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21.11.2013

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puntos 10 | votos: 16
Y te aparece esto - en vez de tu cartel.
puntos 28 | votos: 28
El Mouser y yo. - Porque la originalidad está muy vista.
puntos 16 | votos: 16
No solo se pierden seres queridos - sino también uno mismo.
puntos 16 | votos: 16
Algunas caminan sobre el mundo - creyendo que así viven dentro de él.
puntos 10 | votos: 10
Todos tienen derecho a buscar - la felicidad; el problema radica en que raras ocasiones 
se otorga dicho derecho.

puntos 11 | votos: 11
Capítulo XCV: Dualismo - Jess la observaba fijamente. Su primera reacción fue reírse. No
podía tomar en serio que ella misma se llamase Eliza. Era una locura;
ni se parecía a ella ni tenía su misma cantidad de magia. Lo que en
principio le pareció una broma le comenzó a enfurecer. 25 no
apartaba su vista de él, y de nuevo con voz firma afirmaba ser ella. 

Estaba contrariándose cada vez más.

-¿Y como sabes que eres ella?- quiso quebrar su espíritu- Dadme una
prueba al menos para creer lo que estás diciendo.- 

No respondió a sus provocaciones. Al contrario, de manera confiada,
se acercó a Magica, la tomó de la mano y la abrazó junto a su
pecho. Posando suavemente su cabeza sobre ella, escuchaba los latidos
de su corazón. Fue arropada por su brazos que se exentendieorn
calurosamente sobre su pequeño cuerpo entumecido. Aquellas emociones,
de algún modo, le hacían sentir nostálgica. 

Magica correspondió a su abrazo echando sus brazos sobre ella
tambén. Sus pies se desplomaron por el suelo pero fue acogida por 25
que presenciaba como ella lloraba desconsoladamente entre su brazos.
Las lagrimas recorrían su cuerpo tímidamente. Aunque tenía frío,
su rostro se enrojeció tras comenzar con su llanto.

-No necesito de tu aprobación para saber quien soy.- respondió a
Jess de mientras apartaba el pelo que estaba ocultando el empañado
rostro de Magica- Desde que desperté, he sabido quien era y por ello
he intentado olvidar.- seguía acariciándose mimosamente a Magica
para que se tranquilizase- Olvidar todo el daño y sufrimiento que se
ha realizado bajo mi nombre. Parece ser que el destino es un crimen
que recae sobre cualquier inocente- dejó de acariciarla, parece que
al fin se había calmado- pero como toda culpa, puede redimirse. Cada
noche, escuchaba en mi interior mis propios llantos e intentaba
abrazarme a mí misma temiendo creer que no debería seguir existiendo
pero al fin me di cuenta de algo, de porqué seguía aferrando a este
mundo con mis propias manos. 
Aún hay algo que puedo hacer-

Los dientes de Jess rechinaron. -Pero aun no me has dicho como planeas
hacerlo- Jess seguía sin dar crédito a sus palabras.

-Para que un ser viva, otro ha de morir.- contestó como si fuera un
ritual- Los seres llamado 25 y Magica han de desaparecer para que yo
vuelva a ser uno. En el fondo, sabía que esto iba a suceder- ahora
ella quien derramaba lagrimas- y aunque una parte de mí está
asustada porque va a desaparecer lo haré porque sigue siendo lo
correcto. Ahora bien, todo depende mi otra yo; 
Magica. ¿Qué deseas?-

-Es inútil- comentó Jess- su conciencia fue quebrada hace mucho-
miraba de forma lastimera sus vanos intentos 
para que ella le contestara. 

El había probado de todo antes para sacarla de aquel estado. Nada
sirvió. Tras varios intentos forzados, ella se rompió, literalmente.
Fue la tal la presión psicológica como física ejercida en ella que
era de esperarse que acabara perdiendo la consciencia de sí misma.
Ahora si que era una autentica muñeca al haberle despojado de sus
recuerdos y sentimientos. Por eso Jess quedó boquiabierto al ver que
comenzaba a balbucear unas cuantas palabras.

Era inconcebible. Ella no debería ser capaz de hablar siquiera.
¿Acaso en frente de él estaba sucediendo un verdadero milagro?
Replanteando su postura, se levantó del sitió pero se vio obligado a
sentarse de nuevo. Una gran corriente de magia, que emanaba de aquella
dos, le había doblegado. La sala comenzó iluminarse sola, por la
magia que ambas estaban desprendiendo. Era tan inmerso su poder que
hizo que Jess quedase petrificado con tan solo sentirlo. Un gran rayo
fue lanzando hasta arriba, atravesando por completo todas las capas de
La Forja.

-No puede ser- pensó percatándose de que algo increíble estaba
pasando en frente de sus ojos.

A Magica le estaba costando mucho pronunciar las palabras. Era como si
le hubiera arrebatado su propia voz. De manera forzada, iba diciendo
letra por letra con el apoyo de 25. Mirarla le tranquilizaba. Era como
si siempre hubiera estado juntas. Pudo al final recitar su deseo de
forma completa.

Tras eso, los labios de ella y 25 se fundieron en un solo al igual que
sus cuerpos. Otra gran explosión destruyó por completo La Forja. La
enorme haz de blanca estaba diviendo el cielo en dos. Era como una
gran estela de pureza que se regia en el firmamento fuera de cualquier
lógica posible. Revolucionarios e imperiales detuvieron su lucha por
un momento  para observar su magnificencia. Nadie podía apartar la
mirada de aquel espectáculo. El torrente desprendía una luz tan
blanca y cálida que calmaba los ánimos de todo el mundo y aliviaba
por leves instantes su dolor.  

Una figura luminiscente se hallaba en su epicentro. Era tal la
iluminación que desprendía su cuerpo que apenas era apreciable su
figura aunque había en ella los rasgos de una mujer.  Su pelo era tan
largo que apenas podía considerarse donde acaba. Presentaba un rostro
tan bello, sin ningún tipo de imperfección. Salió del torrente de
luz que habia creado levitando gracias a la ayuda de unas centellas
que le permitían sostenerse como si fuera un astro en el firmamento.
Como si a sus pies se formara una escalera invisible, 
fue bajando hasta la tierra.
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Capítulo XCIV: Sueño Impío - Jess oyó unos pasos. 25 al final había llegado a donde ellos se
encontraban. La miró. Parecia ser un modelo muy similar a Magica;
estructura y complexión eran idénticos. Salvo pequeños detalles
como el calor del cabellos y ojos podrían decirse que eran réplicas
exactas.

-¿Un prototipo?- Jess se echó hacia un lado- Ya no importa. Hazlo-
ordenó a Magica que invocara una guadaña para asesinar a 25.

Sin saber muy bien lo que estaba ocurriendo, 25 uso el maletín donde
llevaba su rifle como escudo. Aquella muchacha, que iba completamente
desnuda, la estaba atacando sin control mientras que su acompañante
las miraba desde una esquina completamente tranquilo. Debía hacer
algo y rápido.
Medito mucho sobre su situación. Al final decidió hacerlo. Volvería
a ralentizar el tiempo.

Al igual que el poder de curación de 7, ella tiene ciertas
limitaciones como no poder usarlo más allá de los veinte segundos
entre otras cosas. Aparte, debía atraer la atención del adversario
para que solo escuchara el significativo sonido que ponía en marcha
su poder. Soltó el maletín y chasqueó sus dedos en frente de
Magica. La guadaña se movía de forma pausada a su cuello. Mientras
que duraba el efecto, debía de buscar con lo que dejarla
inconsciente. Para su fortuna, había por allí varias barras de
acero. Tomo unas de ellas y se dispuso a golpear a Magica en la
cabeza.

Todo debió pasar tan rapido que ni se pudo dar cuenta de lo que
realmente. Jess solo sabía que Magica yacía en el suelo y que la
extraña seguía de pie. Se  movió de su sitio. No podía creerlo. Se
suponía que Magica debería ser mucho más fuerte si Master la usaba
como reemplazo para Eliza.

No debería haber sido derrotado de aquella manera. Se percató de
aquel detalle. Ella, aquella chica, había chasqueado sus dedos antes
de noquearla. Una sensación de inquietud y gozo recorrió su cuerpo.
Si lo que estaba pensando era cierto, habría encontrado de manera
esperada a la verdadera Eliza. 

-Claro- pensó el- Ella debió estar protegida mientras que Master
usaba sus copias- le parecía todo tan lógico que parecía irreal. 

Antes debía comprobarlo. Puso su lanza enfrente de ella y desprendió
un fotón de luz verde. Traspasó su cuerpo, sin hacer nada más. Ella
cayó al suelo desorientada por un zumbido que habia invadido su
cabeza.

-Nada más siento una decepción tras otra- Jess no estaba contento
resultados- solo eras otra muñeca inutil- fue a levantar hacia
Magica. 

Tras eso, ambos se sentaron en un banco de piedra. 25 seguia postrada
en el suelo sin poder hacer nada. Era como si el peso de su cuerpo
hubiera crecido de manera desorbitada. Tampoco podía hablar. La
presion era tal que si intentaba articular palabra sus cuerdas vocales
estallarían en mil pedazos.

-Aunque debo de admitir de que has llegado bastante lejos- Jess
siguió hablando- Creo que te mereces una explicación- 25 la miraba
sin desistir en levantarse- Hace mucho tiempo- comenzó a relatar-
este mundo era dominado por una raza superior a los humanos. Estaba
llena de un conocimiento inaudito y de seres prácticamente
inmortales. Se podría decir que era el mundo perfecto pero un día-
puso una voz más grave- todo eso cambió. 

Nadie sabie como pero la soberbia y el orgullo anidaron en tan
idílico mundo enfrentando hermanos unos contra otros. La codicia se
apoderó su cuerpos y así comenzó su decadencia. Fue un proceso
lento, como un veneno que impregna tu cuerpo, no te das cuenta de que
estas corrupto hasta que su potente toxina no hace todo su efecto. De
mientras ellos caían en el inevitable apogeo, otra raza se alzaba en
su esplendor. Tantos ellos de esclavitud le hicieron tan fuerte –
hablaba de los humanos- que vieron el momento oportuno para liberarse
el yugo de sus amos- descanso un momento. 

Estaba cansado de rememorar siempre lo que había pasado hace tanto
tiempo- pero dejemos eso a un lado y hablemos de como nacisteis. Al
menos que vais a desaparecer tenéis el derecho de saber toda la
verdad- Magica se levanto bajo sus ordenes para darle unos papeles-
Esto narra la historia de un hombre- rió con mofa- mejor digamos un
ser que no supo aceptar la muerte de un ser querido. Ofuscado en su
pérdida, decidió dar todo lo que tenía para traerla de nuevo a la
vida. Rojo, también conocido como Master, es el protagonista de esta
historia- revisó los papeles- no sé como lo hizo pero aquí recoge
como pudo traer de vuelta a su ama, Eliza. 

A primera vista, parecen las anotaciones escritas por un loco; viajes
a otros mundos, pactos con seres sobrenaturales, investigaciones que
van más alla del conocimiento que jamás habrá visto este mundo,
todo recogido como una historia en estos arrugados diarios. No da
especificaciones de como lo realizó; solo cuenta con pequeñas
connotaciones de lo que fue su vida diaria durante estos siglos. 

Iba a desistir cuando encontré un relato macabro suceso. Cuenta como
compró varios huérfanos en una aldea cercana a lo que se conoce hoy
como La Forja. Todas eran jóvenes chicas que habían perdido a sus
familiares. Por lo que se ve, las usó como “repuestos”- 25
estremeció con aquella palabra y Jess le sonrió. 

Captó a lo que se refería.

-Lamentablemente no da más instrucciones más allá de eso. Aunque
supuse que extrajo los órganos de las jóvenes insertándolos en un
nuevo cuerpo, el proceso jamás se culminó. Se rechazaban unos a
otros como si supieran que su lugar era allí. No sé si el llegó a
usar realmente este método ya que es pura especulación pero la
investigación dio sus frutos. Una mañana calurosa de verano, Eliza
volvió a nacer. Debía estar tan alegre que se le olvidó tomar nota
durante las cinco próximas semanas. 

Lamentablemente para él, Darky no pudo aceptar el regreso de su madre
como él. No hay claros registros sobre el incidente pero por lo visto
ella asesino a su propia madre en un arrebato. Oh, perdona- 25 al fin
se había podido poner de pie nuevamente- ni siquiera hemos llegado a
la parte que te interesa. 

En definitiva, volvió a perderle nuevamente.

Presuntamente, intento realizar los pasos que había realizado con
anterioridad pero no surgieron efecto. Así pues, y hasta encontrar
una nueva forma de traerla de vuelta, uso los restos que aun quedaban
de ella y los trasplantó en las jóvenes que tenía mayor
compatibilidad. Siguió una técnica similar a la que yo usé para
crear a las armas vivientes pero entrar ahora en detalles sería una
perdida de tiempo. 

De esta forma, surgiste tu y Magica aunque me figuro que tu fuiste
desechada por ser inestable siguiendo sus experimentos con ella. Y
pensar que por un momento que ella sería mi nieta- acarició su
cabeza- que iluso fuí- una bocanada de fuego separó a ambos.

-Ya lo sabía- su voz se notaba ligeramente enfada- 
porque Eliza soy yo.-
puntos 7 | votos: 7
Un hombre honesto no es - ni francés, ni alemán, ni español, es Ciudadano del Mundo, 
y su patria está en todas partes.

                                                                                    -Cyrano de Bergerac-
puntos 13 | votos: 13
Ese momento cuando comes pizza - y todo el mundo se acerca para que les des un trozo.
puntos 16 | votos: 16
No importa lo pequeño que seas - siempre y cuando sepas demostrar tu auténtica fuerza.

puntos 14 | votos: 14
Ningún lugar es adecuado para mí - o tal vez sea que mis pasos no han 
sido nunca los correctos.
Estación a estación, 
sonrío como puedo, 
intencionadamente,
atento que nadie pueda 
mirar lo que sucede 
o sucederá dentro mía 
a mi corazón.
Marcando débiles latidos, 
ahora intenta hacerse 
el grande pese a la fatiga 
e inexperiencia que le pesan;
conoció una enfermedad 
a la que nadie posee cura.
puntos 59 | votos: 59
El valor de un sueño cuesta - la misma cantidad de empeño que tú inviertas en conseguirlo.
puntos 7 | votos: 9
Raichu - Ya no lo verás como antes.
puntos 9 | votos: 11
A veces no nos enamoramos - de seres humanos sino de meros ideales.
puntos 52 | votos: 56
La unión hace la fuerza - aunque a veces solo son unos los que se aprovechan.

puntos 9 | votos: 9
Cuando hace mucho frío, - lo mejor es ducharse con la ropa puesta.
puntos 16 | votos: 16
Cuando se espera recibir a cambio - de nuestras acciones estas se suelen volver contraproducentes.
puntos 14 | votos: 16
Aunque el odio no discrimina - muchos lo usan para ese fin.
puntos 24 | votos: 24
La vida es pasar penurias, - por eso la felicidad se inicia con un llanto.
puntos 16 | votos: 16
Una imaginación descontrolada - siempre acaba llevando al mismo sitio.

puntos 13 | votos: 13
XCIII: En algún lugar del mundo - Mientras dichos acontecimientos seguian corriendo, Telyg enfrentaba a
Godric en las puertas de La Forja. Parecía estar bajo las mismas
condiciones y ninguno presentaba ventaja sobre el otro.  Telyg
también había sido intervenido de la misma forma que Godric hace
tiempo atrás, cuando estuvo a punto de morir a manos de Rojo. 

Fue salvado por 7, quien lo llevó a su guarida para sanar sus
heridas.Estuvo varias días inconsciente así que no supo bien lo que
sucedió realmente. Solo sabe que al despertar se encontraba en una
cueva, recostado en lo que parecía ser una placa de hierro y con su
brazo derecho intacto. Al principio creyó que era imposible.
Recordaba con viveza como estalló ante sus ojos. Pero ahora estaba
ahí, podía sentirlo de nuevo. La alegría pasó brevemente por él.
Aún no sabía que le había ocurrido a Moi. Apresurado intento
levantarse y salir de allí pero una persona lo retuvo. 

La primera impresión que tuvo de 7 era de una persona indiferente.
Actuaba de una forma que parecía la correcta pero sin saber
exactamente porqué lo hacía. Era como si se moviera solo. Cuando
vió que quería levantarse, soltó un quejido de desánimo y le
obligó a tumbarse. Opuso tanta resistencia que tuvo que golpearle en
la cabeza para que se calmase.

Era un tipo odioso. 

No comprendía que no podía perder el tiempo en aquel lugar. Debía
salvar a todos. Debía salvar a Moi. En aquel momento. 7 le dio la
terrible noticia de que su amigo había muerto. El corazón de Telyg
parecía que iba a dejar de latir en cualquier. El propio aire le
asfixiaba y apenas podía mantener la visión nítida.-No pude
salvarlo- se decía desmoralizado. Aunque consiguieron curar sus
heridas, aún le quedarían secuelas. 7 intentó explicárselo lo más
fácil posible para que lo entendiera. En verdad, su brazo si que
había desaparecido. Lo que tenía ahora era una especie prótesis
organica que emulaba a la perfección los músculos y huesos de su
cuerpo. Telyg le preguntó en varias ocasiones de qué estaba
compuesto. El siempre intentaba evadir aquella pregunta así que no
tuvo remedio que hablar con su acompañante, 25. 

Era una muchacha de tez pálida, con ojos tan claros como el agua y un
pelo tan oscuro como la noche. Permanecía siempre callada, es una
esquina, mirando hacia arriba. Al contrario que 7, ella no tuvo
ningún reparo en contarle la verdad. Para ello, le trajo a una
habitación contigua donde estaba. 

Del techo colgaban grandes trozos de carne que salpicaban con viveza
el suelo con su sangre. A los lados, habia hileras de mesas con
números instrumentos cristales como probetas y otras sustancias
químicas. En el lado opuesto, había una gran colección de soportes
donde estaban ordenados de forma metodológicas, numerosos utensilios
que bien podrían ser las herramientas de un carnicero.

25 le explicó que 7 usó todos aquellos recursos para crearle aquel
brazo. Uso distintos materiales, tanto orgánicos como no y todas las
muestras que estaban allí expuestas hasta que al fin consiguió unir
todas las partes en una sola y todo aquello en un sola noche.
Inmediatamente después, se la trasplanto en el cuerpo para que
siguiera viviendo. Según lo que le comentaba, la operación fue
bastante difícil. El no paraba de agitarse y 7 no estaba seguro de si
no una surgir una reacción de rechazo así que tuvo que quitarle
algunos de sus órganos y cambiarlos por otro que fuesen compatibles.
Saber la verdad sobre su brazo no hizo sino acrecentar su quietud.
¿Acaso no estaba viviendo porque le habían arrebatado la vida a otra
persona? Podría acabar sus dudas tan solo preguntando de donde
consiguieron los restos pero no se vio capaz. Aquella escena le
impactó bastante. Saliendo de la sala, 25 añadió de que aquello no
acabaría ahí. Aunque la operación hubiera sido un éxito y tuviera
de vuelta su brazo, nada volvería a ser como antes.   Como el
comprendería más tarde, aquel brazo suyo nuevo no era normal.
Sentía como se movía de manera involuntaria y escrupulosa
haciéndola sentir un gra ardor que le llegaba recorrer hasta el
estomago. 

En reiteradas ocasiones, sin que lo supieran  25 y 7, intentó
arrancarse el brazo por su cuenta clavándose un cuchillo en el hombro
pero cuando se disponia hacerlo su cuerpo se paraba en seco. Su propia
mano le detenía con gran firmeza. Aunque ahora fuese parte de su
cuerpo, no duraría en decir que aquella extremidad tenia vida propia.
Se abstuvo de intentar deshacerse de su brazo e intentó convivir con
ella. 

Los dolores parecian menguar con el tiempo y los espasmos que sufrían
se daban en raras ocasiones. Creyendo que estaba todo bajo control,
decidió  ocultarlo.Al final se quedó con ellos todo esto tiempo
hasta ahora, ganándose su confianza hasta el punto que lo hicieron
parte de su plan contándole toda la verdad. Aunque era algo
inverosímil, intercambió la información que sabía con ellos. Solo
quería encontrar al culpable de todas aquellas desgracias.

Maltrecho, intercambiaba golpes con quien fue su amigo y mentor.
Seguía conteniendo sus golpes. Verdaderamente no quería matarlo.
Pasó la mayor parte del rato a la defensiva hasta que Godric abrió
una apertura a la fuerza cortando su brazo derecho.Inesperadamente, y
pese a que estaba sangrando, Telyg no había sentido dolor alguno. Es
más, la herida que le había producido  
sanó en cuestión de segundos. 

Fue entonces cuando su cuerpo comenzó a actuar solo por su cuenta.
Fue directo a Godric, recibiendo los golpes con el brazo derecho
usándolo como escudo. Lo embestido hasta tumbarlo en el suelo,
inmovilizándolo posteriormente lanzándose salvajemente contra él.
Comenzó a golpear una y otra vez su cara hasta el punto de romper la
parte del casco que aún quedaba intacto. Tras eso, intentó despegar
la cabeza de su cuello tirando hacia él. Telyg gritaba; gritaba para
que le devolviesen el control de su cuerpo.Al fin paró. Aunque Godric
estana inconsciente aún se escuchaba un quejido. Se levanto de encima
tan rapido como pudo. Ahora podría ir a por 25.

-¿Telyg?- Angel habia llegado a La Forja con Pandora a cuestas. Le
retrajo la mirada. Aún no estaba preparado para hablarle a la
cara.-Ya veo- comprendio las intenciones de su hermano- entonces
quieres irte de nuevo- Pandora se despertó y  bajo de su espalda-
¿Quien era?- se refirio al monstruo que había en el suelo-

-Godric. Mouser lo transformó en eso.-

-¿No deberías acabar con él?- inquirió su hermana.

-¡Como podría!¡Sigue siendo Godric!- estaba enfurecido por la
siquiera idea que le habia dado de matarlo. Seguro que habría alguna
forma de devolverle a la normalidad. 

Mientras que hablaban, Godric se recuperó lo suficiente como para dar
un ultimo golpe a Telyg que no tuvo tiempo para reaccionar. Sonó el
acero haciéndose hueco entre la piel. Luego, fue moviéndose
lentamente hacia el fondo hasta que atravesó su pecho y finalmente
cayó. Pandora había acabado con Godric con su propia arma.Pese a que
le había salvado la vida, Telyg no parecía muy contento. Al
contrario, parecía estar enfurecido con ella. La tomo de los hombros
para que hablara con él. Comenzó a gritarle encolerizado. Su hermana
intentó pararle pero estaba fuera de si.

-¿Por qué? ¡Por qué!- no paraba de agitarla- ¡Dímelo! 
¿Por qué lo has hecho?-

-¡Para ya! ¡Ella no puede hablar!-

-Ha matado a Godric- apretó fuertemente sus puños para no pegarle-
¿Y quieres que no haga nada? ¡Hubiera preferido morir yo antes que
él!- sonó como le golpeaban en la cara.

Había recibido una bofetada por parte de Pandora.

-Comportarte como un hombre- Pandora rompió su silencio- No eres el
único que ha perdido un ser querido- fue ella quien comenzó a
llorar- El hombre al que llamas Godric murió hace mucho.Perdió todo
lo que era cuando decidió seguir a Mouser. Este momento, en lo que se
convirtió, el deseo que sucediera todo esto- Telyg la miraba
estupefacto- Angel, vamos a retirarnos. A ti te aconsejo que hagas lo
mismo. Angel la siguió no sin antes despedirse de su hermano que
tenia aún marcada la cara. 

-No comprendes nada- marcho hacia La Forja resignado.
puntos 4 | votos: 6
Más que desear un feliz año nuevo - lo que espero con ansias es que la resaca se nos pase pronto.
puntos 24 | votos: 26
Sufrir no te hace inmune al dolor - pero te descubrirá formas más eficaces para combatirlo.
puntos 11 | votos: 13
No se puede matar algo - que ya no existe.
puntos 8 | votos: 10
Aún cuando suene la campana, - seguiré luchando.

puntos 11 | votos: 11
Las ilusiones son falsas - pero los sentimientos que transmiten no.
puntos 8 | votos: 8
Es difícil encarar un problema - cuando tú mismo lo eres.
puntos 23 | votos: 23
Atesorando solo lo dulce - no aceptaremos que exista el sabor amargo.
puntos 11 | votos: 11
Citas a las que uno no puede faltar. -
puntos 7 | votos: 7
Capítulo XCII: Reminiscencia II - -Como comprenderás ahora, mi poder se basa en la invocación de
criaturas y en el desarrollo de barreras mágicas. Tu siempre optaste
por un estilo más directo, basado en la magia de destrucción y el
encantamiento. Creo que fuésemos tan dispares era lo que hacía que
trabajásemos tan bien juntos  ¿No te parece?-

-Yo no soy Rojo.- gritó enfurecido por haber estado jugando con su
cabeza- ¡Mi nombre es 7!

-Qué estúpido. ¿El nombre de una persona puede ser un número? Eso
solo se aplican para las cosas desechables, que una vez cumplen su
propósito no sirven para nada. 7, eso es lo que significa tu nombre.
Un número sin valor. Dime, ¿acaso recuerdas de donde eres? ¿quienes
son tus padres? ¿que has estado haciendo todo este tiempo?
Seguramente no recuerdes prácticamente nada o quizás tengas algunos
recuerdos borrosos, incluidos con habilidad por tu creador pero son
solo eso; pequeñas brumas del algo inexistente. ¿Lo peor de todo? Es
que sabes que es cierto y no puedes huir de ello.- el discurso de Azul
acabó totalmente con 7. 

Ya no sabía que creer. Y es que todo lo que le dijo era verdad,
dejando aparte de que las memorias que les habia dado eran falsas o
no. No conocía nada de sí mismo y tampoco sabía el motivo por el
que realizaba las cosas. Siempre tuvo en la mente que hacer lo
correcto era su deber pero, ¿y si ese tal Rojo había incluido
aquello en su cabeza para que creyera que eso estaba realmente bien?
¿Realizaba las cosas con su propia voluntad u era dirigido como una
marioneta con hilos?  Tantas preguntas sin respuesta acabaron por
destrozarle por dentro. Agachó su cabeza y mantuvo la mirada perdida.


Darky observaba; observaba cómo su única esperanza había caído en
la desesperación fruto del conocimiento. Esta vez lloro, no por ella,
sino por él. Cuantas veces aquella situación le habia sido familiar.
Los gritos procedían de lo mas profundo de su ser. Se culpaba de cada
mal que se producía en el mundo y con tal de mejorarlo, de crear un
mundo donde pudiesen ser libres, abandonó todo lo que hacia como tal
y se embarco en la búsqueda de un conocimiento que jamás debió de
haber en este mundo. 7 ahora era el mismo reflejo de Master; un ser
angustiado en un mundo que lo rechaza, con el propósito de su
existencia perdido. 

-Miradme a mí- obligo a su cabeza girarse- Sois como él; el mundo no
os necesita. ¿Pero no crees que os merecéis mejor algo que todo
esto? Aceptadme- puso los labios sobre los suyos- y crearemos un mundo
donde seamos verdaderos dioses.-

-Haz lo que quieras- estaba cansada de luchar. Fueron liberadas de los
grilletes que la mantenían sometida.- Ya no me importa nada- Azul
volvió a juntar su cuerpo con el suyo. Esta vez actuó con rudeza,
pellizcando con malicia cada parte sensible de su cuerpo marcándolo
de forma continuada con las delineaciones de sus manos. Sus gritos
eran ahogados en los profundos besos que le otorgaba. Su lengua se
hacia hueco de manera forzosa. Agitada, se movía de un lado a otro
sin control alguno.

Los gritos alertaron a 7 que yacía inmerso en la miseria de la no
existencia. Algo tuvo que removerse dentro suya porque al ver aquella
escena se puso a llorar. Ira, odio, desesperación, alegría, miedo,
muerte, vida. Un conglomerado de situaciones se estaban dando lugar
allí.

-¡Para!- repetia agonizante- ¡Para de una maldita vez!- lo repetió
tantas veces como su gargante le permitióDebía de hacer algo, aunque
no supiera el cómo ni el porqué. Se desató de las limitaciones que
les habia impuesto Azul; al fin al cabo le otorgo el conocimiento para
liberarse. 

Sintió un frío en sus entrañas. Escupió una cantidad de sangre
conmensurable por su boca. Y es que había sido atravesado nuevamente.
Una mano negra, como si se tratase de la misma parca, lanzó su
afilado ataque desde su espalda dejando un enorme agujero en su
cuerpo. Cayó de espaldas. La sangre corría por la tierra escapando
de su cuerpo ya casi sin vida. Fue entonces lanzando por los aires.
Sus huesos no soportaron el impacto. Escuchó un centenar de crujidos
romperse al unisono.Allí estaba él. Rojo o lo que había sido él.
Un monstruo con una fuerza inhumana al servicio de otro de ambicion
igual de grande o incluso mayor de la que tuvo. Pensó que era mejor
morir allí que haberse transformado en aquella cosa. Por lo menos
podía haber burlado el destino.

Rojo se acercó a él. Ni siquiera era capaz de caminar ya erguido
sino que a cuatro patas como un animal salvaje. Se acercó a el, como
si se tratase de su presa y comenzó a olfatearlo. Sus tenebrosos ojos
no paraban de mirarle consiguiendo con ello que sus entrañas se
revolvieran más si cabe. Comenzó a morderle. Sentia como los
colmillos se abrían paso en la piel y extendían el dolor como si se
tratase de pólvora encendida. No lo estaba devorando. Se mantenía
encima suya, sin dejarle opción a escapar si la tenia, mientras que
mordisqueaba su cuerpo como si se tratase de restos.

-¿Yo soy tu, verdad?- 7 podía hablar a duras penas- Entonces debe
saber que esa chica está sufriendo, y mucho, por nuestra culpa-
escupió más sangre- ¿Por qué no vas a ayudarla?- lagrimas de
resignación recorrieron su rostro enrojecido por la sangre. No hubo
respuesta. Supuso que se había convertido en un verdadero monstruo
sin conciencia. Un incesante goteo escarlata llenaba su cara. Rojo
derramaba lágrimas de sangre.

puntos 7 | votos: 9
Capítulo XCI: Reminiscencia I - -¿Mouser?- Darky abrió los ojos de manera soñolienta. Desde su
encuentro con Jess, había estado sumida en un profundo sueño. Había
sido llevada en brazos hasta la puerta de del centro de mando. 
Consternada, quiso preguntarle lo que estaba ocurriendo pero le hizo
caso omiso. Se detuvieron por un instante. Azul comenzó a recitar
versos en lenguaje élfico.

-¡No puede ser!- grito consternada - ¡Tu no eres Mouser! ¿Quien
eres tú?- comenzó a levitar en el aire mientras era obligada a
expandir sus brazos y piernas-

-Querida- toco su mejilla para que se tranquilizase- he estado contigo
todo este tiempo observándote desde las sombras. He esperado tanto
– le susurró al oído- y hoy al fin serás mía.- 

Darky se estremeció. Aquellas palabras le resultaron familiares.
Exacto, era todo practicante al igual que lo sucedido en la noche de
Walpurgis. Ese hombre, que había engañados a todos bajo el aspecto
de Mouser, era Azul. 

-No puede ser.- tartamudeó- ¡Moriste! ¡Lo ví con mis propios
ojos!- se zarandeaba de un lado a otro para que se alejase de ella.

-Vuestra inocencia solo os hace más atractiva- sonrió de manera
siniestra- Eso solo era un mero clon creado por Jess. Debíamos
asegurarnos que Rojo no interviniese en nuestros auténticos planes-

-¡Monstruo!- comenzó a llorar- ¡Lo mataste!-

-Nunca haría nada que os hiciese poner triste- lamío sus lagrimas
con el dedo- rescaté a Rojo, bueno, lo que quedaba de él. Ahora es
mi fiel mascota.-

No queria creerlo. Tantos sacrificios realizados hasta ahora habían
sido en vano. Lloró profundamente, como si en cada llanto quisiese
escapar el alma. Azul la abrazó con fuerza. Su cuerpo la envolvía en
su calidez. Sus brazos la abarcaban totalmente, empujándola hacia su
pecho. Estaba tan cerca de ella que podía sentir como su hálito
golpeaba su nuca. 

-¿Qué es lo que quiere de mi ahora?- seguia temblando pese a los
intentos de Azul de calmarla-¿Tomar mi sangre de nuevo?- inquirió
señalando los acontecimientos que se dieron en el pasado.

-No, haceros ningún mal nunca ha sido mi propósito- respondió con
franqueza- es algo que necesita vuestra cooperación- volvió a tocar
su cuerpo de nuevo- Deseo que deis  a luz nuestro hijo-

-Es una broma- rió de locura. Los ojos de Azul la seguian mirando
fijamente. No había ningún signo de duda en ellos. -¡Suéltame!-
comenzó a moverse violentamente de nuevo. Sus gritos se volvían más
y más fuertes pero se perdían entre los ecos de la batalla. Así,
ella estaba a solas con Azul, quien quería que engendrara su hijo.
Pataleó y lloró como si fuese una niña pequeña. Azul echó a un
lado la parte superior de su vestido y comenzó a masajear sus pechos.
Sus primeros movimientos fueron suaves, de manera oscilante y
siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Era desagradable pensar
que alguien estuviera tratando su cuerpo de aquella forma. Mientras
jugaba con ellos, recorría con la lengua su cuello, deleitándose con
el aroma que desprendía. Le arrebató cuanto besos como pudo,
mordiendo la lengua de ella si era necesario para conseguirlo.-Por
favor- se había quedado afónica de tanto gritar- que alguien me
ayude- una de las manos de Mouser se deslizo hasta abajo- Rojo, Telyg,
Angel, Pandora- pausó para seguir llorando- me da igual quien sea,
pero por favor- su llanto se convirtió en un ruego- que alguien me
ayude.-


Sonó un disparo.

-Los muertos no deberían caminar- 7 lanzó un proyectil de sangre
interrumpiendo a Azul.

Darky fijó su mirada en él. No podría creer que sus llantos de
desesperación hubiesen sido escuchados. Le importaba bien poco quien
fuera ese muchacho completamente ensangrentado; tan solo quería salir
de ahí, pensar que todo aquello fue tan solo un mal sueño. Azul
reacciono contrariado; odiaba ese tipo de interrupciones. Sin perder
su sonrisa, dejó a Darky sola y bajó los escalones para encontrarse
con su inesperada visita. Era apenas un chiquillo, alrededor de los
veinte años. Esbelto, de una constitución medianamente atlética
aunque no parecía haber recibido entrenamiento militar. Llevaba el
pelo desmelenado y unos ojos incesantemente curiosos y altivo.Todas
aquellas facetas parecían importunarle de gran manera. Aquel
personaje le parecía odioso. Descubrió el porqué en pocos segundos
de intercambiar miradas.

-Creo que eso también debería aplicarse a tí- se encontraba
bastante maltrecho y presentaba una respiración irregular- Supongo
que tu serás quien me asesino.- la frase era tan absurda que Azul no
pudo evitar reir nuevamente- Como ves, hiciste un mal trabajo- 

-Por eso he venido- 7 se encontraba completamente serio- A zanjar todo
esto y, por lo que veo, no pude venir en momento más oportuno- miró
hacia Darky.

-Siempre eres tan inoportuno- Azul comentó aquello con tanta
naturalidad que lo dejó confuso- pero ahora no tengo tiempo para
jugar contigo. La voluntad de un dios debe cumplirse- subió de nuevo
los escalones- 7 se apresuró pero algo le detuvo.

 Sus pies se encontraban anclados el suelo. Una enorme prisión
sacudía su cabeza como si hubieran puesto todo el peso del mundo a
sus espaldas. Finalmente, tuvo que doblegarse ante tal fuerza y
arrodillarse en el suelo. La presión era tal que la sangre parecía
escaparse con mayor contundencia de su cuerpo. Sus huesos crujieron.
Estaba al borde del colapso. Le preguntó a Mouser que le había
hecho.

-Mi nombre es Azul, ¿no lo recuerdas?- volvió a la misma posición
que se encontraba antes. Su rostro se encontraba ligeramente
desilusionado- Parece ser que tan solo eres un contenedor defectuoso
de Rojo . Y yo que pensaba que podría disfrutar viendo tu rostro
mientras tomaba a tu protegida.- se llevó la mano la cara. No paraba
de reír. Ni Darky ni 7 parecían saber de qué estaba hablando.- ¡Ya
sé!- de repente su estado de animo mejoró- puedo pasarte mis
recuerdos, con ello podrás comprender todo lo que pasó en realidad-
alzó su mano hacia rostro.

Tras recitar unos versos similares a cuando apresó Darky, un pequeño
portal con extraños signos apareció de la palma de su mano. De esta
surgieron extraños brazos apenas visibles. Se acercaron, reptando
hacia el rostro 7. Atravesaron de manera fantasmagórica su cabeza en
repetidas ocasiones, de mientras convulsionaba y gritaba de dolor.
Pararon una vez que pudieron hacerse un hueco en su mente.-Azul-
fueron las primeras que pronunció 7 tras la extraña posesión. Su
cabeza era un auténtico hervidero y recuerdo de memorias que ya ni
sabía cuales eran las suyas. Podía verlo todo desde retrospectiva.
También heredó sus conocimientos, sus pensamientos se fundieron con
los suyos creando una vorágine de ideas que a duras penas podía
controlar. Cada acto que había realizado Azul bajo el nombre de
Mouser había pasado a ser suyo también. Incluso sus emociones, hasta
cuando estuvo descubriendo cada centímetro del cuerpo de Darky, 
ahora le pertenecían.
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Es fácil hablar sobre la confianza - cuando nunca han traicionado la tuya.
puntos 13 | votos: 13
No podría calificar de trabajo - algo que disfruto cuando lo hago.
puntos 30 | votos: 30
Incluso el no actuar es una decisión - que tiene sus posteriores consecuencias.
puntos 11 | votos: 11
Hay regalos que no necesitan - envoltorio para llamar tu atención.

puntos 7 | votos: 7
Has venido al mar equivocado. -
puntos 9 | votos: 9
¡A la mierda la teoria de Darwin, - nadie evitará que tenga un perronejo!
puntos 11 | votos: 11
Ahora que no estás aquí - puedo observarte mejor.
puntos 14 | votos: 14
La realidad es demasiado dura - para que puedas contemplarlas con tus propios ojos
así que te cedo los míos.
puntos 13 | votos: 13
Todos tenemos algún defecto; - intentamos convivir con ellos de nuestra propia forma.

puntos 12 | votos: 12
Uno no recibe respuestas, - normalmente uno es obligado a recibirlas.
puntos 17 | votos: 17
Una vez al año no hace daño. -
puntos 7 | votos: 7
Capítulo XC: El orden del caos - -Un poco más y habré llegado al centro de mando- pensó 7 acelerando
sus pasos.

-¡Quieto ahí!- Angel y Pandora le habían dado alcance- Aún tengo
muchas preguntas que hacerte-

-Eres una mujer persistente- 7 pareció contrariado-¿No podemos dejar
esto para luego?- sintio un pequeño cosquilleo en el costado. Miro
hacia abajo y vio como lo que parecía ser una mano había lo había
atravesado. Tras eso, su cuerpo volo por los aires para acabar luego
en el suelo. 

Era un monstruo igual que Godric pero este tenía una masa muscular
mucho superior. Aparte, no había ningún rasgo humano singular que
sirviese para identificarle. Su cara, en la cual se levantaban dos
punzantes ornamentas, era la de un auténtico demonio. Brazos y
piernas eran inapreciables en un vaiven de escamas que se movían al
unísono. Una leve capa, similar a las alas de un murcielago, ocultaba
el resto del cuerpo.

Tras acabar con 7, fue a por ambas chicas. Pandora intento
contrarrestar el golpe pero el estoque que había heredado no pudo
soportarlo por lo cual acabó roto en mil pedazos y ella herida. Angel
contuvo el golpe, pero eso no impidio que fuese echa hacia atrás con
la embestida. Peleaba como auténtica bestia. Usaba de igual forma
manos y pies para desgarrarla, solo siguiendo sus instintos asesinos. 
La rasgó por todo el cuerpo antes de que pudiera darse cuenta. La
sangre fluía como pequeños afluentes que iban a culminar en un
charco de sangre.

Los brazos apenas le respondían y podía sentir como las fuerzas le
fallaban. Pandora seguía inconsciente en el suelo. Si pudiera
llevarse aquel monstruo a otro sitio, ella seguramente podría escapar
una vez escapase a través de los botes que había en alta mar pero no
podía. Simplemente no tenía la fuerza suficiente para proteger nada.


Antes de recibir el golpe fatal, el monstruo fue derribado por lo que
parecía ser una enorme masa de sangre que explotó en su rostro
salpicando tambien a Angel. El artífice de aquel ataque era 7, que
había usado la sangre que había perdido para crear una esfera de
sangre que explotase al mínimo contacto. Debido a la velocidad que
llevaba , causó el consecuente gran impacto.

-Eso duele- viendo que su herida se iba curando poco a poco- Hey,
hermana de Telyg, ¿por qué no dejas las rencillas que tienes contra
mi y huyes con aquella chica?- 7 se mostró bastante comunicativo.
Pensó que incluso en aquella situación, ella querría combatir
contra él.

-¿Puedes vencerle?- preguntó Angel antes de hacer nada. No le
gustaba la idea de marcharse de allí dejando a aquellos dos sueltos
por el campamento. Aparte, estaba la contienda que se estaba librando
fuera. No sabría cuanto tiempo podría Joserene contener las fuerzas
del imperio. Todo estaba realizado para que se llevara la evacuación
de todo el campamento. Fuera lo que fuera el resultado que se diera
allá fuera de los muros, el fin de la rebelión era inminente. Ahora
su único objetivo debía ser el de salvar el numero de vidas posible.

-No te prometo nada- 7 vio como se levantaba tras recibir tan duro
golpe.

-Esta bien- Angel se quejaba de sus heridas- pero asegúrate de seguir
vivo cuando esto acabe- tomo a Pandora y la espada que ella había
tomado de Godric.- Por cierto- quiso preguntarlo antes de irse- mi
hermano ¿cómo se encuentra?-

-Ahora mismo está dando lo mejor- contestó dando a entender que se
encontraba inmerso en la lucha- Si quieres verlo antes de partir, te
aconsejo ir a La Forja pero no te acerques mucho, no creo que te guste
la escena que vas a ver allí.- Angel se marchó sin decir nada más.

-Y ahora, ¿que se supone que haga yo contigo?- dijo en voz alta para
si mismo viendo como se reincorporaba.

Había perdido ya la cuenta de cuanta sangre perdido. A cada ataque
que lanzaba, un paso que avanzaba más hacia él la muerte. Se rió.
Quizás la anemia ya comenzó hacer estragos en su cuerpo sin que el
lo supiera. Aunque tenía ligeros conocimientos sobre magía de
curación, su uso era limitado. Ya lo usó una vez en Telyg y ahora en
la herida que le habían hecho. No se veía capaz de realizarla otra
vez aunque de ello dependiera su vida. Tenía que andar con cuidado.
Cualquier golpe recibido podría ser considerado como mortal.

De mientras se pasaba el rato pensando el monstruo procedió con sus
ataques. Uno tras otro, sin pausa y sin descanso. Los iba esquivando
gracilmente por no decir que con cierta facilidad. Desde que le hirió
se sentía mucho más liviano. -Quizás sea porque he perdido ya mucha
sangre que me siento asi- pensó sonriendo- pero evitar solo sus
ataques no me llevará a ninguna parte. Debo una forma de acabar con
esto.- palpó las pistolas que guardaba en las cartucheras.  Aunque
podría usarla, no ayudarían de mucho ya que apenas le quedaba medio
cargador para cada una. Podría usar la sangre que había extraído de
si mismo. Aún conservaba una cantidad considerable en la palma de su
mano. Podría intentar materializar cualquier arma que se le ocurriese
si la había visto anteriormente. Debía de ser lo más poderoso que
había visto nunca. Al final, uso las pistolas como último recurso
para situarse a un lugar donde pensar con tranquilidad. Las balas
realizaron una cortina de humo que usó a su favor para escapar a un
lugar seguro.

Extendio completamente su brazo y cerró los ojos. Necesitaba la
máxima concentración.  Frunció el ceño. Cada imagen que se le
pasaba por la cabeza le era inutil. Pronto lo encontrarían. Al final,
hubo un arma que le parecíó perfecta. Se dispuso a materializarla. 

-¿Una guadaña?- 7 se encontraba sumamente intrigado – Bueno, es
mejor que nada- al final lo encontró- Acabemos con esto- se posiciono
para darle el golpe de gracia. 

Ambos emprendieron la embestida, acabando de espaldas el uno del otro.
7 comenzó tenia multiples heridas por todo el cuerpo y no tan solo
eso, apenas podía sentirse los brazos. La sangre le recorría el
rostro sin control. Menos mal que no era la suya. Un esperpento grito
de dolor surgio detrás suya. Había podido perforar la mayor parte de
ese armazón que estaba compuesto de escamas. Aparte, le había
ocasionado una grave herida que le había rasgado parte del pecho. Si
hubiera podido aplicar un poco más de fuerza, hubiera podido
dividirlo en dos de una tajada.

-Pero es sorprendente- la guadaña desapareció para volverse otra vez
a convertir en sangre- juraría que nunca habia visto una guadaña de
ese tipo- le dolia todo incluso para pensar- bueno, espero que mi
viaje de aquí al centro de mando sea más tranquilo- se marchó sin
darse cuenta que el monstruo, el antes llamado Rojo u Master, 
seguía con vida.
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Capítulo LXXXIX: Alma Negra - Telyg y 25 llegaron a La Forja. Se extrañaron de que la entrada
estuviera en completo silencio. Posteriormente, se dieron cuenta de
que estaban rodeados por cuerpos mutilados que yacían esparcidos por
el suelo. No eran más que carne picada. Telyg se llevó la mano a la
boca. Pese a lo mal que estaban sus cuerpos, podía reconocer algunas
rostros de sus antiguos compañeros. En cambio 25, avanzó como si
nada entre los restos, sin importarle pisar los cadáveres. Justo
antes de adentrarse en La Forja, una silueta tenebrosa se situó
encima suya lanzando sin previo aviso un ataque contra ella.


25 retrasó el tiempo para poder esquivar el golpe pero aún así no
pudo evitar recibir daño. Tuvo que dar unos pasos atrás hasta donde
se encontraba Telyg. Se llevó la mano al costado. Realizó dos
ataques simultáneos, como si hubiera sabido que desde un principio
iba a esquivar su primer golpe. Pese a ello, la herida que le había
producido no era seria. Había intentando apuñarla con unas garras
que parecían salir de su cuerpo. 


Dio unos pasos hacia adelante.

Tenía la apariencia de un joven, con el torso descubierto pero
recubierto con extrañas escamas que parecían haberse fundido con la
armadura que llevaba. Los remaches estaban completamente sueltos; sus
guanteletes estaban fijados con fuerzas en su brazos, retorciéndose
como las ramas de un arbol por sus brazos. Sus grebas sobresalían con
extraños filos que se extendían por todos lados. En cuanto a su
casco, estaba mellado y una parte de su rostro estaba al descubierto.
Tal y como pensó, aquella cosa no era humana, si alguna vez lo fue.
25 podría acabar con el si Telyg lo distraía durante un tiempo. Un
disparo de su rifle podría acabar con el en meros instante; el único
problema que había es que necesitaba mucho tiempo para calentarse y
disparar aparte de que aquella no era su prioridad. 

-Telyg- miró hacia él para ver si tenía alguna idea-¿Tienes algo
en mente?- 

No contestó. Lucía bastante conmocionado. Sus ojos no paraban de
mirar fijamente hacia el frente. Intentó tranquilizarse a sí mismo
pero el cuerpo no le obedecía. Aunque ya no le sacudían los
temblores de antaño, un enorme y frío cosquilleo seguía recorriendo
su cuerpo.

-Godric- pronuncíó vocal a vocal-¿Eres tú?- obtuvo como respuesta
un enorme rugido.

-Aquel a quien tu llamas Godric ya no existe- intervino con dureza lo
ha debido de convertir en el monstruo que vemos ahora- no le estaba
prestando atención- ¡A dónde crees que vas!- estaba avanzado
tranquilamente hacia él.-

-Lo siento mucho, Godric- hablaba mientra iba caminando- siempre te
estoy causando problemas incluso cuando no estoy presente. Si no fuera
por tí, bueno, nunca hubiera podido llegar hasta aquí. Lamento
muchos que nos hayamos que tenido que encontrar en estas
circunstancias- se pusó enfrente de él- pero espero que me
perdones.-


-¡Aléjate de él!- intentó advertirle pero era demasiado tarde.
Alzando de nuevo su espada, le asesto un golpe que rebanó su pecho en
dos. Su cuerpo cayó al suelo, al igual que el resto.-¡Maldición!-
exclamó  preparandose para su ataque. Usar  su habilidad del tiempo
no le iba a servir de nada si sus sentidos iban más allá de lo
normal. Tampoco tenía armas con las que defenderse. Cuando Godric se
disponía ir a por ella, alguien se interpuso entre ambos.

-¿Qué me he perdido?- comentó 7 irrumpiendo en escena. Vacío el
cargador de su pistola en el rostro de Godric. Aunque no surtieron el
mismo efecto, hicieron que este se retirara.

-Han matado a Telyg- respondió 25- otra vez-

-Qué cruel eres- exclamo riéndose. Era inusual que ella hiciera
bromas. Desde que se conocieron, siempre había mantenido una
personalidad distante y fría.- ¿Que hizo esta vez para que te
enfadara?-

-Es un idiota-respondió mirándole hacia él- Creía que hablando con
ese monstruo- ahora giro su cabeza a Godric- podría recuperar su
humanidad. Es un bobo- le insultó esta vez de una forma menos
hiriente.

-Cierto- miró un momento al cielo- No creía que hubiera una persona
tan estúpida en el mundo hasta que lo conoci pero- se centro para
combatir contra Godric- me alegro que sea así. Cualquier otra persona
ya hubiera perdido cualquier esperanza tras haberlo perdido casí
todo, pero él no. Incluso cuando le dijimos que su amigo había
muerto, que todos les había traicionado y que por mera coincidencia
fue arrastrado a esta gran mentira, nunca quiso darse por vencido. Ni
siquiera se molestó cuando lo transformamos en lo que es ahora. No
sé si seguirá vivo por la venganza o por cualquier otro motivo pero
una sola cosa te digo 25- paró un momento- Aunque sea estúpido, si
eso te lleva a superar tus propios limites, es y será algo digno de
admiración- 

25 resopló -Ya, lo que tu digas- fue hacia dentro de La Forja
mientras 7 mantenía ocupado a Godric 

7 tampoco tenía la suficiente fuerza para distraerle mucho tiempo.
Extrajo un enorme espadón de su propio cuerpo y lo manejaba
furiosamente con una sola mientras que con la otra intentaba
destriparlo en cuanto bajase lo mas minimo la guardia. Sus disparos no
parecían surtir efecto y combatir cuerpo a cuerpo era demasiado
peligroso. Aparte, aquel no era su plan original. 25 y Telyg debían
de buscar en La Forja más información sobre las investigaciones de
Master. Seguramente la no muerte de Mouser estaba relacionado de
alguna forma con ellas. Mientras tanto, el debería buscar donde se
encontraba su cuerpo. Pero la batalla que se estaba llevando a cabo
así como la aparición de ese monstruo no estaba dentro de su planes.


-¿Monstruo?- cayó en la cuenta de algo- Nosotros ya derrotamos a
algo similar. ¿Acaso no es el mismo?- comenzaba a tener serias dudas.
25 podría estar en serios problemas si se encontraba con algo como
esto. -¡Telyg!- exclamó yendo a donde estaba- ¡Cuanto tiempo vas a
estar durmiendo!- le dio un leve puntapie para que se levantara, cosa
que hizo de manera inesperada.

-Lo siento- volvió a disculparse- Quería que mis heridas sanasen del
todo- estaban parcialmente cerradas- Aparte, quise comprobar si había
alguna forma de- no pudo acabar la frase. Derramó algunas lágrimas.

-Su transformación ya ha llegado a su última etapa. No podríamos
hacer nada aunque quisiéramos. ¿Te vez capaz de esto? Si quieres
puedo quedarme para ayudarte-


-Sí- limpió su rostro- Quiero pelear contra él uno contra uno,
seguramente el tambien lo hubiera querido así- contestó convencido
de sus palabras.

-Intentaré venir ayudarte cuando pueda- se dispuso a partir- No te
sobre esfuerces, Telyg-
puntos 7 | votos: 7
Hasta los malos quieren - que salga su lado bueno.

puntos 10 | votos: 12
Banana Style. -
puntos 9 | votos: 9
El festejo de Jump llegará a Europa - Y es que hace poco en la Jump Festival que se está llevando a cabo en
Japón se ha anunciado que el tan esperado videojuego que recoge la
mayor parte de personajes de anime de la revista japonesa, estará
presente en el continente europeo en el verano de 2015 bajo el nombre
de Jump Stars Victory VS+
puntos 12 | votos: 12
Mandaría la vida a la mierda - pero recuerdo entonces que solo tengo para un billete de ida.
puntos 11 | votos: 11
En algunas ocasiones, - el ser humano parece estar hecho de ilusiones rotas.
puntos 12 | votos: 12
Creemos caminar en círculos - cuando el problema está en nuestra propia perspectiva.





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