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05.10.2012

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puntos 23 | votos: 23
¿Cuántas veces miramos - a los ojos de una persona esperando ver si nos ama como lo hacemos
nosotros a ella?
puntos 22 | votos: 26
El esfuerzo no garantiza el éxito - pero sirve de consuelo en el fracaso.
puntos 9 | votos: 9
El tiempo es - como un cuenco de arroz: si se desperdicia un grano no le damos
importancia porque quedan muchos granos más
puntos 12 | votos: 14
Mientras tanto - Porundia en el sótano de Estafa Total.
puntos 25 | votos: 27
La forma - más tonta de perder el tiempo es aburriendose

puntos 4 | votos: 4
Un mundo feliz - ¿Ficción o realidad?
puntos 29 | votos: 31
Cuánta emoción producía - creer que conducíamos de verdad.
puntos 24 | votos: 24
Hoy, en la nave del misterio - el asombroso caso del columpio que se tira a nuestras mujeres.
puntos 7 | votos: 7
¿Qué tal el último capítulo - de la temporada de juego de tronos?
puntos 20 | votos: 24
Cuando no tienes concierto - y decides enseñar a una estatua a leer.

puntos 15 | votos: 15
Me siento muy solo. -
puntos 12 | votos: 12
La vida es un viaje - viajar
es vivir.
puntos 12 | votos: 16
Ultimando los preparativos - para aprovechar al máximo el verano.
puntos 7 | votos: 13
Estaría jodidamente perfecto - si dejaran de joder tanto con ese estúpido movimiento facial, como si
la felicidad y el dolor dependiera de ello.
puntos 11 | votos: 13
Its Raining Somewhere Else 7 - -No debí de comportarme así- Mario hablaba consigo mismo sobre su
repentino ataque de ira ejercido contra Mylo.  Este se había marchado
a la salida del cementerio sin mediar palabra alguna más.

Mientras tanto, Mario volvió junto a Cristina, que seguía pensativa
en el mismo sitio que se encontraba antes. Se encontraban los dos
solos. Ni Chesa ni Ori acudieron al funeral. Desde la muerte de
Josephine, perdieron todo contacto con Chesa. Si acaso se puso en
contacto con Mario un día antes de perder todo contacto con ella.
Era una tarde con una habitual lluvia vespertina. Mario estaba como de
costumbre delante de sus libros, estudiando para las clases que daría
el  día de posterior. Como era costumbre en él, de fondo sonaba una
pieza de Chopin que le ayudaba a mantener la concentración en sus
estudios. Así pues, en su escritorio había una montaña de papeles,
la mayoría apuntes hechos a mano, apilados a un lado de los libros de
las materias del día posterior. En el otro extremo, se encontraba su
portátil con el cual disfrutaba de tan armoniosa música. En el
momento en cual los estaba revisando con suma minucia, una pequeña
vibración le sacó de su  estado de máxima tranquilidad. Estaba
recibiendo una llamada de su móvil. Obviamente, lo puso en
silenciador, por lo que al principio le costó interpretar aquel
molesto ruido como algo de importancia. No fue hasta mirar a su
ordenador, en el cual se encontraba conectado para recargar su
batería, que se dio cuenta que el causante de aquel ruido era su
móvil.
Fue al cogerlo que colgaron la llamada. Dejó por unos instantes sus
importantes estudios para ver de quién se trataba. Como reconoció
enseguida, se trataba del número de Chesa pues la tenía apuntada en
su agenda de contactos. Apresuradamente, la llamó. Sin embargo, esta
pareció rechazar su llamada pues saltaba el contestador de voz. 

Lo intentó hasta en tres ocasiones pero todas con el mismo resultado.
Desistiendo de ponerse en contacto con ella, volvió nuevamente a sus
quehaceres no sin que una parte de él siguiese preocupado por su
estado.

En los casi de dos años en los cuales mantuvo contacto con ella,
había forjado en su interior una perspectiva de ella muy concreta.
Era simple por fuera pero compleja por dentro. Es decir, sus ropas
nunca fueron nada ostentosas ni pretenciosas, con el fin de llamar la
atención. Tampoco sus modales ni forma de trato con los demás. Si
acaso era muy cortés y refinada con desconocidos pero aquello, según
palabras que le dijo a ella, era para mantener las distancias con la
gente con la cual no tenía un buen grado de confianza. Así pues, en
el fondo, pese a parecer una chica tímida y sin recursos, resultaba
ser una persona bastante expresiva cuando estaba en confianza. No
obstante, esta bipolaridad en su comportamiento, con aquellos que
tenía confianza con los que no, le había hecho adquirir una gran
sensibilidad que quisiese o no, marcaba bastante su personalidad. De
este modo, le afectaba todo lo que ocurriese al alrededor, aunque no
le afectase directamente a ella pero al forzarse a mantener una fría
distancia con los demás, a veces no podía abrir dichos sentimientos
con nadie por lo que los retenía en su interior hasta no poder más. 

Mario supuso que en esta ocasión había ocurrido eso mismo. Viéndose
incapaz de expresar adecuadamente sus sentimientos debido a la muerte
de un ser cercano, había optado por encerrarse del mundo, con el fin
de que nadie pudiese ver que estaba sufriendo.
Al cabo de un rato, el móvil volvió a sonar pero esta vez no se
trataba de una llamada sino de un mensaje de texto. Como concepto
llevaba un mero Hola. que parecía bastante solemne. Iba acompañado
del siguiente mensaje:

Hola, Mario. Quería decirte que necesito tiempo para mí misma, para
asimilar todo lo que está ocurriendo. Espero que sepáis perdonarme
por haber cortado relación de forma tan abrupta con vosotros. Espero
que cuando esto suceda, podamos volver a vernos. Hasta que se ese
momento llegue, os debo decir adiós.

Mario leyó el mensaje un par de veces antes de contestarlo. A juzgar
por las sensaciones que transmitía en sí, Chesa parecía encontrarse
bastante abatida. Quizás que le hubiesen insistido para que asistiese
al funeral no fue la mejor manera de ayuda. Es más, aquello
seguramente no hizo sino acrecentar su desconexión con el exterior. 
Así pues todo lo que puso para contestar fue lo siguiente:

De acuerdo entonces. Me alegra saber que no te has olvidado de
nosotros. Por favor, siéntete libre de hablar con nosotros si te hace
falta. Te estaremos esperando. Cuídate

Y envió el mensaje. Se dispuso a proseguir  con sus estudios
nuevamente aunque de vez en cuando miraba hacia un lado para ver si
había recibido otro mensaje. La tarde transcurrió sin que nada más
sucediese por lo que acabó su horario de estudio de la manera
habitual.

Horas antes, en otro punto de la ciudad, Chesa había recibido su
mensaje al instante. No obstante no vio de qué forma seguir con tan
fútil conversación. Había regresado al hogar de sus padres por lo
que se encontraba en su habitacion, acostada boca abajo en su cama,
con la almohada húmeda debido a las recientes lágrimas que parecían
escapar de forma desbordante de sus ojos. Realmente se sentía muy
mal, sobre todo tras enviar ese mensaje. No quería que pensasen que
no iba por una total falta de respeto o de vinculación con la anciana
que en tan numeradas ocasiones había sido amable con ella. Por una
parte, sentía que estaba obligada a ir a darle un último pero
también sentía la necesidad de apartarse de todo, con el fin de que
todo acabase pronto y así el extraño dolor que sentía en su pecho
también desapareciese de la misma forma. 

-Mario- Cristina pronunció su nombre, señalando hacia el horizonte.
Por lo visto, dos personas se estaban acercando.

-Ya lo sé- dijo intentando sacarse de sus propios pensamientos-¿Ya
es la hora?- miro nuevamente su teléfono para cerciorarse-Está bien,
marchemos a hablar con ella.- ambos se dispusieron a caminar hacia el
exterior del cementerio.

Justo en la salida, donde se encontraba como una especie de jardín
con flores de crisantemo plantadas, en el cual Cristina tuvo el
detalle de recoger una para ofrecer como obsequio a Josephine, había
dos mujeres esperándoles.

puntos 26 | votos: 28
Al PP le ha faltado - un caso de corrupción más para llegar a la mayoría absoluta.
puntos 11 | votos: 13
Cuando tu plan A - es tu plan B, tu plan C,etc.
puntos 21 | votos: 21
El ser humano - puede llegar a ser  el peor de los monstruos.
puntos 13 | votos: 15
Y de nuevo, - has hecho sonar en mí la melodía;
música olvidada y maldita, 
desterrada de mi ser al considerar que no la merecía.
No titubeo al afirmar ese gozo;
desprendido de mi piel en tus manos,
de tu aliento en el mío,
de las marcas en nuestros cuerpos, en nuestras almas,
de esas miradas en la oscuridad con las velas como testigos.
Eres mi creador, el mío;
hacedor que hace nacer en mí,
toda aquella música que tan sólo tú sabe sentir.
puntos 7 | votos: 7
No hay un futuro para quienes - no son pensantes en el presente.

puntos 11 | votos: 13
Refúgiate en Internet decían, - te ayudará a olvidar a tu ex, decían.
puntos 27 | votos: 31
High School Love (Capítulo 8) - Cualquier parecido con historias de amor reales es pura coincidencia
puntos 15 | votos: 17
Mi situación sentimental, - soy el de la mierda.
puntos 14 | votos: 14
Its Raining Somewhere Else 6 - El cielo gris había dejado de llorar. Aún así, no había indicios
de que fuese a salir en sol. Era un día mustio, sin vida. En este
territorio de mortales, se hallaba un grupo de tres personas, todas
vestidas de un impoluto negro, para ofrecer su último adiós a la
persona que había partido de aquel mundo rodeado de barro y fango.

Sus miradas estaban perdidas en el féretro que tenían delante de sus
ojos. Era de madera negra, de ébano, con remates de oro. En el centro
de su tapa, había un ángel, de apariencia femenina, incrustado. Sus
manos, alzadas al cielo, parecían indicar que estaba custodiando el
alma de aquella persona que estaba dentro del ataúd, para que no se
perdiese de su camino al cielo. Entre estas, unos de los espectadores,
que era Cristina, ofreció un crisantemo blanco a la persona de la
cual se despedían, para que llevase, allá donde fuese, un bello
recuerdo sobre ellos. Tras poner cuidadosamente la flor en el regazo
del ángel, dio unos pasos atrás para que el féretro fuese engullido
por la tierra.

Tras eso, apareció brevemente el encargado del cementerio. Era un
hombre asocial, sin ninguna característica digna de mención. Una
pala que llevaba colgada en su espalda era su única compañera. Con
un leve asentimiento con la cabeza, comenzó a tapar el lugar que
ocupaba el féretro. Una vez hecho, nuevamente se despidió y se fue
de forma tan silenciosa como había venido.

El silencio seguía reinando entre los que seguían presentes de aquel
socavón tapado.Porque podría haberse llenado el vacío de la tierra
con más de esta pero el que ahora mismo había en sus corazones era
uno que no podría rellenarse. Solo el tiempo, y tras que su paso
erosione lo suficiente tanto sus mentes como corazones, podrían
olvidar.

No es que la conocieran a fondo. Tampoco que hubiesen tenido un trato
íntimo con ella pero seguramente fuesen los últimos en verla con
vida, a los cuales ofreciera una cálidas palabras de bienvenida.En
algún lugar dentro suya, tenían la obligación de no olvidar todo
aquello y la mejor manera que se les ocurrió de responder fue acudir
a su entierro y posterior velatorio.

Curiosamente, fue en su muerte cuando prestaron más atención a los
detalles de su vida. Su nombre era Josephine Montblanc, aunque tras
casarse adoptó el apellido de su marido, Erik Staal, que descansaba
en un nicho contiguo, haciéndole compañía en su sueño eterno en un
nicho contiguo. Tampoco ella había nacido en esta ciudad, sino en un
pequeño pueblo de Italia cuyo nombre había sido borrado de la
historia, pues principalmente fue uno de los tantos pequeños lugares
rurales que acabaron siendo mancillados, saqueados y posteriormente
destruidos a causa de la segunda guerra mundial. Viviendo su infancia
en plena guerra, tardó poco tiempo en perder su inocencia. Quizás
este fuese el motivo, de haber sufrido tanto en su niñez, que en su
vejez no quisiese que nadie sufriera ninguna precariedad o rechazo de
algún tipo. Años más tarde, una vez con el régimen acabado y con
Europa recuperándose de sus cicatrices, viajó por todo el
continente, explorando cada rincón de este. En unos de sus viajes
conocería al hombre con el cual compartiría el resto de su vida y el
de más allá. Erik era un joven holandés que también había
emprendido la huida de su hogar pero no por las mismas razones que
Josephine. En un alto del camino, tuvieron tiempo para enamorarse y
dar rienda suelta a la pasión que ardía en sus jóvenes cuerpos.
Así pues, ambos decidieron dar por finalizada su viaje por el mundo,
siguiendo los dictados del corazón, y buscaron empezar una vida desde
cero en una ciudad desconocida por todos, un lugar sin nombre donde
ninguno de los dos estuviese atado a nada, salvo el amor que sentía
el uno por el otro.

Así pasaron los años. La ciudad fue creciendo al igual que ellos.
Pero pronto la desgracia se cebaría con ellos. Erik, que trabajaba
como constructor para el progreso de la ciudad, murió en un fatídico
accidente a la temprana edad de 33 años. Josephine, destrozada por
dentro, se alejó de todas las amistades que construyeron durante ese
tiempo pues hablar con ellas le producía el dolor de saber que nunca
más volvería a verlo.Puso a la venta todas sus posesiones, excepto
las que para ellas guardaban más recuerdos y compró un inmueble, con
apenas una planta baja y otra superior. Años más tarde todo aquella
zona, que antes era completo prado, se convertiría en unas de las
zonas más valorizadas de la ciudad. En ella vivió 58 años, hasta
que volvió, hace pocos días, a reunirse nuevamente con su marido.
Un encuentro bajo el frío manto de la muerte que sin embargo con la
calidez que desprendía su apenas era notable.

-Descansa en paz-musitó levemente Mylo.Con aquella leve interacción,
pudo sacar de su estado a Cristina y Mario, que seguían cautivados
con la repentina muerte de la dueña.

-Es muy triste.- la voz de Mario salió entrecortada, en parte porque
hasta hace un momento había estado llorando-Nadie salvo nosotros supo
de su existencia. Ni tan siquiera nadie de esta ciudad supo lo que
hizo por esta. Solo de pensar en lo sola que se debió de sentir y
aún así seguir ofreciendo una sonrisa para nosotros, día tras día.
Es simplemente-fue interrumpido por Cristina, que le ofreció un
pañuelo para secar las lágrimas.

-Debió ser feliz hasta sus últimos momentos.- le digo Cristina a
Mario cuando este le devolvía su pañuelo- De lo contrario, no
hubiera estado viviendo así durante tanto tiempo sin cambiar-

-De todas formas eso ya da igual- se apresuró a continuar a decir
Mylo.-Ya está muerta.- sonrió descaradamente mientras gesticulaba
con la manos.

Lo que no puedo predecir es que un acto de furia, recibiera un duro
puñetazo por parte de Mario. No es que le hiciese mucho.
Comparándolos, Mario estaba en mucha peor forma que Mylo. Este no
tendría que emplearse a fondo para darle una buena paliza. Pero
siendo las circunstancias que eran, decidió recibir el golpe en la
cara. Apenas lo hizo tambalear. Es más, Mario era quien parecía
estar peor. Justamente, fue ese repentino ataque lo que usó de
pretexto para dejar solos aquellos dos.

-¡Miserable!- grito con un tono de voz inusual en él. Quizás la
única oportunidad que tuviese de expresar lo que sentía. 

Con Mario gritandole a lo lejos, Mylo se despidió de Cristina que
miraba apaciguada la relación de ellos dos. Ciertamente, todos
estaban actuando extraños el dia de hoy.
puntos 10 | votos: 10
Pero dejando por delante un futuro - que heredará el resultado de los errores y el odio del pasado.

puntos 6 | votos: 10
Tu papá está en el cielo ahora. - Y en el río, en el campo, en el pico de ese cuervo...
puntos 3 | votos: 5
Eden Hazard - Cada vez que un compañero me pasa la pelota ya se lo que voy a hacer
con ella
puntos 17 | votos: 19
Todo lo que creo desconfía -
puntos 2 | votos: 4
La mejor banda - y tu lo sabes
puntos 11 | votos: 11
Yo esperando - notas finales.

puntos 37 | votos: 43
El día que le exijamos más - a nuestros gobernantes que a nuestra selección de fútbol, tendremos
un país con la alineación correcta.
puntos 4 | votos: 4
nadie me quiere - todos me odian, mejor me como un gusanito
puntos 4 | votos: 8
OJOS -
puntos 18 | votos: 20
Si quieres gustar a la gente, - gústate a ti mismo.
puntos 9 | votos: 13
...tener las mariposas en el estómago - no tanto.

puntos 15 | votos: 15
Desmotivaciones - He escuchado la opinión de mucha gente sobre la página y no parece
buena la valoración: hablan de que desmo es una página en la que
sólo te critican y no valoran tus carteles. En cambio yo en las cinco
cuentas que llevo casi no he visto desgracias por aquí. Me parece una
buena página sinceramente, siento que nunca he visto la parte oscura
de desmo. Bueno, era sólo dar mi opinión. Pasen un buen día (o
noche:)
puntos 18 | votos: 20
Es increíble como una sola persona - puede ser el soporte de muchas otras.
puntos 17 | votos: 17
Aunque te olvidas que existen - al compartir tu tiempo con buena compañía.
puntos 16 | votos: 16
En una batalla lo más importante - no es para quién luchas, sino por quién.
puntos 5 | votos: 7
No sé qué es más patético - si pensar en la ironía de estos meses con el Reino Unido o en ver que
un conjunto de ancianos xeófobos/racistas condenaron a una población
joven que teniendo un cuarto de su edad fue más sensata y va a ser la
que termine pagado por su estupidez.

puntos 9 | votos: 11
Para que reine la paz en la Tierra - quizás toda la humanidad deba de ser exterminada.
puntos 10 | votos: 14
Deja de hacer spam - para evitar el baneo,  llega el gato y lo banea por insultos
puntos 20 | votos: 20
Cuando escribes una buena historia - donde tu amigo es el protagonista y te pide que hagas más.
puntos 11 | votos: 11
Os presento mi modelo a seguir -
puntos 12 | votos: 12
Y no es el único. -

puntos 13 | votos: 13
Jodidamente aterrador -
puntos 13 | votos: 15
Tan decididos están algunos - a erradicar lo malo, que no sería descabellado pensar que ellos mismos 
podrían empezar a crearlo cuando ya no quede nada, para luego hacerlo 
desaparecer y así seguir disfrutando de esa sensación de bien interior.
puntos 13 | votos: 13
Las mejoras son un mito del verano - y las principales un juego macabro
puntos 13 | votos: 15
No me juzguéis - hice lo que pone el cartel.
puntos 19 | votos: 19
Saber mantener la calma - es una cualidad que puede ayudarnos mucho en ciertas situaciones.





LOS MEJORES CARTELES DE

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