finge que se te ha roto una pierna —sugirió Hermione.
—Rómpete una pierna de verdad —dijo Ron.
—No puedo —dijo Harry—. No hay un buscador suplente. Si no
juego, Gryffindor
tampoco puede jugar.
En aquel momento Neville cayó en la sala común. Nadie se explicó
cómo se las
había arreglado para pasar por el agujero del retrato, porque sus
piernas estaban pegadas
juntas, con lo que reconocieron de inmediato el Maleficio de las
Piernas Unidas. Había
tenido que ir saltando todo el camino hasta la torre Gryffindor.
Todos empezaron a reírse, salvo Hermione, que se puso de pie e hizo
el
contramaleficio. Las piernas de Neville se separaron y pudo ponerse de
pie, temblando.
—¿Qué ha sucedido? —preguntó Hermione, ayudándolo a sentarse
junto a Harry y
Ron.
—Malfoy —respondió Neville temblando—. Lo encontré fuera de la
biblioteca.
Dijo que estaba buscando a alguien para practicarlo.
—¡Ve a hablar con la profesora McGonagall! —lo instó
Hermione—. ¡Acúsalo!
Neville negó con la cabeza.
—No quiero tener más problemas —murmuró.
—¡Tienes que hacerle frente, Neville! —dijo Ron—. Está
acostumbrado a llevarse
a todo el mundo por delante, pero ésa no es una razón para echarse
al suelo a su paso y
hacerle las cosas más fáciles.
—No es necesario que me digas que no soy lo bastante valiente para
pertenecer a
Gryffindor; eso ya me lo dice Malfoy —dijo Neville, atragantándose.
Harry buscó en los bolsillos de su túnica y sacó una rana de
chocolate, la última de
la caja que Hermione le había regalado para Navidad. Se la dio a
Neville, que parecía
estar a punto de llorar.
—Tu vales por doce Malfoys —dijo Harry—. ¿Acaso no te eligió
para Gryffindor
el Sombrero Seleccionador? ¿Y dónde está Malfoy? En la apestosa
Slytherin.
Neville dejó escapar una débil sonrisa, mientras desenvolvía el
chocolate.
—Gracias, Harry.. Creo que me voy a la cama... ¿Quieres el cromo?
Tú los
coleccionas, ¿no?
Mientras Neville se alejaba, Harry miró el cromo de los Magos
Famosos.
—Dumbledore otra vez —dijo— Él fue el primero que...
Bufó. Miró fijamente la parte de atrás de la tarjeta. Luego
levantó la vista hacia
Ron y Hermione.
—¡Lo encontré! —susurró—. ¡Encontré a Flamel! Os dije que
había leído ese
nombre antes. Lo leí en el tren, viniendo hacia aquí. Escuchad lo
que dice: «El profesor
Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso
Grindelwald,
en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre
de dragón ¡y por
su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel!».
Hermione dio un salto. No estaba tan excitada desde que le dieron la
nota de su
primer trabajo.
—¡Esperad aquí! —dijo, y se lanzó por la escalera hacia el
dormitorio de las
chicas. Harry y Ron casi no tuvieron tiempo de intercambiar una mirada
de asombro y
ya estaba allí de nuevo, con un enorme libro entre los brazos.
—¡Nunca pensé en buscar aquí! —susurró excitada—. Lo saqué
de la biblioteca
hace semanas, para tener algo ligero para leer.
—¿Ligero? —dijo Ron, pero Hermione le dijo que esperara, que
tenía que buscar
algo y comenzó a dar la vuelta a las páginas, enloquecida,
murmurando para sí misma.
Al fin encontró lo que buscaba.
—¡Lo sabía! ¡Lo sabía!
—¿Podemos hablar ahora? —dijo Ron con malhumor. Hermione hizo
caso omiso
de él.
—Nicolás Flamel —susurró con tono teatral— es el único
descubridor conocido de
la Piedra Filosofal.
Aquello no tuvo el efecto que ella esperaba.
—¿La qué? —dijeron Harry y Ron.
—¡Oh, no lo entiendo! ¿No sabéis leer? Mirad, leed aquí. Empujó
el libro hacia
ellos, y Harry y Ron leyeron:
El antiguo estudio de la alquimia está relacionado con el
descubrimiento de la
Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que tiene poderes
asombrosos. La
piedra puede transformar cualquier metal en oro puro. También produce
el
Elixir de la Vida, que hace inmortal al que lo bebe.
Se ha hablado mucho de la Piedra Filosofal a través de los siglos,
pero la
única Piedra que existe actualmente pertenece al señor Nicolás
Flamel, el
notable alquimista y amante de la ópera. El señor Flamel, que
cumplió
seiscientos sesenta y cinco años el año pasado, lleva una vida
tranquila en
Devon con su esposa Perenela (de seiscientos cincuenta y ocho años).
—¿Veis? —dijo Hermione, cuando Harry y Ron terminaron—. El
perro debe de
estar custodiando la Piedra Filosofal de Flamel. Seguro que le pidió
a Dumbledore que
se la guardase, porque son amigos y porque debe de saber que alguien
la busca. ¡Por eso
quiso que sacaran la Piedra de Gringotts!
—¡Una piedra que convierte en oro y hace que uno nunca muera!
—dijo Harry—.
¡No es raro que Snape la busque! Cualquiera la querría.
—Y no es raro que no pudiéramos encontrar a Flamel en ese Estudio
del reciente
desarrollo de la hechicería —dijo Ron—. Él no es exactamente
reciente si tiene
seiscientos sesenta y cinco años, ¿verdad?
A la mañana siguiente, en la clase de Defensa Contra las Artes
Oscuras, mientras
copiaban las diferentes formas de tratar las mordeduras de hombre
lobo, Harry y Ron
seguían discutiendo qué harían con la Piedra Filosofal si tuvieran
una. Hasta que Ron
dijo que él se compraría su propio equipo de quidditch y Harry
recordó el partido en que
tendría a Snape de árbitro.
—Jugaré —informó a Ron y Hermione—. Si no lo hago, todos los
Slytherins
pensarán que tengo miedo de enfrentarme con Snape. Les voy a
demostrar... les voy a
borrar la sonrisa de la cara si ganamos.
—Siempre y cuando no te borren a ti del terreno de juego —dijo
Hermione.
Sin embargo, a medida que se acercaba el día del partido, Harry se
ponía más nervioso,
pese a todo lo que le había dicho a sus amigos. El resto del equipo
tampoco estaba
demasiado tranquilo. La idea de alcanzar a Slytherin en el torneo de
la casa era
maravillosa, nadie lo había conseguido en siete años, pero
¿podrían hacerlo con aquel
árbitro tan parcial?
Harry no sabía si se lo imaginaba o no, pero veía a Snape por todas
partes. Por
momentos, hasta se preguntaba si Snape no lo estaría siguiendo para
atraparlo. Las
clases de Pociones se convirtieron en torturas semanales para Harry,
por la forma en que
lo trataba Snape. ¿Era posible que Snape supiera que ellos habían
averiguado lo de la
Piedra Filosofal? Harry no se imaginaba cómo podía saberlo... aunque
algunas veces
tenía la horrible sensación de que Snape podía leer los
pensamientos.
Harry supo, cuando le desearon suerte en la puerta de los vestuarios,
la tarde siguiente,
que Ron y Hermione se preguntaban si volverían a verlo con vida.
Aquello no era lo que
uno llamaría reconfortante. Harry casi no oyó las palabras de Wood,
mientras se ponía
la túnica de quidditch y cogía su Nimbus 2.000.
Ron y Hermione, entre tanto, encontraron un sitio en las gradas, cerca
de Neville,
que no podía entender por qué estaban tan preocupados, ni por qué
llevaban sus varitas
al partido. Lo que Harry no sabía era que Ron y Hermione habían
estado practicando en
secreto el Maleficio de las Piernas Unidas. Se les ocurrió la idea
cuando Malfoy lo
utilizó con Neville, y estaban listos para utilizarlo con Snape, si
daba alguna señal de
querer hacer daño a Harry
—No te olvides, es locomotor mortis —murmuró Hermione, mientras
Ron
deslizaba su varita en la manga de la túnica.
—Ya lo sé —respondió enfadado—. No me des la lata.
Mientras tanto, en el vestuario, Wood había llevado aparte a Harry
—No quiero presionarte, Potter; pero si alguna vez necesitamos que
se capture en
seguida la snitch, es ahora. Necesitamos terminar el partido antes de
que Snape pueda
favorecer demasiado a Hufflepuff.
—¡Todo el colegio está allí fuera! —dijo Fred Weasley, espiando
a través de la
puerta—. Hasta... ¡Vaya, Dumbledore ha venido al partido!
El corazón de Harry dio un brinco.
—¿Dumbledore? —dijo, corriendo hasta la puerta para asegurarse.
Fred tenía
razón. Aquella barba plateada era inconfundible.
Harry tenía ganas de reírse a carcajadas, del alivio que sentía.
Estaba a salvo. No
había forma de que Snape se animara a hacerle algo si Dumbledore
estaba mirando.
Tal vez por eso Snape parecía tan enfadado mientras los equipos
desfilaban por el
terreno de juego, algo que Ron también notó.
—Nunca vi a Snape con esa cara de malo —dijo a Hermione—. Mira,
ya salen.
¡Eh!
Alguien había golpeado a Ron en la parte de atrás de la cabeza. Era
Malfoy.
—Oh, perdón, Weasley, no te había visto.
Malfoy sonrió burlonamente a Crabbe y Goyle.
—Me pregunto cuánto tiempo durará Potter en su escoba esta vez.
¿Alguien quiere
apostar? ¿Qué me dices, Weasley?
Ron no le respondió: Snape acababa de pitar un penalti a favor de
Hufflepuff,
porque George Weasley le había tirado una bludger. Hermione, que
tenía los dedos
cruzados sobre la falda, observaba sin cesar a Harry, que circulaba
sobre el juego como
un halcón, buscando la snitch.
—¿Sabéis por qué creo que eligen a la gente para la casa de
Gryffindor? —dijo
Malfoy en voz alta unos minutos más tarde, mientras Snape daba otro
penalti a
Hufflepuff, sin ningún motivo—. Es gente a la que le tienen
lástima. Por ejemplo, está
Potter; que no tiene padres, luego los Weasley, que no tienen
dinero... Y tú,
Longbottom, que no tienes cerebro.
Neville se puso rojo y se volvió en su asiento para encararse con
Malfoy
—Yo valgo por doce como tú, Malfoy —tartamudeó.
Malfoy, Crabbe y Goyle estallaron en carcajadas, pero Ron, sin quitar
los ojos del
partido, intervino.
—Así se habla, Neville.
—Longbottom, si tu cerebro fuera de oro serías más pobre que
Weasley, y con eso
te digo todo.
La preocupación por Harry estaba a punto de acabar con los nervios de
Ron.
—Te prevengo, Malfoy... Una palabra más...
—¡Ron! —dijo de pronto Hermione—. ¡Harry...!
—¿Qué? ¿Dónde?
Harry había salido en un espectacular vuelo, que arrancó gritos de
asombro y vivas
entre los espectadores. Hermione se puso de pie, con los dedos
cruzados en la boca,
mientras Harry se lanzaba velozmente hacia el campo, como una bala.
—Tenéis suerte, Weasley, es evidente que Potter ha visto alguna
moneda en el
campo —dijo Malfoy
Ron estalló. Antes de que Malfoy supiera lo que estaba pasando, Ron
estaba
encima de él, tirándolo al suelo. Neville vaciló, pero luego se
encaramó al respaldo de
su silla para ayudar.
—¡Vamos, Harry! —gritaba Hermione, subiéndose al asiento para
ver bien a
Harry, sin darse cuenta de que Malfoy y Ron rodaban bajo su asiento y
sin oír los gritos
y golpes de Neville, Crabbe y Goyle.
En el aire, Snape puso en marcha su escoba justo a tiempo para ver
algo escarlata
que pasaba a su lado, y que no chocó con él por sólo unos
centímetros. Al momento
siguiente Harry subía con el brazo levantado en gesto de triunfo y la
mano apretando la
snitch.
Las tribunas bullían. Aquello era un récord, nadie recordaba que se
hubiera
atrapado tan rápido la snitch.
—¡Ron! ¡Ron! ¿Dónde estás? ¡El partido ha terminado! ¡Hemos
ganado!
¡Gryffindor es el primero! —Hermione bailaba en su asiento y se
abrazaba con Parvati
Patil, de la fila de delante.
Harry saltó de su escoba, a centímetros del suelo. No podía
creerlo. Lo había
conseguido... El partido había terminado y apenas había durado cinco
minutos. Mientras
los de Gryffindor se acercaban al terreno de juego, vio que Snape
aterrizaba cerca, con
el rostro blanco y los labios tirantes. Entonces Harry sintió una
mano en su hombro y, al
darse la vuelta, se encontró con el rostro sonriente de Dumbledore.
—Bien hecho —dijo Dumbledore en voz baja, para que sólo Harry lo
oyera—.
Muy bueno que no buscaras ese espejo... que te mantuvieras ocupado...
excelente...
Snape escupió con amargura en el suelo.
Un rato después, Harry salió del vestuario para dejar su Nimbus
2.000 en la escobera.
No recordaba haberse sentido tan contento. Había hecho algo de lo que
podía sentirse
orgulloso. Ya nadie podría decir que era sólo un nombre célebre. El
aire del anochecer
nunca había sido tan dulce. Anduvo por la hierba húmeda, reviviendo
la última hora en
su mente, en una feliz nebulosa: los Gryffindors corriendo para
llevarlo en andas, Ron y
Hermione en la distancia, saltando como locos, Ron vitoreando en medio
de una gran
hemorragia nasal...
Harry llegó a la cabaña. Se apoyó contra la puerta de madera y
miró hacia
Hogwarts, cuyas ventanas despedían un brillo rojizo en la puesta del
sol. Gryffindor a la
cabeza. Él lo había hecho, le había demostrado a Snape...
Y hablando de Snape.
Una figura encapuchada bajó sigilosamente los escalones delanteros
del castillo.
Era evidente que no quería ser visto dirigiéndose a toda prisa hacia
el bosque prohibido.
La victoria se apagó en la mente de Harry mientras observaba.
Reconoció a la figura
que se alejaba. Era Snape, escabulléndose en el bosque, mientras
todos estaban en la
cena... ¿Qué sucedía?
Harry saltó sobre su Nimbus 2.000 y se elevó. Deslizándose
silenciosamente sobre
el castillo, vio a Snape entrando en el bosque. Lo siguió.
Los árboles eran tan espesos que no podía ver adónde había ido
Snape. Voló en
círculos, cada vez más bajos, rozando las copas de los árboles,
hasta que oyó voces. Se
deslizó hacia allí y se detuvo sin ruido, sobre un haya.
Con cuidado se detuvo en una rama, sujetando su escoba y tratando de
ver a través
de las hojas.
Abajo, en un espacio despejado y sombrío, vio a Snape. Pero no estaba
solo.
Quirrell también estaba allí. Harry no podía verle la cara, pero
tartamudeaba como
nunca. Harry se esforzó por oír lo que decían.
—... n-no sé p-por qué querías ver-verme j-justo a-aquí, de
entre t-todos los llugares,
Severus...
—Oh, pensé que íbamos a mantener esto en privado —dijo Snape con
voz
gélida—. Después de todo, los alumnos no deben saber nada sobre la
Piedra Filosofal.
Harry se inclinó hacia delante. Quirrell tartamudeaba algo y Snape lo
interrumpió.
—¿Ya has averiguado cómo burlar a esa bestia de Hagrid?
—P-p-pero Severus, y-yo...
—Tú no querrás que yo sea tu enemigo, Quirrell —dijo Snape,
dando un paso
hacia él.
—Y-yo no s-sé qué...
—Tú sabes perfectamente bien lo que quiero decir.
Una lechuza dejó escapar un grito y Harry casi se cae del árbol. Se
enderezó a
tiempo para oír a Snape decir:
—... tu pequeña parte del abracadabra. Estoy esperando.
—P-pero y-yo no...
—Muy bien —lo interrumpió Snape—. Vamos a tener otra pequeña
charla muy
pronto, cuando hayas tenido tiempo de pensar y decidir dónde están
tus lealtades.
Se echó la capa sobre la cabeza y se alejó del claro. Ya estaba casi
oscuro, pero
Harry pudo ver a Quirrell inmóvil, como si estuviera petrificado.
—¿Harry, dónde estabas? —preguntó Hermione con voz aguda.
—¡Ganamos! ¡Ganamos! ¡Ganamos! —gritaba Ron al tiempo que daba
palmadas a
Harry en la espalda—. ¡Y yo le puse un ojo negro a Malfoy y Neville
trató de vencer a
Crabbe y Goyle él solo! Todavía está inconsciente, pero la señora
Pomfrey dice que se
pondrá bien. Todos te están esperando en la sala común, vamos a
celebrar una fiesta,
Fred y George robaron unos pasteles y otras cosas de la cocina...
—Ahora eso no importa —dijo Harry sin aliento—. Vamos a buscar
una habitación
vacía, ya veréis cuando oigáis esto...
Se aseguró de que Peeves no estuviera dentro antes de cerrar la
puerta, y entonces
les contó lo que había visto y oído.
—Así que teníamos razón, es la Piedra Filosofal y Snape trata de
obligar a Quirrell
a que lo ayude a conseguirla. Le preguntó si sabía cómo pasar ante
Fluffy y dijo algo
sobre el «abracadabra» de Quirrell... Eso significa que hay otras
cosas custodiando la
Piedra, además de Fluffy, probablemente cantidades de hechizos, y
Quirrell puede haber
hecho algunos encantamientos anti-Artes Oscuras que Snape necesita
romper...
—¿Quieres decir que la Piedra estará segura mientras Quirrell se
oponga a Snape?
—preguntó alarmada Hermione.
—En ese caso no durará mucho —dijo Ron.
puntos 11 | votos: 11
TEST GAY - si lo primero que vistes fue la camara te tengo una noticia

puntos 3 | votos: 7
¿Sabes de que equipo soy? - Venga que te doy una pista
puntos 32 | votos: 46
Amo todo de ti. - Tus besos, tus caricias, tu risa, alegría y simpatía inigualables...
tu mirada...
Sinceramente, te amo y te amaré sin importar qué...
Desde que te has ido de mi lado, he sufrido un dolor increíble.
Pero dejé de demostrar ese dolor, ya que me dí cuenta de que eso te
distanciaba de mi... El miedo de perderte otra vez, me ha obligado a
dejar de sufrir por fuera. Pero por dentro, extraño muchísimo tus
besos.
He de ser masoquista... A pesar de que se que eres tú lo que me hace
sentir dolor, no quiero apartarte de mi lado.
Vivo para verte feliz, y muero para cuidarte...
Me gustaría mucho que algún día volvieras a mi... Sinceramente, si
quisieras volver, sería un Si instantáneo para ti.
¿Esto no es Tuenti? ¡Qué mas da! Si esto no es por una principal.
Mi amor por esta persona tan hermosa, es como éste cartel.
Aunque se pierda en la cola, basta con buscarlo un poco para
encontrarlo.
puntos 17 | votos: 21
Alza la mano..  - si te gusta marihuana!!
puntos 12 | votos: 18
BIIEEENN!!!! - Sooi superdotado!!!
puntos 30 | votos: 30
El desarrollo de una civilización - se mide por el trato a sus animales

puntos 26 | votos: 28
Llegar a la Principal.. -
puntos 16 | votos: 22
desmotiva... - ver a todo el mundo con blackberry y tu ser el unico pringado que no tiene
puntos 11 | votos: 23
Hola !! - Soy una cobaya y tengo solo 5 días de vida
mis amos me quieren dar a unos chinos que
me harán cobaya a la plancha con salsa
por favor , vota este cartel como bueno
y me salvareis !!!!!!!!
GRACIAS!
puntos 18 | votos: 20
cascos... - seguridad ante todo...
puntos 4 | votos: 8
si cres que eso es un cigarrillo... - sal un poquito mas a la calle...

puntos 9 | votos: 11
que dificil es... - no poder besar sus labios...
puntos 4 | votos: 4
guitarra - la unica mujer que me acompaña en mis peores momentos...
puntos 6 | votos: 6
desmotiva... - las niñas de hoy dia...
puntos 9 | votos: 9
no creo que se queje, - solo te la chupara...
puntos 22 | votos: 24
que la levante - que la levante...

puntos 12 | votos: 16
Eres otro más - solo ves lo que ellos quieren que veas.
puntos 15 | votos: 15
Un minuto de silencio - Por todas aquellas personas sin techo.
puntos 5 | votos: 5
-de mayor la tendras asi... - -pues mira... ya tiene que crecer
puntos 21 | votos: 23
Siete tíos contra uno, - es la ley de los cobardes. Apalean y asesinan a mendigos en portales.
puntos 23 | votos: 23
su esperanza... - de vida es de menos de un año... me cago en mi puta vida entonces...

puntos 12 | votos: 12
sigo sin entender... - como un balon puede separar incluso a familias...
puntos 11 | votos: 11
Sólo -  	 cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado,
y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer
dinero
puntos 27 | votos: 31
En el colegio me llamaban Atila - era el rey de los unos
puntos 0 | votos: 8
20 en ingles - definición Gráfica
puntos 6 | votos: 6
¿Sabias que... - Ningún pedazo de papel puede ser plegado a la mitad más de 7 veces?

puntos 87 | votos: 93
LOS 7 INFECTADOS  - 1/2 continuara...
by:CUENTA.CUENTOS
puntos 6 | votos: 8
Si verte fuera la muerte  - y no verte la vida preferiría la muerte que la vida sin verte.
puntos 17 | votos: 25
No chupare pollas en clase - No chupare pollas en clase
No chupare pollas en clase
No chupare pollas en clase
No chupare pollas en clase
No chupare pollas en clase
No chupare pollas en clase
No chupare pollas en clase
...
puntos 6 | votos: 6
Los carteles de desmotivaciones - de ... y su misteriosa desaparicion y su misteriosa aparicion.
puntos 8 | votos: 10
¿Sabías que la  - la Gran Muralla China en realidad no puede verse desde el espacio?

puntos -3 | votos: 11
El Bruto - Quien no ha jugado o sigue jugando
Mi bruto es: http://41760jesus.elbruto.es
puntos 22 | votos: 24
Antivirus - Lo estás haciendo mal
puntos 751 | votos: 785
Desmotivación es - que la misma persona que antes era tu héroe ahora te deje un ojo
morado y su palabra más bonita sea puta
puntos 6 | votos: 10
Mis sospechas han terminado -
puntos 14 | votos: 22
¿Le puedes dar al botón verde? - _______________+88 
_______________+880 
_______________++880 
_______________++880 
________________+880 
________________+8880 
________________++880 
________________++888_____+++88 
________________++8888__+++8880++88 
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______________________++++++00888888l

puntos 6 | votos: 12
SE ABRE EL TELÓN  - Y APARECE RALF CON UNA RAQUETA 
¿QUE DEPORTISTA ES?
ES,,, RALFA NADAL
puntos 21 | votos: 23
¿sabias que... - pensando asi no vas a follar nunca...?
puntos 23 | votos: 25
Círculos en los cultivos - En Australia, tienen explicación.
Nada de ovnis, los causantes eran canguros que tras comer amapolas,
entran en tal estado de drogadicción que comienzan a dar vueltas en
círculos
puntos 5 | votos: 5
un paso... - parece corto, pero los años pasan volando...
APROVECHALOS...
puntos 11 | votos: 11
la dieta del camello... - agua y PAJA...

puntos 17 | votos: 19
Desmotiva - que para algunos la diversión signifique que otros tengan que
morir... y mas me desmotiva que se sientan orgullos de ello.
puntos 4 | votos: 4
freestyle en tierra - ¿que mirais mortales?
puntos 15 | votos: 17
Respetar los gustos de los demás - En esta página lo estais haciendo un poco mal...¿qué hay niñas de
15 años que le gustan justin? pues bien por ellas,no teneis que
insultarlas ni poneros como locos,es un gusto musical
bueno,malo,regular,horrible,mágnifico,que más da ! Cada persona
elige lo que le gusta y lo que no.
puntos 12 | votos: 20
¿acaso no es mas bonito - ver a un toro libre?
puntos 7 | votos: 11
ilegal, como va a ser - una planta ilegal, si crece como las otras con el agua y con el sol,
seguro que perjudican mucho mas vuestros campos de golf...





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