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Veterano Nivel 1Geek

puntos 5 | votos: 5
Mientras mas me esfuerzo - en complacerte, mas me decepcionas
puntos 2 | votos: 2
SI todo lo que se hace - por amor, se hace mas allá del bien y del mal,
entonces disfruto haciendo NADA
puntos 4 | votos: 4
Todo - lo que se hace por amor,
se hace mas allá del bien y del mal
puntos 3 | votos: 3
Retener mi talento por - cariño sera el peor de mis castigos
pero la mayor demostración de afecto que alguna vez he dado
puntos 7 | votos: 7
Es mas fácil disolver - una átomo que eliminar un prejuicio

puntos 4 | votos: 4
Hay cosas que - debo hacer por mi propio bien
puntos 3 | votos: 5
Iker Casillas - Portero, santo y ahora nuevo delantero exterior de la roja
puntos 13 | votos: 13
Te amo - Y no te dejare ir,no dejare que te alejen de mi,siempre estaré a tu
lado para apoyarte y darte consuelo
puntos 5 | votos: 5
Un artista no se mide por - los materiales que posea, sino por todo el talento que albergue dentro de si 
y de como lo utilice para demostrar lo que su dice su alma
puntos 11 | votos: 11
¿Tu vas a una fiesta - solo para ocupar una silla toda la noche haciendo nada 
o para disfrutar bailando toda la velada?

puntos 8 | votos: 12
POR ESO - AMO A VENEZUELA!!!!!
puntos 8 | votos: 12
Españoles Que se Quejan  - de Su País Mientras Yo Daría todo Por vivir en España
puntos 10 | votos: 10
Canis, Moxxos, Chonis o Tukis - de igual en que lenguaje o país lo digas,
son la vergüenza de esta generación
puntos 10 | votos: 12
Un aplauso - para todos aquellos usuarios que crean carteles
para expresarse y no solo para llegar a la principal
puntos 2 | votos: 2
Sabes que siempre - estare a tu lado, sin importar las concecuencias, 
pero yo que siempre vivire bajo tu sombra
ocultando mi luz por creer que jamas llegare a ser como tu
y que mucho menos te superare

puntos 2312 | votos: 2350
Pequeños detalles - que te hacen ser cada día más feliz.
puntos 6 | votos: 6
Solteria - ¿A donde te has ido?
puntos 19 | votos: 19
Deja un comentario - Y te devolveré una fila entera de positivos.
puntos 8 | votos: 10
Al otro lado de la vida 1x124 - Taller mecánico de la prisión Kéle de Etzel
18 de agosto de 2008

FERNANDO – Ahora junta los dos cables.
CHRISTIAN – ¿Sólo que se toquen o los junto?
FERNANDO – Coño, júntalos. Si no, no hacemos nada.
CHRISTIAN – ¿Y no pica?
FERNANDO – ¡Qué va a picar!
CHRISTIAN – Bueno… que sea lo que Dios quiera.
	Christian tragó saliva y juntó los dos cables, apartando y girando
un poco la cara, como si le fuera a salpicar. El viejo ibiza se
arrancó con un sonido de motor viejo. Christian mostró una sonrisa
de oreja a oreja, demostrando a su compañero que aunque sólo fuera
por un momento, había conseguido olvidar dónde estaba, y que además
se lo estaba pasando bien con el trabajo que le había sido
encomendado. Fernando le dio un trozo de cinta aislante y el chico
unió los cables, y salió de debajo del volante, con la frente
bañada en sudor y el mono azul manchado de grasa. Sentía bien
cambiar de color de vez en cuando.
CHRISTIAN – ¡Qué caña!
FERNANDO – Que no se entere nadie de lo que te he enseñado, que si
no nos empapelarán a los dos.
	Otro de los trabajadores que había en el taller levantó la mirada
del motor en el que estaba trabajando, pero enseguida volvió a sus
asuntos. Todos cuantos había ahí sabían hacerlo, y a la mayoría de
ellos se lo había enseñado el propio Fernando; tan solo bromeaba.
CHRISTIAN – Madre mía, no creí que fuera tan fácil.
FERNANDO – No te creas. Con los coches modernos es imposible. Pero
con los de la vieja escuela es pan comido.
	Nunca pensó que en su primera experiencia en un taller mecánico
aprendería a hacerle un puente a un coche. Christian agarró la cinta
aislante y acompañó a Fernando debajo de un coche que estaba
suspendido a más de un metro de altura, mientras se limpiaba las
manos con un paño que en tiempos fue blanco. En ese momento la puerta
que daba al garaje se abrió, y entró uno de los guardas, que saludó
a Fernando levantando levemente la barbilla y las cejas. Fernando le
devolvió el saludo. El guarda caminó hacia el otro extremo del
taller y abrió la puertecita de una especie de botiquín que había
colgado a la pared. Christian vio media docena de llaves, cada una con
su correspondiente llavero plástico con la indicación de qué era lo
que abría. El guarda cogió una de ellas, comprobó la etiqueta del
llavero, y volvió por dónde había entrado.
CHRISTIAN – ¿Y esas llaves?
FERNANDO – Son las de los furgones que hay aparcados ahí fuera.
CHRISTIAN – Ah.
	Fernando miró el reloj de agujas que descansaba sobre la puerta y le
hizo un gesto a Christian con la cabeza indicándole que ya era hora
de plegar. Estaba lleno de polvo y grasa, pero aún se podía ver la
hora. Eran las dos menos cinco. Ambos se dirigieron a los servicios,
dónde se lavaron las manos y la cara, comentando cómo había pasado
la jornada de trabajo. Desde ahí se veía el patio lleno de los
reclusos que no tenían un oficio, a un lado la nave de las celdas y
al otro extremo el imponente depósito de agua del color del fuego.
Christian pensó que habría agua suficiente para abastecer a su
barrio un mes, a tenor de su tamaño.
	Llevaba ahí ya un par de días, y poco a poco empezaba a
acostumbrarse a ese tipo de vida, lo cual no sabía si era bueno o
malo. La noche anterior también le había costado conciliar el
sueño, pero esta vez había conseguido dormir más de cinco horas del
tirón. Los días estaban controlados por unas rutinas horarias que
les llevaban de las celdas al patio o al comedor un par de veces al
día, para pasar de nuevo la noche encerrados. Excluyendo los
domingos, al menos para el que tenía visita, y el trabajo, la fecha
del calendario no era relevante para nadie, a no ser que hubiese
comenzado la cuenta atrás para su liberación, pero ese no era su
caso, o al menos él no lo sabía todavía.
	Christian notaba cómo poco a poco se integraba en ese complejo
engranaje, y era precisamente eso lo que le impedía dormir por las
noches, eso y la cara de sorpresa de la pequeña Jéssica, instantes
antes de colisionar con su rechoncho cuerpo, que volvía una y otra
vez a su memoria, impidiéndole olvidar el motivo por el que estaba
recibiendo ese castigo. Incluso había perdido el miedo al resto de
los presos, limitándose a pasar desapercibido e ignorarles; había
aprendido que si no se buscaba problemas, no tendría por qué pasarle
nada malo. No necesitaba más compañía que la de Fernando y en
muchas ocasiones, sobre todo durante las largas horas que pasaban
encerrados en la celda, hasta su compañía estaba de más, ya que el
hombre parecía detestar los silencios.
	Los días que precedieron a ese fueron prácticamente copias del
mismo. Hacía las mismas cosas a las mismas horas, con la misma gente,
durante el mismo tiempo; tiempo que se le hacía más y más largo con
el paso de los días, a medida que la monotonía se hacía más
latente. Comprobó incluso cómo el rancho que les daban en el comedor
seguía su propia rutina, al igual que la iluminación de la nave
dormitorio y los turnos de los guardas, hasta el punto en el que
empezó a sentir verdadera angustia al comprender dónde se había
metido, y al pensar el tiempo que todavía tenía por delante. Se
sentía cómo un animal encerrado contra su voluntad, un animal que
había perdido su anterior vida de libertad, y que temía que al
recuperarla ya nada sería cómo antes.
Así pasaron los interminables días de esa primera semana entre
rejas, hasta que llegó el viernes, dónde esa monotonía dio un
vuelco radical, hasta el punto en el que Christian llegó a envidiar
la vida que había tenido minutos antes del incidente en el patio, la
misma vida que había llegado a odiar.
puntos 18 | votos: 18
Después de dos meses  - en desmotivaciones y haberme hecho usuaria, mi hermana mayor ha decidido 
hacerse usuaria también. Denle la bienvenida a un nuevo troll

puntos 11 | votos: 13
Si alguna vez te sientes - Triste y deprimido, piensa que ¡fuistes el
espermatozoide mas rapido de todos!
puntos 2 | votos: 4
¿Si tuvieras elección... - serías Hombre-Lobo o Vampiro?
puntos 12 | votos: 12
Jugar Akinator - y después de tantos intentos no saber en quien pensar
puntos 14 | votos: 18
Coulrofobia - Después de ver esta imagen, tu hermano/a menor también lo padecerá.
puntos 12 | votos: 12
Y fue el día en que le prometí, - que yo nunca cantaría por amor, si no existe.
Pero cariño, tu eres la única excepción.

-Hayley Williams

puntos 4 | votos: 6
Y dicen que Santa es bueno - Si vuestro hijo piensa que santa claus es bueno que mire esto




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