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01.03.2013

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Geek

puntos 2 | votos: 6
toques - PEQUEÑOS TOQUES HACEN GRANDES COSAS
PIENSALO
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:)Se feliz con loque recibes=D - Se feliz con los pequeños detalles lo que recibes 
reflexionalo  una vez +
puntos -33 | votos: 201
_________________ - Los llantos de mi hija me desvelaron.

‘ ¡No! ¡No! ¡Sé que se despertará!
¡Me prometió que iríamos juntas a ver la playa!
¡Por favor! ¡No la desconectéis! ’
 
Entrelazó sus pequeñas manos alrededor de mi brazo.
 
‘ ¡No podréis separarme de mi madre! ¡Aún está viva!
¡Lo siento! ¡Sé que nos escucha! ’

Y tanto que lo hacía.. Mi pequeña..

‘ ¡Mami, por favor, di algo! ’

Pero por mucho que quisiera, las palabras no salían de mí.
Deseaba decirle que la amaba, que conoceríamos la playa juntas,
que no la dejaría sola... Pero estaba atrapada en un cuerpo sin vida.
Luchaba con todas mis fuerzas por abrir los ojos, secar sus lágrimas,
abrazarla como ella lo estaba haciendo en ese preciso instante,
pero era en balde.

‘ Les daremos el tiempo que necesiten para despedirla. ’
- dijo el doctor.

Cerraron la puerta de la habitación.
Mi padre, mis dos hermanos, mi marido...
Todos trataban de calmar a mi pequeña, sin resultado.

‘ ¡Mira mamá! ¡He traído tus cinco rosas blancas!
¿Verdad que las hueles? ’

Las rosas… Hacía ya tres años que no las veía.
Tres años, puede que incluso cuatro.
El concepto del tiempo era algo que me confundía.
Pero recordaba perfectamente el aroma que desprendían.
Me las acercó. Sí. Eran mis rosas.

Las rosas que mi madre me regaló el día de nuestra boda.
Las que siempre habían estado sobre la mesa del comedor bendiciendo
la comida. Mi madre, siempre presente en alma.
Ahora volvería a verla.

‘ ¡Mamá! ¡Huélelas! ¡Son tus rosas! ¡Despierta ya! ’

Tiró las rosas al suelo, de impotencia. Se desplomó.
Su padre cayó al suelo con ella también
y la envolvió en un cálido abrazo.

Debía ser fuerte en aquel momento,
fuerte ante su hija que necesitaba que la envolvieran.

Al menos yo sabía que dejaba a mi pequeña en buenas manos,
pero lo hubiese dado todo por quitarme aquel cuerpo inerte de encima
y abrazarla yo misma una última vez más.
Verla sufrir de esa manera… Era horroroso.

‘ Escucha princesa, ’
- dijo mi marido sin soltarla, mientras se secaba las lágrimas
que empezaban a desprender de sus ojos -
‘ mamá cuidará de ti desde el cielo junto con la abuelita.
Sabes que lo hará. Pondremos cinco rosas blancas más sobre la mesa,
para que esté allí con nosotros también. ’

Sin duda iba a estarlo.
No iba a dejar a mi pequeña sola en ningún momento.
La cuidaría día y noche, sería su ángel de la guarda.
No podría abrazarla, cierto, pero siempre estaría allí presente.
Siempre, siempre, siempre.

‘ Pero yo quiero volver a verla sonreír... ’

Nadie fue capaz de decir nada.
Sin duda era lo que todos deseaban, volver a verme sonreír,
volver a ver vida en mí... y con aquella frase los dejó paralizados.
Mi padre cogió fuerzas y se acercó a ella.

‘ Preciosa mía, la verás sonreír siempre que quieras,
al igual que veo yo a tu abuelita sonreír.
Pero para ello debemos dejar que descanse.
Este no es lugar para nadie.
Llena de cables, entre cuatro paredes grises... ’

La pequeña se secó las lágrimas con las manos
y puso atención en lo que decía.

‘ Tu mamá es un ángel, pero estos cables impiden que vuele.
¿Lo comprendes? ’

Parecía que aquellas palabras aliviaban su dolor. Asintió.

‘ Vamos a dejar que vuele, que vuele alto.
El cielo es un lugar maravilloso. De veras.
Me lo ha contado la abuelita. Y desde allí, juntas, nos cuidarán. ’

Aquellas palabras me reconfortaron incluso hasta a mí.
Gracias papá. Siempre fuiste un gran hombre,
de los que saben cómo actuar en cada instante,
pero aquello… aquellas palabras… estaban siendo las palabras
más emotivas que había escuchado en mi vida.

Sentía cómo mis dos hermanos
lloraban en una esquina de la habitación.
Mi marido y mi hija, abrazados, atendían lo que mi padre decía.
Aún se les escapa alguna lágrima que otra,
pero parecía que aquellos sollozos y aquel dolor que
sentían hacía unos minutos hubiera emanado.

‘ ¿Dejamos que vuele? ’ - preguntó su abuelo, ofreciéndole
el cable que impedía que surgieran mis alas angelicales.

Volvió a asentir. Se levantó del suelo y recogió las rosas
que previamente había tirado.
Abrió mi mano, posó las rosas en ellas
y dejó descansar mi brazo sobre mi pecho.

Volví a olerlas por última vez.
Me dio un beso en la frente.

‘ Vuela alto, mamá, vuela alto. ’
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¡¡¡Sonrie!!! =D,=D - Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que
tienes mil y una razones para reír.
puntos -2 | votos: 2
Yo Se comO sE dEscrIBE OK. - Sin música para decorarlo, el tiempo es sólo un puñado de aburridos
plazos límite de producción o fechas en las cuales deben pagarse las
cuentas.

puntos 2 | votos: 4
Que bonito - seria traer de regreso alguiem del cielo ¿¿te imaginas??? pasar un
dia con  esa persona ,solo un dia,darle un ultimo abrazo,un ultimo
beso, volver a escuchar su voz,tener otra oportunidad para de
cirle te quiero,te extraño, te amo con todo el alma
puntos 3 | votos: 5
se feliz - El Fütüro Nünca Sale Como Lo Planeamos...¡¡
Asi Que No Hagas Planes ..¡¡
Deja Qüe La Vida Te Sorprenda..¡¡ :] ^_^
puntos -1 | votos: 7
ASAMBLEA NACIONAL - lo que dan lo queda



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