En Desmotivaciones desde:
21.11.2013

 Última sesión:

 Votos recibidos:
bueno 40358 | malo 1354
GeekSuperDesmotivadorClasificación Nivel 1Principalero Nivel 3Veterano Nivel 3Comentador Nivel 1

puntos 10 | votos: 10
para escoger la opción más propicia. -
puntos 15 | votos: 15
Desbordar amor no sirve de nada - sin haber encontrado antes el recipiente adecuado.
puntos 8 | votos: 10
El romance del guerrero. - -¿Sabes que estoy casado con una orca?- inquirí a mi compañero de
trabajo, mientras bebíamos unas pintas de camino a casa.
Regresábamos tras haber con unos cuantos bandidos que merodeaban por
la zona.

-¿De veras?- dejó caer su copa bajo la mesa. Cada uno estaba sentado
al otro extremo.-No sabías que eras ciego-
comentó desenfadado. Dejé pasarlo esta vez porque los dos estábamos
demasiado ebrios como para decir tonterías.

-Menudo asco con su piel, vaya. Verde - asqueó sacando la lengua
hacia fuera. Un coro del resto de borrachos sonó desde atrás
animándole a que siguiera- Seguro que es áspera, no me extrañaría
que tuviera costras o alguna enfermedad por el estilo- los gritos no
hacia más que acrecentarse.  Los miraba con una mirada nerviosa
dibujada en el rostro.-Pero bueno, que te vamos a decir a ti- se
levantó de la silla solo para hablarme cara a cara.

Estaba tan ebrio que ni siquiera se daba cuenta que me estaba
escupiendo en la cara.-Si tu la has visto desnuda,  ¿verdad?- otra
vez el dichoso coro participó en las bromas-Hey- me llamó por mi
nombre mientras sujetaba en su cintura una tintineante bolsa-¿Y si te
pagamos estos muchachos y yo para ver como lo hacéis?- el publico
estalló de fervor.

Le sonreí ampliamente. 

Acto después, su cara sangrentada se incrustó encima de la mesa. Por
lo visto, se había quedado inconsciente. Le quité la parte de su
botín porque ya no podría hacer uso de él. Fuí a buscar al
tabernero, que estaba escondido bajo una mesa y le ofrecí la bolsa de
monedas de oro de mi compañero para cubrir los desperfectos. Mientras
tanto,
el grupo que se había estado riendo a costa de mi mujer intento huir
por la puerta. Lamentablemente para ellos, mi mandoble estaba entre
ellos y la única vía de escape. 

-¿Por qué no os quedáis un rato más? Yo pagaré esta ronda- les
obligué con tan mirarlos a que se sentaran.-Justo ahora os 
iba a contar cómo conocí a mi esposa- comencé mi relato sentando
junto a ellos, con mi arma en mano.
 
Fue un flechazo, o más bien un sable porque fui a afilar mi mandoble
a la herrería donde ella trabajaba. Era un encanto, su piel de un
verde vivo, esas facciones tensas, moldeadas como un lingote de acero
en un horno de fundición me llamó la atención. Y que podría decir
esos ojos, rojos como la sangre que vertía de mis enemigos, hacían
juego 
con aquel delantal de herrero que dejaba a la imaginación aquel
contorno de su cuerpo. Nunca imagine que habría vista mas bella, a
excepción de verla completamente desnuda, como hice una
noche después.

-Y así, tras un par de encuentros, nos casamos. Ya estaba cansado de
ser un aventurero y ella necesitaba a alguien que le ayudase a
mantener la casa en la ciudad. Además- dije en voz baja -no había 
conocido fiera que no pudiera domar.- me encontraba de mejor humor
tras un par de copas más.-Bueno- me levanté del sitio primero el
resto de hombres lo hicieron después de mí.-Me marcho- saludaron
firmes, como si se tratasen de un escuadrón militar-No olvidéis de
tratar con respeto a cualquier mujer, sin importar la raza- dije
agitando mis manos de espaldas. Estaba ansioso con tan solo pensar lo
que me depararía al llegar a casa.
puntos 8 | votos: 10
El romance del mago. - Era una noche fría de escarcha. Recién había adquirido yo el
título de archimago cuando me dirigía a mis antiguos aposentos para
trasladarme mis objetos personales a la torre principal cuando me
topé con ella. 
Una elfa de tez negra, compañera antigua de clases, ocultaba su
rostro  tímidamente bajo una capucha oscura, en conjunto al uniforme
del colegio de magos. Yo iba con mi  nueva túnica piel, que reflejaba
mi nuevo puesto así como la diadema, colgante y anillos
de plata con incrustaciones de zafiro que había recibido de mi
predecesor. Ella hizo una breve reverencia y, sin saber como tratarme
desde la posición actual, se marchó en silencio. 

Antes  de obtener mi nuevo puesto, habíamos estado intimando, incluso
después de clases. Tenía una personalidad muy introvertida por lo
que le costaba relacionarse cuando estaba en grandes grupos. 
No habia mucho que hacer por aquel entonces con las constantes nevadas
 así que pasábamos la mayor parte del tiempo de la biblioteca que se
encontraba en el sótano de la torre. Pasamos veladas recitándonos
citas de ilustres autores y debatiendo sobre las nociones básicas de
la magia así como sus ramificaciones.

El tiempo transcurrido juntos era demasiado como para 
tratarnos ahora como dos extraños. Aferré su mano antes de que
pudiera abrir la puerta. Sin pensarlo demasiado, le pedí que se
casara conmigo. No teníamos a nadie más; ella era la última de un
linaje de magos y yo un noble repudiado por su patria y familia. 

Ella tartamudeaba sin dar respuesta. su frágil cuerpo parecía estar
a punto de romperse. Fue entonces cuando comenzo a murmuras cosas
respecto al que dirán y si no me merecía.

-Eso son tonterías- repliqué con seriedad viendo que de sus ojos
emanaban pequeñas gotas de agua.  -Si eso llegara a suceder-continué
hablando- abandonaría el puesto de archimago.-

El titulo era lo de menos. En realidad, ya había aprendido todo lo
que podía y solo había una cosa que allí me retuviera. Quizás ella
también lo sabía pues fue entonces cuando tomo la iniciativa; se
puso en cuclillas para llegar hasta mi y me beso en la boca. Era la
primera vez que probaba aquellos carnosos labios de azabache.
puntos 10 | votos: 10
Fundamenta la imaginación - sin obviar las trampas que puede haber detrás de ésta.

puntos 13 | votos: 13
Sigue reuniendo esa luz en ti, - hasta que nos volvamos a encontrar.
puntos 11 | votos: 11
La vida es algo más que recuerdos - por lo que puedo olvidar en paz.
puntos 9 | votos: 9
Mi corazón de plástico brillará - de nuevo en ese lejano cielo nocturno.
puntos 21 | votos: 21
La elección de la Steins;Gate. -
puntos 11 | votos: 11
Tiñendo así mi mundo de color. -

puntos 8 | votos: 8
Mis manos rueda de la fortuna - son. Alzadas, toman con cuidado fragmentos de sueños 
que están a punto de despertar.
puntos 9 | votos: 9
Dejaré que me rompan en pedazos - estas transitorias memorias, para así dejar atrás 
 lágrimas de tristeza y soledad.
puntos 14 | votos: 14
El recuerdo del último Adiós - rebosa mis ojos con aquellos sueños inalcanzables.
puntos 9 | votos: 9
3. Abrazando las puertas del infierno - -¿Por qué no lo ves tu mismo?- su expresión ahora si que me
parecía diabólica. Estaba señalando a donde anteriormente había
alzado su mano.

Atónito contemplé como la pared había desaparecido. En su lugar,
había un enorme vórtice oscuro, del tamaño de una puerta. Tragando
saliva, puse mi en él. Instantáneamente, mi mano comenzó a ser
tragada por aquella vorágine. Si no hubiese sido por la intervención
de Lilith, que me apartó de él, hubiera sido absorbido por el
completamente.

-Si necesitas alguna demostración más, no dudes en pedirmelo- se
había vuelto bastante altanera desde que creó aquel agujero en la
pared. Comencé a reir tan fuerte que incluso ella se asustó.

-Esto no muestra nada. Las acciones de una alucinación tambien son
ilusiones- era demasiado terco como para aceptar que no llevaba
razón. 

Todo aquello era una locura como para aceptarlo de buenas a primeras
de real. Además, si tenía todo aquel, ¿por qué no lo había usado
en un principio para drenarle su energia vital? Había cosas que no
cuadraban pero la duda estaba ahí. No podía vacilar

- Lo siento, aún no puedo creer que eres un súcubo- negé cruzando
mis brazos. La miré de reojo para ver si se había rendido. Era todo
lo contrario. Estaba bastante enojada porque no creía en su
existencia.

-¿Y si te llevo al Infierno?- aquella pregunta me pilló de
improvisto tanto que me quedé sin habla durante unos minutos- Verás-
prosiguió sin darse cuenta el efecto que había causado en mi esas
últimas palabras- este agujero es un portal a la dimensión donde
habitan los demonios. Si lo atraviesas conmigo, probablemente podrás
llegar sano y salvo a mi mundo. Allí podrás comprobar si
verdaderamente los demonios existimos o no.¿Qué dices?-

-Mierda-pensé-Se le ve muy segura de sus palabras pero no me puedo
echar atrás. Si digo que no es como si le tuviera diciendo que los
demonios existen pero por otra parte si digo que si y es
verdaderamente real, ¿como podré volver a casa? Espera eso es. Mi
ingenio con esta alucinación no deja de sorprenderme.-  me dije a mí
mismo confiado.- Acepto tu proposición Lilith- me miró sorprendida-
¿Acaso creías que actuar como tu creías? No pienso caer en la
trampa del diablo siendo todo esto producto de mi imaginación- 

-Vale- pareció que ella ya no se molestaba en lo más mínimo con mis
afirmaciones-¿Nos vamos ya?-

-Espera un segundo- fui donde estaba mi armario, abrí la puerta y
comencé a desnudarme.

-¡Que te crees que estás haciendo delante de mí!- su rostro había
adquirido un color bastante rojizo.

-Pues cambiarme- contesté tras meter la cabeza y brazos en una
camiseta lisa de color blanco - aunque es algo estúpido ya que en
realidad seguro que estoy dormido- procedí a quitarme los pantalones.
Lilith estaba echando humo como si fuera una chimenea.-Oye,¿de verdad
eres una súcubo?- le comenté mientras subía la cremallera del
pantalon, esta vez de color rojo.

-¿Por qué lo preguntas?- tartamudeó desviando la mirada hacia un
lado.

-Pues a juzgar por tu reacción es como si no hubieras visto a ningún
chico desnudo en toda tu vida- concluí atándome los cordones de los
zapatos. Tuve que dar en el clavo pues el color de su cara pasó de
cualquier tonalidad descriptible.

-¿Y tu qué?- arremetió contra mí para eludir la preguntar.-Con ese
trato que tienes seguro que no has estado todavía con ninguna chica-
espetó con malicia.

-La verdad es que no- mi respuesta tan sincera la dejo
boquiabierta.-Bueno, ¿nos vamos?- no le di tiempo para siquiera
responder.

-¿Estás seguro de esto, humano?- ambos nos acercamos al portal.

-Por supuesto- dije confiado- Probablemente me despierte acostado
sobre el escritorio- pensé para mí. Ella me tomó de la mano. Su
tacto era cálido.-Una última cosa- no sé porqué me pareció
oportuno anunciarlo antes de cruzar aquel vórtice.-No me sigas
llamando humano, Lilith.- llamarla por su nombre le hizo bastante
ilusión. Con eso pensé que arreglaría mi compartimiento anterior-Me
llamo Shin, Fushida Shin- 

-Encantando de conocerte, Shin- me sonrió mientras dábamos el
último paso hacia delante.
puntos 5 | votos: 9
Te (es)tás yendo por mal camino - cuando ni siquiera puedes mostrar afecto por tu vecino.

puntos 6 | votos: 6
Culpable soy de la inocencia, - pues siendo yo fausta llama quise prender el mundo.
puntos 8 | votos: 8
Bañado por una luz etérea, - mis ojos deslumbraron lo bello que puede ser la ignorancia.
puntos 33 | votos: 33
Bebamos de la esencia del olvido - pues jamás recobraremos pasos certeros.
puntos 14 | votos: 14
Manecillas de un reloj que no suena, - languidecemos en una noche perpetua.
puntos 13 | votos: 17
No te puedes fiar de alguien - solo por el físico.

puntos 12 | votos: 12
No importa como acaben - tus acciones pues el resultado que obtengas será
único y exclusivamente tuyo.
puntos 10 | votos: 12
No habría necesidad de perderse - si las señas que intentan guiar fuesen igual de evidentes que 
las carencias que algunos muestran.
puntos 16 | votos: 16
Un poco de conocimiento no mata - aunque hay ciertos saberes que no están al alcance de todos.
puntos 11 | votos: 11
Ofrecerse para llevar las bolsas - de la compra y que por ello se acabe comprando mucho más.
puntos 6 | votos: 8
Errar es humano - pero se hace más patente cuando sucede en público.

puntos 10 | votos: 10
Tachaduras. - ¿No es ilusión caduca la muerte en vida?
Te arrastras por el suelo envuelto de miseria,
amo y señor de cuanto tuviste aunque,
por ahora, no seas ni sombra de lo que fuiste.
Muchos palidecieron con el mismo dolor
que ahora mismo en tu cuerpo mora;
el hombre preso de un apagado deseo,
corazón que acabó convertido en polvo.
Digan blasfemias en santas escrituras,
lo único puro y perpetuo en el mundo,
contrario a lo que algunos sentimos.
puntos 16 | votos: 24
La cara que se nos queda - cuando intentamos decir algo de forma genial y no nos sale.
puntos 8 | votos: 8
Con grandes gestas se pueden tomar - incluso reinos enteros pero su valor es insuficiente cuando la
comparamos a mantener viva una esperanza o ilusión.
puntos 13 | votos: 15
Intenta gustar a todos - y el único que te aborrecerá será tu propio yo.
puntos 12 | votos: 14
Maquíllate cuanto quieras - para obtener un rostro joven pues la vejez revelará
las imperfecciones que no pudiste aceptar.

puntos 5 | votos: 13
Me la sopla todo el mundo. -
puntos 10 | votos: 16
Tengo una serpiente - y desde luego no está en mi bota.
puntos 14 | votos: 18
La vida es demasiado puta - como para estar hiriéndonos todo el rato.
puntos 12 | votos: 12
Lo malo de los fallos es que son - lo primero que recordamos tras volver a fracasar.
puntos 9 | votos: 9
Porque hay cosas demasiado buenas - como para que podamos creer que sean ciertas.

puntos 15 | votos: 21
Salimos de un agujero oscuro - para entrar en otro.
puntos 10 | votos: 10
Seguirán poniéndose ciegos - pero ahora por los golpes de porra que se lleven.
puntos 9 | votos: 11
El. Psy. Congroo. -
puntos 13 | votos: 19
Tu cartel estará completo - cuando tengas unos de sus negativos.
puntos 12 | votos: 14
¡Qué comience el Apocalipsis! -

puntos 10 | votos: 16
El triunfo se consigue con fortaleza - y algún que otro placaje.
puntos 13 | votos: 15
Amigos que te tratan como un perro. -
puntos 7 | votos: 9
¡Subo cien y apuesto a mi waifu! - Porque la temeridad y la estupidez suelen ir cogidas de la mano.
puntos 10 | votos: 12
Yo explicando el significado de - la vida...digo, de mis carteles.
puntos 8 | votos: 10
A veces creo que dejé de ser persona, - sobre todo cuando dicen que no se me está permitido errar.

puntos 11 | votos: 13
El poder no corrompe sino que libera - al hombre de su miedo a las represalias.
puntos 12 | votos: 14
Siendo temprano para el futuro - y ya muy tarde para el pasado, sólo nos queda la opción
de cambiar el presente que aún sigue en marcha.
puntos 14 | votos: 14
Tu cara cuando alguien te pide - que hagas algo que va más allá de tus facultades.
puntos 14 | votos: 14
Cosas que por muy estúpidas - parezcan hacen reír gracias a su factor sorpresa.
puntos 18 | votos: 18
Siendo atemporales los problemas - del hombre lógico es que sus soluciones también lo sean.





LOS MEJORES CARTELES DE

Número de visitas: 12180457085 | Usuarios registrados: 2076187 | Clasificación de usuarios
Carteles en la página: 8021442, hoy: 6, ayer: 28
blog.desmotivaciones.es
Contacto | Reglas
▲▲▲

Valid HTML 5 Valid CSS!