elruso

  

 En Desmotivaciones desde:
26.11.2010

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La razón de baneo:
cartel de un cartel


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Me cago en la puta -
puntos 12 | votos: 12
Esa angustia que te entra... - cuando salen anuncios de la vuelta al cole los ultimos días de verano
puntos 10 | votos: 10
¿Que estas viendo hijo? - NADA NADAA!!
puntos 5 | votos: 5
Las lágrimas de Chuck Norris - Curan el cáncer
Lástima que nunca haya llorado
NUNCA
puntos 9 | votos: 13
Chuck Norris -                                    no miente...                                                          
La verdad se adapta a él...

puntos -25 | votos: 93
En-salada - ¿Por qué le damos a un alimento el nombre de una acción?
By:David
puntos 2839 | votos: 3507
Google - El séptimo día Dios creó GOOGLE y dijo quien busca 
encuentra
puntos 13 | votos: 17
y tu más - que un semaforo en el need for speed
puntos 36 | votos: 42
¡Basta ya! - Basta de carteles chorra en la principal, sin creatividad, sin originalidad.
Basta de borrar carteles sin justificación.
Basta de censura de opinión.

Yo apoyo la huelga de carteles en Desmotivaciones.es
puntos 17 | votos: 21
Puenting - Nivel: lagartija

puntos 19 | votos: 19
Desmotivaciones.es - Mucho más que una página. Detrás de cada pantalla, un mundo de
sueños, deseos, alegrías, decepciones, engaños. Una carrera de
fondo, día a día para superarse al anterior. Esfuerzo y dedicación
por llegar a lo más alto. Competitividad. Entusiasmo por hacer llegar
lo más profundo de cada cartel. O relajarse y reír. En esta lucha,
cada uno tiene sus propios motivos. Y sus propios métodos. Pero
sobre todo, amistad, lealtad, compañerismo, complicidad. Ver las
cosas desde otro punto de vista.
puntos 21 | votos: 21
Aguanta aguanta - Que ya biene la ambulancia
puntos 16 | votos: 16
Sabías que - Jack sparrow ,  al principio del rodaje de la primera película , a
los ejecutivos de Disney no le gustaba como actuaba  y se preguntaban
porqué habla asi ,  si está borracho o si era gay ? Ahora es uno de
los personajes más famosos del mundo
puntos 30 | votos: 146
TRANQUILO... - Siempre te quedará el segundo puesto en la liga.
puntos 7 | votos: 7
Para mi es un orgullo  - que tus compañeros te apollen cada vez que sales aunque seas el jugador numero 12

puntos -28 | votos: 58
Chuck Norris - es capaz de ser más gay y travestido con padas giratorias anales que
cualquier templario
puntos 11 | votos: 21
Al otro lado de la vida - 1x07 - Tejado del edifico Astoria 23
28 de septiembre de 2008

La puerta gruñó al oscilar sobre sus goznes. Bárbara la abrió
lentamente, esperando encontrar cualquier cosa tras ella. Lo único
que ahí había era una escoba, un recogedor y un cestito con pinzas
junto a una pared, todo iluminado por un gran lucernario que filtraba
la tardía luz del ocaso al generoso hueco de la escalera. Ese era un
lugar cerrado, y si entraba ahí, no quería tener ninguna sorpresa
desagradable, de modo que habló. Preguntó en voz alta si había
alguien ahí. No obtuvo respuesta, ni buena ni mala. Eso no era una
garantía para saber que ahí estaría segura, pero ya era algo.
	Dejó la puerta abierta y se dirigió hacia la barandilla para
empezar a bajar las escaleras, oyendo un inquietante eco a cada paso
que daba, alejándose cada vez más de la luz. El rellano al que
llegó, el del sexto piso, tenía cuatro puertas; dos a cada lado de
un pasillo que acababa en la misma puerta tapiada con maderos que
viera por fuera mientras subía. Abandonó la escalera y anduvo hacia
las puertas, sin mucha esperanza de encontrar ninguna abierta,
empezando a pensar que sería lo que haría si en ese bloque no
había ni un solo piso al que poder entrar.
	Sexto primera, cerrada a cal y canto; incluso se veían las puntas
de algún que otro clavo asomar por el marco. Sexto segunda idéntico
resultado. Sexto tercera parecía igualmente impenetrable, pero cuando
Bárbara giró el pomo la puerta cedió sin dificultad. No había
previsto que eso pudiera ocurrir, y por ello le dio más respeto que
satisfacción. Empujó suavemente la puerta, al tiempo que decía un
largo ¿Hola?. Al parecer no había nadie ahí dentro. Echó un
último vistazo al pasillo y entró en la casa, en cuya puerta
pendía una placa que decía Señor y Señora Soto. Cruzó el
umbral algo asustada, y cerró la puerta tras de si.
	Todo parecía en regla ahí dentro, y eso le dio una extraña
sensación de que estaba haciendo algo mal. Entrar en una casa ajena
sin ser invitado y disponerse a pasar ahí la noche y saquear su
cocina, sin ni siquiera conocer a los dueños, no hubiera estado bien
en el mundo real, en el que había leyes y normas morales. Ahora todo
era distinto. En una especie de comunismo extremo, todo era de todos
y debía ser compartido sin importar el origen y la condición del
individuo. Era una ley por nadie establecida, pero obedecida por
todos; una especie de conocimiento colectivo sobre la manera de
actuar. 
	Tras dejar caer la ropa que llevaba sobre el sofá, miró alrededor,
y vio un pequeño salón acabado en un gran ventanal con vistas al
cementerio.  Tal vez no era el lugar más acogedor del mundo, pero a
Bárbara no se le ocurría uno mejor donde resguardarse. Se acercó a
un gran mueble y asió una foto en la que se veía una pareja de unos
treinta años. El señor Soto abrazaba a la señora Soto por detrás,
colocando su cabeza sobre el hombro de ésta, que sonreía con los
ojos achinados. Estaban en una playa paradisíaca, mucho antes de que
todo esto empezara. Envidió su situación, la felicidad que
demostraban con sus caras risueñas, y se preguntó donde habrían
ido a parar; no tardaría mucho en averiguarlo.
	Todo estaba demasiado tranquilo, demasiado ordenado. Ahí había
algo que no le acababa de encajar. Vio la mesilla de una televisión,
sin televisión, un equipo de música y una gran mesa con seis sillas
perfectamente colocadas. Lo primero que hizo fue dirigirse hacia la
cocina, pues el hambre ya empezaba a hacerse bastante acusado.
Incluso ahí dentro parecía todo en regla. Sobre la encimera de
mármol negro descansaba un cuchillero repleto de cuchillos de todos
los tamaños. Bárbara agarró el más grande que vio, algo más
tranquila al verse armada. Si bien un cuchillo no acabaría con uno
de ellos, podría entorpecerle un rato,  tal vez lo suficiente para
salir por piernas de ahí.
	La luz se filtraba por una ventana apaisada, bañando con una luz
mortecina todo cuanto la rodeaba. Se acercó a la nevera y puso su
mano sobre el asa que la abriría, tirando de ella. El intenso olor
que de ahí manó la hizo cerrarla al instante. Dos semanas sin
electricidad eran más que suficientes para echar a perder lo que
quiera que guardasen ahí dentro. Debería seguir buscando.
Ingenuamente abrió el grifo, pues también estaba sedienta, pero
éste se limitó a hacer un ruido, como un gorgoteo, y volvió a
quedar en silencio. Tras la puerta de acceso había otra puerta,
cerrada. Bárbara pensó que  tal vez sería la despensa. Se acercó
a ella y la abrió. 
	En efecto, se trataba de la despensa, pero ahí no se encontraba lo
que ella hubiera podido prever, sino algo mucho más desagradable. A
juzgar por la barba que asomaba por entre la sangre seca de lo que
quedaba de su cara, debía de tratarse del señor Soto. Estaba
sentado en el suelo, medio de lado, con una de sus manos todavía
sosteniendo la escopeta de caza que le había quitado la vida, y que
le había volado media cabeza. Los efectos del disparo aún se
notaban por todos lados, pues la estantería que había tras él
estaba bañada en sangre, y con el disparo había dejado caer parte
de los alimentos envasados que ahí guardaban.
	La visión era horrible, y de buen grado hubiera cerrado esa puerta
de nuevo para no volver a abrirla, pero ahí había todavía
demasiada comida intacta, y ella tenía mucha hambre. Cuchillo en
mano se acercó al señor Soto, y le sustrajo la escopeta de las
manos. Tal y como tenía la cabeza, desfigurada y agujereada,
Bárbara bien sabía que no volvería a levantarse. Comprobó que la
escopeta estaba vacía. Por lo visto había gastado su última bala
en quitarse la vida; Bárbara debería conformarse con el cuchillo.
Agarró una botella de agua, un par de latas de conserva y una bolsa
de patatas fritas, y salió finalmente de ahí.
	Dejó toda la comida sobre la mesa de la cocina, y tomó asiento en
una silla de madera. Encarada por si las moscas a la puerta de
entrada, y con el cuchillo bien a mano, comenzó a comer y beber,
saciando sus necesidades, sintiendo por primera vez en mucho tiempo,
algo de placer, algo de paz.
puntos -2 | votos: 6
Fuck Yea & FFFuuuu - El origen
puntos 9 | votos: 13
Google Imágenes - intenta decirme algo
puntos 34 | votos: 34
Cariño, vengo de pescar. - -¿que te ha pasado en la cara?
-nada, un mosquito
-¿y te ha picado?
no le a dado tiempo, paco lo ha matado con el remo

puntos 6 | votos: 8
Que decir... - cuando sobran las palabras...
puntos 8 | votos: 8
Si adivinas que criterio sigue... - dimelo, y te voto positivo todos los carteles. Enrollaos y no lo
voteis negativo, si no os gusta pasad de el. (si creeis que lo
teneis, NO COMENTAD, enviadme la solucion por privado)
puntos 1 | votos: 3
No  - no lo estais haciendo bien...
puntos 6 | votos: 6
Y Marcelo... - se quedó sin amigos
puntos 19 | votos: 19
EL PACO Y YO - Version: habbo-african

puntos 6 | votos: 12
Vota positivo - y no pasara nada
puntos 5 | votos: 9
Inteligencia - Nivel: subnormal
puntos 197 | votos: 291
Winnie the fuuuuuu - Descripción gráfica
puntos 6 | votos: 8
La virginidad - La única cosa buena, que todos queremos perder.
puntos -5 | votos: 7
Chuck norris - (Hijo)




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