En Desmotivaciones desde:
27.04.2011

 Última sesión:

 Votos recibidos:
bueno 62707 | malo 704
DesmoFanGeekClasificación Nivel 2Comentador Nivel 2Principalero Nivel 2Veterano Nivel 3

puntos 16 | votos: 18
El enemigo al que no se ve - es siempre el más temible.
puntos 12 | votos: 12
Una voz dirá mentiras - pero en muchas otras hay verdades encerradas.
puntos 2 | votos: 6
Le invadía la nostalgia - cada vez que la miraba a los ojos. Aquella muñeca que apareció de
repente en el jardín de su casa le arrancaba del corazón sus
taciturnos recuerdos de la infancia. Tenía un aura atrayente que le
hizo llevarla a dentro pero había algo extraño en ella. No era sólo
por la misteriosa caja de música y el mecanismo que le hacía
inclinarse de un lado al otro. Había algo más… Sus ojos parecían
estar vivos; llenos de tristes recuerdos de niñez.

Días después de recoger a la muñeca, su propietario apareció
muerto rodeado de su propia bilis negra en el jardín de su vecino.
Había muerto de melancolía desde lo más profundo de su ser.
puntos 9 | votos: 9
Abrió con cuidado la caja. - Era una libélula y tras de sí salieron volando mil más. Del arca
emanaron todos los bienes imaginables en la naturaleza. Se presentaron
en un mundo plagado de Quimeras.
puntos 3 | votos: 3
Además de la muerte, - nos separa una puerta.

puntos 4 | votos: 6
Siempre miro a los ojos - de las personas. Soy capaz, en ocasiones, de adentrarme en su interior
gracias a ellos; a sus movimientos, a los del iris, la pupila, y todo
lo imperceptible dentro de ese agujero negro. Pero penetrar en el ser
de ella fue diferente al del resto.
Nos vimos de lejos, ambas nos miramos a los ojos. Supe directamente
que ella también solía hacerlo por esa búsqueda instantánea de mis
ojos contra los suyos en un vacío como el que nos rodeaba. Seguimos
andando; nuestros caminos se iban a cruzar y nosotras seguíamos
mirándonos a los ojos. Hasta que nuestras caras se encontraban a un
palmo de distancia, y entonces pude sumergirme en ellos cual hijo se
asienta en el regazo de su propia madre.
Jamás vi un color miel tan especial. Era miel el iris pero blanca su
escletórica, y éste se oscurecía según se aproximaba más a ella.
ahora me recuerda al paso del día a la noche, e interpreto su nívea
escletónica como la nada, la no existencia; esa que sufrimos, el
sueño, por los delirios causados por la luna. Su iris, al abordar la
pupila, se volvía más apagado, pero no de la misma manera que con la
escletónica: esta vez se desvanecía en la oscuridad de sus pupilas.
En aquel momento, cuando me di cuenta de aquello, me hizo pensar en
las bestias que cada uno de nosotros llevamos dentro y, yo sentía que
su monstruo estaba encarcelado en ellas y que por unos instantes,
nuestras quimeras interiores se conocieron por vía de nuestros ojos.
Todo esto lo procesó mi cerebro en menos de un segundo.
Y entonces ella se fue. Y yo también me fui.
Y nunca jamás llegué a saber de la chica con los ojos de miel
amarga.
puntos 5 | votos: 5
No comprendía - cómo podía ser siempre la última en el camino hacia casa al volver
del instituto. Siempre me quedaba atrás. Como una tropa de hormigas,
todos salíamos del hormiguero por el mismo lugar en busca de comida
que compartir con nuestra familia. Normalmente yo encaminaba la
marcha, dirigía a las demás. Pero no porque fuese rápida, sino
porque era puntual a la hora de partir. Era mas bien lenta; tranquila.
Me gustaba observar mi entorno; todo lo que me rodeaba. Me abstraía
con ello. Sin embargo, mi lenta marcha hacía que las demás me
adelantasen.

Y yo no lo comprendía.

Me preguntaba cómo podían ser tan veloces. Qué les motivaba para
tener tanta prisa. ¿Acaso no querían aprovechar esos veinte minutos
de libertad para sentirse algo más libres de lo que nunca fueron? Y
me pasaba el resto de camino andando más lento, meditando sobre esto.
Y veía cientos de espaldas pasar por delante de mí. Mirándolas
intentaba descifrarlas. Así, de alguna manera, intentaba acallar la
incesante voz de mis pensamientos. Pero no lo hacía. Aquella voz
siguió allí día tras día. Se repetía siempre en un intervalo de
minutos precisos. Una vez que cesó aquel tiempo, cesó la voz y me di
cuenta.

Ya lo comprendía.

Intenté ponerme en sus situaciones. Yo siempre vi a los demás con
demasiada prisa, y quizá era yo quien iba demasiado lento. Todos iban
a sus casas; sus hogares. Yo, también. Entonces me puse a pensar... y
encontré el error. Sus casas significaban hogar; la mía, no. Ellos
evitaban el exterior, querían el calor que les brindaba un techo. Yo,
sin embargo, quería más y más de aquella bóveda celeste y evitaba
caer ante las redes de aquellas paredes.

Fuimos hormigas, pero la diferencia que mantuve con el resto fue que
yo le pedía al mundo volar cuando no podía ni andar
puntos 6 | votos: 6
Y lloro sonriendo - pensando en nuestro reencuentro.
puntos 5 | votos: 5
Y congelé mis sentimientos - en el bloque de hielo que parecía mi corazón. Hasta entonces no supe
nada de ellos...
 Hasta que te conocí.
Entonces aquel gigantesco bloque de hielo que congelaba mi organismo
comenzó a derretirse. Comenzó a aumentar su temperatura poco a poco;
centígrado a centígrado. Y los sentimientos que se escondían tras
él, empezaban a asomarse por los lados; haciéndose ver.
Y yo sentía pavor. No sabía qué iba a ocurrir conmigo. Tenía miedo
de volver a convertirme en la mujer de hielo; de irme a la cama y
llorar diminutos cubitos de hielo, sollozar y empapar mi almohada con
el vaho helado que desprendía de mi boca. Tenía miedo del
desengaño.
Pero aquella fuente de calor me trató bien. Compaginamos desde el
primer momento. Supo sacar delicadamente de mi corazón los
sentimientos más profundos. Y quitándoles, con cierta pausa y
tranquilidad, las espinas de inseguridad y miedo.

 Podría decirse que, si yo fui el invierno, y él, el verano, juntos
hicimos un otoño eterno.
puntos 7 | votos: 9
¿Y si fuese todo una fantasía? - ¿Cómo diferenciar lo real de lo irreal en un lugar en el que puedes
concentrar toda clase de hechos a tu antojo y seleccinarlos  al estilo
del gato de Schrödinger? ¿Cómo sé que la información de mi
cerebro es verdadera? ¿En qué me puedo basar para saberlo?
¿De veras siento lo que siento y no es todo lo contrario?
¿Y si todos aquellos amores que viví no fueron más que necesidad de
compañía teñida de dulzura? ¿Y si eso es el amor?
¿Y si mis acciones no las controlo yo y las dicta otro ser dentro de
mí y no vivo mi vida, si no la de un ente pasado una y otra vez?
¿Y si mi vida no ha sido creada más que por el motivo de pasar al
lado de cierta persona en cierto momento y en cierto lugar?
¿Y si todo lo que hice en esta vida y todo lo que aún me queda por
hacer está todo prescrito y no puedo escapar de ese texto?
Y si mi vida acabase hoy, ¿habría algo más? ¿Habría luz o simple
oscuridad? ¿A algunos les sería dada la luz por sus buenas obras y a
otros la oscuridad por sus malas obras como nos enseñan? ¿Y si,
simplemente, no hay nada; vacío?

Todas las respuestas a estas preguntas no se hallan en nosotros, 
están perdidas por nuestro entorno...

en lugares insospechados.

puntos 6 | votos: 8
Son tristes. - Son tristes aquellas vidas que necesitan de descargas eléctricas para
seguir viviendo. Son aquellas vidas que no se mueren porque no se
esfuerzan ni en morirse. Son aquellas vidas que, ya no viven para sí,
viven para los demás. Son aquellas vidas que, de tanto sufrir, ya no
sufren. Llevan el sufrimiento como un estado de un ánimo; un estado
de vida.
Tal vez aquellas vidas no suenen del todo agraciadas. Sin embargo, se
sienten de este modo al ponerse en contacto con una descarga
eléctrica; esa infusión de energía a sus vidas, de efímera
consistencia positiva. Gracias a esas descargas, estas vidas pueden
seguir en pie. Pero esta estabilidad sólo durará cierto tiempo.
Llegado éste, estas vidas volverán a sentirse con ganas de
desfallecer entre las raíces de las tierras por no tener ningún
motivo por el que seguir viviendo. Es entonces cuando ellas recurren
de nuevo a las descargas eléctricas.

Son tristes.
Son tristes aquellas vidas.
¿Pero sabes qué vidas son más tristes aún?
Aquellas que, después de repetidas descargas, dan unos pasos hacia
atrás en el edificio del pasado y se caen por su precipicio, creyendo
así que dan paso a su redención, cuando lo único que provocan es
exaltación en las vidas por las que antes no desfallecía.
puntos 6 | votos: 8
I just wanna be loved by you. -
puntos 8 | votos: 8
Niebla. - Camino por los pensamientos de mi corazón, y me encuentro con una
espesa niebla. Una niebla que no me deja leer ninguno de los secretos
que aguarda.
Me acerco a ella.
Me acerco más.
La toco.
La araño.
La desgarro.
La golpeo.
La empujo.
La pisoteo.
Y tan sólo consigo
arañar
desgarrar
golpear
empujar
y pisotear
a las paredes de mi corazón.
Exhausta, lo sigo intentando durante horas, días e incluso semanas.
Pero no puedo con ella. Es tan transparente y tan resistente... que no
puedo más. Me rindo a sus pies. Dejo que me absorba entre los
pensamientos de mi corazón. Permito que nos hagamos un solo ser.
Comienzo a sentir lo que ella siente; a vivir lo que ella vivió en
otros corazones.
Y en un remoto momento, una voz que parecía salir de mí sin mi
control, se escapó de mis labios en formato susurro:
Te rendiste ante mí y ahora me perteneces. Estás condenada a vagar
conmigo por un corazón que no sientes ni conoces. Porque por muchos
factores que compartamos, jamás podrás saber lo que oculto entre mi
palidez. Si la primera vez que nos encontramos, hubieras esperado
pacientemente a que me disipara, habrías sabido todos los secretos
que aguardaba tu corazón. Pero intentaste apartarme a la fuerza, y lo
único que conseguiste fue apartarte a ti misma.

Desde aquel momento, fui consciente de que estaba condenada de por
vida y muerte a ser niebla; a cegarme a mí misma los secretos de mi
corazón; a invertir mi tiempo en llantos de remordimiento. Y es por
tantas lágrimas que derramo, que en ocasiones, soy capaz de agujerear
esta espesa niebla y vislumbrar, por unos momentos, las paredes de
aquel que fue mi corazón.
puntos 8 | votos: 8
La vida - es como caminar en la lluvia. Puedes esconderte y protegerte pero te
vas a mojar igual.
puntos 5 | votos: 5
Jamás te he querido tanto - como a cada momento que pasa.

puntos 9 | votos: 9
La felicidad - consiste en decir la verdad sin importarte herir a alguien con ella.
puntos 6 | votos: 6
I will be your deadgirl - With nothing but this antidepressants on my hands
Stuck in my wonderland
I wanna make you suffer just like me
puntos 3 | votos: 7
Me pones tan caliente - que en ocasiones me siento judía.
puntos 7 | votos: 7
Y si te apartan de mi lado - yo sólo pediré al camarero
que me de un último trago
de todo lo que vivimos.
puntos 9 | votos: 9
Yo no me meto - líquidos, polvos o pastillas,
yo consumo todos los días,
entre tus brazos escondida,
altas cantidades de serotonina.

puntos 6 | votos: 6
Llego a compararme - con adictos a la heroína,
y es que cada vez que te veo
siento que vivo aquel mito
que llaman vida.
puntos 10 | votos: 10
I - Empecé a escribir por ella y acabo los últimos días de mi vida
escribiendo por ella.
Dicen que el verdadero escritor no escribe para nadie, sino que
escribe para sí mismo; para sentirse orgulloso de lo que ha creado.
Yo, cuando era joven, eso no lo sabía, obviamente. Pero qué iba a
saber yo por aquel entonces, si por no saber no sabía ni el día en
el que estaba. Y ahora me veo aquí, contando los días que me quedan
y escribiendo mis memorias, o lo que quedan de ellas, en mi vieja
Olivetti.

En una de nuestras miles de conversaciones, en un día frío de
otoño, tras una de sus encantadoras risas, me confesó que no había
nada que le enterneciera más el corazón que un hombre que escribiese
y le dedicase sus escritos. Desde aquel instante estaba seguro de a
qué me iba a dedicar en adelante. También me dijo que una vez llegó
a tener una relación sentimental con un escritor, y aunque no llegó
a ser la persona que más amó, fue la persona que más le llenó como
tal, según ella, por alguna extraña razón.
No recuerdo cómo acabó aquella tarde, pero sé que al llegar a casa
me volví loco. Busqué en todas las estanterías, muebles y recovecos
cualquier libro que pudiera leer y así fomentar mi conocimiento sobre
la literatura. Algo tonto, pues algo como aprender a escribir no se
podía aprender de la noche a la mañana. Al acabar mi búsqueda, me
encontré con cinco libros. Todos eran del antiguo ocupante de aquella
casa, pues no recordaba haber comprado ninguno de ellos. El que más
me sonaba era uno llamado Cumbres borrascosas. Empecé a leerlo al
instante en que me acomodé en mi cama. Era ya de noche, la pasé en
vela leyéndolo.
Me llegaron los primeros rayos de sol tras mi ventana, iluminando
parte de mi cara y haciéndome notar el sueño que había acumulado
durante toda la noche. Caí en un sueño profundo y me desperté en el
atardecer de aquel mismo día. Estaba desorientado y con hambre, así
que decidí ir a la cocina para prepararme algo de comer, pero en el
camino algo me distrajo. Me encontré cerca de la puerta de entrada
una nota que ponía, con una letra armoniosa y elegante que conocía
de sobra:

             He estado por aquí, pero parece que tú no.      
Marie.

Me sentí tan mal por no haberla recibido a mi casa y a la vez tan
bien por la razón por la que no lo había hecho... Pensaba
recompensárselo con cientos de mis futuros escritos. Ya me quedaba
casi un tercio del libro, así que decidí terminarlo antes del
amanecer del siguiente día. Acabé el libro antes de lo que tenía
pensado. Entonces empecé a pensar en lo que podía escribirle a
Marie. Apenas tenía una idea clara, pero la noche me dio el tiempo
justo para empezar a elaborar un poco más mis pensamientos.

En este momento reconozco la clase de locuras que hace un joven
enamorado para conseguir satisfacer a su amada... Ahora, aunque siga
enamorado, no tengo oportunidad de expresárselo a mi amada. Y aunque
lo intentase, no me oiría. No porque no quisiese, sino porque no
podría.
puntos 7 | votos: 7
Olvida el ayer. - Él ya te ha olvidado a ti.
No te explotes por el mañana.
Aún no lo has conocido.
En su lugar, abre tus ojos,
y tu corazón a un
regalo verdaderamente precioso;
hoy.
puntos 6 | votos: 6
La curiosidad - mató a la inocencia.
puntos 7 | votos: 7
En ocasiones - siento la presión del pasado y del futuro tan fuerte a ambos lados de
mí que apenas me queda lugar para crear un presente.

puntos 6 | votos: 6
Tú eras el rayo - y yo fui el árbol, y tus palabras fueron el fuego que quemaron las
mejores partes de mí.
puntos 2 | votos: 2
El tiempo - es como el océano; sólo puedes sostener un poco en tus manos.
puntos 5 | votos: 7
Tan dulce como el cielo - y tan ardiente como el infierno.
puntos 5 | votos: 7
Dices que el amor - es más importante que el dinero. ¿Alguna vez has intentado pagar tus
deudas con abrazos?
puntos 3 | votos: 7
Cada día que le veo - sigo inconscientemente, de una manera u otra, un patrón al que me he
hecho adicta.
Camino entre desconocidos. Veo una niña pequeña reír de la mano de
su madre y pienso: Qué mona es. Pero él fue mucho más adorable con
su edad. Veo una señora mayor paseando a su perro y pienso: Cuando
yo sea así de mayor tendré a alguien que me acompañe a pasear a mi
perro. Él sería una buena compañía. Veo una pareja de
adolescentes sonrientes y pienso: Sí, se les ve felices pero no
tanto como a nosotros. Y entonces mi cerebro hace una veloz
recopilación de todas las sonrisas que me ha dedicado, de todas las
miradas suyas que se fijaban en mí; en mis ojos, en mi boca, en mi
pelo, en mi cuerpo... Hasta las risas y lágrimas que hemos compartido
juntos.
Vuelvo a la realidad y ya estoy cerca del lugar en que siempre nos
vemos. Ese lugar por el que he pasado tantas veces y jamás le he dado
un significado más allá del normal. Incluso me llegó a no gustar
por estar casi siempre abarrotado de gente, pero eso cambió
totalmente cuando le conocí.
Ya le veo. Está allí, sentado en el banco. Está distraído y no me
ve.
En ese momento me  miro desde fuera, rodeada de tantas personas y yo
prestando mi total atención a una; esa estrella que desprende más
fulgor que todas las demás y hace llamar tu atención en una noche
solitaria. Y me siento la chica más afortunada cuando soy consciente
de que esa estrella tan brillante me necesita a mí como estela para
convertirse en una estrella fugaz.
Ya estoy a su lado y él hace como que no me ve. Empiezo una
conversación como si de desconocidos nos tratásemos:
— Hola, guapo. ¿Estás solo?
— Pues no, estoy esperando a mi chica.
— Vaya casualidad, porque yo también estoy esperando a mi chico.
¿Hace mucho tiempo que la esperas?
— Desde hace un cuarto de hora, parece que llega tarde.
— No te preocupes, seguro que llegará. Yo, como ves, acabo de venir
ahora.
— Bueno, ¿cuánto tiempo más voy a tener que esperar para que me
abraces de una vez?

Y yo no puedo hacer otra cosa que abrazarle con todas mis fuerzas y
esconderme entre sus brazos manteniendo una frenética sonrisa contra
su pecho.
Entonces pienso: Tantos lugares en el mundo en que poder relajarse y
no hay ninguno en el que me sienta tan a gusto y en paz como en el
espacio que hay entre sus brazos y su pecho mientras me abraza.
Termino de abrazarle. Le miro, veo cómo florece esa preciosa sonrisa
suya y a mí se me contagia. Y pienso: Por este tipo de cosas es por
las que me levanto todos los días.

Y le digo que le quiero.
Y él me dice que también me quiere a mí.

puntos 9 | votos: 9
Lo mejor de mí eres tú. -
puntos 13 | votos: 13
Lo que pasa es que ahora - a las personas inocentes y buenas se las llama locas y maniáticas,
porque la verdadera bondad, por ser poco corriente, no la comprende
nadie.
puntos 21 | votos: 23
Si no salgo huyendo, - no es porque no tenga motivos para ello, sino porque temo encontrarme contigo.
puntos 11 | votos: 11
Si un día no te recuerdo - será porque mis pensamientos callaron para siempre.
puntos 5 | votos: 5
Y no importa - lo mal que esté de la cabeza, siempre la perderé por ti.

puntos 8 | votos: 8
Hoy es un día triste. - Hoy es mi día triste.
Hoy es el día en que rememoro días alegres.
Es increíble cómo en la ciudad de mi memoria, estructuras tan
antiguas como esas se mantengan en pie como si se hubieran terminado
de construir ayer.
Es tan increíble que ni yo me lo creo.
Una parte de mí me susurra al oído que debería demoler esas
estructuras; que no valen la pena, que podría construir unas mucho
mejores en su lugar.
Otra parte de mí me susurra al otro oído que esas estructuras son
reliquias que no me puedo permitir demoler; que sé que son las que
más valor tienen para mí y si no existiesen, no tendría nada en que
apoyarme.

Y así, un día más, me encuentro con mi ciudad en ruinas.
Y no porque la haya demolido, sino porque una ciudad que se mantiene
en pie por ideas antiguas ignorando las nuevas, se autodestruye a sí
misma.
Y en eso me he convertido, en una persona autodestructiva.
Sollozante ante sus estructuras interiores y cuidando con mimo las
murallas de su ciudad para seguir caminando por sus calles
solitariamente sin que nadie la moleste.
puntos 9 | votos: 9
Cuando la tristeza - fue el mar, tú me enseñaste cómo nadar.
puntos 9 | votos: 9
Te adoré y me odiaste. - Caí en tus ojos y me perdí en tu pelo.
Caí en tus labios y me perdí en tus colmillos.
Caí en tu sonrisa y me perdí en tus lágrimas.
Caí en tus alegrías y me  perdí en tus tristezas.
Caí en tus brazos y me perdí en tus bofetadas.
Caí en tus sorpresas y me perdí en tus disgustos.
Caí en tus sueños y me perdí en tus pesadillas.
Caí en tu amor y me perdí en tu desamor.
Caí en tu presente y me perdí en tu pasado.
Caí en tu vida y me perdí en el olvido.
puntos 7 | votos: 9
PATATAAAAAAAAA -
puntos 12 | votos: 12
Creo que estoy condenada - a echarte de menos para siempre, tal y como las estrellas echan de menos
al sol en el cielo de la mañana.

puntos 5 | votos: 7
Es tan tarde - para disculparme por todos mis errores, y tan pronto para pretender
que todo sea como antes.
puntos 5 | votos: 5
Yo no lo pedí. - No lo exigí. Ni se me pasó por la cabeza. Nadie consultó mi
opinión sobre esto como para decidirlo por mí.
Esto.
Me resulta gracioso referirme a ello como algo cercano aunque se
encuentre cerca de mi alma. Debería ser aquello por lo lejano que
se encuentra de mi presente.
Pero no lo siento así.

Me siento igual que cuando empezó todo pero sin tiempo. Entonces
parecía que no me iba a faltar. Es más, parecía que me sobraba.
Ahora siento que me asfixio entre las agujas del reloj y cada tic de
mi existencia se me hace eterno.

Me arrepiento de no saber nada de esto cuando ocurrió aquello.
Me arrepiento de no haber expresado mis sentimientos cuando debía. Me
arrepiento de que tú tampoco lo hicieses. Me arrepiento tanto de
haberte conocido que me dan ganas de conocerte más. Me arrepiento
tanto de que me hayas conocido que no conozco otro yo que el que tú
inventaste para mí. Me arrepiento tanto, y es tan triste que no pueda
decírtelo; que tenga que manifestar palabras que no vas a conocer.

Es tan triste que sólo sé llorar lágrimas de pasado.
Por mi presente nunca lloro, porque tú no estás en él.
Por mi futuro sonrío, porque me imagino uno en el que esté contigo.
puntos 5 | votos: 5
Te odio - cuando me pones caliente siendo tan fría.
puntos 14 | votos: 14
No me importa - cuánta distancia nos separe. Siempre nos mantendrán juntos los
latidos acelerados al pasar la existencia de uno por la mente del
otro.
puntos 9 | votos: 9
Me hablan mal de ti. - Me dicen que no vales la pena, que pare de pensar en ti. Que no te
dedique un momento más de mi tiempo y te sustituya por otra persona.
Que me olvide de lo que vivimos; de esos mensajes tuyos tan
románticos que evocaban en mi imaginación noches con la luna, tú y
yo. Y nadie más. Me dicen que me olvide de mi risa al compás de la
tuya; de la hermosa melodía que componíamos juntos sin cesar. De
esas llamadas que tanto disfrutábamos pero que siempre tenía que
avisarte antes de empezarlas porque no querías llevarte sorpresas. De
nuestros especiales Te quiero que decíamos de forma especial y
sólo nosotros podíamos comprenderlos especialmente.
Me recuerdan todo lo que sufrí por tu culpa, lo que me haces sufrir y
lo que me harás sufrir si no te olvido. Me recuerdan días enteros en
los que lloraba por ti. Por el miedo a desaparecer de tu vida, a no
tener importancia en ella; por el miedo a ahora. Me dicen que derroche
amor en otra persona que no seas tú. Que eres basura. Que busque a
alguien mejor para mí.
Por mi oído derecho, las voces de mi cabeza me hablan de ti,
haciéndome recordarte día a día y evocándote de la manera más
encantadora.
Por mi oído izquierdo, otras voces en mi cabeza hacen recordarme lo
destructivo que eres para mí e intentan convencerme de que deje el
campo de batalla.
Lástima que desde hace mucho tiempo yo hice oídos sordos a unas de
mis voces.
Ya tan solo dan gritos mudos.
Mi corazón palpita por algo que le quita vida.
Mi piel tensa sólo se suaviza con tus caricias.
Mis ojos se niegan a enfrentarse a otra cosa que no sea tu mirada.
Y mis labios se secan más cada día porque hace tiempo ya que no se
encuentran con tu saliva.

puntos 14 | votos: 14
Adoro esa sensación - que me proporcionas; esa de tener el mundo en mi propia mano con un
acto tan inocente. Como si hubiésemos sido fabricados para estar
conectados.
puntos 8 | votos: 8
Mi problema es - que me agarro con todas mis fuerzas a cosas que tengo que dejar ir, y
eso me causa estar cada día a un paso menos de la cordura.
puntos 16 | votos: 16
Las situaciones amargas - hacen los placeres aún más dulces.
puntos 7 | votos: 7
Lolita, - luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía.
Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos
paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los
dientes. Lo. Li. Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con
su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un
calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly
en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue
siempre Lolita.
puntos 9 | votos: 9
Conocí al amor en tus ojos. -





LOS MEJORES CARTELES DE

Número de visitas: 7214250743 | Usuarios registrados: 1945537 | Clasificación de usuarios
Usuarios on-line: 3054, 15 registrados, 3039 visitantes
Carteles en la página: 7730713, hoy: 108, ayer: 265
blog.desmotivaciones.es
Contacto | Reglas
▲▲▲

Valid HTML 5 Valid CSS!