En Desmotivaciones desde:
21.11.2013

 Última sesión:

 Votos recibidos:
bueno 40358 | malo 1354
GeekSuperDesmotivadorClasificación Nivel 1Principalero Nivel 3Veterano Nivel 3Comentador Nivel 1

puntos 7 | votos: 9
Sin impulsos la vida sería aburrida - pero es bueno aprender a veces decirles NO para no perderla.
puntos 11 | votos: 11
No todo se debe hacer en compañía. -
puntos 17 | votos: 21
Capítulo Final: No Tale - -Y fin- pronunció con reclinando su asiento. Tras una larga noche sin
dormir, pudo al final acabar de escribir. Dejó su pluma a un lado, al
lado de una pila de tinteros vacíos. 

Llevaba semanas acumulándolos encima de su escritorio.Tras un gran
esfuerzo, pudo al fin plasmar lo que quería; una historia de amor, 
traición y venganza como aquellas historias clásicas que tanto le
gustaban. Pero su trabajo no acababa ahí. Ahora debería empezar a
revisar cada una de las hojas escritas, para procesar y corregir las
zonas inconexas.Solo de pensar tener que imbuirse de nuevo en ellas le
invadía un profundo sentimiento de nostalgia.

Había pasado ya un año desde que los Escorpiones Rojos fuesen
destruidos.No quedó rastro algunos de ellos. Lo que antaño era su
campamento principal no era más que un enorme cráter que servía
como abertura al mar. Literalmente, aquel pedazo de tierra había
desaparecido y el mar había ocupado su lugar. 

Nunca se dió  una versión oficial al respecto o al menos no se hizo
pública a la inmensa personas de la sociedad. Al no haber
supervivientes, no se tenía una fuente fiable de información. Meses
después, cuando la zona volvió a ser estable, muchos de los
lugareños atestiguarían que vieron una enorme cosa blanca en el
cielo. Obviamente, su silencio, fue comprado por el imperio. No eran
necesario ese tipo de escándalo suscitados por meros campesinos.

Aún así, el no pudo dejarlo de lado. Aunque en su reporte dispuso la
posibilidad de que aquella magnitud de destrucción fuese producida
por un arma experimental de los Escorpiones Rojos, sabía de debía de
haber más allá de todo esto.Por ello se dispuso a escribirlo todo en
un libro. Él estuvo muy cerca de los sucesos que ahí se dieron como
para obviar la verdad.

El imperio estaba deseoso de  acabar con aquel foco rebelde desde hace
mucho así que, aprovechando sus vicisitudes y luchas internas
consiguieron infiltrar a un sin fin de miembros de élite para obtener
información desde dentro. Él mismo fue parte de ese operativo.  Su
misión consistía en filtrar las acciones de los altos cargos así
como proceder la eliminación de estos cuando dichas acciones pusieran
en riesgo los objetivos del imperio. 

Por otra parte, se le encomendó investigar La Forja, una planta de
desarrollo de armas experimentales. Aunque su misión originalmente
era en solitario, contó con el apoyo de otros miembros de campo; el
lugarteniente Minstek, un hombre estrafalario apegado a los vicios
mundanos y Caos, un erudito solitario cuya lealtad estaba solamente
con la investigación y la ciencia. Con aquel singular equipo,
consiguió obtener gran parte de la información que se encontraba en
La Forja. Una vez que no hubo nada más que les fuese útil,
notificaron al Imperio para que lanzaran un ataque masivo contra
ellos. Fue entonces cuando sucedió aquel incidente. El imperio
sufrió grandes bajas por destruirlos. Recordaba con nitidez como de
larga fueron la listas con las bajas. Tan siquiera quedaron cuerpos
por los cuales llorar. Lo único que pudieron hacer por las familias
es entregarles unas bolsas de oro compensatorias y realizar algunos
oficios sobre tumbas vacías.

-Comandante- alguién llamó a la puerta.-¿Me permite?-entró antes
que pudiera contestar.

Se encontraban en una majestuosa sala, ubicada en una de las alas del
Palacio del Invierno, en lo más profundo de la capital. Estaba
ricamente decorada con blasones y estandarte de la familia real. A los
laterales, se observan las ventanas, tapadas discretamente con suaves
cortinas de terciopelo. Había también una cama y otros tantos
escritorios y armarios de madera de roble.Al frente, se situaban dos
grandes estanterías, separadas por una amplia chimenea de piedra,
llenas de libros de todo tipo de género. Había hecho que lo
transportaran desde sus antiguos aposentos

.-No me llames así- se puso de pie para recibir a su locutor- Aún no
he recibido el titulo por Su Majestad en persona- intentó hablar
normal pero no podía evitar que el cansancio le abatiera.Grandes
ojeras ensombrecían su pálido rostro.-Y bien, ¿para qué has
venido? Expresé detenidamente que nadie debía molestarme mientras
estuviese aquí- 

-Mis más sinceras disculpas, señor Ryu- agachó su cabeza en señal
de disculpa.

-Esta bien, Lewis- era el soldado que les escoltó hasta la capital.
Si no hubiese sido por ello, el también hubiera desaparecido. Desde
entonces, lo había tomado a sus órdenes como un guardaespaldas
personal aunque ejercía más bien las funciones de recadero.-Deja el
mensaje y márchate de una vez- estaba bastante cansado por haber
estado toda la noche escribiendo. Se dejó caer en la cama. Lo menos
que necesitaba ahora era visitas indeseadas.

-Lo reclama el profesor Caos- captó la atención de Ryu- A juzgar por
lo entusiasmado que estaba, debía ser algo importante-

-Está bien- suspiró- Marcha tu primero- se puso de pie nuevamente-
Yo te alcanzaré en unos minutos- tras decir eso, Lewis volvió a
inclinarse y se marchó.

Verdaderamente, no le atraía la idea de encontrarse con Caos.
Además, eso supondría aguantar las bufonerías de Minstek. En
cualquier caso, no podía declinar su invitación. Regresó a su
escritorio y ordenó los papeles como pudo. Luego se dirigió a la
estantería para guardar lo que para él era su obra magna. Se detuvo
a contemplar al fuego. La leña estaba completamente calcinada al
estar toda la noche ardiendo.Miró nuevamente las hojas que llevaba
entre sus manos.

-Qué estupidez- cambió su dirección- yo no necesito esto - arrojó
sin miramientos el  manuscrito a  las llamas del fuego. Tras eso tomó
uno de los abrigos de que había dentro del armario y abrió la puerta
para ir hacia al exterior.
puntos 5 | votos: 5
Le estaba invadiendo una sensación - muy extraña.Sentía como si estuviera fuera de su cuerpo, flotando de
forma constante en el aire. Sus pensamientos se encontraban vacíos y
era incapaz de notar algo que no fuera él. Sus sentidos parecían
haberse volatilizado sin dejar nada atrás. Pero él sabía que estaba
allí. Se estaba viendo a sí mismo, desde fuera, de forma
retrospectiva, actuando en un plano superior al mundo en el que se
había encontrado hasta ahora..No podía saber cómo podía estar
moviéndose su cuerpo pero la realidad estaba allí. Era algo que no
podía negar.

Desde su recién adquirida perspectiva, podía ver todo lo que estaba
ocurriendo a su alrededor. Podía ver la cruenta guerra que se estaba
llevando a cabo, como los soldados empuñaban sus armas hasta la
extenuación para sobrevivir. También podía ver el desasosiego, la
desesperación y la incertidumbre en sus corazones. Muchos de ellos ya
estaban muertos por dentro. Hacía tiempo que llegaron a la
conclusión que estaban luchando por una causa. 

Aquello le inquietó. 

-¿Acaso yo tuve alguna vez esa convicción?- dejaba mecerse por el
viento vagando a lo largo de lo quedaba del campamento

Ahora fue llevado hasta al embarcadero. La agitación estaba llegando
a su punto álgido. El hedor de la muerte también había llegado
hasta aquí. Nadie quería morir. Las personas se amontonaban en los
botes sin control. Muchas de ellas caían al agua, prefiriendo escapar
a nado que ser arrollados por la multitud. Ninguna de sus caras le era
conocida pero sin embargo la sensación que estaba percibiendo le era
muy familiar.

-¿Por qué estoy luchando?-  no dejaba de preguntarse.

Regresó al punto de partida. Parecía que no había nada de tiempo
desde que se marchó pues su yo de allí abajo seguía avanzando hacia
Azul. Este pareció hablarle pero desde allí no podía comprender lo
que estaba diciendo. Solo podía ver el movimiento de sus labios.

-Ahí está de nuevo- se enzarzaron en un nuevo combate-¿Qué
significado tiene que yo vea todo esto?- se preguntaba desde su
condición de espectador. No era necesario que él estuviera ahí. No
le necesitaban. El mundo no lo quería. Su existencia no tenía
ningún significado. 

Él no era nada.

Fue entonces cuando el mundo pareció escuchar sus deseos. En un
destello, todo fue convertido en blanco. Dejó de existir todo menos
él, la representación de la nada. No supo en qué pensar entonces. 

El mundo había dejado de existir con tan solo pensarlo.  No había
signos de que algo hubiera existido en aquel mundo. Ese mismo espacio
era la personificación misma de la soledad.Así era, sus propias
emociones llevaron a cabo ese solitario mundo en blanco
Pero para él, eso aún no le hacía sentir bien.Si hasta hace momento
no podía sentir nada, solo indiferencia, por todo lo que lo rodeaba,
ahora era un profundo malestar que lo atormentaba en lo más profundo
de él. 

Angustia.

Su mente se retorcía  al pensar en cuántas vidas debió de arrebatar
parece aquel macabro sueño realidad. Cuantas personas, que aún peor
situación que él, luchaban agónicamente contra las dificultades,
les fueron arrebatadas  sus opciones de seguir viviendo sin que
tuviesen tiempo de darse cuenta. 

-¡Yo no quiero esto!- gritó sin voz y sin nadie que pudiera
escucharle. Aunque no poseía cuerpo material, sentía una enorme
opresión.

Se percató que todas sus preguntas y dudas no eran más que excusas
para evadir sus obligaciones. Así era, incluso para un ser como él,
que no podía comprender cómo, porqué y para qué había nacido
había algún cometido por hacer. Aunque incluso ahora desconociera la
respuesta, si no dejaba de creer en ello algún día la recibiría.

Aquel espacio empezó a derrumbarse como si se tratase de un castillo
de naipes. Antes que pudiera darse cuenta, se encontraba nuevamente
con su cuerpo desplomado por el suelo. La sangre que había en su cara
se había disuelto aunque el resto aún conformaba una negruzca
armadura alrededor de su cuerpo.  

Pese a ello conservaba la memoria que había presenciado. Se tratase
de un sueño o no, no iba a permitir que se hiciese realidad. Se puso
de nuevo de pie. 

-Telyg- 7 lo llamó bruscamente.Parecía que su transformación no le
había hecho perder toda la conciencia-No vaciles en hacer lo que te
he pedido. Yo te daré la señal así que, por favor- se dispuso a
pronunciar finalmente- mátame.-

Telyg no podía saber que estaba pasando por la cabeza de siete para
pedirle eso. Pero no podía evitar escuchar su ruego. Sus palabras
estaban llenas de solemnidad. Se alejó, no demasiado, junto a Darky
para que tuviera el espacio suficiente para luchar contra Azul. Su
primera petición fue que atravesara a Mouser con la lanza de Jess, la
única supuestamente que podía acabar con él.

Nunca se había planteado en que pasará una vez que la lanza
atravesase a Azul. Solo sabía que ambos, tanto la lanza como él,
habían estado acumulando durante mucho tiempo una gran cantidad de
magia. Quizás Siete sabía algo que él desconocía de ambos y de
ahí de su extraña petición.Por ahora, solo podía prepararse.
Debería perforar a ambos con la lanza. Ahora todo dependía de 7.

-Acabemos con esto de una vez- pronunció Azul recuperado.

Un sin fín de ráfagas de energías surgieron a espaldas de Azul y
marcharon mortalmente hacia 7. No le fue necesario esquivarlas.
Extendió una barrera, tal y como hacía Azul, desviando cada una de
ellas. Avanzaba hacia delante muy lentamente, debía de dar tiempo a
Telyg para preparar el ataque. Las constantes ráfagas levantaron una
cortina de humo. Aquello debería servir para que no se diese cuenta
de sus verdaderas intenciones. 

Chasqueó sus dedos. Tan solo debía inmovilizar unos momentos y todo
acabaría. No era fácil. Azul ya vio aquel movimiento antes por lo
que estaba advertido de cómo funcionaba antes. Por muy poderoso que
se hubiera vuelto, no podría alcanzarlo si sabía cuál era su ataque
y a donde se dirigía.7 lo tenía en cuenta pero era debía
arriesgarse. Era la única forma posible que tenía para ganar.
Chasqueó sus dedos no una sino dos veces. 

Aunque al final consiguió ponerse detrás de Mouser, la brusquedad
con la que había usado sus poderes lo había dejado paralizado. En
aquellos instantes, le era imposible usar más magia. Como último
recurso, usó su propio cuerpo para retener a Azul. Forcejeaba
demasiado y aún conservaba gran parte de su poder. 

Era ahora o nunca. 

7 lanzó un gran gritó para alertar a Telyg. La sangre de su cuerpo
comenzó a iluminarse su objetivo. Telyg ya estaba en posición.
Sujetaba la lanza con su brazo protésico. Sus músculos estaban tan
tensados que se encontraban a punto de estallar. A un lado estaba
Darky, como testigo de lo que iba a suceder. Inhaló aire una vez
más. Fallar no era una opción. Encorvó su cuerpo y dió un paso
hacia delante.

La lanza salió disparada de forma fulgurante, directo hacía el pecho
de Azul. Ni siquiera sus barreras pudieron frenar un poder de tal
magnitud. Tampoco podía huir. 7 lo tenía atrapado. Fue atravesado de
forma limpia, dejando un hueco vacío en su pecho. Sus fuerzas les
fueron arrebatas por aquella arma engullidora de almas que  jamás
pudo saciar su hambre.Pero no moriría solo. La lanzá también
perforó a Siete completamente. Ambos se encontraban allí empalados
de pie.

Fue entonces cuando, al igual que la extraña visión que tuvo 7, una
enorme haz de luz blanco empezó a engullir al mundo. 7 ya supuso lo
que ocurría a continuación. Todo quedaría reducido a la nada.
Haciendo acopio de todas sus fuerzas, tomó la lanza y la rompió en
mil pedazos.La gran torre de luz se convirtió en una gran ola que se
expandió por todo el horizonte.
puntos 5 | votos: 5
CVIII: Arma Inmortal - Dos grandes muros de sangre se alzaron entre Azul y Telyg, custodiando
a Darky quien se interpuso entre ambos a costa de estar a punto de
perder su propia vida. Todos se encontraban sorprendidos. Aquella
magia no procedió de ninguno de ellos.

-No puede ser él- Azul retrocedió unos cuantos pasos. Aquellos
escudos desaparecieron dejando una pequeña estela sangre en el suelo.
La hilera se movía sola hacía unos escombros que de repente
empezaron a moverse.

7 emergió de ellos.

-Maldita sea- estaba enfadado- ¿Acaso no te dije que te marcharas a
un lugar seguro?- gritaba a lo lejos a Darky- Ah- se percató que
estaba allí también Telyg-con que eras tu el que estaba luchando-
aunque parecía sorprendido había en su voz un total desinterés
sobre la disputa que había mantenido desde que se ausentara del
combate.

Comenzó a dirigirse a ellos lentamente. Azul se separó un poco de
ellos. Era el momento idóneo para recuperar fuerzas aparte de que
ahora debería hacer frente a dos adversarios muy persistentes.
Empezó a canalizar más magia lejos de ellos.

Ambos, Telyg y Darky miraban con estupor hacia delante, olvidándose
prácticamente de Azul. Verdaderamente era la figura de 7 quien andaba
hacia ellos. Era imposible que estuviera con vida. Aparte de las
múltiples heridas que había recibido durante el anterior combate, no
estaba en un estado en el que pudiera andar. Sin contar que había
perdido sus dos extremidades superiores hasta la altura del hombro, un
enorme socavón se había hecho dueño de su pecho. 

-Lamento haberos hecho esperar- fueron sus primeros palabras y las
dijo con suma normalidad -pero necesitaba ganar tiempo para derrotar a
Azul. ¿Qué pasa con esas caras?- vio la inquietud en su ojos- Ni que
hubierais visto a un muerto- era consciente de su estado pero no
parecía estar alarmado por ello. Al contrario, intentaba esbozar en
su rostro pese a todo lo ocurrido

-Siete- Telyg fue el primero en romper el silencio- tu cuerpo- acabó
la frase señalando el enorme agujero. Era algo que no podría haber
pasado desapercibido.

-No te preocupes- contestó confiado.-Y bien, pareces que te has hecho
con una buena- se refería a la lanza de Jess- justamente la pieza que
faltaba en el tablero. -Darky, ¿podrías sanar sus heridas?-ella
respondió con la cabeza.

-Aún me queda algo de magia- se dispuso a ayudarle.

-Bien.- miró hacia Azul y le sonrió. Debía de estar atónito con
que él también hubiera sobrevivido a aquel ataque. Debía hacer algo
tan llamativo que ni él mismo se diera cuenta que estaba aún con
vida 

-Entonces, ¿todo fue una farsa?- Darky preguntó 
mientras sanaba a Telyg-

-No- le respondió con contundencia- El ataque fue real y hubiera sido
un aliviado que hubiera funcionado a la primera pero no fue así. Él
no moriría tan fácilmente- la seriedad inundó sus palabras. 

Sabía que la hora final estaba llegando.

-Debo de acabar con las cadenas del pasado-

La sangre comenzó a salir de sus heridas, cubriendo todo su cuerpo.

-¿Qué diablos está ocurriendo?- inquirió Telyg preocupado. Ya
había visto un fenómeno familiar con la magia de sangre usada por
Mágica y Master. Incluso vio atisbos de ella en el monstruo en el que
fue convertido Godric. No auguraba nada bueno.

-Telyg- se dirigió de manera solemne hacia él-No seas prisionero de
la culpa. Eso no te traerá lo que has perdido.- Y tú- se dirigió
ahora a Darky- supongo que estás pensando que vas hacer de ahora en
adelante ¿verdad?- se acercó a ella mientras era consumido.- Vive de
acuerdo a lo que realmente creas, es el único consejo que puedo
darte- marchó nuevamente hacia Azul dejando a ambos atrás- Una
última cosa - expresó una última petición a Telyg. 

No supo reaccionar ante lo que le había pedido.

-¿Qué eres?- Darky no podía salir de su desconcierto. No sin antes
dar explicación a tantas preguntas que rondaban sobre su cabeza sobre
la verdadera identidad de 7.-¿No serás?- le impidió que acabara la
pregunta.

-No puedo contestarte a eso ahora- la sangre estaba a punto de
engullirlo completamente. Pronto sería un gran forma rojiza-Quizás
cuando nos volvamos a ver pueda hacerlo- su figura desapareció entre
una cortina roja.

Pese a que acabó de ser absorbido, la sangre no paraba de brotar.
Salía cada vez más y más que llegó hasta a un punto que la sangre
se había vuelto tan espesa que no podría llamarse como tal. Llegó a
tal cantidad que su color rojizo pasó a ser totalmente negro, aunque
en el cuerpo quedaban pequeños destellos, como riachuelos que se
extendían entre su pecho. Una vez cubierto todo fuera, la sangre
empezó a llenar todo su interior. La grieta que había en su pecho
desapareció y junto a ella y al mismo tiempo le surgieron dos
extremidades nuevas completamente hechas de sangre.Sin saber donde
acaba el cuerpo de 7, su físico adoptó una nueva forma. Los huesos
parecían haber sido descolocados ante tal 
ingesta cantidad sangre. 

La transformación había sido completamente...había nacido un nuevo
ser...había surgido un nuevo monstruo.

puntos 7 | votos: 7
CVII: El final de mi historia - La intromisión de Telyg sirvió para que Darky recuperara el aliento.
Aún no podía dar crédito quien era la persona que le había ayudado
a conseguir algo de tiempo.

-¡Telyg!- Darky avanzó débilmente hacia él- Creí que estabas
muerto- se percató que ni siquiera la miraba cuando estaba
hablando-¿Ocurre algo?- inquirió desconcertada ante la fría
disposición de su conocido.

-Todo esto ha ocurrido por tu culpa- le dio la espalda en señal de
rechazo-Que sepas que no estoy aquí por tí; solo he venido para
vengarme de Mouser.-

Darky quedó sin palabras. Aunque su primer instinto fue reprocharle
su actitud en este momento no tenía ningún argumento válido como
para poder rebatir la ira que había acumulado hacia su persona. Ella
misma reconocía que era el origen de todos los males que les había
azotado entre estos últimos meses. Es más, era por eso que era la
persona que sentía más afligida por los acontecimientos que se
habían estado dando todo aquel tiempo. 

-Yo- tartamudeó debilmente-lo siento- fue una disculpa sincera.

-No es ante mí a quien debes disculparte- Darky supuso a quienes se
refería. Tras eso, marchó al lugar donde había caído Azul-Hazme el
favor de no molestarme más- sus últimas palabras fueron tran frías
como una ventisca durante el invierno. Aún podía escuchar los
sollozos de Darky mientras se alejaba.

El ya había dejado todo atrás. Su yo del pasado, aquel ser débil
que falló en su promesa de proteger a sus seres queridos había
muerto. Ahora solo le quedaba el presente, y la única meta que tenía
en mente era matar a Azul. Solo con eso podría acabar por fin con
todo. Lo demás no tenía importancia. Por mucho que le doliese, ese
es el camino que escogió. Ya no habría marcha atrás.

-¿A qué esperas para levantarte?-sus palabras fueron dirigidas a
Azul-Tu no podrías morir solo con eso.- caminó hacia él- Además,
yo ni siquiera te he afligido la mitad del dolor que has causado-se
preparó nuevamente para el combate.

Hubo una gran explosión.

-Te has vuelto muy pretencioso- Azul volvía a estar de pie. El era el
origen del anterior estruendo.-Telyg- hizo verse como si no le hubiera
afectado ninguno de sus ataques hasta ahora.-¿Hasta donde pretendes
extender esta pantomima?-

-¡Juro que no  verás un nuevo amanecer!- fue la airada respuesta que
hubo por parte de Telyg que se lanzó nuevamente al ataque. 

Con su nueva arma, podía hacer cualquier cosa o al menos eso creía.
No pudo salir de su asombro cuando vio que su golpe había sido parado
con las manos desnudas de Azul. Momentos después, una gran onda se
manifestó presionando su abdomen. 

-Una barrera no solo sirve para defender-comenzó a explicar Azul sin
que nadie se lo hubiese pedido- Aplicada de la forma correcta, se
puede convertir en el arma más mortal- Telyg se vio de pronto 
regurgitando sangre-Imagínate que es como si tus órganos estallasen
por dentro-

Telyg hizo caso omiso a sus palabras y siguió atacando. Aunque tenía
razón, el dolor que acaba de experimentar era algo muy similar a lo
que había descrito pero no podía ceder a estas alturas. En él
recaían las vidas de todos, incluso de los que ya habían caído. No
podía simplemente dejar caer sus brazos y aceptar que sus sacrificios
fueran en vano. Debía seguir luchando, hasta que su cuerpo no
aguantara más.

Así, realizó un ataque tras otro sin éxito. Todos eran parados
hábilmente por Azul. Y es que, pese haber adquirido un gran poder,
Telyg aún no podía controlarlo completamente. Una vez que se deshizo
de su barrera, que abarcaba la mayor parte de su magia, le era muy
fácil para Azul evadir sus ataques y contraatacar. Lo primero que
hizo fue proyectar una pequeña barrera en el, realizando un efecto
similar a una gran bala de aire comprimido que atravesase su cuerpo.
Solo le bastó para que Telyg flaqueara a la hora de atacarle. Ahora
estaba siendo mucho más cauteloso y no actuaba tan impulsivamente por
lo que leer sus movimientos le era 
mucho más fácil.

Telyg no se daba cuenta de ello. Estaba demasiado ofuscado en su
venganza. Darky lo observaba a lo lejos. Nuevamente fue dejada atrás.
Parecía como si todo estuviera escrito para que ella contemplara como
todos su allegados y conocidos fueran pereciendo ante sus propios
ojos. Tenía la sensación de que si no actuaba ahora, Telyg podría
correr la misma suerte que 7. Aún si la odiaba en estos instantes, no
podía seguir viendo como malgastaba su vida enfrente de ella.

-¿Pero qué puedo hacer?- se preguntó a sí misma-

Apenas le quedaban fuerzas. Si seguía de pie era gracias a su fuerza
de voluntad. Por otra parte, ya se había jurado así misma a no
quedarse nuevamente de brazos cruzados. De nada iba a servir seguir
quejándose. Por ahora, debía llegar hasta donde se encontraba Telyg.

El combate entre ambos era feroz. Telyg solo sabía destruir todo lo
que encontraba a su paso mientras que Azul contraatacaba sin apenas
esfuerzo. Muchos de sus ataques fueron a parar a puntos
vitales.Incluso él estaba sorprendido de que Telyg siguiese poder
seguir de pie. Alcanzado este punto, sus huesos no debían ser más
que débiles cristales a punto de romperse. Cuando eso sucediera, sus
sobrecargados órganos se verían atravesados por sus diminutos
fragmentos llevandole a una dolorosa muerte. No tardaría mucho en
desfallecer sin embargo en sus últimos momentos de vida sufrirá un
dolor tan inimaginable que incluso la propia muerte le parecería un
gran consuelo.Sin importar como fuese, Telyg seguía luchando como si
nada. Tras un breve descuido realizó un corte en el pecho de Mouser.
No fue muy profundo pero el hecho de cogerlo desprevenido causaba más
impacto en él.

-No eres tan fuerte como yo pensaba- Telyg estaba evidentemente
malherido. Ni siquiera podía hablar sin dejar salir sangre de su
boca. Estaba al borde del colapso.-Vamos, aún no he acabado- las
manos comenzaban a temblar y su pulso era irregular.

-Yo creo que sí- manifestó Azul con contundencia. Tras eso, dio una
patada normal Telyg. 

Ahora si que todo su cuerpo había sucumbido al dolor.  Su lamento
agónico fue indiscriptible. Pese a ello, aún no se rendía. Volvió
a coger su lanzar y apuntó con ella a Azul. Esta vez pudo perforar
uno de sus hombros. Con otro sobrecogedor grito, reunió las fuerzas
restantes que le quedaban y volvió a lanzar un ataque. Pero, en esta
ocasión, Azul fue más rápido y previó su ataque. 

Ambos preparaban lo que sería el último de sus golpes cuando una
figura se interpuso entre ambos. Se trataba de Darky. Ninguno de los
dos podía detenerse ahora. Si lo hacían, significaría ser
derrotados. Ella se interpuso entre ambos para acabar con tan
estúpida disputa que tenía como trofeo su propia vida. 

La tierra volvió a tornarse roja.
puntos 7 | votos: 9
CVI: El poder de cambiar el destino - Una violenta ola de sangre salpicó la tierra. Desde el montículo que
le indico 7, Darky pudo ver como aquel tsunami rojo arrastraba todo a
su paso, ya fuese árboles o cadáveres que hubiese en la tierra. Una
vez acabado, todo quedó teñido en su tan característico color. No
había ningún rastro de Azul o 7. Parecía que al final había
acabado todo, gracias al sacrificio de 7.

Darky cayó de rodillas. Al final comenzaba a ver la luz a través de
toda pesadilla. Aunque aún le quedaba huir de aquel lugar. No podía
olvidar que los Escorpiones Rojos estaban luchando contra el ejercito
del Imperio. Debía de encontrar una forma de salir allí cuanto
antes.Justo cuando empezaba a ordenar su cabeza, una figura emergió
del horizonte.

-Toda resistencia es inútil- Azul caminaba hacia adelante, manchado
completamente de sangre, como si no hubiera pasado nada.

Los ojos de Darky  quedaron atónitos.En su mente reinaba la duda de
si verdaderamente Azul era un ser que omnipotente que no podía ser
tocado por nada ni por nadie. Sin darse por vencida, usó su ya poca y
débil energía restante, llamó a todos los elementos de la
naturaleza que podía; en un instante, azotaron vientos huracanados,
se levantaron gigantescos muros de piedra mientras que del cielo
emergían ejecuciones súbitas de relámpagos. Pero ninguna de ellas
logró tocar a Azul. Una barrera que, presumiblemente podría tener
una forma esférica, rodeaba su cuerpo haciéndolo invulnerable a
cualquier ataque.

Nuevamente, se situó delante de Darky. La tomó del brazo
sujetándola desde la muñeca. Lo hizo con tanta fuerza que Darky
sintió que la iba a romper. Además, sus fuerzas parecían
desvanecerse a medida que la presión que ejercía aumentaba.

-Ya hemos pospuesto esto demasiado tiempo. Es hora de acabar con todo.
Aquí y ahora- acercó su rostro para besarla. 

Los recuerdos asomaron en ella. Recordó cuando él intentó tomarla
por la fuerza cuando se encontraba confusa. En un acto desesperado,
más allá de lo instintivo, Darky alzó su otro brazo y se dispuso a
abofetear la cara de Azul. Para ella, era un acto en vano pues sabía
que no lograría dañarle pero era la única forma de demostrar que no
lo aceptaba, y que jamás lo aceptaría. En su cabeza, solo hubo
pensamientos para un solo hombre, aquel con el que pasó la mayor
parte de su vida. Ahora se lamentaba de no haber dejado atrás su
estúpido orgullo y decirle lo que verdaderamente sentía por él.
Aunque hubiese sido rechazada, al menos no tendría que haber vivido
con dicha incertidumbre.

Un sonido, más débil que el aleteo de cualquier insecto,hizo que los
movimientos de Azul cesaran. Y es que no fue solo un simple sonido. En
su rostro, se hallaba la mano de Darky que anteriormente la había
lanzando al aire sin que él se diese cuenta. Dio unos pasos atrás,
dejando que Darky cayera al suelo, agotada. 

Ambos se encontraban confusos. 

Darky no llegaba a comprender lo que había logrado. Solo vió a un
desconcertado Azul, ocultando una de sus mejillas con la mano. Ella
miró la mano con la que intentó golpearle.

-¿Acaso pude alcanzarle?- se inquirió a sí misma con una sonrisa
entre la alegría de haber encontrado una nueva esperanza y la
fascinación del nuevo evento.Pero aquel atisbo de esperanza no duró
mucho.Dejando aquel suceso aislado a un lado, Azul recuperó la
compostura inmediatamente.

-¿Te sientes bien con eso?- se apresuró a acercarse a ella
nuevamente- Está bien, te dejaré que me golpees cuanto quieras-
aunque no había ni ira ni odio en su palabras, sus movimientos eran
mucho más violentos que antes- Escúchame- la agarró con ambas manos
del cuello para que no lo pudiera contradecir- Tu- aplicaba cada vez
más fuerza con cada palabra- solo eres una sustituta.- lentamente iba
siendo asfixiada.

-¡Mouser!- una voz gritó su nombre a la lejanía. Un gran polvareda
se levantaba con aquella persona acercándose a gran velocidad. Dejó
escapar a Darky nuevamente. Al menos ahora dejó claro que no tenía
lugar a donde huir o esconderse. Le dio la espalda para recibir al
nuevo necio que se atrevía a desafiarlo.

-Con que solo eras tú- pareció estar decepcionado sobre quien se
trataba su nuevo adversario-¿Por qué estás aquí, Telyg?- este se
veía empapado completamente de sudor. No había dejado de correr
desde que salió milagrosamente de La Forja- Ah, ya recuerdo- le dió
algo de tiempo para que recuperara el aliento- Estás aquí por aquel
amigo tuyo, ¿no?- los ojos de Telyg se encendieron-Verdaderamente, su
muerte no entraba en mis planes- lo escuchaba con suma atención- pero
al fin al cabo se lo buscó por inmiscuirse en temas ajenos a él. En
fin, ¿Qué se podía esperar de un bueno para nada como él?- 

Telyg no pudo contenerse más y estalló en cólera. Soltó un gran
alarido al cielo, como si se tratase de algún animal herido, y se
dispuso a golpear a Azul pero su puño se topó nuevamente con la
barrera quedando parado a escasos metros de su rostro. Mouser iba a
volverse a reir de él cuando su posterior ataque si que la atravesó.
Sentía un fuego abrasador en una parte de su cara. Telyg dirigió la
lanza a su rostro y aunque solo pudo hacerle una pequeña herida eso
bastó para que Azul lo tomara en cuenta y se pusiera en defensiva. No
tardó en percatarse que aquella arma que portaba no se trataba de un
arma ordinaria. Aunque ahora estaba imbuida en un aura roja, era
imposible no distinguirla. Aquella era la lanza de Jess. Azul no
llegaba a comprender cómo había llegado eso a menos de un simple
humano como Telyg. Según Jess, él era el único que podía portar
aquella arma de otro mundo.

-¿Acaso me mintió durante todo este tiempo?- se preguntó ante la
evidente posibilidad de que podría haber sido traicionado. Intentó
calmarse a sí mismo.-No importa- concluyó en su mente- aunque sea
capaz atravesar mi barrera, aún no he mostrado mi verdadera fuerza-

Mientras aplicaba la lógica para explicar lo sucedido, Telyg no cesó
en sus acometidas. Aunque actuara confiado, le era dificultoso incluso
para él esquivar todos aquellos clases de ataques. aleatorios aunque
hubiese claramente un patrón en ellos; primero usaba la lanza para
rasgar su barrera y luego golpeaba allí con todas sus fuerzas. El
único inconveniente es que su barrera tenía tantos desgarros que era
imposible defender todos los huecos así que tendría que adivinar de
donde procedería el siguiente ataque.

-¡No te atrevas a insultarlo!- gritaba Telyg con cada golpe que
asestaba-¡Por tu culpa, muchas personas buenas han muerto!¡No pienso
dejar que mancilles sus nombres con tus acciones!- esta vez si pudo
asestarle un puñetazo en la cara. Fue tal la fuerza que puso en su
puño que el cuerpo de Azul se vio lanzado a gran velocidad.-¡Porque
eso- se encontraba extenuado-es lo único 
que podemos hacer para recordarlos!-
puntos 10 | votos: 10
Aguardamos la llegada de alguien - que nunca llegó a estar.
puntos 9 | votos: 9
Las lágrimas son el único medio - por el cual podemos transmitir nuestros verdaderos sentimientos.
puntos 7 | votos: 7
Escribir para prevalecer en el tiempo - cuando lo que uno realmente desea es hundirse en él.

puntos 8 | votos: 8
Incluso si se encuentra sola, - esa flor solo necesitará el amor de alguien para florecer.
puntos 14 | votos: 14
Los idiotas no ganan por ser - imprudentes; lo logran porque nunca vacilan en sus decisiones.
puntos 15 | votos: 15
El ser humano es el único - depredador que caza sin tener ninguna presa.
puntos 13 | votos: 13
No hay cura para la tristeza - aunque podemos paliar su infección con una sonrisa 
pese a que no sea verdaderamente nuestra.
puntos 9 | votos: 11
En mi interior deseo sinceramente - que puedas encontrarme.

puntos 9 | votos: 9
Un secreto jamás nos servirá - como un escudo ya que su verdadera naturaleza reside 
en ser una hiriente arma de doble filo.
puntos 8 | votos: 8
No podemos volvernos locos - si apenas hemos comenzado a razonar.
puntos 6 | votos: 8
El pasado nos acecha con sombras - proyectadas mediante la luz del futuro.
puntos 5 | votos: 5
Desechado por su propia negación, - fue conducido al vacío en aras de una verdad 
que jamás pudo ni podrá ser fundada.
puntos 7 | votos: 7
Acepté la realidad que en mis ojos - encontró cobijo pero tras eso me dí cuenta que, incluso en este
nuevo mundo, no habría felicidad reservada para mí.

puntos 13 | votos: 13
Al igual que el oxígeno puro, - la verdad desnuda posee el poder para destruir la mente del hombre.
puntos 5 | votos: 5
¿Soy yo o el juego está - insinuándome algo?
puntos 9 | votos: 15
Sabes que se ha prostituido - una marca cuando encuentras de ella 
todo tipo de merchandising.
puntos 9 | votos: 9
CV: Fuego Cruzado - La puerta había cedido ya hace mucho tiempo. Aquello era una batalla
campal. Joserene lideraba el frente tan bien como podía. Ordenaba los
escuadrones desde lo alto de unas de las pocas torres de vigilancia
que quedaban intactas.

El ruido del acero cortando carne y hueso por igual le llegaba incluso
ahí arriba. El último aliento de los soldados, ya fuesen aliados o
enemigos, atravesaban sus tímpanos como si de cuchillas se tratasen. 

No podía hacer nada más.

-¡Maldición!- hincó sus uñas en su brazo derecho. Aún no había
recuperado ni una pequeña sensibilidad en él.

Él sabía que aquella misión era suicida. No, mas bien nunca fue una
misión. Recordó como lo estuvo hablando Angel días antes. Con los
operativos actuales que tenían actualmente, plantearse siquiera hacer
frente al ejercito del Imperio era una locura. Con la caída del resto
de campamentos, ellos eran su último obstáculo para sofocar la
rebelión. Así que propuso la situación actual; convertir la entrada
del campamento en una muralla inexpugnable mientras que se huía con
el resto de no combatientes. Joserene nunca habría aceptado esa idea
ni no fuese porque era la única viable disponible. Los resultados de
esta fueron gratificantes. Estuvieron soportando constantes embestidas
por encima del tiempo estimado incluso se dio el lujo de llevar a los
heridos hacia las embarcaciones que 
esperaban en alta mar.

Pero no hay nada que dure para siempre. Escucho pisadas muy aceleradas
que se acercaban hacia la torre.-¿Es el enemigo?- con dificultad,
desenvainó su espada con su único brazo disponible. 

-¡Señor!- se escuchó a alguien aporreando la puerta. Reconoció que
la voz era uno de sus exploradores. Dijo que pasara guardando su
espada en su vaina.

-¿Que noticias traes?- volvió sus ojos al campo de batalla.

-¡Sí!¡Escuadrones del 1 al 5, designados a operaciones de emboscada
en el bosque han sido descubiertos! ¡Escuadrones 18, 21 y 30 se
ofrecieron voluntarios para darles ayuda!- continuo dandole un informe
adoptando una postura regia-¡7, 22,28,31,35,52 han sido completamente
eliminados!¡De resto de escuadrones se desconoce su condicion!¡Se
presupone que hayan sido asesinados, o que se hayan unidos a otros
miembros de escuadrones de los cuales ignoramos su posición!-

-Ya veo- se apoyo la mano sobre la torre, dando la espalda a quien le
estaba informando- somos menos de la mitad los que quedamos
defendiendo de este frente. ¿Se sabe algo de Angel?-

-La comandante Angel se encuentra con vida y sin ningún tipo de
herida. Marchó sin ninguna escolta hacia dentro del campamento
persiguiendo un supuesto oficial del imperio. Ahora mismo, se
encuentra supervisando que las embarcaciones de salvamento salgan sin
ningún tipo de problema. ¿Desea ponerse 
en contacto con ella?-

-No- la respuesta fue tajante- Es mejor si se olvida de nosotros y
huye con el resto. Además, yo soy ahora quien tiene el mando aquí.-
volteó su mirada a su acompañante- Dirígete abajo y busca heridos.
Quien no sea capaz de luchar o tengo miedo de hacerlo, mándalo a la
retaguardia.- Joserene salió de la torre con espada en mano
nuevamente- No necesitamos que nadie se haga el héroe- el informante
correspondió a su orden con un saludo militar bastante descoordinado.




-Si se ha de morir, mejor que sea de pie- con esas palabras, marchó
malherido al frente enemigo.

 ***

-¡Maldita sea!- Angel estaba gritando a pleno pulmón todo el
rato-¿Cómo que no hay sitio para uno más?- el objetivo de su ira
era el soldado que se la había correspondido la guardia del
embarcadero improvisado que había dentro de la gruta- ¡Mira!- tiró
varias cajas al mar- ¡Ya hay espacio suficiente!- el oficial estaba
anonadado por el fuerte carácter de su superiora que ni siquiera
podía moverse del sitio o decirle algo. 

Ella misma se estaba encargando de organizar la salida de las
embarcaciones, priorizando siempre las vidas a salvar que el armamento
que se pudiese sacar ileso de allí.

La aparición de Angel había agilizado mucho el proceso. No daba ni
un momento de descanso a los soldados que allí se encontraban.
Mientras que ella se encontraba allí abajo, mando a Pandora a
controlar la entrada a la gruta. Estaba con una posición firme
blandiendo su espada y cerciorándose de que todo estaba yendo con
orden. Una vez que el numero de refugiados pareció haber descendido,
Angel salió al exterior.

-¡Pandora!- su compañera  fue a recibirla nada más escuchar su
nombre.-¿Alguna novedad?- respondió señalando a un soldado que
estaba tumbado extasiado en el suelo. Que hubiera perdido la capacidad
era un problema bastante grave.Ver el cuerpo mutilado de Ralf fue un
gran trauma para ella sin embargo, ahora no tenían tiempo para
lamentarse. Angel supuso que quería que hablara con él así que se
acerco mientras que Pandora se echaba a un lado para seguir
controlando a la multitud que estaba llegando.

-¿Querías algo de mí?- se interpuso entre él y el sol- Vamos,
arriba- lo levantó enérgicamente con una mano.

-Gracias- agitó un poco sus ropas llenas de polvo. Tras eso, aspecto
una postura formal- ¡Ante usted se presenta Doni, miembro del cuerpo
de informadores!- iba a realizar el saludo militar, pero Angel lo
detuvo alegando de que no tenían tiempo para formalidades. Tambien le
pidió que fuera directamente al grano.

-Pese a que no se me dio la orden, vengo a reportarle  la situación 
vicecomandante Joserene. Nuestras fuerzas siguen resistiendo en la
entrada principal. El vicecomandante ha priorizado la evacuación de
los heridos mientras que los miembros disponibles. También sugirió
que usted marchara mientras pudiera- la ultima parte la dijo con voz
temblorosa ya que pareció encontrarse molesta. A su espalda apareció
a su espalda Pandora que puse su mano sobre su hombro. Tras eso, ella
se tranquilizó un poco.

-De acuerdo. Si le ves de nuevo dile que no se arriesgue lo necesario.
Bajaremos al embarcadero si no tienes nada más que decir- justo en
ese momento el cielo fue salpicado por una gran corriente de sangre.
Todos quedaron asombrados mirando hacia arriba.

-¿Pero qué ha sido?- balbuceó Doni asustado.

-No lo sé.- Angel tampoco sabía lo que estaba sucediento-Pero tengo
el terrible presentimiento de que algo malo está a punto de suceder.
¡Vamos!- se dirigió a los oficiales-¡Debemos sacar 
a todos de aquí lo antes posible!-
puntos 20 | votos: 20
El único destino escrito es - que en nuestro camino encontraremos numerosas bifurcaciones.

puntos 12 | votos: 12
Las mentiras o medias verdades - siempre se acaban desdibujando sin importar el maquillaje que se use.
puntos 10 | votos: 10
No es saber a donde irá el viento - sino reconocer cuando podemos utilizarlo a nuestro favor.
puntos 8 | votos: 8
Nunca he tenido motivos - para buscar el bien ajeno pero creo que si hubiera más personas
felices en el mundo tardaría menos en encontrar mi propia felicidad.
puntos 6 | votos: 6
De todos los sueños existentes, - el poder amarte es el único imposible.
puntos 4 | votos: 4
CIV: Al final, todo se encuentra - Estaba ahí parada, sin poder moverse y descalza, mirando en la
lejanía el combate que estaban entablando Azul y 7.  Darky no podría
asegurar el cuanto fue el tiempo que llevaban así pero para ella cada
segundo le era una eternidad.

Ambos se movían a velocidades incapaces de adquirir para unos seres
humanos corrientes hasta el punto en que sus siluetas eran como un
pequeño borrón negro en la lejanía. De vez en cuando, una ligera
onda expansiva rezumaba en el aire. Era en ese momento cuando sus
cuerpos eran más visibles.

Desprendió una gran ola roja.

7 parecía encontrarse en muy mal estado. Todo lo que quedaba de sus
ropas estaba empañado en sangre incluso su cuerpo, cubierto de
magulladuras y heridas abiertas parecía haberse oscurecido debido a
la cantidad del sangrado. Le vía respirando con dificultad,  mientras
echaba su mano hacia su boca que no paraba de vomitar sangre. Apenas
podía tenerse en pié tampoco. Las piernas le temblaban, presas de un
incesante hormigueo debido a la falta de circulación sanguínea. Lo
único que conservaba con vida era su mirada, mezclada con cierta
altanería y un fuerte deseo de seguir peleando.


-No tiene ningún sentido seguir con esto- contestó Azul. A
diferencia de su adversario, él estaba en completa
condiciones.-Aunque no voy a decir que me desagrade aplastar insectos
como tú esto se ha vuelto muy lamentable- camino hacía él. 7
intentó moverse pero no pudo- para ambos. - dispuso a golpearle en el
vientre con una nueva onda. 

Concentró gran cantidad de magia en su mano y luego la descargó de
golpe de sobre él, lanzándole varias metros por el aire, dejando
pequeñas estelas de cristal a su paso. Al acabó estrellándose muy
cerca donde estaba Darky. Esta se acercó a donde cayó para ver si
seguía vivo. A Mouser no le pareció molestarle; al contrario,
parecía contrariado por algo.

Se sentía incompleto. Pese a lograr todo los desafíos y metas que se
había propuesto hasta ahora, seguía sin sentirse satisfecho. Era
como si le faltase algo para que todo cobrase sentido. Aunque había
estado evitar pensar en ello, sabía perfectamente de lo que se
trataba. Nunca pudo ganar a Rojo. Hacerle su esclavo y arrebatarle
todo lo que tenía no suficiente como para proclamar su victoria
contra él. Todo lo que había hecho no era sino borrar las evidencias
de su existencia en el mundo pero aquello no le valdría para sentirse
superior a él. Y es que, al final, el fue el elegido por su maestra
incluso hasta el último momento. Debía de cambiar eso. Y para ello,
necesitaría crear un nuevo mundo con su primogénita.

-¡Oye!- Darky se acercó a donde cayó- ¿Me escuchas?- zarandeaba
con fuerza-¡Qué pasa contigo! ¡Ibas tan confiado en un principio y
miras cómo te encuentras ahora!- le gritaba en un acto desesperado
para que recuperara el conocimiento.-

-¡Cállate!- respondió de una inesperadamente enérgica- Haces mucho
como para que puedas pensar- pese a la situación en la que se
encontraban, Darky no puedo evitar gritarle en la cara por su
arrogancia.-Oye, Darky- le dijo cuando estaba un poco más
calmada-¿Podrías hacerme el favor de subir a aquel montículo de
allí?- se levantó del suelo como si no hubiera pasado. Quiero que
compruebes algo-

-¿El qué?-

-¿Acaso crees que tengo tiempo ahora para darte explicaciones?- vio
como la joven se iba a poner otra vez histérica- Mierda- pensó para
él- Se me da fatal tratar con las chicas- la figura de 25 y Angel se
les vino a la mente- Vale, mira- intentó ser lo mas amable que pudo-
No nos conocemos de nada pero desde luego tenemos un enemigo en
común- dirigió la vista a Azul que seguía quieto en la misma
posición.  Creo que puedo derrotarle pero necesito antes que te
encuentres en un lugar seguro. ¿Entendido?- la miró fijamente como
si así pudiera obligarla a aceptar su petición.

-De acuerdo.- ahora ella quien hablaba de forma arrogante- Pero no
creas que confió en tí- marchó  hacía donde él le había
indicado. Giró la cabeza hacia atrás mientras avanzaba. Era molesto
pero le estaba comenzando a agradar.

-No esperaba de otra forma- fue nuevamente a encararse a Azul.-¿Me
echabas de menos?- de esa forma rompió el debate interior que estaba
teniendo Azul consigo mísmo.

-Tú.-suspiró-Otra vez-¿Cuantas veces habré de golpearte para que
mueras de una vez por todas?- lanzó un ataque nada más acabar la
frase pero 7 lo desvió.

-Quien sabe- se mofó con una sonrisa. La seriedad no desparecía del
rostro de Azul.

-Haré que desees la muerte como un alivio al destino que te voy a
dar- contestó a su bravuconadas erigiendo un sin fín de pilares
desde la misma tierra- Acabaré con esto ahora- los fue lanzando uno a
uno-

-No podría estar más de acuerdo en aquello último que has dicho-
chasqueó sus dedos. Usando parte de la magia que le quedaba y los
conocimientos que obtuvo de las memorias de Azul para evitar sus
ataques. Y aunque era cierto que a duras penas podría mantener la
consciencia, esquivaba sus ataques con gran maestría deteniendo el
tiempo entre pequeños lapsos de tiempo. Mientras que él hacía eso.

-Increíble- Darky se vio asombrada ante lo que estaba presenciando.
Un enorme circulo mágico rodeaba a Azul. Pero lo que más le
impresionó  a Darky no fue aquella simbología sino lo que fue
utilizado para escribirla- Es sangre- pensó para sí misma- Se había
estado dejando infligir daño a propósito para poder realizar el
círculo magico. 7 se fijó en ella percántandose de que lo estaba
mirando- Eres un completo idiota.- suavizó esta vez sus insultos.

-El momento final es nuestro- dijo 7 parándose justamente en frente
de Azul y recibiendo de lleno sus ataques. Su cuerpo fue siendo
atravesado poco, derramando las gotas que aún le quedaban. Fue
atravesado de tal forma que incluso Azul se vio salpicado.-Con esto el
círculo está cerrado- elevó sus brazos mutilados lo más alto que
pudo. 

Con sus movimientos, toda la sangre que había desbordado la tierra
cobró de vida, creando vibrantes oscilaciones. Formaban pequeños
geíseres a medida que la sangre se diluía al centro, lugar donde
estaban 7 y Azul. Este último intentó zafarse pero la sangre, que se
estaba volviendo muy densa bajo sus pies lo tenía atrapado. Aparte,
la sangre que le había salpicado en la cara le dejó momentáneamente
ciego por lo que tampoco sabía que estaba pasando realmente. 

Rapidamente, la sangre fue convergiendo donde estaban ambos, creando
una bella esfera carmesí. Una vez que fueron engullidos completamente
por ella. La esfera comenzó a reducirse en tamaño, hasta el de una
diminuta joya, para luego expandirse a su tamaño original expulsando
de forma violenta todo su contenido.

puntos 8 | votos: 8
Así como los hijos avergüenzan - a sus padres también en ocasiones puede suceder de forma inversa.
puntos 9 | votos: 9
Escoger la autoinflicción - no te aleja del sufrimiento sino del mundo entero
mostrando de una forma más patente tu infelicidad.
puntos 9 | votos: 9
El miedo no es malo por sí mismo; - no hace ver que hay algo en nuestra vidas que deseamos 
proteger bajo cualquier costo.
puntos 29 | votos: 29
Algunos aplastan lo que destaca - ante sus ojos porque creen que no debe haber nada superior a ellos.
puntos 10 | votos: 10
No podrás conseguir lo que quieres - si nunca te has prestado a escuchar lo que los demás desean.

puntos 7 | votos: 9
CIII: Legado - -¿Bromeas, cierto?- Telyg no pudo evitar una sonrisa de desasosiego.
El relato que le había contando era tan inverosímil que no podía
aceptarlo aunque claro está que hasta hace unos meses creía que la
magia solo era un cuento de hadas. -Ahora sí creo que necesito
sentarme- se posó como pudo entre las ruinas de La Forja. Miró hacia
el enorme agujero que había a donde estaba el techo.
Nunca había sido consciente de lo que estaba sucediendo al mundo.
Llegó allí, tan lejos, porque estaba huyendo de las cosas que odiaba
y que le daban miedo. Tampoco le importaba nada de lo que sucediera a
continuación; eligió ayudar a 7 y 25 solo porque se sentía culpable
de la muerte de Moi.
No podría seguir viviendo a costa de que su amigo perdiera su vida. 

Jess lo miró con condescendencia. Estaba intentando ocultar sus
lágrimas poniendo sus manos en el rostro. Ambos compartían una pena
que los estaban matando por dentro; la impotencia de no poder haber
salvado ni proteger a sus seres queridos. 

-¿Planeas quedarte aquí parado?- Jess fue levantándose poco a poco.
Telyg actúo metiendo su cabeza sobre sus rodillas-Aún no he acabado
de contártelo todo.- golpeó su cabeza con el borde del bastón- Una
vez que Azul se asegure de que una nueva estirpe pueda poblar este
mundo, utilizará de nuevo esa magia para enviar al vacío aquellos
que se sometan a su voluntad. Los que con suerte o desgracia se
sometan a él, vivirán como esclavos de esos nuevos seres, no humanos
pero tampoco elfos, por el resto de sus vidas.- esperaba una reacción
de Telyg a sus palabras- ¿Acaso no quieres impedírselo? ¿Para qué
has venido aquí entonces?-

-¡Me da igual!- respondió- 

-Eres patético.-dijo-Supongo que eso es otra cosa en la que nos
parecemos- comentó en voz alta para sí mismo.

-Desde un primer momento-continuó hablando Telyg- Enfrentarme a 
alguien como él fue una auténtica locura.- se  levantó
repentinamente. Posó su manos sobre los hombros de Jess-¡Yo nunca he
tenido el poder para cambiar las cosas!- se miraron fijamente mientras
recitaba aquellas palabras. Todas las lágrimas que había estado
conteniendo hasta estaban rebosando por doquier. 

La primera reacción de Jess fue de repulsión. Detestaba que los
hombres llorasen solo una vez que daban todo por perdido. Se sentía
así porque él mismo se encontró en su misma posición hace mucho
tiempo aunque a contrarío qué él, en aquella ocasión estaba solo.

-Deja a un lado tus lagrimas- lo separó de él- Ten, sujeta esto. Es
para ti- alargo su mano ofreciéndole su bastón- ¿Si tuvieras las
fuerzas lucharías contra él, no? Bien, pues con esto tendrás la
fuerza necesaria para cambiar no solo tu destino sino el de todo el
mundo- dio la espalda a Telyg marchando a la salida. 

Viendo que estaba obstruida por las piedras, fue quitando una por una
con sus propias manos hasta que hubiera espacio suficiente para que
pudiese caber una persona. Cuando finalizó, hizo una seña para que
Telyg se metiera por el agujero que había hecho.

-Sigo sin comprender nada. ¿Por qué me das esto?- se refería al
bastón mientras caminaba hacia él.

-Ese bastón o lanza, como prefieras llamarlo-  le ayudó para que
cruzase- tiene el mismo poder que ahora posee Azul. Si lo atraviesas
con él, desaparecerá.- al fin acabó de cruzar.

-¿Por qué me dices todo esto?¿Qué pretendes? ¿Por qué me has
dicho todo esto a mí?- pregunto sin cesar aún lleno de dudas.-


-No hay ninguna razón.- en ese instante un temblor sacudió la
tierra-¡Vamos, date prisa!- exclamo para que se pusiera en marcha. 

Vio como el muchacho corría por el pasillo de La Forja mientras el
piso se venía abajo. Tras pocos segundos, la figura de Telyg se
había desvanecido entre el humo y la puerta volvió a ser tapada con
piedras. Por su parte, Jess volvió a la esquina en la que estaba
sentado. Su cuerpo se iba deteriorando, desmenuzándose y cayendo en
pequeños trozos al suelos. Cuando volvió a sentarse, ya había
perdido unos de sus brazos y la mitad derecha de su rostro. Su piernas
estaban a punto de ceder también.

-Espero estar haciendo correcto esta vez- miró al cielo como si este
le arrebatase las preocupaciones-¿Realmente estamos haciendo lo
correcto depositando nuestra fe en alguien más?- 
hizo la pregunta la voz alta aunque nadie lo escuchase-Nunca podremos
saberlo- movió un poco su brazo restante pero al final este también
cayó al suelo. Otro temblor, esta vez mucho más fuerte se escuchó.-
Me ha costado entenderlo pero creo que ya lo comprendo- de nuevo, una
gran sacudida hizo temblor La Forja.-Uno no puede encontrar respuestas
a sus preguntas- pedazos del piso comenzaron a caer contra el suelo - 
sino que uno debe estar dispuesto para recibirlas de alguien más.
¿Verdad?- justo después de acabar hablar, una piedra destrozó su
cuerpo hasta que lo hiciera la misma descomposición.
puntos 5 | votos: 5
Tener poder no sirve de nada - si uno no se tiene un verdadero propósito para usarlo.
puntos 12 | votos: 12
La verdad personal es tan frágil, - que muchos la ignoran para buscar verdades más profundas.
puntos 8 | votos: 8
A veces los mensajes que llegan - mejor son aquellos que dejan atrás las palabras.
puntos 10 | votos: 10
Lo bueno de una debilidad - es que, cuando la superas,  se convierte en una anécdota 
que te hará reír.

puntos 4 | votos: 4
CII: El Gran Juego - El enorme haz de luz creado por Azul fue directo hacia 7. En
milésimas de segundos, una gran polvareda se levantó. Darky
retrocedió segundos antes de que todo aquello sucediera. Pudo
percatarse de cuán peligroso era ese ataque con tan solo verlo.
Lamentablemente, no pudo avisar con tiempo a quien iba dirigido. Sus
palabras fueron muy lentas en comparación al tiempo que usó Azul
para elaborar dicho ataque.No pudo hacer nada más que proteger su
rostro unos pasos más atrás.

Cuando la tierra volvió a su sitio, una silueta emergió entre ella. 

Un sentimiento de alegría desbordó a Darky, al mismo tiempo que el
desconcierto hacía mella en la seguridad que tenía Azul en sí
mismo. Y es que estaba allí, de pie, sin mover apenas un músculo de
su cuerpo. Su brazo se hallaba alzado, de una manera similar al de
Azul pero con la palma de mano abierta con  un diminuto punto de luz
en su centro. Aquel rastro de luz se fue desvaneciendo sobre su cuerpo
creando pequeños haces que parecían envolverle en rayos.

-Funcionó- pensó sonriendo al ver que su sorpresa al haber
sobrevivido a ese ataque era incluso mayor a la que Azul presentaba a
su rostro. Miró hacia atrás- ¿Te encuentras bien?- Darky le dió
una respuesta afirmativa con la cabeza.-Que alivio- se centró
nuevamente en Azul que había fruncido ligeramente el ceño.

-No tendrás tanta suerte a la próxima- lanzó nuevamente su ataque.

Darky presenció como una observadora aquel combate. Alejándose hasta
una distancia prudencial, ahora podía comprender cómo 7 había
logrado sobrevivir a aquello. El rayo mortal iba dirigido a él,
directamente contra su pecho pero antes de que este consiguiera su
objetivo, había alzado su mano repeliendo completamente el ataque,
como si hubiera rebotado contra un espejo, creando así la sensación
de que había sido rodeado en pocos segundos por una aura de rayos.
Nunca llegó a tocar su cuerpo; simplemente se dividió en pequeñas
partes que desviaban de manera aleatoria su trayectoria hasta que se
quedaban sin fuerzas. 

-¿Una barrera?- Azul mostró su desagrado al ver como 7  estaba
usando una de sus técnicas- Comprendo- llegó a la respuesta bastante
rápido y cesó sus ataques. Ahora sabía que iban a ser inútiles-
Parece ser- se dirigía con disgusto a 7- que otorgarte partes de mis
memorias no fue una gran idea después de todo. Debido a ello, aún
sigues con vida.

-Junto a tus recuerdos- 7 siguió el monólogo precedido por Azul-
tambien me pasaste, por así decirlo, la forma de aplicar tus propias
técnicas. La verdad, fue una gran idea- sus palabras llenas de
sarcasmo no parecían herirle en lo más mínimo; le dolía más no
haber podido prever aquello que tanta palabrería junta.-Se podría
decir que estamos igualados- Azul se echó a reír inesperadamente con
su último comentario. 

-¿No te das cuenta de que el sarcasmo es la forma más baja del
ingenio?-

-Según tus memorias, este tipo de juego mental te solía gustar
bastante. Bueno- calló por unos segundos- A sabiendas de
esto,¿quieres continuar con esto?- la pregunta era algo estúpida,
pues él ya conocía la respuesta que iba a dar pero 7 creía que
formularla le daría algún valor especial para ambos. Y es que, en
ese mismo instante, los dos se dieron cuenta de que compartían unas
experiencias en común, aunque para uno de ellos fuese en
completamente ficticias pero al fin al cabo, ¿qué era él
exactamente? Analizando con cuidado las memorias que le habían sido
cedidas por cortesía  de Azul, podía dar respuestas a preguntas que
parecían no tener solución e incluso ver aquellas que aún no había
podido plantearse. Tampoco quería dejarse llevar por aquella
sensación de saberlo todo. No debía de olvidar que al fin al cabo
esas eran las memorias de Azul, lo que él sintió no refleja la
verdadera realidad. Por otra parte, el apenas tenía recuerdos y
sensaciones para contrarrestar todo lo que le había dado. Lo único
que podía hacer era usar sus propias armas contra él, teniendo la
precaución de no perderse a sí mismo mientras lo hacía.
Previamente, tenía que captar su atención y luego mandar lejos a
Darky. Desde que Azul invadió su mente, quedó patente su obsesión
por la chica. En realidad, no era por ella. Ni su personalidad ni su
físico le atraían; era lo que representaba lo que llamaba su insana
atención. -Y pensar que todo esto ha sucedido por una mujer- se
lamentaba en silencio. Pensar en ello le apenaba y no solo por el mero
hecho de tener parte de los recuerdos de Azul. -Bueno. ¿Cuál es tu
veredicto?-

-  Por supuesto que continuaré.- la seriedad volvió a él- Nadie me
va alejar de mi sueño estando tan cerca. Además- agregó- ¿acaso
crees que te he dado todos mis recuerdos? Que hayas aprendido uno o
dos trucos de ellos no significa nada- comenzó a recitar en élfico-
Te mostraré hasta dónde puede llegar mi poder-
puntos 10 | votos: 10
Soñar solo será eso - si no eres capaz de superar tus propios límites.
puntos 10 | votos: 10
Solo detrás de problemas comunes - encontraremos aquello denominado como persona.
puntos 8 | votos: 8
El acto de olvidar es un parche - que oculta problemas que nunca quisimos ver.
puntos 3 | votos: 5
Porque tener muchas imitaciones - no significa que se haya convertido en un clásico.

puntos 22 | votos: 22
La felicidad es como la magia; - hay algunos que intentan descubrir el truco que hay tras esta
mientras que otros se limitan a disfrutarla.
puntos 10 | votos: 10
Cualquier juicio se vuelve nulo - cuando el acusado desconoce su propio crimen.
puntos 7 | votos: 7
CI: El error de un mundo utópico - Telyg siguió descendiendo por la Forja como si se estuviese
adentrando por las mismas entrañas del infierno. Aún no había
conseguido alcanzar a 25 cuando un enorme explosión hizo que el techo
se le desplomara encima. Esquivando, tan rápido como sus piernas le
permitían, las vigas que se derrumbaban en su camino, llegó  airoso
a lugar donde se encontraba el epicentro de toda aquella destrucción.

Por breves, pudo contemplar una figura brillante elevarse hasta los
cielos en una torrencial y abrumante columna de luz. Dejando de lado
aquel extraño suceso,  siguió buscando a 25. En aquella sala ruinosa
no habia nada; nada excepto Jess que se encontraba abrumado viendo
aquel evento desde una esquina de la habitación.

-¡Tú!- se dirigió a él violentamente-¿Qué has hecho con mi
compañera?- lanzó un puñetazo que fue eludido fácilmente. Pero en
el siguiente Jess no tendria tanta suerte; recibió un duro golpe en
el abdomen. Y es que Telyg había previsto que esquivaría el primero;
sólo tenía que adivinar a donde se movería para evitarlo.

-¿Tu amiga dices?- dijo con la respiración cortada- Ya no se
encuentra entre nosotros- Telyg lanzó una mirada llena de ira- No te
preocupes- prosiguió para calmarlo- Eso no quiere decir que la haya
matado. Todo lo contrario- recuperó la compostura- Ella o ellas has
ascendido a un ser que vá más allá de este plano- se sentía
agotado. Uso su lanza como bastón y se sento entre los escombros- vio
que Telyg seguia en una postura defensiva- Si no tienes mucha prisa,
puedo contarte lo que ha ocurrido. Acércate-  hizo el gesto para que
lo acompañara sentado entre los escombros- Una vez que he podido ver
a mi nieta, no tengo ningún propósito para seguir luchando-

-Gracías- le pareció que al menos debía responderle de forma
educada pese a que no le agradara- pero prefiero seguir de pie- no
confiaba plenamente en él como para acercase a su lado-

-Haces bien- apoyo su espalda contra la pared- Yo tampoco me sentaría
contra alguien que intentó matarme. Y bien-  dio una pequeña pausa-
supongo que ahora lo querrás saber todo
¿verdad?- lo miró una última vez, haciendole saber con su gesto que
lo que le dijera de ahora en adelante tendría un gran peso sobre
ambos, como un secreto guardado para el resto del mundo.

-No importa que sea- apretó sus puños con decisión- tan solo
aceptaré lo que me venga encima-

-De acuerdo.- se dispuso a despejar todas las dudas que habían ido
desarrollándose a lo largo de la historia-

                                                                      
      

Como sabes desde hace mucho, en este mundo existieron distintas
especies. Todos los cuentos que has escuchado hasta ahora son en parte
verdad. Dragones, sirenas, orcos y hadas existen o bueno, para ser
más exactos, existieron hace mucho en estas tierras.
Así como ellos, los elfos existieron y de igual desaparecieron del
mapa sin dejar rastro.

En aquella época lo elfos eran la raza dominante. Controlaban la
mayor parte  del continente desde una isla muy lejana al sur de aquí.
Tendrías que haberla visto repleta de paisajes vírgenes, lleno de
misterios que llamaban a los aventureros para ser descubiertos. No era
un territorio con mucha pendiente, solo contaba con una cordillera al
noroeste que resultaba como una muralla natural. Así era la parte
este de la isla. Cuanto más se avanzaba hacia el Oeste, más
remarcado era la existencia de los elfos.

Aunque nos considerasémos seres con una mente superior y una
mentalidad prágmatica, nunca supimos encontrar el verdadero valor.
Quizás fuese por nuestra casi inmortalidad pero para nosotros el
resto de seres que había en el mundo eran cosas superfluas, objetos
destinados a satisfacer nuestros deseos.

Nuestra sociedad, regida por castas según el poder mágico y bajo el
yugo del Consejo formado por los más ancianos, era bastante
despreocupada en cuanto atesorar los suministros naturales. Miles de
bosques, así como de vidas, fueron sacrificadas en pos del progreso.
Qué triste. Creíamos ser amos del mundo cuando tan solo éramos mas
una pieza del juego llamado vida.

-¿Puedes ir directo al grano?- carraspeó Telyg antes de
interrumpirle.

-Jóvenes- refunfuño Jess hasta de seguir con su relato.

En resumidas cuentas, los elfos no supieron ver los cambios que
sucedian alrededor suya,
originando que los humanos se levantaran en contra suya. En un
principio, se tomaron con sorna su sublevación. Nadie hubiera pensado
que un puñado de humanos pudiera hacerles frente. Qué equivocados
estaban. Aparte de que habían construido una sociedad mucho más
sólida bajo el resentimiento que tenía contra sus amos los elfos,
contaba con la simpatía de pequeñas minorias de estos que no estaban
conformes con sus congéneres. Así pues, con su ayuda, pudieron
hacerles frente. 

Esos seres humanos, que tantas veces habían sido menospreciados al
ser  una raza inferior,habían conseguido revertir una situación de
cientos de siglos en menos de una década.El orgulloso pueblo elfo no
tuvo más remedio que aceptar que habían sido derrotados. Por primera
vez, experimentaron lo que era la humillación.

Posteriormente, llevaron a cabo una purga de toda la raza. Como he
dicho antes, los elfos no eran muy considerados a la hora de conservar
las cosas así que simplemente matando a su población, que ya era
baja de números antes de la guerra, desaparecería de la faz de la
tierra. Incluso aquellos que le brindaron su apoyo fueron asesinados.
Yo mismo fuí perseguido por un breve periodo de tiempo después de
ayudarles a ganar la guerra.

-Ve más rápido- estaba muy impaciente- ¿A donde quieres llegar con
toda esta historia?-

-Los elfos fueron conducidos al borde de la extinción. En un acto
desesperado, los Ancianos recurrieron a una magia sellada tiempo
atrás por los primeros elfos que poblaron la tierra. En pocos
instantes, su existencia dejó de ser un hecho en el mundo.- setenció
finalmente- y fuimos olvidados- Telyg lo miró consternado. No sabía
que queria haber dicho con aquellas palabras.- En otras palabras-
prosiguió- los elfos nunca pertenecimos a este mundo sino a un plano
distinto al vuestro-
puntos 12 | votos: 12
Aunque el primer paso es importante, - será el segundo y la repetida continuación de este 
lo que te conduzca a tu meta.
puntos 7 | votos: 7
Un mundo sin mí es inalterable - pero a la hora de perder extraños se vuelve una ruina.





LOS MEJORES CARTELES DE

Número de visitas: 12181345486 | Usuarios registrados: 2076190 | Clasificación de usuarios
Carteles en la página: 8021460, hoy: 5, ayer: 19
blog.desmotivaciones.es
Contacto | Reglas
▲▲▲

Valid HTML 5 Valid CSS!